Shutter Island

Sábado por la tarde, hace tiempo que no quedábamos para ir al cine con estos amigos que tanto queremos, y pasamos una tarde perfecta, una merienda y una película: “Shutter Island”, la nueva propuesta de Martin  Scorsese , que después de tres películas anteriores («Gangs of New York», «El Aviador» e «Infiltrados»),  repite con Leonardo Di Caprio. Está claro que con la cosecha anterior quieren probar de nuevo suerte, y aquí los tenemos para recoger el fruto de un nuevo éxito.

Esta  vez nos presentan este inquietante thriller psicológico, adaptación de la novela homónima de Dennis Lehane. Lehane es además autor  del best-seller «Mystic River», que fue llevado a la gran pantalla por Clint Eastwood, y de la novela “Adiós pequeña, adiós”, con la que Ben Afleck debutó como director de cine.

Con un maravilloso elenco de primerísimos intérpretes, la cinta cuenta con Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Michelle Williams , Emily Mortimer  y  Max Von Sydow (Cartas a dios, Robin Hood).

Dos oficiales federales Teddy Daniels (Leonardo Di Caprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) son destinados a una  isla apartada, cerca del puerto de  Boston  para investigar la desaparición de una asesina a la que todos definen como muy peligrosa (Emily Mortimer) confinada en el hospital psiquiátrico Ashecliffe, un centro penitenciario para criminales dementes, dirigido por el espeluznante doctor John Cawley (Ben Kingsley). Pronto se darán cuenta que el centro guarda muchos secretos, y que la isla esconde muchos peligros aparte del que ya representan   los propios residentes, una auténtica locura será investigar lo que ocurre dentro de esas paredes. Se  desarrolla en el año 1954.

Los seguidores de Scorsese y Di Caprio  ya sabemos del buen feeling que tienen en sus apuestas cinematográficas, hace tiempo que demandábamos este trabajo, un espectacular ejemplo de habilidad y compenetración de ambos.

El buen  guión ayuda mucho para que la narración se desarrolle con una continua expectativa y suponga un gran derroche de adrenalina para el espectador que no puede  quitar la vista de la pantalla, pues realmente lo que se refleja es una lección de buen cine, giros continuos de cámara, planos medios del protagonista con el gesto torturado, reflejo claro de sus demonios interiores, lo recóndito del centro psicocarcelario, tan exacto, tan verídico, tan brutal. Nos lleva toda la narración de la mano de la trampa, del miedo, con una casi excesiva intriga, Inteligentísima y rebosante de buena calidad. Nos trae una historia adulta, que logra enganchar  desde el primer momento,  no tienes claro qué es lo que está pasando y esa duda la hace más interesante.

En fin, una película, en la que sin necesidad de buscar en el subsuelo de la historia, el interior, su relleno narrativo, la relación entre los personajes, todo eso funciona perfectamente.  Rezuma emoción el clima y la intriga sin tener que colarla por un filtro de manual de psicología

El equipo de actores, magnifico, ofrece una aportación importante en el metraje, muy bien todos, pero yo tengo debilidad por Ben Kingsley. Este actor sin ser principal llena la pantalla en cada momento que aparece. No puedo dejar de mencionar la música muy presente en toda la película.

Cuando la veáis ya comentaremos, para mí, es de esas películas que cuando termina te tienes que sacudir el hielo.