Naomi Watts

Naomi Watts

Naomi Watts

Naomi Watts (Naomi Ellen Watts) nació el 28 de septiembre de 1968 en Shoreham Kent, Reino Unido, a pesar de ello tiene nacionalidad australiana.

Ficha en Imdb: http://www.imdb.es/name/nm0915208/

Sus películas en Comentamos cine:

Crítica: Birdman (2014)

Crítica: Lo imposible (2012)

Crítica: Detrás de las paredes (2011)

Crítica: Caza a la espía (2010)

Crítica: Conocerás al hombre de tus sueños (2010)

Crítica: En la casa

Cartel

En la casa

La capacidad subyugadora de narrar una historia para el cine de François Ozon empieza a ser visible en el año 1998 con su primera película “Sitcom”. Somos muchos los que  nos atrevemos a calificar a este director como uno de los directores más importantes del cine francés, algunas de sus películas que más me impresionaron fueron “Gotas de agua sobre piedras calientes”, “Bajo la arena”, “El tiempo que no queda” y “Mi refugio”, es evidente que en su corta carrera nos ha deleitado con obras de gran envergadura cinematográfica y la que nos ocupa es una de sus mejores películas. Ozon va directo a por la intensidad de la historia y con potentes personajes secundarios y una implícita esencia dramática, le extrae todo su potencial singular, desgarrador y humorístico. Con esta nueva película, “En la casa”, de nuevo el director francés regala  al público una historia interesante, atrayente y reflexiva.

Cuenta como un profesor de literatura francesa, Germain (Fabrice Luchini), amante de las palabras y el lenguaje, desanimado y aburrido por las vacías y torpes redacciones de sus nuevos alumnos, descubre entusiasmado que, por el contrario, el chico que se sienta al fondo de la clase, Claude (Erust Muhauser) muestra en sus trabajos un agudo y sutil sentido de la observación. Este chico, que se siente extrañamente fascinado por la familia de Rapha (Bastien Ughetto), uno de sus compañeros, escribirá, animado por el profesor, vivencias sobre esa familia y las compartirá con él en una relación literaria asidua. Todo esto pasa desapercibido a los ojos de los demás ya que solo se produce entre ellos dos, alumno y maestro inmiscuidos en su relación excluyente, permanecen hermetizados en el salpicado revoltijo gramatical que desarrollan a la limón hasta convertirlo en algo literariamente aceptable. De ahí, sus inquietudes adquieren un significado especial abriéndose entre ellos y la vida algo que ya no es su propia vida sino el territorio en el pretenden insertarse, una obsesión a la que conquistan con un amor consumido, que les suministra, no precisamente la sal de la vida…

Espléndida y muy efectiva esta película basada en la obra teatral “El chico de la última fila” de Juan Mayorga, 2006. A medida que avanza el metraje se va haciendo más interesante y literario, las palabras en el papel se transforman en una válvula de escape a la vez que en un universo de emociones, las tácticas gramaticales y las condiciones son tan dinámicas que la trama va adquiriendo una tremenda credibilidad, su desarrollo abstrae y el conjunto emociona. Todo unido al trabajo actoral en el que cada personaje está bien resuelto: los

Parte del elenco de la película

Claude con la familia de Rapha

alumnos, el personal docente, la familia y la esposa, pero sin dudarlo Fabrice Luchini y Erust Muhauser, son quienes dan resplandor a la película. El hermoso formulismo de su puesta en escena, la lucidez narrativa, sus giros y su mensaje, nos agrupa en un mundo de ficción y realidad, y nos alecciona medio en broma medio en serio, exponiendo en el enunciado que somos meras piezas de un juego en el que más tarde o más temprano residiremos atrapados.

Es imposible no unirse a un homenaje como el de esta historia, que dignifica el trabajo del profesor, paseando por renglones conocidos, y sobrevolando citas de distintos autores literarios, para al final colocar al personaje en el centro del núcleo de lo enigmático.

Pocas veces podremos asistir a una relación de fondo y forma tan armónica, “En la casa” es una película altamente recomendable, un todo inalterable, una obra que atrapa en cada escena, diálogo y ejercicio, y cómo no, en cada entrega del pliego donde habita una ilusión: un final esperanzador con la palabra, continuará…

Crítica: Blancanieves

Cartel

Cartel

En el año 1988 Pablo Berger hacía su primera incursión en el cine con un corto; de la mano del cineasta Álex de la Iglesia, en 2003 su segundo trabajo, “Torremolinos 73”, y nueve años después, en 2012, nos ofrece una exagerada y surrealista obra. Crítica de la película “Blancanieves”, popular cuento de los hermanos Grimm, que Berger ambienta en Andalucía, durante los años 1910-1920.

Más o menos: érase que se era, un pueblo tan triste y sombrío, que cualquiera que hubiera pasado por allí no se lo creería. En aquel momento todo era gris, o mejor dicho blanco y negro, y todo era expectación en aquel trocito del mundo. El cielo azul se tornaba en sombras, y los prados y las calles y las gentes eran como una redecilla plateada extendida sobre un escenario. Todo estaba silencioso hasta que sonaba la música cual señal para que empezaran a ocurrir cosas extrañas. En una de las casas del pueblo, se abrió una ventana por la que vimos la cabecita de una chiquilla, estaba triste, en su pueblo triste. La cabecita pareciera que nos escuchara y nos invitara a pasar, -aunque ella estaba encerrada bajo llave en una habitación gris o mejor dicho, blanco y negro-, y pasamos… aquella casa era la casa más grande del pueblo y los dueños los más ricos de la comarca. El hombre, un profesional en el arte de torear y otras lides, -un entretenimiento, vicio u oficio que por aquellas tierras daba a ganar al que lo practicaba mucho, mucho dinero-, “el torero”, que así se hacía llamar, había enviudado, y en segundas nupcias estaba casado con la terrible madrastra, una bella mujer que con su riqueza vivía feliz y despreocupada, se adornaba con sortijas, brazaletes y collares y sus trajes eran como de princesa, todos grises, o mejor dicho blanco y negro. Blancanieves que así se llamaba la niña fue arrastrada de los brazos de su abuelita por la áspera mujer de su progenitor, pasó días muy, muy desconsolada, enclaustrada y haciendo labores de sirvienta. Hasta que un día la humilde y pacífica niña después de años pasando calamidades, acompañada del valor y el pensamiento se escapó. Sí, amiguitos, se marchó al bosque. Desconsolada y más sola que nunca, se sentó llorando debajo de un árbol, y quiso la suerte que en un instante acertara a pasar por allí un hombre pequeño y alegre, vestido de campesino de los pies a la cabeza que mirando a la jovencita tan triste y desamparada, se conmovió de tal forma que enseguida llamó a sus hermanos. Conviene que nos detengamos aquí, pues estamos llegando a la casa de los siete enanitos del bosque y de sobra sabemos que todos, uno tras otro, irán presentando sus conclusiones y ofertas para que la jovencita se quede a vivir con ellos… Cuentan pregoneros y charlatanes que fueron felices y comieron perdices… Alguien también dijo que la muchacha marchó con este grupo itinerante y aprendió el oficio de sus siete-seis camaradas y que fue famosa por ello… Seguramente muy, muy rica,… Ya os dije al principio: era un pueblo triste y sombrío… y gris, o mejor dicho blanco y negro.

El guión de Pablo Berger hace una excelente mezcla entre el drama y la tragedia, batiéndose de modo ajustado en una oscuridad de sentimientos, con una estructura perversa y castradora y una gran potencia de la narración visual. Excelente la fotografía de Kiko de la Rica, el trabajo de diseño de producción impecable, la música de Alfonso de Vilallonga, plena como elemento conductor, brillante puesta en escena y sumamente original. Pero a pesar de estos ingredientes, cuando terminamos de ver la película, nos damos cuenta de que no es la obra maestra que nos han recomendado, pues peca principalmente de exceso, en escenas tipo flashbacks, en la maldad sin sentido del personaje principal y en la sobreactuación en algunas escenas y ocasiones, cargas todas ellas que privan de su presumible eficacia al desarrollo de la historia.

La madrastra (Maribel Verdú),  el padre (Daniel Jiménez Cacho), Blancanieves (Sofía Oria y Macarena García), la abuela (Ángela Molina), Inma Cuesta y muchos otros actores más desfilan sus rostros ejemplares: seguros, consecuentes, tranquilos, paseando a sus personajes con gran potencia interpretativa, buenas actuaciones más allá del hecho de que estén trabajando un buen guión o no.

Jennifer Aniston

Imagen de Jennifer AnistonJennifer Aniston (Jennifer Joanna Aniston) nació el 11 de febrero de 1969, en California, EEUU.

Ficha en Imdb: http://www.imdb.es/name/nm0000098/

Películas de Jennifer Aniston en Comentamos cine:

Crítica: Sácame del paraíso (2012)

Exposados (2010)

Love happens (2009)