Recuérdame

Allen  Coulter es el director de esta película. Famoso por la calidad de las series que ha dirigido para la televisión, recordamos “Roma”, “Sexo en Nueva York”, “Los Soprano” y alguna más, para el cine, este 2010, nos cuenta un drama que yo he visto como os cuento…

Él es un chico de ojos grandes y mirada tranquila. Un joven ajado y sobrepasado por el sufrimiento, su hermano mayor ha muerto, se ha suicidado, sus padres como consecuencia se han separado y su hermana pequeña tiene problemas en el colegio, antes Tyler Hawkins (Robert Pattinson) no era violento, los acontecimientos desgraciados acaecidos en su casa le han hecho huraño, arisco e insociable, mostrando esa violencia desconocida. Su padre, (Pierce  Brosnan)   un poderoso hombre de negocios, no está a su lado, sólo aparece cuando lo tiene que sacar de algún apuro. Tyler está sumergido en una vida monótona, ni sus amigos ni la universidad le sacan de su destierro, sólo en la biblioteca rodeado de libros se encuentra bien.

Ella es una guapa chica, Diane (Emilie de Ravin). También sabe del dolor, su familia también sufre una trastocada existencia. A su madre la mataron siendo ella muy pequeña, murió indignamente en una estación de metro de Brooklyn de un tiro en la cabeza. Toda la vida ha vivido sola con su padre, un policía atormentado por los recuerdos y que la ha cuidado como a su único tesoro.

Un día Tyler y Diane se conocen, y unos minutos después ya estaban enamorados.

Una película que nos hace considerar lo afortunados que somos teniendo esta fabulosa familia, y nos limita los campos de la queja que siempre egoístamente salen a la luz, siempre aspirando a cosas que nos son ajenas y que para nada son necesarias. En esta historia vemos cuánto les cuesta vivir una vida normal  a ciertas personas. Nos enseña que nuestro tiempo tenemos que gozarlo plenamente, aún cuando las situaciones sean desfavorables, ya que si bien a veces pareciera que todo el conglomerado de problemas nos supera, puede que más adelante la desgracia se cebe más aún con nosotros y  siempre debe de haber un apartado en nosotros que diga: tú puedes, sigue, y éste, darnos las fuerzas anímicas suficientes como para seguir luchando.

Este filme posee un drama insondable en su contenido, en todos los aspectos, la tristeza empapa toda la narración, hasta que en el momento resolutivo la tristeza acaba con la exposición. Es evidente que el director nos quiere sacudir, no teniendo bastante con todo el drama inicial de la vida de los personajes nos regala un final de ríos de llanto… Con otro final, y aunque le faltan algunos picos de intensidad, por su carácter humano y sensible, la película hubiera tenido un aprobado.

Hay que elogiar el trabajo de Robert Pattison que demuestra distintos registros de lo que nos tenía acostumbrados en su papel de joven vampiro, logra dar credibilidad a su personaje. Esperamos mucho de este prometedor actor. En este año tiene pendientes de estreno cuatro películas más, Emilie de Ravin logra una aceptable representación dando lo que se espera de ella.

Me parece un atraco emocional esta resolución tan recurrente. Ahora depende de vosotros si sentís que habéis visto un buen producto o si salís del cine íntegramente defraudados.

Luna nueva

“Luna nueva”, basada en el segundo libro de las cuatro novelas escritas por Stephenie Meyer, ha relegado a un segundo lugar a las películas más taquilleras, y hasta ahora ha duplicado  a  “Crepúsculo”, la anterior película de la serie, superando así todas las expectativas.

Hay algo muy claro en mi forma de entender este fenómeno “Luna Nueva”, estoy de acuerdo con muchos críticos, es una película para adolescentes, un largo que está hecho para segregar hormonas. Muy bien hasta ahí, pero no lo digamos como si los adolescentes fueran personas inferiores, tan sólo por no haber cumplido dieciocho años; esta saga ha  hecho que se vendan más de diez millones de libros, esto solo ya hace que merezca todos mis respetos y después tenemos el tema cinematográfico, en la primera entrega, sólo en América, “Crepúsculo” recaudó más de 80 millones de dólares; esta  segunda entrega ya lleva  una recaudación de 179 millones. Las salas están a tope de jóvenes ilusionados, esperando ver a sus ídolos y deseando que los efebos protagonistas muestren su torso desnudo para gritar sin vergüenza y sin ningún tipo de pudor, esto es nuestra gente del futuro y películas como ésta, no le aportan nada innovador pero tampoco nada reprochable.

“Luna nueva” comienza, con Bella (Kristen Stewart), sola; su amado Edward (Robert Pattinson)la ha abandonado, se marchó de Forks para ir a ciudad que ella desconoce. Bella está sumida en una profunda tristeza, sólo superada gracias a su amigo Jacob (Taylor Lautner)… pero este chico está loco por ella, esto hace que las cosas se compliquen y los dos juntos vivan aventuras arriesgadas.

La  historia es como la primera, con un aplomado ritmo narrativo, maniqueísta y simple, pero la  fuerza que los actores le dan a los personajes es correcta.

La puesta en escena es aceptable, con localizaciones naturales, húmedas, entornos boscosos que dan una buena calidad cinematográfica.

La música, la destaco positivamente, envuelve  cada escena, cada instante, dándole un halo de romanticismo absoluto.

En resumidas cuentas, “Luna nueva” no es para tirar cohetes pero posee elementos positivos.

Claro que, después de este análisis, lanzo una pregunta a quien corresponda, ¿por qué no se ríen estos chicos? ¿En la próxima… quizás?