Crítica: Godzilla

Cartel de GodzillaVamos con una de acción, ficción conocida para adornar la cruda realidad. Un reto a cargo del director estadounidense Gareth Edwards. Crítica de la película “Godzilla”. En el argumento hay poco que contar: un monstruo marino, producto de mutaciones radioactivas, se enfrenta a malvadas criaturas que, animadas por la arrogancia científica de la humanidad, amenazan la vida de los hombres. “Godzilla” es una película de ciencia ficción y, en esta ocasión, es casi como las que habíamos visto con anterioridad pero con ciertos elementos novedosos. Claro que el tiempo no pasa en balde, aquí hay muchos efectos especiales y todo parece más real y, sin que la historia se aparte de sus cánones, la trama se centra de forma más exclusiva en el monstruo. Con guión de Max Borenstein, Dave Callaham y Frank Darabont, y argumento de David S. Goyer, “Godzilla” tiene el privilegio de una mirada interrogante y no conformista, que no se despliega reproduciendo las anteriores cintas, sino que investiga, con una puesta de escena autónoma, en la trastienda de lo ya visto. Por eso, “Godzilla” no trascurre nunca en paralelo, siempre es una línea continua, no hay cosas que pasen al tiempo sino una detrás de otra, echando mano a la estética de la acción se sumerge en ese universo de explosiones y destrucción, edificios por los suelos y aviones como pájaros anémicos en la historia del monstruoso ser, adornada cada imagen por la música de Alexandre Desplat (que por primera vez noto demasiado estrepitosa) y la excelente fotografía de Seamus McGarvey. Imagen de GodzillaDemasiado larga y con una estructura no siempre igual de productiva, no es ésta una película imprescindible. Yo creo que gracias a los medios actuales es la mejor versión que se ha hecho, ¿pero era necesario este remake? Una película que ha salido sumamente cara y no dice nada nuevo, solo destaca el brillo de los artefactos. A pesar de todo, supone el trayecto vital y artístico de un grupo de profesionales, el empeño de un colectivo y sus colaboradores que se dan cita en una pantalla para sacar adelante la esencia de su espectáculo. El ambiente denso y cargado de muchas imágenes se contrapone con el aire que Gareth Edwards ha dado a sus intérpretes. Aunque en este tipo de obras se suele pasar por encima de las interpretaciones y bajamos nuestro nivel de exigencia, “Godzilla” tiene una excelente factura si hablamos de su elenco: Aaron Johnson, Ken Watanabe, Elizabeth Olsen, David Strathairn, Bryan Cranston, Sally Hawkins, Juliette Binoche, CJ Adams, Richard T. Jones, Al Sapienza y Patrick Sabongui, un lujo completamente entregado que hace yacer al final un epílogo que podría decir: ¡¿era necesario tanto para este producto?!

Crítica: Nueva vida en Nueva York

Cartel de Nueva vida en Nueva YorkNo teman los que no vieron las anteriores, Cedric Klapisch no hace una secuela con esta cinta, su mente privilegiada, incesante dínamo de ideas en el paisaje yermo de la comedia, planifica con exactitud y nos sorprende con una nueva película, completando así su trilogía iniciada en 2002 con “Una Casa de Locos” y continuada con “Las Muñecas Rusas”. Crítica de la película “Nueva vida en Nueva York”.

Mucho tiempo después de su curso de Erasmus en España, Xavier (Romain Duris) está casado con Wendy (Kelly Reilly) y tiene un niño y una niña, pero aun así sigue encontrando la vida muy complicada. Cuando su mujer se traslada a Nueva York por razones de trabajo con los niños, él es incapaz de soportar la situación, aunque parecía en un principio que todo sería más fácil, las cosas que antes eran importantes ahora parecen no tener ningún sentido por lo que decide trasladarse para estar junto a ellos. En la gran manzana se encontrará con amigas conocidas…

Con guión del propio Cedric Klapisch, tiene un punto de partida con posibilidades para el melodrama romántico. “Nueva vida en Nueva York” goza de un arranque interesante y curioso que invita a hilvanar una historia desde las distintas formas de entender las relaciones, la vivacidad de la convivencia con la paternidad y la asunción del presente soportando como natural esa cosa tan tremenda para algunos como es el cumplir 30, o 40 años. La historia se desgrana entre toques de humor, choque de culturas, situaciones conmovedoras, circunstancias confusas, romanticismo palpitante, anhelos de lo que se fue y ya no puede ser y deseos de acomodación en un mundo nuevo y variable que se nos pone encima.

Esta postal turística por Manhattan, con gran presencia del barrio Chinatown, resulta mucho más encantadora que anteriores trabajos del realizador y más inspirada. Termina en una mezcla de todo un poco, que se va amasando y sube como la masa del buen pan. Imagen de Nueva vida en Nueva YokLos momentos cómicos que se crean son muchos y variados y nos ratifica la brillantez en la dirección de actores de Klapisch y supone un nuevo paso en su forma de involucrar a los personajes y en la creación de personajes femeninos como factor dominante en la escena. La bordea una sencillez bastante exigua y algunas soluciones al relato algo atípicas, pero básicamente es una película que tiene que ver mucho con nuestra vida cotidiana, todo mostrado con ingenio y mucho humor y desde luego ahí no se atasca ni un segundo, convirtiéndose en una comedia deliciosa. Giros de cámara continuos, ritmo dinámico, bonitas estampas de Nueva York, ácidos comentarios sobre la relación y el amor, simpáticos enredos, diálogos hilarantes y los homenajes a la mujer que siempre están presentes en las películas de este director.

Su fotografía, de Natasha Braier, notable. La música ha sido nominada a los Premios César, compuesta por Christophe Minck. Buenas actuaciones. Dirección como siempre impecable, al igual que el instinto para elegir a los actores y actrices y encajarlos en los diferentes roles, me han gustado mucho todas las interpretaciones, todos muy acertados y enormemente alejados de la vulgaridad: Romain Duris, Audrey Tautou, Cécile De France, Kelly Reilly, Sandrine Holt, Flore Bonaventura, Jochen Hägele, Benoît Jacquot, Pablo Mugnier-Jacob, Margaux Mansart, Amin Djakliou, Clara Abbasi, Li Jun Li, Sharrieff Pugh, Peter McRobbie,Jason Kravits, Byron Jennings, Peter Hermann, Martine Demaret y Adrian Martinez.

No es imprescindible haber visto las dos entregas anteriores, se puede entender todo desde este visionado.

Una de las películas divertidas del año. Que cada cual saque su conclusión.

Crítica: En un lugar sin ley

Cartel de En un lugar sin leySeguro que no tenemos el corazón tan escarchado como para no ponerle un notable a un largometraje tan generoso y perceptivo, el logro indiscutible de un joven director de cine, David Lowery. Crítica de la película “En un lugar sin ley”.

Lowery, desde la dirección y el guion, nos muestra la historia de dos jóvenes: Bob (Casey Affleck) y Ruth (Rooney Mara), una joven pareja de fugitivos en los años 70, enamorados y atrevidamente felices que subsiste gracias a los delitos que realizan, ajenos a los riesgos de vivir al margen de la ley. Un día Ruth mata fortuitamente a uno de los policías que los están persiguiendo. Bob asume la culpa, es arrestado y encarcelado y cuatro años después, incapaz de soportar por más tiempo la separación de su mujer, escapa de prisión y fugitivo atraviesa Texas para reunirse con su esposa y con la hija que nunca llegó a conocer.

En el film de Lowery se pueden ver referencias a grandes films del género, a pesar de las similitudes que se pueden ver, “En un lugar sin ley” cuenta con originalidad y sorpresa, no es solo un filme que sirve como referencia de otros sino que es una magnífica película y un aporte excepcional a un género que cada vez está más en decadencia. No aburre en ningún momento, no pierde su buen ritmo narrativo y desarrollando la historia con lógica y armonía, haciéndola emocionante de principio a fin destilando un sabor a clásico western.

“En un lugar sin ley” no tiene entre sus principales virtudes y atractivos el punto de partida, o incluso intenciones y objetivos. Más película liberadora que revulsiva, destacan los toques propios del cineasta como serían la escritura en la narración, el tostado visual, el modo de presentar los conflictos interiores de los personajes y la lucha exterior, o la presteza del ritmo y sus incesantes entonaciones que Lowery sazona con una serie de añadidos que dan nuevos aires: mayor extroversión, decoración setentera, banda sonora notoria de Daniel Hart y, en términos generales, un afán importante de trabajo bien hecho.

Imagen de Un lugar sin leyEs pues, en términos generales, una obra que combina un metraje serio con la desmesurada y soberbia interpretación de Rooney Mara, Casey Affleck, Ben Foster, Nate Parker, Keith Carradine, Charles Baker, Heather Kafka, Frank Mosley, Rami Malek. Todos entregados a unos diálogos vibrantes con elementos suficientes de acción y coherencia.

 “En un lugar sin ley” ha conseguido estar entre las 10 películas independientes más importantes, según el National Board of Review (NBR), le otorgó a Bradford Young el Premio a Mejor Fotografía en el Festival de Sundance y en los Premios Gotham fue nominada a Mejor película.

Para lograr una buena escritura cinematográfica es necesaria una buena lectura crítica del propio creador y estar convencido para convencer. David Lowery, en su primer trabajo en la pantalla grande convence de que sabe hacerlo. Promete mucho el cineasta de ojos exclusivos.

“En un lugar sin ley”, véanla.

 

Crítica: Kamikaze

KamikazeÁlex Pina con su primera película podría estar sembrando las bases del cine absurdo más directo. El joven director de cine, en un arranque interesante y curioso, te invita a plantear desde un punto distinto de ideas las desiguales formas de conocer a los personajes. Éste es la principal pericia del relato. Crítica de la película “Kamikaze”.

Pina nos presenta a Slatan, un hombre oriundo del Karadjistan, que se enfrenta a una situación extrema: hacer estallar un avión de pasajeros que va de Moscú a Madrid. Una tormenta de nieve retrasa el vuelo unos días y los pasajeros son alojados en un hotel de montaña. Ese retraso obliga al terrorista a convivir, durante tres días, con sus futuras víctimas, unas personas con una visión positiva y optimista de la vida.
De este modo, nos hallamos ante una propuesta entretenida: un juego de hipótesis extremas sobre hechos que podrían llegar al corazón. Comedia melodrama de cuentas pendientes y salvación. Quizá los más absurdo de ella sea insistir en buscar la risa atravesando su recorrido, cuando el espectador ya se dio cuenta que en donde no hay humor no debiera buscarse. El director persigue al espectador y lo mueve pero no logra levantarlo del asiento, eso sí, nos mantiene enganchados a una película que no da descanso, pues todo se va sucediendo de modo grato y ocurrente. Un retrato cáustico, punteado de truculencias con miramientos sentimentales en el que caben las pequeñas gestas personales y los gestos de humanidad sin edulcorantes.

Imagen de KamikazeSería apropiado decir que en “Kamikaze”, prácticamente toda la trama gira alrededor del hotel donde se refugian los pasajeros del avión. Pero es en los momentos clave, de la película en los que el rodaje se realiza en el exterior. “Kamikaze”, con sus giros sin sorpresas, sus diálogos amenos, unos personajes que rozan la caricatura, -prácticamente todos ellos interpretan una caricatura de ellos mismos-, sazonado con una magnífica puesta en escena, en la que todo confluye. La parte más desatinada está en la resolución, que no se eleva por encima de la trama cuando esto es lo que cabe esperar de cualquier obra, es un final tan caricaturesco que deja una extraña sensación.
El guión es de Iván Escobar y Álex Pina, y la fotografía de Miguel Ángel Amoedo. El elenco de actores con los que cuenta, son verdaderamente refrescantes: Álex García, Eduardo Blanco, Verónica Echegui, Carmen Machi, Leticia Dolera,Iván Massagué, Héctor Alterio y Ajay Jethi. Gracias a sus distintas personalidades y modos de actuar ante las diversas circunstancias que se les plantean, todos, conforman un repertorio que logra hacer de esta comedia un simpático vehículo de entretenimiento.

La película está llena de escenas que harán sonreír y chocar sentimientos.