Ganadores de la XXV edición de los Premios Goya

Os dejo aquí la lista de premiados en la XXV edición de los Premios Goya.

Cartel

– Mejor película: Pa negre.

– Mejor dirección: Agustí Villaronga (Pa negre).

– Mejor dirección novel: David Pinillos (Bon apetit).

– Mejor actriz protagonista: Nora Navas (Pa negre).

– Mejor actor protagonista: Javier Bardem (Biutiful).

– Mejor guión original: Buried.

-Mejor guión adaptado: Pa negre.

– Mejor actor de reparto: Karra Elejalde (También la lluvia).

– Mejor actriz de reparto: Laia Marull (Pa negre).

– Mejor actriz revelación: Marina Comas (Pa negre).

– Mejor actor revelación: Francesc Colomer (Pa negre).

– Mejor música original: Alberto Iglesias (También la lluvia).

– Mejor canción original: Que el soneto nos tome por sorpresa de Jorge Drexler (Lope).

– Mejor documental: Bicicleta, cuchara, manzana.

– Mejor dirección de producción: También la lluvia.

– Mejor dirección de fotografía: Antonio Riestra (Pa negre).

– Mejor dirección artística: Ana Alvargonzález (Pa negre).

– Mejor montaje: Buried.

– Mejor diseño de vestuario: Lope.

– Mejor sonido: Buried.

– Mejor película de animación: Chico y Rita.

– Mejor película hispanoamericana: La vida de los peces, del chileno Matías Bize.

– Mejor película europea: El discurso del rey, de Tom Hooper.

– Mejor cortometraje de ficción español: Una caja de botones.

– Mejor cortometraje documental español: Memorias de un cine de provincias.

– Mejor cortometraje de animación español: La bruxa.

– Mejor maquillaje o peluquería: Balada triste de trompeta.

– Mejores efectos especiales: Balada triste de trompeta.

– Goya de honor: Mario Camus.


Por si no lo visteis ayer, éste es el (tan esperado) discurso del hasta ahora director de la Academia, Álex de la Iglesia. (Si prefieres leerlo, aquí lo encontrarás íntegro )


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Crítica: Balada triste de trompeta

CartelSentada sobre docto innovador, la película al análisis de hoy, “Balada triste de trompeta”, parece atrapar sueños, sueños de la razón y la sinrazón, engendrando monstruos,  y no describo así el manejo de Alex de la Iglesia, sino a los personajes desdeñosos y extravagantes que ven la luz en el seno de la más transgresora de las películas de este director, quizás un auto homenaje a su estilo cinematográfico. De la Iglesia es un elemento clave dentro del mosaico del cine en España, conjugando la instauración con la fidelidad, “Balada triste de trompeta”, objeto de esta crítica, es su nueva obra dramática en tono de comedia.

Con aire vesánico empieza su recorrido, cuando una multitud de soldados entran en un circo en plena función, la  instalación  está repleta de gente feliz viendo el espectáculo; a partir de la incursión, la realidad de sus vidas, cambia, entre todas, y como ejemplo, las que nos muestran son las gentes del circo, y más concretamente, las de los payasos, que no son aquellos, son sus herederos de profesión y confesión. El payaso triste (Carlos Areces) es un hombre temeroso, retraído, que llena el vacío de su vida arrastrando recuerdos de la infancia; el otro, el payaso listo (Antonio de la Torre) violento e intransigente, con la posesión de la verdad y la razón por encima de todos los que le rodean, los dos hombres tienen una misma inquietud y el mismo desatino; la trapecista(Carolina Bang), esa hermosa mujer que a los dos cautiva.

Hay una cosa en la película que está patente, -sobre todo por su buen inicio-, adentrándonos en el recorrido llegamos a un sórdido escenario que opera escarbando en la basura de los sentimientos, introduciéndonos por el ojo de una cerradura en hechos cuyo simbolismo nos descubre los miedos, los secretos, los deseos ocultos y pesadillas paranoides de una perspectiva con atributos más que obvios. Y Álex de la Iglesia lo hace arriesgando, como si fuera una función de servicio público, buscando la profundidad de su discurso, ahondando en situaciones dramáticas, mezclando los jugosos y violentos mensajes y el ritmo histérico, con el humanismo conciliador que es intrínseco a esta película hasta límites insospechados, su grotesca fachada no es sino una muestra de igualdad entre los dos personajes, y por ende, entre todo lo que representan.

La ilimitada imaginación  de este director y sus consecuencias  imprescindibles, hacen  a “Balada triste de trompeta” la película más irreverente y expresionista de su tendencia que hayamos visto últimamente, obra en perpetuo estado de excentricidad, historia violenta de raíz y de visión pues todo su recorrido muestra la atrocidad  y el descarno como regla del juego, al inicio de la crítica hablaba de algo patente en la película, y eso es, su intención, su voluntad de extirpar el quiste social, Álex de la Iglesia se ha convertido en una gran figura del cine más arriesgado de nuestro país, un perfeccionista de lo imperfecto.

Buen trabajo interpretativo de Carlos Areces, tensionando al máximo su interpretación y dándole credibilidad a su personaje; Antonio de la Torre se rodea de una  auténtica demostración de convicción para interpretar a ese bravucón hombre; Carolina Bang, faro de la narración, se suma a la hora de acumular aspectos positivos en el reparto. Además de ellos, Santiago Segura, Sancho Gracia (Entrelobos), Alejandro Tejeiras, Juana Cordero y muchos más que juntos completan un conjunto interpretativo acertado, la música de Roque Bolaños atinada, y la fotografía de Kiko de la Rica, brillante.

“Balada triste de trompeta” es una película difícil de recomendar, puede que guste mucho y puede que no guste nada, a mí me ha convencido por su estética, por su mensaje y por muchos otros aspectos.

Si queréis saber algo más, aquí podréis ver la presentación de la película.