Crítica: Ahora me ves

Ahora me vesEl director de cine nacido en Francia y afincado en Estados Unidos, Louis Leterrier, poco a poco ha ido cambiando sus propios pasos. Estos cambios de orientación, sin abandonar su línea central, atizan la polémica, tanto en las admiraciones como en la desconfianza. Crítica de la película “Ahora me ves”.

La película se abre con cuatro magos de la calle haciendo sus diversas especialidades, Daniel (Jesse Eisenberg), juegos de cartas; Merritt (Woody Harrelson), hipnotista; Henley (Isla Fisher), escapista; y Jack (Dave Franco), juegos de manos. Todos ellos por separado reciben una carta misteriosa con una cita para asistir en Manhattan a un apartamento que encuentran cerrado. El siguiente fotograma nos sitúa en Las Vegas en un gran escenario y rodeados de miles de personas que les vitorean y aplauden. Ya son los famosísimos: los cuatro jinetes. Ahí hacen un magnífico truco, roban un banco en París desde el escenario. Esto pone al FBI en alerta, encabezados por el comisario Dylan (Mark Ruffalo) y su compañera parisina de la Interpol, Alma (Melanie Laurent). Cerca de todos, un mago retirado, Thaddeus Bradley (Morgan Freeman), la misión de Bradley es desenmascarar a los cuatro jinetes para ayudar al FBI a atraparlos y así cobrar una gran recompensa que Arthur Tressler (Michael Caine) le ofrece para vengarse de ellos. Pero se hace difícil porque son los cuatro jinetes, un grupo inquebrantable formado por los mejores ilusionistas del mundo.

La magia, es ese estado en el que quedas concentrada inmutable por el camino del misterio cuando el mago elige el momento, es la creación de lo imposible, es reír y admirar ante lo que no tiene explicación. En un espectáculo de magia la ilusión te supera y su alegría se esparce en ti sin dejarte contener las exclamaciones de asombro, pero además no se conforma con alegrarte el instante, existiendo en ella una pretensión tan ambiciosa que requiere de tu total curiosidad hasta que sus adecuados fines lo consientan. Probablemente en esas fronteras invisibles y fantasiosas no encontrarás explicación lógica, entonces te verás disfrutando de la más absoluta euforia, que es lo que realmente pretende la magia.

Ahora me ves 2Pues eso es la nueva película de Louis Leterrier, un espectáculo de magia en el que te mueves en desequilibrio y siempre al capricho del truco en el que te hacen entrar. Las actuaciones de Jesse Eisenberg, Dave Franco, Morgan Freeman, Mark Ruffalo, Isla Fisher, Mélanie Laurent, Woody Harrelson, Michael Caine y Michael Kelly están bien, sin ser nada especial se perciben correctas y capaces, la música de Tom Rowlands apropiada, acompaña la acción dando el tono requerido, la fotografía de Larry Fong también es buena armonizando imágenes con los extraordinarios efectos visuales, -una referencia destacada pues construye una narración visual de gran belleza-. Guión esquemático, diálogos simples en gran parte y unos excelentes puntos de humor jovial y juguetón. El film, que en ningún instante se hace pesado, tiene toda la espectacularidad necesaria en cada momento, centrando su fuerza en ello más que en historia y personajes. “Ahora me ves” es Hollywood en estado puro, un rato de diversión. Con una construcción de fantasías para el disfrute de los sentidos.

Por tanto, no estamos hablando de un trabajo concienzudo para la historia del cine sino de un entretenimiento bien conseguido gracias a Leterrier. Yo creo en la magia de “Ahora me ves”, y aunque le falta lógica narrativas y le sobran giros absurdos, recomiendo esta película. Un rompecabezas que tratarás de construir cuando hayas salido de las sala de proyección.

Ha sido muy agradable verla.

Santiago Segura

Santiago SeguraSantiago Segura es un actor, guionista, director y productor español nacido en Madrid, el 17 de julio de 1965.

Ficha en Imdb: http://www.imdb.com/name/nm0782213/

Twitter: @SSantiagosegura

Sus películas en Comentamos cine:

Crítica: La reina de España (2016)

Crítica: Las Brujas de Zugarramurdi (2013)

Crítica: Torrente 4 – Crisis letal (2011)

Crítica: La chispa de la vida (2011)

Crítica: Balada triste de trompeta (2010)

Crítica: El gran Vázquez (2010)

Crítica: Martha Marcy May Marlene

Martha Marcy May MarleneAnoche, al regresar a uno de los lugares donde mejor me siento, inmersa en mis pensamientos, retrocedí a conjeturar acerca de la última película de Sean Durkin, que ya visioné hace un tiempo. Hoy la volví a ver y me sigue pareciendo que contiene porfiadas y decisivas dosis de calidad. Crítica de la película “Martha Marcy May Marlene

La sinopsis que la productora brinda, como explicación oficial de la trama: Atormentada por dolorosos recuerdos y dominada por una creciente ansiedad, Martha (Elizabeth Olsen) abandona una secta liderada por Patrick (John Hawkes) y se va a vivir con su hermana Lucy (Sarah Paulson) y con Ted (Hugh Dancy), el marido de ésta. Intenta adaptarse al estilo de vida de la clase media-alta, pero acosada por constantes pesadillas, no le resulta nada fácil. Mientras asume su soledad, la paranoia resquebraja su existencia. Finalmente, desciende a un vertiginoso estado de pánico cuando comienza a sospechar que alguien sigue todos sus movimientos.

El guión escrito por el propio Sean Durkin va deslizando la historia por toda la película, sin llamar la atención, sin la más mínima inconveniencia.

De nuevo, vuelvo a revivir el choque psicológico, la ilimitada estampa en la depresión humana de sus personajes y el minimalismo en el dibujo que encarna cada secuencia. De frente al correcto y positivo esmero de la película, lo realmente inmenso y que atrae de “Martha Marcy May Marlene” es su protagonista, esa mujer de comportamiento errático, captada hasta no se sabe cuánto.
“Martha Marcy May Marlene” es una película basada y movida para mostrar el poder de la sugestión dentro de un círculo cerrado y desordenado, me parece significativo y digno de destacar cuando al inicio se nos muestra a una mujer que pone la mesa para que se sienten a comer hombres solos, a continuación, en el siguiente fotograma las mujeres comen solas para después dar paso aquietando la cámara en una imagen del fregadero de la cocina a rebosar de cacharros sucios mientras, todo en silencio, duerme el desorden, creo que esta pequeña alegoría que solo dura un minuto escaso muestra y demuestra el desequilibrio de la historia que vamos a ver.

Imagen de Martha Marcy May MarleneNo hay en “Martha Marcy May Marlene” enredo ni giros sorprendentes, el ritmo que la mueve se deja llevar y hace disfrutar de una historia seria donde los flashback van abriendo el camino del pasado para comprender el presente, sin que la duda deje de impregnar la narración. A medida que la trama va desplegándose adquiere mayor interés o, al menos, lo mantiene en su mejor nivel sin atisbo de decaer. Durkin consigue una película que se ve con complacencia, interés, miedo, recelo y escarmiento, y que ayuda a valorar y, por supuesto, hacerte reflexionar sobre el tema de fondo planteado y todo ello transmitido, ofrecido, en bandeja de plata por grandes y accesibles interpretaciones de excelentes actores. Hay que felicitarse ante lo trabajados que están los personajes y lo bien que encajan en el guión. Inmejorables , Elizabeth Olsen, Brady Corbet, Hugh Dancy, John Hawkes, Sarah Paulson, Julia Garner, Louisa Krause y Christopher Abbott.

Está claro que aunque es una película del año 2011, la recomiendo. Tiene mucho de lo que hablar. La pueden conseguir en DVD, después comentamos.

Crítica: La mejor oferta

La mejor ofertaGiuseppe Tornatore, como cada vez que nos brinda una obra, nos traslada con maestría de la sala de cine al corazón de su historia. Recordando todas sus películas nos situamos en 1988 donde nos cautivó con “Cinema Paradiso”, en 1998 en “El hombre de las estrellas” nos habló de ilusión cinematográfica, en 2000 mostró la intolerancia y la marginación con “Malena”; en 2009, su película más costumbrista: “Baaria”, y en 2013 vemos surgir y transcurrir con toda ecuanimidad una obra con sus caracteres propios, con una explícita, esencial y onda raíz y con un contexto peculiar extraordinario. Crítica de la película “La mejor oferta”.
Así, director y guionista, Giuseppe Tornatore relata como Virgil Oldman (Geoffrey Rush) es un hombre solitario; un excéntrico, estirado y maniático, experto en arte y agente de subastas, distinguido y popular en todo el mundo. Su vida transcurre al margen de cualquier sentimiento afectivo hasta que conoce a una hermosa y misteriosa joven (Sylvia Hoeks) que le encarga tasar y vender las obras de arte heredadas de sus padres. La aparición de esta joven, que sufre una extraña enfermedad psicológica que la mantiene aislada del mundo, transformará para siempre la vida de Virgil.

La coherencia interna del cine de Tornatore es algo que está fuera de toda duda, y en este sentido “La mejor oferta” es un film regido por unos códigos dentro de un sistema de creación y técnica de trabajo como en toda su profusa y extensa carrera. La manera con que el gran director trata el tema y la identificación personal de sus ideas en cada momento y sobre cada trazo, produce la gratificación que ocasiona lo previsible sobre lo inesperado. Desde el propósito inicial, el film comienza a evolucionar por sí mismo, a cobrar facetas y sentido cinematográfico dentro de un texto que es un trozo de vida, los personajes seres humanos oscuros y prudentes y la trama un interés que se desarrolla con todas sus consecuencias hasta el final. Nos habla de aislamiento, miedo, decencia, amor y de traición.

Imagen de La mejor ofertaNos muestra la soledad de una persona mayor y cómo se desmorona cuando un aura de juventud entra como soplo de vida por la ventana de su corazón, nos habla de la traición y la mentira como salida válida y nos muestra metafóricamente como dos personalidades se van formando paralelas a medida que avanza la narración, esta simbología me ha gustado en especial. Símbolos, buen lenguaje fílmico, excelentes movimientos de cámara, un color de conjunto dinámico, puntos de humor serio y los giros precisos, todo, como instrumento humano en su manera de ver el mundo en que vivimos y como siempre aportando esa sensibilidad que le caracteriza. Estupenda fotografía de Fabio Zamarión y la magistral música de Ennio Morricone.
Unas brillantes interpretaciones por parte de un extraordinario elenco, donde a mi modo de ver destaca sobremanera la carismática presencia de Geoffrey Rush, que da a su personaje un alma en apariencia feliz pero atormentada haciendo vivir al exitoso hombre de negocios superado por un inesperado destino, como digo, un elemento potenciador del atractivo de esta estupenda película. Hay que mencionar a Donald Sutherland, en un pequeño pero buen papel.
Tornatore es un hombre de cine, que hace cine verdadero.
El peso del valor de este admirado director hay que buscarlo en toda su obra. La película que hoy reseñamos no es lo mejor del director italiano pero levanta espectáculo, tiene la magia del cine, ecuación visual, importancia y significado.