Crítica: Truman

TrumanCesc Gay es un director de cine y guionista catalán que debutó como director en 1998 con la película “Hotel Room”. “Krámpack” en 2000, “Ficció” en 2006 y su posterior obra “Una pistola en cada mano” de 2012, le han traído hasta su último trabajo. Crítica de la película “Truman”.

Julián (Ricardo Darín) es un actor de mediana edad, que vive y trabaja en Madrid. Está enfermo y vive solo con su perro Truman. La enfermedad que padece está en un estado muy avanzado y él no puede soportar vivir así. Un día recibe la visita de su mejor amigo Tomás (Javier Cámara) quien acaba de llegar de Canadá por sorpresa. Juntos pasan momentos muy duros en los que Tomás intenta hacerle la vida más agradable. Lo que más le preocupa a Julián es su perro Truman, cuando él muera quedará solo en el mundo.

En “Truman”, Cesc Gay tiene suficiente cabeza y gusto como para ahorrarnos momentos lacrimosos y los golpes bajos de este tipo de argumentos. Coloca a Ricardo Darín y Javier Cámara en el limbo de los buenos para deleitarnos con maestría cinéfila y transformar lo que podía ser un drama de romperse en lloros en un plectro bien interpretado, dramático, no cabe duda, pero como ya he dicho sin ningún intento de forzar el desconsuelo. En cuanto al relato del reencuentro de los dos personajes unidos en la amistad, el director nos habla con el corazón, revertiendo la sinceridad en ellos y en un montón de secuencias y diálogos que destilan ternura y humanidad. Un auténtico atracón de cariños visuales y sonoros a los que seguro les resulta difícil encontrar un competidor con las misma garantía de nombre propio que es esta película.

Imagen de TrumanRicardo Darín y un soberbio Javier Cámara consiguen minutos de puro atractivo cinematográfico en donde todo es más, mucho más. Ambos sujetan y enraízan su eficacia en el dibujo de unos personajes que remedian su presente intentando tener un futuro mejor. En la película de Cesc Gay no hay buenos y malos, hay caricias y reproches para cada uno de ellos y para cada una de sus acciones y decisiones pero de una forma civilizada desde la tranquilidad que tienen las víctimas y la poca naturalidad que conlleva el tener que asumir la muerte de diferente manera,  cuando ya estamos ante algo que inevitablemente pasará.

El resto del reparto Dolores Fonzi, Àlex Brendemühl, Javier Gutiérrez,Eduard Fernández, Elvira Mínguez, Silvia Abascal, Nathalie Poza, José Luis Gómez,Pedro Casablanc, Francesc Orella, Oriol Pla, Ana Gracia, Susi Sánchez y Àgata Roca desarrollan unos personajes secundarios muy acertados en sus contrastes.  El guion es de Cesc Gay y Tomás Aragay, la  música de Nico Cota y Toti Soler y la fotografía Andreu Rebés.

“Truman” es una película triste, cálida y melancólica que a veces saca alguna sonrisa leve. Un relato lleno de amor.

Crítica: El desconocido

El desconocidoDani de la Torre presenta su primer largometraje. Este director español cuya obra hasta ahora estaba ajustada a cortometrajes y series para televisión. Perteneciente a la nueva generación de cineastas en nuestro país, con “El desconocido” se enfrenta cara a cara con una realidad más que dolorosa y que seguramente nadie se había atrevido a cargar con su denuncia. Crítica de la película “El desconocido”.

La película se abre con Carlos( Luis Tosar), director de la oficina de un banco, su esposa Marta (Goya Toledo) y sus dos hijos Sara (Paula del Río) y Marcos ( Marco Sanz). La mañana comienza como todos los días, con el desayuno rápido que todos los chicos toman los días de colegio, concluyendo éste con un vamos que llegamos tarde. Ya en la calle camino del cole, conduciendo y hablando con sus hijos pretende arreglar algunas cosillas por el manos libres, es en ese momento cuando recibe una llamada diciéndole que si se bajan del vehículo éste explotará por acción de las bombas que hay bajo cada uno de los asientos. Al principio piensa que es una broma pesada pero enseguida pasa a darse cuenta de que va totalmente en serio y que le han complicado bastante el día.

Ahora que vemos “El desconocido” nos preguntamos como a nadie se le había ocurrido plasmar este tema en la pantalla, una historia que resulta tan arrolladoramente verosímil. Con solo los primeros diez minutos basta para contextualizar la película de Dani de la Torre y apreciar su signo de buen producto cinematográfico, reveladores planos de contenido, planos secuencia y aunque la realidad y la muestra de la familia es el corazón de la trama, resulta quizás menos significativo que su ambiente y su dinámica acción, aunque todo está mezclado como en una coctelera repleta de adrenalina.

“El desconocido” es una película de intriga y acción protagonizada por el actor más notable que actualmente aparece en nuestras pantallas, Luis Tosar. El actor de Celda 211 da muestras continuas en su personaje de su desafiante agilidad interpretativa y nos hace disfrutar con escenas sobradas de inquietud y desesperación. Imagen de El desconocidoA lo largo del recorrido accidentado sufre un golpe emocional que le hace sacar su perfil más desolado, y lo mismo, aunque de distinta forma, les ocurre a los personajes de Paula del Río y Marco Sanz; Elvira Mínguez como jefa de artificieros realiza un trabajo meritorio, Javier Gutiérrez, como cada vez, está atinadísimo en su personaje; el resto del reparto: Goya Toledo, Fernando Cayo, Luis Zahera, Ricardo de Barreiro, María Mera y Antonio Mourelos, todos acertados en sus papeles. El guión es de Alberto Marini, la música de Manuel Riveiro y la fotografía Josu Inchaustegui.

Anunciada y publicitada, la importancia de esta película además del buen elenco de actores y actrices, reside en que todo está atado, muy bien atado entre sí para narrar una persecución compleja en todas las partes de su acción. Un honesto y angustioso espectáculo el que nos acaban ofreciendo este manojo de amantes trabajadores del cine.

Enhorabuena a Dani de la Torre, buen comienzo.

Véanla.

Crítica: La isla mínima

La isla mínimaLa nueva película de Alberto Rodríguez es una obra bastante sólida donde se percibe que su autor se ha podido mover a gusto en la construcción de un guion bien inspirado. Además, una película perfecta necesita algo que le proporcione cimientos y esqueleto y no me estoy refiriendo solo a seguir esa enseña que es el guión, tan preciso riguroso y específico, quiero decir que el todo de un buen director consiste en plasmar realidad en todos los detalles con el esmero de un artesano, y el joven cineasta español lo hace en “La isla mínima”.

Alberto Rodríguez, junto a Rafael Cobos, construye esta sórdida historia no desde el punto de vista psicológico o social, sino policial a través de dos personajes paralelos. Dos policías, Juan (Javier Gutiérrez) y Pedro (Raúl Arévalo), dos hombres ideológicamente opuestos y con vidas totalmente dispares, son enviados a un pueblo entre Huelva y Sevilla, en plena marisma del Guadalquivir, para investigar la desaparición de las hijas de un vecino del pueblo, Rodrigo (Antonio de la Torre). El pueblo andaluz muestra un tríptico de soledades, frustraciones y prejuicios no propios del año 1980 que es cuando se desarrolla la historia y entre todos los problemas que esto les puede ocasionar, los agentes deberán descubrir al asesino.
La estructura sombría es su mayor virtud. Aunque atesora varias virtudes, aparte de la austeridad del terreno, el aroma a relato añejo y el hecho de usar un registro tan natural y accesible a la hora de hablar de grandes temas como, en este caso, es el asesinato de mujeres jóvenes.

Desde el primer plano se distingue el empuje de Alberto Rodríguez,  que consigue que esta película sea mucho más madura que sus antecesoras. Sin dejar de ser fiel a sí mismo, el director español más policial, se ha decantado esta vez por un nuevo elemento, el agua, y ha logrado con ello su mejor película, trágica e intrigante a la vez que serena.Imagen de La isla mínima“La isla mínima” es un punto y aparte en la filmografía del prolífico director, al que le hacía falta precisamente eso, el agua, para nadar con fuerza hacia la cumbre.

“La isla mínima” es una buena película, una obra bien hecha dentro de un momento muy rico, – creativamente hablando-, del cine español, por lo cual destacar es un privilegio.

El reparto es fuerte, las actuaciones extraordinarias: Raúl Arévalo, Javier Gutiérrez, Nerea Barros, Antonio de la Torre, Jesús Castro, Jesús Carroza, Manolo Solo, Cecilia Villanueva, Salvador Reina, Juan Carlos Villanueva. Sus mesuradas interpretaciones entre las que destaco a Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo, demuestran gracias a su espléndida profesionalidad y rigor, que interpretar debe ser antes que nada un acto de respeto hacia uno mismo. La música de Julio de la Rosa se ajusta fielmente al estable ritmo en que se mueve, con una fotografía a prueba de juicios minuciosos a cargo de Álex Catalán.

La resolución se nos entrega en una bandeja invisible, para que pensemos en ello, para que afrontemos nuestro papel en situaciones semejantes de la vida real.