Crítica: Origen (Inception)

CartelLos años trascurridos desde la última vez que fui con mi hermano al cine han sido bastantes, la otra tarde repetimos la antigua experiencia, esta vez no me llevó  de la mano, como entonces, cuando yo era pequeña y me llevaba a todos sitios como si fuera parte de él… fue una bonita tarde. El 6 de agosto se estrenó “Origen” (Inception), la última película de Christopher Nolan (Memento, El Truco Final), un regalo para el análisis. Este magnífico director, marcado por una equilibrada obra fílmica, inventor de un lenguaje propio y poseedor de una categoría bestial, nos presenta en esta ocasión un ejercicio trepidante de acción, una historia sin tregua, un relato hipnótico, narrado con buen pulso y bien hilado.

Nolan invita al espectador a sentarse y disfrutar de la enrevesada borrachera de ciencia ficción que su historia desarrolla.

Dom Cobb (Leonardo DiCaprio) es un hombre que tiene la especialidad de apropiarse de los secretos del subconsciente e inducirle a lo que se le antoje en el tiempo que una persona esté dormida. Esta extraña habilidad le ha convertido en un hombre muy famoso en el mundo de la investigación, pero también le ha condenado a ser un fugitivo internacional. Ahora tiene la oportunidad de volver a tener una vida normal, regresar  con sus padres y disfrutar de sus hijos; Cobb es capaz de crear reglas, de hermanar sueños, de concretar una idea en una mente ajena pero ahora deberá de hacer cambios en el planteamiento para conseguirlo, él lo tiene claro, pero todo se complica cuando espías enemigos le obstaculizan los planes concebidos.

Origen (Inception) es una gran propuesta que merece el calificativo de muy interesante, cautiva desde la acción y sorprende desde la historia, con pretensiones que se cumplen con consistencia, con un ritmo narrativo veloz y fiero, que no deja tiempo al espectador para reacción alguna que no sea la de disfrutar de lo que ves y ser partícipe del entramado espectáculo.

Es una película más extensa de lo esperado pero con un resultado perfecto, resuelta con la solvencia de quien sabe lo que quiere decir, espléndida, con una gran exhibición de fluidos y alucinantes efectos especiales.

Origen (Inception) es el suspense, pero lo interno, lo intrínseco, es el desafío que Nolan hace a las reglas de la lógica, deshaciendo, al tiempo que construyendo, un mundo desconocido, lleno de innovación, inventiva e ingenio con una teoría claramente expuesta que queda fielmente sustentada.

Di Caprio, si hablamos de trabajos bien hechos, destaca por encima del resto; comprometido con un personaje complicado, fascinado y alucinado; personaje, que se despoja de su cuerpo para apilarse en la nada de los diferentes escenarios. El resto del reparto, Marion Cotillard, Cillian Murphy, Elen Page, Joseph Gordon, Michael Caine, Tom Hardy,Gordon Levitt, forman un ejército de peones ayudando a Cobb a sacar su cruzada adelante, magnificas actuaciones.

Para todos los que queréis encontrar más explicaciones sobre el final, -y ya que no me gusta desvelar los finales-, he encontrado un artículo que da algunas de las claves que aclararían las dudas: significado del final de Origen. (Os recomiendo que sólo entréis en el enlace si habéis visto la película. Una cosa más, está en inglés.)

No hay dudas, es una película que te atrapa, quizás después de acabar, muchos quedareis con ganas de más, a mí me ha pasado.

Mi calificación para este insólito retrato fílmico: un diez.

Michael Mann: Enemigos Públicos

enemigos públicos

Este buen director de cine tiene todas las buenas formas  que un espectador exigente puede desear, como siempre, Mann encamina todo hacia la consecución de una buena escena, este hombre rueda la acción de forma fabulosa, sus  giros de cámara, su habitual paleta de colores, sus primerísimos primeros planos. Busca magistralmente la disposición actual en las raíces del cine clásico: Mann desmonta los tópicos del cine de este género sabiamente, dándole su sello privativo, elevando a lo sumo, tanto el poder narrativo como el visual.

“Enemigos públicos” es una película basada en hechos reales que parece sacada de una alegoría de película.

Johnny Depp encabeza el reparto dando vida al atracador de bancos John Dillinger, Christian Bale representa al agente del FBI y Marion Cotillard, es la protagonista femenina. Todos con una caracterización bestial, los motores de la película son el crimen, la traición, y el amor, que enfrentan a los personajes en un enardecido juego del gato y el ratón. El carismático atracador, admirado por el pueblo y odiado por las autoridades, es un canalla pero le tomas cariño, se convierte en tu héroe aunque sea un criminal gracias a la interpretación de Depp y la mano maestra de Michael Mann.

La película no tiene complejidad argumental, pero sí tiene bastantes apuntes atmosféricos tiernos y metafóricos, que le proporcionan interés durante las dos horas de duración.

El reparto es excelente y la estética de la época me atrae bastante. Es buena necesariamente.

La veréis. Unos por Michael Mann, otros por Johnny Depp, muchos por Christian Bale,  algunos otros, por Marion Cotillard y la mayoría por el conjunto.

Yo cuando pase algún tiempo iré a verla otra vez.

Johnny Depp está gigantesco: ¡Ya un Oscar para este hombre!