Crítica: Miss Bala

CartelDesde México con su nueva película Gerardo Naranjo recuerda al mundo del cine que no es imprescindible un plantel de actores de renombre, ni un abultado presupuesto para hacer buen cine. Crítica de la película “Miss Bala”.

Laura Gerrero (Stephanie Sigman) es una joven de Tijuana, México, menor de 20 años que aspira a ser una reina de la belleza. Está contenta de participar en el concurso de Miss Baja California pero el destino de Laura la conduce a una discoteca a la que acude para encontrarse con una amiga. Después de salir de ese baile ya nunca será la chica de antes. Laura se ve obligada a involucrarse en las redes del narcotráfico, poniéndose al servicio de una de las bandas que tienen aterrorizado al norte de México. Su experiencia como participante involuntaria en la violenta guerra de bandas que sacude México la hará tener aún más asco a eso terrible que ella nunca había elegido.

La primera impresión que me deja “Miss Bala” es que está puesta en pantalla con más seriedad y sobriedad que la mayoría de las película que he visto últimamente, con ello quiero dejar claro que no hay violencia gratuita, que no hay escenas que busquen la lágrima fácil, que sólo puede impactar al espectador por el contenido de su buen guion. Es una película realista y pertinente.

Gerardo Naranjo hace una notable contribución al cine mexicano. El director prescinde de grandes excesos visuales para contar de forma justa lo que quiere denunciar. “Miss Bala” tiene una real intensidad que se te mete en la piel, removiendo el alma con sus fines fatídicos, el tema es muy duro y el desarrollo totalmente creíble. La pequeña paradoja consiste en que los acontecimientos en la trama destacan un desgraciado cruce de caminos en una noche miserable, y no una forma implícita y habitual, como debe ser en la realidad lo que se nos cuenta. Aun así, y fuera de esto que sólo es una breve reseña aclaratoria, “Miss Bala” me parece una película contundente, lúcida en su exposición y con una gran carga de músculo dramático.

 “Miss Bala” nos muestra a Stephanie Sigman, con la cara más triste de toda su carrera y las lágrimas de frustración continuamente cayendo por sus mejillas. Está perfecta en su rol, una interpretación que sin duda recordaremos, detrás de esa expresión se oculta el miedo, la degradación, la humillación como mujer y todo ello revestido de un penoso terror al ser humano. Miguel Coutier, como Salomón Duarte, el general;, como Jessica Berlanga; Noé Hernández, en el papel de Lino Valdez, Gabriel Cabezas representando al agente Bell; James Russo como Jimmy; Jose Yenque como KiKe Cámara, y algunos actores más hacen un buen trabajo, en una obra sensata.

Árida, seca, provocadora y brutal: “MissBala”. La recomiendo.

Robert Downey Jr.

Robert Downey Jr.Robert Downey Jr. (Robert John Downey, Jr.) nació en Nueva York, 4 de abril de 1965. Es un actor, cantante y compositor estadounidense

Ficha en IMDB: http://www.imdb.es/name/nm0000375/

Sus películas en Comentamos cine:

Crítica: Oppenheimer (2023)

Crítica: El Juez (2014)

Crítica: Los vengadores (2012)

Crítica: Salidos de cuentas (2010)

Crítica: El solista (2009)

Crítica: Sherlock Holmes (2009)

Crítica: La pesca del salmón en Yemen

CartelEmily Blunt y Ewan McGregor, juntos, protagonizando la nueva película de Lasse Hallström. Crítica de la película “La pesca del salmón en Yemen”.

Un joven jeque árabe, Shikh Muhammed, (Amr Waked), que pasa temporadas en Escocia es aficionado a la pesca del salmón, como es súper-supermillonario se da ciertos caprichos, en este caso quiere utilizar 50 millones de libras para crear un hábitat que logre la cría y la pesca con mosca de los salmones en Yemen, (ahí queda eso). Por medio de su asesora Harriet (Emily Blunt) se pone en contacto con el doctor Alfred Jones (Ewan McGregor), miembro del Centro Nacional para el Fomento de la Piscicultura, un reputado pionero en la reproducción de los moluscos, al principio el doctor Jones rechaza la propuesta rotundamente porque ignora que detrás del proyecto hay tantísimo dinero. Pero ete aquí, que el disparatado proyecto capta la atención de la secretaria del primer ministro, que ve en él una sublime ocasión para reparar el prestigio del Reino Unido en Oriente Medio, en cuanto a intereses económicos y políticos. El proyecto se inicia en la práctica y el doctor Jones se ve llevado a reflexionar sobre su opinión inicial y a colaborar con la joven y atractiva representante del jeque, juntos verán los peces de colores…

“La pesca del salmón en Yemen”, película del director Lasse Hallström, según el guion de Simon Beaufoy, basado libremente, en la novela de Paul Torday, nos propone una trama básica trabada entre la guerra de Afganistán, la política inglesa y una incipiente relación de amor. Sobre estos temas y su núcleo narrativo, se volverá una y otra vez, sin ahondar en ninguno de ellos, sin extraer el jugo en una componenda afín y bien ejecutada. Si en un principio el espectador piensa que en este film puede haber algo serio y elegante, enseguida descubrirá como poco a poco se va desperdiciando en una historia de amor recurrente y sostenida.

En general, la dirección, fotografía, producción, actores, todo se desempeña de forma inmejorable, la historia que quieren contarnos es la que no funciona. Trato de pensar en esta situación en la vida real y, bueno, no he visto ni imaginado algo tan anormal y mucho menos en los tiempos que estamos, ¡¡gastarse el dinero en poner ríos en el desierto y llevar los peces para que los remonte!! Un pelín fuera de lógica…

Viendo “La pesca del salmón en Yemen” se añoran otras películas de Lasse Hallström, por ejemplo “Las Normas de la Casa de la Sidra”.

No tengo calificación, pero si recomendación: para un sábado por la tarde en la televisión, si está lloviendo.

Crítica: El exótico Hotel Marigold

Cartel“El exótico hotel Marigold”, una comedia dramática, estructurada en torno a un viaje de mayores y el análisis de sus problemáticas, es la obra agridulce del director inglés John Madden. Vagamente inspirada en el libro de la escritora inglesa Deborah Moggach, Madden se sintió atraído por los materiales que componen la historia, pues en ellos se expresa uno de los temas más actuales.

En un día de primavera y en distintos lugares de Inglaterra, se inicia supuestamente esta historia, los personajes son: Evelyn (Judi Dench), Douglas (Bill Nighy), Muriel (Maggie Smith), Graham (Tom Wilkinson), Madge (Celia Imrie), Norman (Ronald Pickup) y Jean (Penelope Wilton), todos, son personas mayores: jubilados. Bajo el brillante resplandor de un anuncio de viajes, que proyecta un maravilloso hotel en la India para personas con su perfil, ninguno de los siete ancianos tiene que hacer esfuerzos para ilusionarse y sacar el pasaje. Mientras que unos tienen un motivo para viajar, los demás por otra cualquier causa también ven atractivo el destino elegido, no se conocen, el primer encuentro lo tienen en el aeropuerto. Enseguida hablan del maravilloso sitio al que se dirigen, de “El exótico hotel Marigold” y de cosas intranscendentes, incómodos por el crepúsculo de su lejana primavera, llevando en sus corazones ráfagas de recuerdos perdidos en la penumbra de un claustro no tolerable. Después, ya en la exótica ciudad de Bangalore, encuentran lo que sin esperarlo, quizás, es seguro el camino de la ilusión. Hace que todo parezca de diferente color: las tonalidades de la India, sus matices calurosos y armónicos, su ambiente, su olor, su espacio de luz y las atractivas figuras en movimiento con su estruendosa algarabía, músicas que acariciaran sus oídos y cantos que percibe el espíritu… notas sueltas que el viento lleva y trae.

“El exótico hotel Marigold” es una película de trama apenas esbozada, no hay nada que desenmarañar, no existe una cábala compleja, sólo es una historia de personajes con relaciones normales, siempre en torno a la reflexión que rige la idea de su guionista Ol Parker, y su director, John Madden. No predica rescates, ningún tipo de favor, ni sutilezas que la envuelvan, sólo explora en los dilemas de la tercera edad. Una colección de trabas presentadas desde el humor, la inteligencia y la esperanza, que sin decirnos nada nuevo, ofrece un espectáculo cinematográfico ingenioso y sofisticado. La película abandona el peligro de dramatizar situaciones, haciendo habituales las chispas de humor negro, al tiempo que maneja el entramado emocional y te hace evocar sentimientos gracias a los excelentes diálogos.

A pesar de que, como dije anteriormente, no hay nada extraordinario en “El exótico hotel Marigold”, ya que su sencilla historia es totalmente previsible desde el principio, la película es de una sutileza exquisita, capaz de crear un vínculo genuino de paralelismo con el espectador. El entramado de “El exótico hotel Marigold” permite al director dejar a sus actores que exploren en las distintas relaciones personales y las  cuestiones sobre cada identidad, gracias al amplio margen concedido para la improvisación, John Madden deja que las relaciones se vayan desarrollando de forma pausada y con deliberada claridad, sintetizando en las rutinas de la vida de los personajes más que en las transcendentales aventuras que tienen lugar dentro y fuera del “El exótico hotel Marigold”.

Concentra esta película el brillo que dan sus actores: ese gran plantel de actores ingleses que es todo un hallazgo y un acierto; aún así, para mí, la más digna interpretación es la de Judi Dench que luce con una mente vertiginosa y una verbal vivacidad. Destaco también la característica eficacia en el uso del color de Ben Davis, haciendo una fiesta visual de los pasajes hindúes, y de la música, a cargo de Thomas Newman, que se distribuye sutilmente, haciendo un retrato de la ciudad suficientemente suculento para ser saboreado.