Crítica: La mula

La MulaAdaptación de la novela homónima de Juan Eslava Galán, dirigida no sin polémica y encuentros judiciales posteriores por Michael Radford. Crítica de la película “La Mula”.
La acción dramática tiene lugar en un espacio indeterminado cercano a Andújar, Jaén, durante la Guerra Civil española (1936-1939). Nos cuenta la historia del cabo de acemileros Juan Castro Pérez (Mario Casas), perteneciente a la Tercera Bandera de la Falange de Canarias en el término de la contienda, final del 38 y mediados del 39. La historia narra como el cabo Castro encuentra una mula perdida en el frente de Valsequillo y la llama Valentinilla. El cabo Castro tiene mucha ilusión por conservar esa mula para después de la contienda con otra que compre tener una yunta y labrar tierras con su amigo el Chato (Secun de la Rosa) y Benito “El Churri” (Jesús Carroza). A través de los ojos del acemilero, observamos la vida de los soldados en las trincheras, cómo se relacionan entre ellos y cómo comparten sueños y esperanzas y se preparan para afrontar la vida. También el amor se vive en las trincheras, Castro se enamora de Conchi (María Valverde).

Por fin la película más enjuiciada de los últimos años en el cine español ve la luz. El cruce de acusaciones, primero, y de demandas después comenzó a sucederse entre los productores y el director  Radford, hasta terminar en el abandono del cineasta a una semana de terminar el rodaje. Gheko Films, la productora de Frade, decide acabar la película pues prácticamente estaba finalizada y hoy ya podemos disfrutarla.

El comienzo de “La Mula” es enérgico, después con sencillez, dramatismo y humor controlado, nos vamos sumergiendo en la dicotomía de las características de personajes contrapuestos pero juntos en la esencia.
A pesar de que pueda parecer una empresa fácil, dada la rápida empatía que la audiencia joven suele establecer con las películas protagonizadas por un actor como Mario Casas lo más sencillo hubiera sido una historia sensiblera, afortunadamente Michael Radford se aleja de estos tópicos para presentarnos una película distraída, sin concesiones al melodrama, donde el propio director demuestra una excepcional maestría a la hora de retratar con un realismo inusual la parte de humor que pueda extraerse de una tragedia. No importa la contrariedad o los infortunios, ya que los personajes saben crear su sitio y construir una barrera que los aísle y les consienta convivir en armonía con ellos mismos y su entorno.

Imagen de La MulaEl guión de Juan Eslava Galán y el propio Michael Radford ofrece una correcta adaptación de la novela, aporta una buena definición de caracteres y refleja con habilidad la vida en aquellos momentos. La recreación de la época, extremada en cada detalle de vestuario. La fotografía de Ashley Rowe, perfecta, envuelta en un aire funesto incluso en los interiores, rezuma ese pernicioso todo amorronado y escabroso y la música siempre oportuna es de Oscar Navarro. La fuerza interpretativa gira en torno a Mario Casas, en su papel se resume la ilusión de la vida futura y las decepciones del día que nos obligan a vivir, un joven actor que es capaz de cambiar de registro, – en “Grupo 7” le vimos en un perfil distinto -, para el que existe mucho futuro por delante. María Valverde tiene un papel quizás menos atractivo pero igualmente trabaja bien su personaje. Secun de la Rosa, excelente, y del resto del reparto, entre ellos Luis Callejoperfecto, situando su personaje en el espacio que le corresponde.

 “La Mula” es una película con un tema muy expuesto pero a la vez distinto, unos protagonistas dispuestos a hacerla tan grande como su historia en el libro lo requiere, un mensaje que llega a quedar prendido por la gran cantidad de momentos emotivos que transmite y un especial énfasis en el antibelicismo. Una alegoría de la paz que deseamos. Marcada por esto, desencadena a su vez en el espectador momentos de risa y muchos otros de emoción.

Crítica: Tengo ganas de ti

CartelCon “Tengo ganas de ti”, Fernando González Molina vuelve a la comedia dramática después de demostrar sus cualidades  hace dos años con  «Tres metros sobre el cielo»,  producción que en el año 2010 logró convertirse en la película más taquillera en las salas españolas. Para el estreno de esta secuela, se proyectaron ambas películas con el entusiasmo de las fans del trío protagonista y, en especial del joven Mario Casas.  En el “preestreno maratón” vivimos lloros, gritos, risas y muchos aplausos que retumbaron en la sala, llena en su mayoría por jóvenes adolescentes.

Las cosas que van mal pueden empeorar y echarse a perder, “Tengo ganas de ti” contiene más o menos ese espíritu. Su  protagonista es  Mario Casas, Hache, que ha vuelto a casa tras pasar una temporada en Londres. Alejado del recuerdo imborrable de aquel primer amor, -su novia Babi (María Valverde) Hache-, intenta reconstruir su vida y olvidar el pasado y puede que lo consiga gracias a Gin (Clara Lago) su nueva chica,  una joven alegre, deportista y jovial, que le hace creer que es posible revivir aquel inolvidable hechizo mimoso.

Película bien rodada, música aparente, fotografía muy buena, un ritmo ideal y  con todos los ingredientes de la fórmula, que acude a la estética de “Tres metros sobre el cielo” probablemente intentando acaparar la atención del espectador joven y lograr gran taquillazo. Aunque ingenio no le falta a esta secuela, hay aquí demasiados palos, demasiadas coincidencias, demasiadas trampas que atentan contra la credibilidad del conjunto, por defender su propuesta naif pierde la gama de posibilidades que tiene a su alcance e incurre en alteraciones, omitiendo por ejemplo las obvias dificultades emocionales del personaje principal y convirtiendo todo su espejo en momentos de violencia ciega. Hubiera sido positivo explorar en la tensión interna de este fuerte joven, casi por lógica.

“Tengo ganas de ti” es entretenida y tiene un elenco de actores muy bien seleccionados,  Mario Casas, Maria Valverde, Clara Lago, Nerea Camacho, Diego Martin, Maria Salas, Andrea Duro, Luis Fernández, Antonio Velázquez, Ferrán Vilajosana, Álvaro Cervantes, Nerea Camacho y Carmen Elías. (Casi podríamos citar a Coca Cola como otro de los protagonistas…) El guion es de Ramón Salazar. La música de Manel Santisteban. En fotografía, Xavi Giménez, y la idea de la novela es de Federico Moccia.

Como espectadora española hay muchas veces que me cabrea que duren tan poco las películas de nuestro país en cartelera, me parece trágico. En el caso de “Tengo ganas de ti” creo que va a ser distinto puede ser el boom del verano.

A ratos graciosa, dramática, violenta, sentimental…