Ganadores de los Premios Goya 2015

Ganadores Premios Goya 2015Foto: antena3.com

La XXIX edición de los Premios Goya colocó a «La isla mínima» como la tercera película con más galardones de la historia de la gala. En total, la película de Alberto Rodríguez se hizo con diez de los diecisiete Goyas a los que optaba, mientras que «El niño» se tuvo que conformar con cuatro, -había sido nominada a dieciséis-, «Ocho apellidos vascos» con tres, -de los cinco propuestos-, y «Relatos Salvajes» y «Magical Girl» conseguían solo uno, a pesar de sus nueve y siete candidaturas respectivas. El Goya de Honor fue para Antonio Banderas.

Aquí os dejo la lista completa de premiados:

Mejor Película: La isla mínima

Mejor Director: Alberto Rodríguez, por La isla mínima

Mejor Actor: Javier Gutiérrez, por La isla mínima

Mejor Actriz: Bárbara Lennie, por Magical Girl

Mejor Interpretación Masculina de Reparto: Karra Elejalde, por Ocho apellidos vascos

Mejor Interpretación Femenina de Reparto: Carmen Machi, por Ocho apellidos vascos

Mejor Actor Revelación: Dani Rovira, por Ocho apellidos vascos

Mejor Actriz Revelación: Nerea Barros, por La isla mínima

Mejor Director Novel: Carlos Marques-Marcet, por 10.000 km

Mejor Película Europea: Ida, de Pawel Pawlikowski

Mejor Película Iberoamericana:  Relatos Salvajes, de Damián Szifrón

Mejor Guión Original: Rafael Cobos y Alberto Rodríguez, por La isla mínima

Mejor Guión Adaptado: Clara García, Cristóbal Ruiz y Javier Fesser por Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo

Mejor Película Documental: Paco de Lucía: la búsqueda

Mejor Película de Animación: Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo

Mejor Montaje: José M. G Moyano por La isla mínima

Mejor Fotografía: Álex Catalán por La isla mínima

Mejor Música Original: Julio de la Rosa por La isla mínima

Mejor Canción Original: Niño sin miedo, de David Santisteban, India Martinez y Riki Rivera por El Niño

Mejor Dirección Artística: Pepe Domínguez, por La isla mínima

Mejor Diseño de Vestuario: Fernando García, por La isla mínima

Maquillaje y/o Peluquería: Carmen Veinat y José Quetglas, por Musarañas

Mejor sonido: Marc Orts, Oriol Tarrago y Sergio Bürmann, por El Niño

Mejor dirección de producción: Edmon Roch y Toni Novella, por El Niño

Mejor Efectos Especiales: Guillermo Orbe y Raúl Romanillos, por El Niño

Mejor Cortometraje de Ficción: Café para llevar de Patricia Font

Mejor Cortometraje Documental: Walls (Si estas paredes hablasen), de Miguel López Beraza

Mejor Cortometraje de Animación: Juan y la nube , de Giovanni Maccelli

 

Crítica: Whiplash

Whiplash Damien Chazelle, director de cine independiente americano y músico de jazz, nos hace pasear por un abanico de texturas marcadas con el mejor rango cinematográfico que recordamos, se deja llevar por la música y nosotros a la par volamos envueltos en un libro de estilo. Critica de la película “Whiplash”.

Nos narra la historia de Andrew Neiman (Miles Teller), de 19 años,  un joven baterista de jazz que, después de ganar un premio de acceso al Conservatorio Shaffer de Nueva York, da comienzo a la que espera como su gran carrera de música. Andrew alberga muchos sueños, quiere ser grande como Buddy Rich, considerado como el más grande baterista del mundo, pero en el conservatorio le toca el más rígido de todos los profesores: Terence Fletcher (J.K. Simmons), catedrático conocido tanto por su talento como por sus rigurosos métodos de enseñanza, que dirige el mejor conjunto de jazz del conservatorio. Cuando el señor Fletcher elige al joven Andrew para formar parte del grupo musical que dirige, cambia para siempre la vida del muchacho.

Cuando vean esta película, déjense a la música, céntrense en un aula de conservatorio, en la soledad a veces y rebosante de sonidos en otras. Estarán sentados y listos para empezar, con los ojos fijos en un escenario ficticio donde algunos reflectores les iluminan, mientras que solo pueden sonreír y ya… comenzar a tocar y seguir tocando y seguir inevitablemente los compases con las manos, con los pies, con todo el cuerpo en una lucha constante por superar. Así lo dice Damien Chazelle en “Whiplash”, porque así es como se crea a un buen músico. Tengo una amiga que es profesional de la música y cuando acude a los ensayos siempre dice que va a un entrenamiento de pádel, nunca comprendí el significado de tan acertada definición hasta el momento en que he visionado “Whiplash”, he visto como la sala de ensayos se convierte en un campo de competición provocadora, no solo tiene el músico que competir con los compañeros por ser el mejor, tiene que competir contra sí mismo para conseguir su objetivo y en muchos casos, como en esta película, con un profesor irrespetuoso y duro en sus forma y en su pedagogía.

tn_gnp_et_1011_whiplashLa música es grande y para ser grande en la música hay que sacrificar muchas cosas principales. La música se hace con el corazón, con el coraje y por el gusto y el amor a este arte. Damien Chazelle, además de director de cine, es un músico de jazz venerado, así es como ha captado su potencia para dirigir una obra que es todo música, su método narrativo y el jazz invaden todo el corazón del drama y nos agarra con fuerza obligándonos a mirar con sentido milimétrico para hacer este film perdurable como un trabajo espléndido.

Los pilares básicos que conducen esta historia son la superación como concepto que nos excede, y conectado a ello, la injusticia que puede exacerbarnos. La trama se va desarrollando sobre una vida dentro de un guión dinámico que nunca se vuelve tedioso, su pulso narrativo es excelente. Las secuencias de tiempo justo, la atmósfera y el compositorJustin Hurwitz aplicando a todo ello la tenue música de un sigilo entre música. En cuanto al reparto, J.K. Simmons desarrolla su mejor papel, un actor secundario que en realidad va a la par de Miles Teller, ambos cumplen su papel llevando al espectador con ellos en cada acto, en cada instante construido. El resto de actores y actrices: Melissa Benoist, Paul Reiser, Austin Stowell, Jayson Blair, Kavita Patil, Kofi Siriboe, Jesse Mitchell, Michael D. Cohen, Tian Wang,Jocelyn Ayanna, Tarik Lowe, Marcus Henderson, acaban conquistando las más altas cotas interpretativas. Muchos de los actores que aparecen son músicos en la vida real, a Miles Teller se le nota, no se puede interpretar tan maravillosamente ese sonido si no llevas dentro la música. Felicidades.

Personalmente, creo que es una historia hermosa sobre la rivalidad entre dos hombres que aman lo que hacen sin límites ni leyes.

Crítica: The imitation game

The Imitation GameEl director de cine Morten Tyldum nació en Noruega hace 47 años. Formado en la Escuela de Artes Visuales de Nueva York, trabajó en televisión, videos musicales y cortometrajes. Fue músico. Le apasiona la música pero la abandonó cuando vio que no era compatible con su otro gran amor, el cine. Debutó en el año 2003 con Buddy”, una película con la que fue creándose un público; después, tres títulos más le autorizan un lugar que se afianza con este último trabajo: “The Imitation Game”.

 Morten Tyldum revisa el siglo XX , no como un aburrido historiador sino como un cineasta para todos los públicos, consciente de que detrás de las grandes decisiones de los políticos y las guerras siempre hay seres humanos que sufren las consecuencias. Con guion de Graham Moore, basado en el libro de Andrew Hodges, retrata los tejemanejes del poder y las vidas personales de los implicados. “The Imitation Game” es un biopic sobre el matemático británico Alan Turing (Benedict Cumberbatch), famoso por haber descifrado los códigos secretos nazis contenidos en la máquina Enigma, lo cual determinó el devenir de la II Guerra Mundial (1939-1945) en favor de los Aliados. Lejos de ser admirado como un héroe, Turing fue acusado y juzgado por su condición de homosexual en 1952.

El film suma drama, guerra y convicción por el conocimiento del hombre. La narración es espontánea, natural, cálida y sin artificios. El relato destila sinceridad y veracidad que revierten en convenciones narrativas imponiendo su particular forma. The Imitation Game” es una gran película que eleva a Morten Tyldum a la categoría de gran realizador. La trama eminentemente dialogada y su resolución ya conocida, son una lección de equilibrio en la composición. Cabe reconocer también la solidez de cada secuencia y como el director se las ingenia para ir dosificando su cara espinosa enfrentada a la necesidad de un cierto orden. Imagen de The imitation gameEn ese caso, Morten Tyldum hereda la fuerza testimonial del personaje principal y la moldea, un tipo de indagación que afianza el componente emocional del retrato sin limitar su alcance analítico.

Si todo lo que disfrutamos visualmente de la mano del fotógrafo Óscar Faura está acompañado por la música de Alexandre Desplat, sutil, disimulada, casi ausente, pero presente en cada instante, estaremos hablando de un trabajo bastante elegante. En el reparto Benedict Cumberbatch, Keira Knightley, Mark Strong, Charles Dance y Matthew Goode.

Cuando el curso de los acontecimientos está en jaque, cuando a millones de seres humanos se les roba cualquier posibilidad de paz y de felicidad, quedan muy pocas cosas hermosas que sean capaces de dar fuerzas. La esperanza, y el amor son las únicas que ofrecen asidero y luz para avivar el devastado trayecto que se va recorriendo. Pero si esto también lo limitan quienes manejan tu vida, entonces ya no te queda nada…