Crítica: Al filo de la mañana

Cartel de Al filo de la mañanaPura ciencia ficción en la adaptación del comic de Hiroshi Sakurazaka, de la mano del director Doug Liman. Crítica de la película “Al filo del mañana”.

La trama se centra en Europa, y concretamente en Londres y Paris, en un futuro no muy lejano. La tierra es invadida por una raza de extraterrestres invencibles. Al comandante William Cage (Tom Cruise), un oficial que nunca ha entrado en combate, le encargan una misión casi suicida. Él se niega a viajar al frente a luchar contra esas cosas pero es reclutado a la fuerza. Se ve obligado a luchar y morir una y otra vez y, así, atrapado en el tiempo, pasa las múltiples batallas. Cada vez está más seguro en su lugar, es más hábil y eficaz en su disputa contra los alienígenas que son una variedad de calamares rápidos y gigantes completamente negros, que permanecen escondidos en la tierra o en el agua y que luchan como los mismísimos demonios encendidos. El comandante Cage tendrá en este tinglado una compañera de combate, Rita Vrataski (Emily Blunt), una guerrera de las fuerzas especiales que además de ser buena luchadora es guapa, atractiva y delicada en la relación.

Aparte de las incoherencias que le puedan ser imputables, la historia en sí misma es más bien un sinsentido y presenta dificultades no ya de lógica, sino incluso de perspectiva. Para empezar se echa de menos la fluidez interpretativa en el actor principal Tom Cruise, que aunque la mezcla de acción y ciencia ficción sea muy habitual en su cine hay que admitir que no tiene el buen hacer de otras veces. Pero también es cierto que en ocasiones dominan escenas magníficas, e incluso momentos frenéticos que vale la pena no perderse, si bien es preciso tener tolerancia con algunos otros apartados. Conviene por tanto no tener en cuenta u olvidarse de ciertos elementos que nada aportan o que evidentemente sobran y centrarse en el pasatiempo que nos pone en pantalla Doug Liman, -conocido por “El caso Bourne” de 2002, “Jumper” de 2008 y “Caza al espía” de 2010-. Con guión de Jez Butterworth, John-Henry Butterworth y Christopher McQuarrie, música de Christophe Beck y fotografía de Dion Beebe, con “Al filo de la mañana” comprendemos que el cine de Doug Liman tiene como unidad principal la escena, la secuencia y el oficio: hacer películas taquilleras.Imagen de Al filo de la mañana

La elección de los intérpretes Tom Cruise, Emily Blunt, Bill Paxton, Brendan Gleeson, Charlotte Riley, Lara Pulver, Jonas Armstrong, Lee Asquith-Coe, Tony Way, Kick Gurry, Dragomir Mrsic,Franz Drameh, Deborah Rosan, Natasha Goulden y Jeremy Piven responde con idéntica fidelidad y precisión a los imperativos del guion, aunque quizás con cierto enfoque caricaturesco, tal vez eso también lo exija el guion. Son particularmente adecuados Emily Blunt y Bill Paxton ambos se encadenan con admirable fluidez a su personaje, como ya dije antes el protagonista desde mi punto de vista podía haber impedido carencias, aun así Tom Cruise es Tom Cruise.

Confío y casi puedo afirmar que es una película que va a tener mucha taquilla, hay ejemplos previos que lo acreditan. A mí no me ha colmado, ya lo esperaba. Pero reconozco que es un cine de mayorías, el cine de aquellos que aspiran a salir de la sala sin tener que reflexionar después de haber consumido su refresco y sus palomitas.

Si la ven, disfrútenla y búsquenle sentido al título.

Emily Blunt

Emily BluntEmily Blunt (Emily Olivia Leah Blunt) nació el 23 de febrero de 1983 en Londres.

Ficha en Imdb: http://www.imdb.es/name/nm1289434/

Sus películas en Comentamos cine:

Crítica: Oppenheimer (2023)

Crítica: Un lugar tranquilo (2018)

Crítica: La chica del tren (2016)

Crítica: Sicario (2015)

Crítica: Al filo de la mañana (2014)

Crítica: La pesca del salmón en Yemen (2011)

Crítica: Destino Oculto (2011)

Crítica: El hombre lobo (2010)

Crítica: Sunshine Cleaning (2008)

Crítica: La pesca del salmón en Yemen

CartelEmily Blunt y Ewan McGregor, juntos, protagonizando la nueva película de Lasse Hallström. Crítica de la película “La pesca del salmón en Yemen”.

Un joven jeque árabe, Shikh Muhammed, (Amr Waked), que pasa temporadas en Escocia es aficionado a la pesca del salmón, como es súper-supermillonario se da ciertos caprichos, en este caso quiere utilizar 50 millones de libras para crear un hábitat que logre la cría y la pesca con mosca de los salmones en Yemen, (ahí queda eso). Por medio de su asesora Harriet (Emily Blunt) se pone en contacto con el doctor Alfred Jones (Ewan McGregor), miembro del Centro Nacional para el Fomento de la Piscicultura, un reputado pionero en la reproducción de los moluscos, al principio el doctor Jones rechaza la propuesta rotundamente porque ignora que detrás del proyecto hay tantísimo dinero. Pero ete aquí, que el disparatado proyecto capta la atención de la secretaria del primer ministro, que ve en él una sublime ocasión para reparar el prestigio del Reino Unido en Oriente Medio, en cuanto a intereses económicos y políticos. El proyecto se inicia en la práctica y el doctor Jones se ve llevado a reflexionar sobre su opinión inicial y a colaborar con la joven y atractiva representante del jeque, juntos verán los peces de colores…

“La pesca del salmón en Yemen”, película del director Lasse Hallström, según el guion de Simon Beaufoy, basado libremente, en la novela de Paul Torday, nos propone una trama básica trabada entre la guerra de Afganistán, la política inglesa y una incipiente relación de amor. Sobre estos temas y su núcleo narrativo, se volverá una y otra vez, sin ahondar en ninguno de ellos, sin extraer el jugo en una componenda afín y bien ejecutada. Si en un principio el espectador piensa que en este film puede haber algo serio y elegante, enseguida descubrirá como poco a poco se va desperdiciando en una historia de amor recurrente y sostenida.

En general, la dirección, fotografía, producción, actores, todo se desempeña de forma inmejorable, la historia que quieren contarnos es la que no funciona. Trato de pensar en esta situación en la vida real y, bueno, no he visto ni imaginado algo tan anormal y mucho menos en los tiempos que estamos, ¡¡gastarse el dinero en poner ríos en el desierto y llevar los peces para que los remonte!! Un pelín fuera de lógica…

Viendo “La pesca del salmón en Yemen” se añoran otras películas de Lasse Hallström, por ejemplo “Las Normas de la Casa de la Sidra”.

No tengo calificación, pero si recomendación: para un sábado por la tarde en la televisión, si está lloviendo.

Crítica: Destino Oculto

CartelQuienes hayan seguido de cerca la trayectoria de George Nolfi, saben que es un magnifico guionista de cine, en “Destino oculto”, película a la que ofrezco mi crítica, además del guion toma la dirección. El libreto está sacado de un relato corto de Philip K. Dick, conocido escritor de novelas de ciencia ficción.

George Nolfi en el argumento de “Destino oculto”, su ópera prima, intenta una reconquista de lo fantástico, el gusto por la aventura imaginativa, lo etéreo de la acción y el sobrevuelo del amor puro.

“Destino oculto” se nos presenta así: En el gran hotel se oía estruendo de conversaciones y risas, era una fiesta un tanto adversa  al aire libre, todo el mundo se lo pasaba fenomenal porque esperaban a su ídolo. El sofocante aire nocturno agrupaba los olores de la noche. De vez en cuando un soplo de aire fresco acariciaba la piel de los que allí estaban, todos esperando que saliera David Norris (Matt Damon) a dar su discurso. David, un congresista joven, hombre elegante y guapo, tiene el rostro   sereno y unos ojos pequeños, pero azules y cariñosos, su infancia trascurrió de humilde y trágica forma, con siete años perdió a su padre y antes de cumplir diez años ya habían fallecido su madre y su hermano, ahora  está próximo a conseguir el puesto de miembro del senado de los Estados Unidos, pero en este instante, aparece, como salida de una caja de música, ella, Elice Selles, (Emily Blunt) linda y delicada, la piel de sus mejillas parecía  suave como la flor del algodón, su cabello sedoso caía a horcajadas sobre sus hombros, su vestido de seda azulado adornado con un corpiño negro, los labios  ligeramente entreabiertos como entregados al diálogo, sus pies descalzos, y unos hermosos  ojos de un color verde cenagoso. Había algo en ella que a David le traspasa como un cuchillo.

George Nolfi presenta en “Destino oculto” un cine de géneros quizás permeables, la ciencia ficción como reclamo, pero por encima de los hechos sobrevuela la extraña fascinación de los dos personajes principales con sentimientos  de los más terrenal, la intensa expectación creada a lo largo del relato, el enrarecido clima de secretos y confesiones que se crea y la resolución final, subrayan paralelismos con otras de sus obras escritas, por ejemplo: “El ultimátum de Bourne”, también protagonizada por Matt Damon. En lo referente a la exposición y el desarrollo hegemónico de la película, está hilvanada de forma desigual y no consigue sacar lo esperado de un buen guion.

Comercialmente, “Destino oculto” es una película que puede pegar, por la atracción que los dos  actores principales ejercen en el espectador.

La banda sonora retrata con admirable sencillez cada espacio del film y contagia del esmero que pone el maestro Thomas Newman en cada uno de sus trabajos, la dirección de fotografía de John Toll, de forma consciente y formal regala imágenes perfectas de escenarios que ya hemos visitado muchas veces, en este caso recordamos otras películas que hace tiempo nos gustaron tanto. En cuanto a los actores, la singular expresión e interpretación que Matt Damon hace de su personaje, supone otro acierto en su carrera, ¡qué sonrisa tan bonita tiene este chico!, Emily  Blunt, consigue quedar bien en este papel de bailarina de ballet contemporáneo, por el que debió perder diez kilos de su peso habitual; Anthony Mackie, Terence Stamp, Daniel Kim, John Stattey, Shohreh Aghdoshloo, todos realizan un trabajo serio.

Al final debo decir que “Destino oculto” puede gustar al gran público, sobre todo a aquellos que les seduzcan el romance, pues básicamente es un thriller romántico con tintes de ciencia ficción.