Crítica: Bienvenidos al Sur

CartelTres años después vuelve la trama y el argumento de “Bienvenidos al norte”, ahora el título del remake es: “Bienvenidos al sur”, mi crítica es para esta película de Luca Minero. Con este film el espectador es cazado en una especie de ejercicio pasivo para finalmente asistir a la muestra de una repetición con diferencias acertadas.

Alberto (Claudio Bisio) trabaja en la oficina de Correos de una pequeña ciudad del Norte de Italia, está casado con Silvia (Ángela Finocchiaro), pero no está conforme con su trabajo, está dispuesto a todo con tal de conseguir el traslado a una oficina de correos de Milán, incluido fingir discapacidad; pero, cuando el truco es descubierto, lo sancionan mandándolo a un pueblecito del sur, lo cual para un italiano del norte es una auténtica contrariedad. Solo y lleno de prejuicios, se traslada a la que considera la tierra de la disputa, su sorpresa será enorme cuando descubra, un lugar fascinante y unos compañeros cariñosísimos, vecinos muy amables y, sobre todo, un gran amigo, el cartero Mattia (Valentino Lodovini). ¿Cómo podrá Alberto ingeniárselas para contarle lo bien que se encuentra en el sur, a su familia?

Bueno, la verdad, es que la original a mí me gustó mucho, por eso quizás me atraía a la vez que recelaba de ver esta copia, me parecía una película innecesaria, no comprendo el empecinamiento en volver a repetir historias, ahora, ya después de haberla disfrutado, para manifestarme, descifrarla y analizarla, con acierto tendría que distinguir a los que vieron “Bienvenidos al norte” y a los que no. Para los que la vieran, esta copia les parecerá impávida y faltando a la fidelidad del humor francés de aquélla, y al contrario de convencerles: incomodados con los atajos del humor italiano; a los que no tuvieron la suerte de verla, quizás “Bienvenidos al sur”, divertida comedia italiana, les hará quedarse con muchos de sus momentos fantásticos, pues tiene cuerpo, textura y espíritu de originalidad, tal vez sea precisamente, el toque italiano.

En “Bienvenidos al sur” da gusto encontrarse con gente normal con vivencias sencillas.

La película, sin excesos, carencias, ni ardides cinematográficos, muestra personajes, a los que el director no intenta cambiar en modelos de comportamiento, sino en personas con vicios, con debilidades, con sensibilidad bien tratada.

Una película entretenidamente simple que muestra los resortes de sus personajes de forma sincera y campechana, mostrándonos un viejo mensaje: la felicidad y el hogar, pueden encontrarse en cualquier parte del planeta, si te sientes cobijado por personas que te amen.

En fin, yo, debo ser sincera; me gustó más la versión original francesa. Aunque en la versión italiana también se transita por territorios atinados, plasmando la necesidad de mostrar lo acogedor del mundo, si lo sabemos descubrir.

Crítica: Primos

CartelComienzo la crítica de “Primos”, adulando al director de cine español Daniel Sánchez Arévalo, por sacar un producto totalmente distinto en cuanto a diseño y forma a sus antecesoras obras “Azul oscuro casi negro” (2006) y “Gordos” (2009). Me parece muy apropiado que los cineastas españoles nos muestren todos sus recursos.

Teniendo en cuenta que, en esta ocasión, el arquetipo es una historia desenfada, el humor, habita, agarra y llena las diversas temáticas que propone.

Sin lugar a dudas la película trata de retratar circunstancias en la vida de unos “Primos”, tres, que nos sacan con suficiencia la carcajada, el primo Diego (Quim Gutiérrez), el primo Julián (Raúl Arévalo) y el primo José Miguel (Adrián Lastra). A Diego, lo ha plantado su novia en el momento mismo de la boda; él, con sus primos en la iglesia, con un tremendo bajón, desea que le trague la tierra, pero Julián tratando de ayudar, le convence para viajar los tres juntos a Comillas, un bello pueblo de Cantabria, donde de pequeños pasaban las vacaciones juntos. Allí se encuentran con Martina (Inma Cuesta), una guapa chica amiga de los tres, y que ahora es madre de un niño, Dani (Marcos Ruiz); también en el pueblo están el Bichi (Antonio de la Torre) el dueño del antiguo videoclub, y su hija Clara (Clara Lago). El pueblo está en fiestas, y entre los festejos y el paradisíaco entorno, viven situaciones emocionales, tiernas, irresistibles y alguno de ellos disfrutará en exceso e irremediablemente del agua del mar.

Sánchez Arévalo presenta en “Primos” distintas alternativas cómicas, así desde el primer momento hasta el último, se van soltando las situaciones para generar la jocosidad idónea, pero en el fondo desde la forma burlesca de contarlo se vislumbra una mirada a los claroscuros de las relaciones actuales, toca sin que el espectador lo perciba, el tema de de la superprotección, la identidad, el desamor, la superación, y propone y lanza un divertido mensaje en contra de la soledad.

Me gustaría cerrar mi opinión sobre la película “Primos”, hablando de los actores, tres de ellos asiduos en las películas de este director, Arévalo, Gutiérrez y de la TorreRaúl Arévalo representa un tipo divertidísimo realizando un papel casi protagónico con una enorme habilidad. Quim Gutiérrez, en su papel de protagonista sumido en la tristeza de los desamores, confiere a su personaje la ingenuidad y la indecisión necesarias para mostrarse entrañable. Antonio de la Torre es tremendo en la escena, el personaje y el oficio que representa es totalmente decadente, ni su oficio, ni su vida, funcionan. (Me encanta su deformación profesional, me identifico). Genial. Adrián Lastra está superlativo como el más desamparado y débil de todos los primos, llevando con gracia su carácter hipocondríaco. Inma Cuesta nos deja siempre sin palabras ante su serena belleza, sabe posar y resulta expresiva y sensual ante la cámara, su camino está siendo bien abonado. Marcos Ruiz, otro de los niños que nos sorprende en el cine. Clara Lago, Alicia Rubio, Nuria Gago, correctas con un papel más limitado.

“Primos”, de Daniel Sánchez Arévalo, puede ser considerada con certeza como una comedia muy divertida, para mí, su lenguaje crudo y rudo, desentona por reiterativo pasando a ser casi obsceno, por lo demás debo decir que he reído con ganas porque es divertidísima.

Crítica: Red

cartelPara empezar con la crítica de “Red”, diría que no es un título al que rotundamente se le pueda catalogar como comedia, tiene grandes dosis de ciencia ficción, acción y violencia: espionaje en clave de humor, no innova, pero su alocado y trepidante ritmo la hace tolerable.

Os contaré algo de la sinopsis y argumento: Frank Moses (Bruce Willis, Los sustitutos) es un hombre alto, bien parecido, delgado gracias al tiempo que le dedica al gimnasio, es guapo y aún conserva esa sonrisa picaruela que tanto carisma le dio en sus años de juventud, ya está jubilado pero se conserva joven y se siente lozano. Perfumado y pleno se ha levantado esta mañana, con ánimo, se ha tomado las pastillas de la tensión, y dedica su tiempo habitual a las tareas rutinarias. Frank es ex agente de los servicios secretos, un analista de la CIA retirado. Hoy va a ser visitado por un escuadrón de la muerte para quitarle de en medio. Está preparado para el tema, pero tiene que avisar de acontecimientos tan peligrosos a sus antiguos compañeros, Joe Matheson (Morgan Freeman, Invictus) que ya con ochenta años está padeciendo una terrible enfermedad en un residencia de ancianos; Marvin Boggs (John Malkovich), también atraviesa algunos problemillas; y Victoria Winslow (Helen Mirren, La última estación), que también está retirada pero no tan enclaustrada como ellos. Frank, con esperanza de encontrarlos y huyendo de la quema, de forma poco elegante invita a una amiga Sara Ross (Mary-Louise Parker) a la que sólo conoce de hablar por teléfono, a que lo acompañe. Aquí empieza la odisea, no sin antes haberse enfrentado a un batallón de malísimos a los que indudablemente ha vencido. Ése es mi Willis.

Robert Schwenke, con la dirección de “Red”, juega únicamente a presentar una películaImagen del cómic dinámica, parece dispuesto a todo para ilustrar en la pantalla la historia que Jon y Erich Hoeber extrajeron del cómic de Warren Ellis y Cully Hamner, incluso las gotas de humor sarcástico que constantemente se encajan en cada personaje se derraman por todo el recorrido sorteando las fronteras de lo considerado. “Red”, entre bromas, salpica de malos, estragos y sabotajes cada una de sus secuencias.

“Red” tiene más elementos de film de acción al más puro estilo Hollywood, que de la novela gráfica a la que se le presupone fidelidad, pierde por completo toda la subversión del relato, su latente gravedad y su luz particular, su astucia para espesar el plato que nos muestra en pantalla son las metralletas, los tiros, las explosiones y varias chulerías machistas, en ese sentido “Red”, sin abandonar el tono cómico o si se prefiere de comedia americana, tiene una obvia cercanía a las películas de la buena época de Bruce Willis. Rizando el rizo hasta puede decirse que a su manera sigue siendo el héroe por el que no han pasado los años.

Por supuesto, mi análisis comparativo con el original sacaría a la luz las deficiencias que arrastra la película, no se trata por tanto de un guion que sea fiel, pero logra armonizar a los actores veteranos con unos personajes que hacen demasiadas cosas imposibles. Razón no les faltará a aquellos que les guste el cine en estado puro para mirar a otro lado y cuando comienzan a evaporarse sus límites, tomando de aquí y allá componentes que lo vician, o le cambian la apariencia de forma caprichosa.

El preciado conjunto actoral da fuerza a una película que hubiera sido imposible si estos grandes de la escena no hubieran sucumbido a hacer un largometraje con papeles que no son propios de la tercera edad. Geniales todos. Aquí podréis leer una entrevista a Bruce Willis sobre la película y más cosas…

Considero que no es una gran película pero distrae y divierte, la recomiendo: para pasar el rato.

Crítica: Como la vida misma


cartelLas cosas que van mal pueden empeorar, incluso se pueden disipar, es más o menos lo que ocurre con la nueva película de Greg Berlanti, director de series como “Eli Stone”, “Everwood” o “Los increíbles Powel”; en el año 2000 dirigió “El club de los corazones rotos” ahora renueva en la pantalla grande, con “Como la vida misma” (Life as we know it), una comedia romántica sacada del guion de Ian Deichman y Kristin Rusk Robinson. Antes de iniciar la crítica de “Como la vida misma”, expongo a continuación su sinopsis: Holly Berenson (Katherine Heigl, La cruda realidad) es la encargada de una tienda de comidas preparadas y pastelería, y Eric Messer (Josh Duhamel, En la boda de mi hermana) es un capacitado director televisivo en el campo de deportes. Después de una primera cita nefasta y desafortunada, lo único que tienen en común es la hostilidad que el uno siente hacia el otro y el amor que ambos tienen por Sophie, su ahijada. Pero cuando de repente ellos son lo único que le queda a Sophie, pues sus padres mueren en un trágico accidente de tráfico, Holly y Messer se ven obligados a dejar de un lado sus diferencias y cuidar como puedan de la pequeña que les dará seguro muchos problemas pero a la vez la satisfacción de sentirse necesarios.

A estas alturas no es que con mi opinión pretenda reivindicar que el nivel de humor en la pantalla esté en aras de la sutileza y la agudeza, es que la premisa de “Como la vida misma” no pasa de ser una salida, un proceso de auto génesis parecido al de recurrir, es decir, utilizar varias veces o casi siempre el mismo esquema, similar argumento, y semejantes elementos narrativos, pero cambiando ambiente y período. Así llevamos ya tiempo, consumiendo comedia americana, y atragantándonos con ella, los mismos personajes, en una repetición múltiple del mismo diseño, en este caso se trata de una fábula con absurdas y desafortunadas ínfulas dramáticas.

En “Como la vida misma” el humor tiene una trascendencia mínima y poco efecto, hay algunos puntos algo pasables, pero en realidad muy escasos, contiene demasiados clichés sin respaldo ni remates graciosos, como he dicho antes, se juega continuamente con los estereotipos ya incubados en los últimos tiempos. Desde la simpatía y el carisma de los actores, puede entretener a pesar de lo insulso de su argumento y lo ingenuo de los personajes, incluso es posible que se nos escape una risa espontánea ya que los dos protagonistas son experimentados cómicos, Katherine Heigl y Josh Duhamel, como siempre repitiendo personajes, a mí me gustan, me hacen reír, él es divertido y ella es increíble, guapa, graciosa, nerviosa, como la hemos visto en cantidad de películas, no cambia el chip….

Greg Berlanti nos da cine comercial pero totalmente pueril, es una película que no busca nada en el cine, sólo que pasen los ciento cinco minutos que dura su proyección. Entretiene levemente pero dista mucho de eso que decimos al mirar la cartelera: ¡ésta tiene que estar bien!

Recomiendo esperar a que salga al DVD.