Daniel Craig
12 diciembre 2012 Deja un comentario
Daniel Craig (Daniel Wroughton Craig) nació el 2 de marzo de 1968 en Chester, Reino Unido.
Ficha en Imdb: http://www.imdb.es/name/nm0185819/
Un blog dedicado al cine y a su crítica y análisis
12 diciembre 2012 Deja un comentario
Daniel Craig (Daniel Wroughton Craig) nació el 2 de marzo de 1968 en Chester, Reino Unido.
Ficha en Imdb: http://www.imdb.es/name/nm0185819/
16 enero 2012 2 comentarios
Película sorpresa que acapara una buena cantidad de premios en diversos festivales del continente americano, cuya base argumental de la historia es la desaparición de una chica joven. A partir de ese momento, y en casi el primer nivel de lectura, la película deriva hacia uno de esos thrillers que mantienen al espectador pegado a la butaca. Critica de la película “Milllennium: Los hombres que no amaban a las mujeres”.
Henrik Vanger (Christopher Plummer) recibe cada primero de noviembre por su cumpleaños flores comprimidas y enmarcadas. Era el regalo que solía hacerle su sobrina, desaparecida treinta años atrás. Mikael Blomkvist (Daniel Craig), actualmente con algún problema de credibilidad por enfrentarse a un poderoso financiero, es redactor de la revista Millennium, dedicada a destapar oscuras tramas. La noche de Navidad recibe el encargo de Henrik Vanger, a través de su abogado, de retomar una investigación del año 1966, caso, ya cerrado por la policía. Un encargo que sorprende a Mikael, pero que acepta con algunas condiciones favorables para las dos partes. Metido en la investigación conocerá a Lisbeth Salander (Rooney Mara), una mujer con problemas de adaptación social pero con portentosas y originales cualidades.
He aquí una película que ha provocado toda clase de comentarios.
Basada en el guion de Steven Zaillian, de la novela best-seller internacional “Milllennium: Los hombres que no amaban a las mujeres”, primera parte de una saga de tres entregas, que ya fue adaptada por Niels Arden Oplev a la gran pantalla en el año 2009 con Michael Nyqvist y Noemi Rapace como protagonistas. En esta ocasión está interpretada por Daniel Craig y Rooney Mara, y su director se embarca en un velero, sutilmente cambiado de aires. A David Fincher le debemos un conjunto de buenísimas películas, El club de la lucha, Seven, La red social, The game, Zodiac, y muchas más creaciones con las que nos deleitó, y en enero de 2012 nos presenta su nuevo trabajo privado de originalidad. Sin embrago, aquellos espectadores que esperen una decepción, están fuera de lo cierto, la nueva versión de “Milllennium: Los hombres que no amaban a las mujeres” tiene tono propio, sólido y firme. Está llena metáforas visuales, de riqueza musical, vive en su centro la cualidad inteligente de un clásico, hilvanado con una especial estructura que la hace intensamente independiente, un suspense bien trabado y escenificado, y unos diálogos que nos dan lo que esperamos de Steven Zaillian, guionista también de las famosísimas La lista de schindler, American gangster y Todos los hombres del rey, esta última también dirigida por él.
Pero retomando lo dicho: nos gusta que directores tan principales como David Fincher nos concedan la posibilidad de nuevas intrigas, ideas renovadas, trabajadas de la forma magnífica con que lo hacen siempre, pero innovando.
9 noviembre 2011 3 comentarios
Después de un tiempo esperando ya tenemos el último trabajo de Jim Sheridan, como siempre aplaudimos la presencia de este gran director en nuestras pantallas, esta vez con un argumento que recrea drama psicológico y suspense. Crítica de la película “Detrás de las paredes”.
Will Atenton (Daniel Craig) deja su trabajo de editor en Nueva York para trasladarse con su mujer Libby (Rachel Weisz) y sus dos hijas a un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, allí empezará a escribir su nueva novela, pero pronto descubrirá que la casa que habitan fue el escenario de un terrible asesinato. Investigando las causas de la tragedia, Will conoce a Ann Paterson (Naomi Watts), una vecina que había conocido a la familia que murió en la casa, pero esta mujer le dedica miradas que no le convencen, y Will queda confundido, pero es que la pobre Ann está atravesando un divorcio complicado con su ex marido Jack (Marton Csokas) y continuamente pelean por la custodia de su única hija.
“Detrás de las paredes” parte de una base narrativa: el guion de David Loucka, y Jim Sheridan dibuja un nuevo paisaje en su estilo, donde juega sin descanso a mostrar un miedo latente pero no visible, amparándose en perspectivas acostumbradas, contagiadas por su propio tema. Esta película, -que si no fuera de este famoso cineasta no la miraríamos tan cítricamente-, no proporciona más interés que el de una cinta encuadrada con una minuciosidad exquisita, con una inquebrantable tenacidad, con un reparto fenomenal, pero decepcionante, no aburre, pues la confianza del negociado del sobresalto mantiene al espectador esperando que se ahuequen los entresijos y se nos desvele un espectáculo sorpresivo. Pero el momento culminante de la resolución sirve para confirmar la debilidad que durante todo el metraje hemos venido soportando.
A pesar de tener una reputación que admite pocos parangones y que incluye un buen manojo de nominaciones a los Oscar y a muchos otros festivales de cine del mundo entero; director de tantas películas que nos emocionaron en un pasado no muy lejano, autor de la historia de un ser humano valiente frente a sus incapacidades físicas en “Mi pie izquierdo” (1989), de la poco más o menos tragedia griega “El prado” (1990), su denuncia social amarrando una oda infausta en “En el nombre del padre” (1993), la apasionante historia de amor y política de “The bóxer” (1997), el inusitado escenario de una trama viva en “América” (2002(, y por último la sutileza al estudiar la naturaleza de los lazos familiares en “Brothers”, Jim Sheridan en “Detrás de las paredes” está ausente o se ha estresado a lo largo del desarrollo de la acción.
Aunque todo lo dicho hasta ahora bastaría para conferir a este film un sabor particularmente insatisfactorio, tampoco se debe de hacer de algo incompleto un producto deleznable. Está claro que no llega a lo esperado, no es una película gozosa, ni interesante, sino que constituye el punto más glacial de la filmografía de Jim Sheridan. La próxima, maestro…
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