Crítica: La habitación de al lado

Cuarenta años casi de fidelidades. Pedro Almodóvar y Agustín, su hermano, llevan ese tiempo compartiendo su amor por el cine bien hecho, la comedia, el drama exaltado, el folletín de turno. En “La habitación de al lado”, no le hubiera puesto más rigor el señor director a esta elaboración pausada y sedosa, ni en ese puntillismo en la autenticidad de sus casas. Lo visual no centra mi atención, pero hay que tener en cuenta lo sublime de la belleza incomparable de la casa, los personajes y el entorno.

Julianne Moore y Tilda Swinton, las dos actrices en estado de gracia, nos cautivan con este hermoso film; da igual el país o la época, estamos en territorio de verano, del ardor del sueño de la sensualidad, de la armonía y el placer. Espacios de se llenan de colores, olores y plantas; exuberancia, jardines, lluvia, aire detenido y una suave musiquilla. Marta e Íngrid están felices de su encuentro, estos son los personajes que durante un tiempo vivirán los cambios… Se hallan en la sola creencia en la felicidad, al mismo tiempo que comprueban que sus vidas no llegan a lo mágico.

“La habitación de al lado” transmite, sobre todo, sensaciones físicas. Todo se consuma para que la pantalla rezume calor escanciado, pero sin que nunca llegue a ser pesada. Indudablemente Almodóvar crea una película llena de sencillez, aunque parta de un relato escrito por la autora Sigrid Nunez. Aunque el motor de la nostalgia no está en la pantalla, el director se fundamenta en las pequeñas y grandes miserias de estas dos grandes amigas. Las dos van por ese puñado de tiempo compartiendo todo el amor, Almodóvar repasa ese panorama de elegante decadencia, con sobrada capacidad para captar la moral del entorno.

Para este film ha contado con un reparto espectacular: Julianne Moore, Tilda Swinton, John Turturro, Alessandro Nilvona, Melina Matthews, Vicky Luengo, Juan Diego Botto, Raúl Arévalo y algunos actores y actrices más. La música la pone el músico de cabecera del director, el gran Alberto Iglesias. La fotografía corre a cargo del innegable maestro de la fotografía Eduard Grau.

Lejos de cualquier maniqueísmo, Almodóvar subraya las contradicciones de un personaje que intenta emprender una opción equivocada no solo por motivos personales sino como el resultado de un contexto social que la impulsa a ello. La candidez de las miradas es decisiva para poner de manifiesto las contradicciones de los adultos, pero esto se manifiesta normalmente en cada uno de los personajes restantes.

Véanla, es muy difícil reivindicar la libertad cuando se navega con unas reglas establecidas y Pedro Almodóvar, aquí, en esta película, está siempre nadando a contracorriente. Como “siempre”, consigue lo que quiere: “Diluir con brillantez las fronteras que separan la realidad de la ficción”. ¡Muy bien maestro, un trabajo de altura!

Crítica: Quién te cantará

El madrileño director de cine Carlos Vermut, creador de “Diamond Flash” en 2011 y esa joya que es Magical Girl en 2014, nos presenta “Quién te cantará”. Como escritor del guion y autor de la dirección, consciente de que el drama y lo imposible dotan la vida de sentimientos, nos regala en esta ocasión un discurso cimentado en analizar, desde lo lúdico de sus posibilidades a sus últimas consecuencias.

Lila Cassen (Najwa Nimri) es una de las cantantes de pop más famosas de España en la década de 1990, ahora retirada, y a su secretaria Blanca (Carme Elías). Lila preparaba su triunfal vuelta a los escenarios pero, poco antes la fecha, sufre un accidente;  es encontrada inconsciente por Blanca en la playa de su casa. Rota, Andalucía. Lila Cassen ha perdido la memoria. A continuación, la narración nos lleva a Violeta (Eva Llorach) que vive con su conflictiva hija, Marta (Natalia de Molina). Violeta, cada noche escapa de su realidad  buscando su felicidad que es imitar a Lila Cassen en el karaoke donde trabaja, siempre fue una chica muy inquieta y con talento, pero bajó de sus sueños  con el nacimiento de su hija. Marta ya tiene 23 años y es una chica rebelde. Un día Violeta recibe una estupenda  propuesta: ayudar  a Lila Cassen a volver a cantar…

“Quién te cantará”, emulación desgarrada de una mujer famosa en la desdicha de la fama; cargada de complejidad argumental, ausencias,  atmósfera intensa, incertidumbres y una intrigante búsqueda…

En “Quién te cantará” la indecisión se filtra entre los reflejos del corazón para darle a la película una dimensión significativa de universo fílmico, la aureola de Carlos Vermut, capaz de dignificar el cine dramático-social e introducirse en un cine minimalista, teatral y costumbrista, es una muestra de cómo con la ficción se puede decir tanto de la realidad. Vermut juega  a mostrar el dolor, el ingenio, la fama, la respiración de la música y el desparrame portentoso de la locura social omnipresente.

La obra pasa lentamente dentro de su realismo metaforseado, dialogada a ritmo pausado y conduciendo su intriga  sobre las aguas de trasmisión de sus heridas.

La trama principal del argumento cuenta con Najwa Nimri como principal actriz de la película, subrayando de la forma más esencial y profunda el dramatismo de su personaje. Eva Llorach y  Natalia de Molina realizan una lujosa interpretación de sus personajes. El resto del elenco: Carme Elías, Julián Villagrán, Vicenta N’Dongo, Inma Cuevas, Ignacio Mateos, Catalina Sopelana;  todos dan vida a unos personajes bien bordados para un feliz resultado. La música de Alberto Iglesias, compositor característico y querido. En la fotografía, el catalán director de fotografía Eduard Grau, con estilo y su habilidad para expresar.

Bella, lenta y atrevida, así se encamina hacia el desenlace, acunando su realidad constatable, malicia, dolor, desengaño, soledad…