Crítica: La pesca del salmón en Yemen

CartelEmily Blunt y Ewan McGregor, juntos, protagonizando la nueva película de Lasse Hallström. Crítica de la película “La pesca del salmón en Yemen”.

Un joven jeque árabe, Shikh Muhammed, (Amr Waked), que pasa temporadas en Escocia es aficionado a la pesca del salmón, como es súper-supermillonario se da ciertos caprichos, en este caso quiere utilizar 50 millones de libras para crear un hábitat que logre la cría y la pesca con mosca de los salmones en Yemen, (ahí queda eso). Por medio de su asesora Harriet (Emily Blunt) se pone en contacto con el doctor Alfred Jones (Ewan McGregor), miembro del Centro Nacional para el Fomento de la Piscicultura, un reputado pionero en la reproducción de los moluscos, al principio el doctor Jones rechaza la propuesta rotundamente porque ignora que detrás del proyecto hay tantísimo dinero. Pero ete aquí, que el disparatado proyecto capta la atención de la secretaria del primer ministro, que ve en él una sublime ocasión para reparar el prestigio del Reino Unido en Oriente Medio, en cuanto a intereses económicos y políticos. El proyecto se inicia en la práctica y el doctor Jones se ve llevado a reflexionar sobre su opinión inicial y a colaborar con la joven y atractiva representante del jeque, juntos verán los peces de colores…

“La pesca del salmón en Yemen”, película del director Lasse Hallström, según el guion de Simon Beaufoy, basado libremente, en la novela de Paul Torday, nos propone una trama básica trabada entre la guerra de Afganistán, la política inglesa y una incipiente relación de amor. Sobre estos temas y su núcleo narrativo, se volverá una y otra vez, sin ahondar en ninguno de ellos, sin extraer el jugo en una componenda afín y bien ejecutada. Si en un principio el espectador piensa que en este film puede haber algo serio y elegante, enseguida descubrirá como poco a poco se va desperdiciando en una historia de amor recurrente y sostenida.

En general, la dirección, fotografía, producción, actores, todo se desempeña de forma inmejorable, la historia que quieren contarnos es la que no funciona. Trato de pensar en esta situación en la vida real y, bueno, no he visto ni imaginado algo tan anormal y mucho menos en los tiempos que estamos, ¡¡gastarse el dinero en poner ríos en el desierto y llevar los peces para que los remonte!! Un pelín fuera de lógica…

Viendo “La pesca del salmón en Yemen” se añoran otras películas de Lasse Hallström, por ejemplo “Las Normas de la Casa de la Sidra”.

No tengo calificación, pero si recomendación: para un sábado por la tarde en la televisión, si está lloviendo.

Crítica: Indomable

CartelHay películas que parecen responder antes a los designios de la cartelera que a la legítima ley de contar bien una historia. Crítica de la película “Indomable (Haywire)”

Mallory Kane (Gina Carano), una joven agente secreta, es contratada por numerosos gobiernos para llevar a cabo peligrosas misiones de las que ellos no podrían encargarse. Se le adjudica un trabajo en Dublín pero la chica fracasa por ser denunciada; tendrá entonces que servirse de todas sus experiencias para esquivar un acoso mundial. Cuando llega a Estados Unidos, además de proteger a su familia, se prepara para vengarse de los que la han delatado.

Para dar forma a mi comentario voy a dividir mi opinión en partes; en primer lugar, destaco que es un film poblado de estrellas, Gina Caramo, Channing Tatum, Ewan McGregor, Michael Douglas, Michael Fassbender, Antonio Banderas, Bill Paxton y Michael Angarano; en segundo lugar, recordar que esta película está dirigida por Steven Soderbergh del que recuerdo “Sexo, mentiras y cintas de video”, “Un romance muy peligroso” “El rey de la colina”,… y acercándonos más a la actualidad: “Traffic”, “Ocean´s eleven”, “El buen alemán” y “Che el argentino”; y, tercero: el guionista es Len Dobbs quien también construyó el libreto de dos anteriores películas de Soderbergh, “Kafka” y “El halcón ingles”. Concluyendo, es nada menos que imposible que la película pueda ir mal, pero sí señores la película patina, y patina donde hubiera sido fácil corregir los errores. En “Indomable (Haywire)”, Soderbergh utiliza los medios con poca desenvoltura y excesiva irreflexión, juega demasiado con el tiempo empleando excesivos clichés, y de forma colosal nos regala danzas visuales de peleas; una confusa selección de golpes exagerados que cobra vida desde la primera escena. Hay, como no, alguna secuencia impecable digna de ser resaltada y una solemne fotografía a cargo también del propio director, pero en definitiva los detalles principales están presentados con tanta ligereza que hace que la aceptación general de la película sea poderosamente confusa.

Lo mejor de “Indomable (Haywire)”, el casting del reparto, en eso ha hecho diana.

Tengo amigos que la vieron y dicen que… bueno, no está mal…

Allá cada cual, yo no la recomiendo.

Crítica: Phillip Morris, ¡te quiero!

CartelEn esta nueva crítica quiero avisar de que poca comedia van a encontrar los que vayan al cine esperando reír con la nueva película de Jim Carrey, “Phillip Morris, ¡te quiero¡”, un actor que en muchas ocasiones nos ha llevado a la carcajada pero que, debido a su gran polaridad de registros, sabe bien como realizar un personaje dramático, y lo ha sabido demostrar. El nuevo trabajo, que hace para los directores Glenn Ficarra y John Regua, (ellos también son los autores del guión, en ésta su primera película)  Carrey nos hace admirar una vez más su interpretación. Este estupendo actor encarna con sorprendente acierto a un personaje provocador, trágico, violento, dulce…

No,  no es un hombre convencional, cualquiera puede comprobarlo a la primera mirada, pero no es su forma de vestir lo que le delata, Steven Russell (Jim Carrey) va mejor vestido y más masculino que cualquiera de sus colegas y vecinos, trajes impecables, zapatos cómodos de llevar, corbatas,… no, no es su vestimenta, lo que lo delata, es el modo de llevarla, no está cómodo, no se encuentra a sí mismo, hay algo más, su despreocupación habitual. Steven es un individuo de rostro delgado y triangular, ojos grises de expresión grave, pelo moreno, su boca ancha y sus labios finos, tal vez sean sus ojos generalmente llenos de una alegre burla, que pueden cambiar en segundos y pasar de la sonrisa a la sorna. Toda su vida giraba en torno a la cobardía. Era muy pequeño cuando su madre lo abandonó. A su madre adoptiva no la apreciaba nada. Superó todas las trabas, y ya mayor se casó, después, fue padre, siempre procuró llevar una vida saludable, trabajó de policía con toda la dedicación necesaria. Ahora tras un accidente de tráfico, algo le hace ver que tiene que hablar, que tiene que decir la verdad escondida tanto tiempo, que tiene que salir del armario, que ser homosexual no es un delito. Steven va a empezar una vida nueva, quizás menos cómoda  y más arriesgada pero más digna consigo mismo, y quizás también, el amor, el verdadero amor, un amor sin falsedad llegue a su vapuleada vida.

Desde donde la miremos, «Phillip Morris, ¡ te quiero¡” es un drama, historia bien contada, basada en la realidad, relato de personas que esconden una parte muy importante de su yo por culpa de su tendencia sexual. Esta película por momentos nos hace recordar a Tom Hanks y a Antonio Banderas en “Filadelfia” y, en algunas escenas también se recuerda el “Beso de la mujer araña”, en todas ellas los personajes tienen que luchar duro por sacar adelante esta casi prohibida parte de su vida.

Uno de los aspectos a reseñar es su banda sonora, con temas pegadizos y sentimentales que hacen que el dramatismo de la narración llegue al espectador con más  fuerza. La música la pone Nick Urata.

La fotografía excelente, del director de fotografía Xavier Pérez Grobet.

Esta historia trágica, es entretenida, a veces inquietante, con alguna escena un poco fuerte y algún toque de mal gusto, pero en su mayoría llena de ternura, inocencia, desesperación.

El reparto bien elegido, Jim Carrey, fenomenal, Ewan McGregor, con un papel bonito, -este hombre siempre borda lo que hace-, Leslie Mann, Rodrigo Santoro, Nicolas Alexander y Michael Beasley, todos aceptables.

Película que de nuevo pone en tela de juicio el sistema judicial y penal americano.

El escritor

Algunas veces  las bandas sonoras no están a la altura de las grandes películas, por suerte no es el caso de Román Polanski ; un director que nunca abandona el envoltorio sonoro y con” El Escritor” no nos deja insatisfechos, ya que gracias a las orquestaciones creadas por Alexandre Desplat,  el suspense  de la película se agarra férreamente a la música, y así, emparejadas, juegan con nosotros a favor de la angustia. Esta nueva película del director polaco, está basada en la novela superventas  “El poder en la sombra”, del escritor inglés  Robert  Harris, que junto a Polanski  ha adaptado el guión para el film.

La historia de la que hablamos empieza con la imagen de un coche abandonado en un ferry, un hombre muerto en una playa, y acto seguido vemos en las oficinas de una gran editorial inglesa, una reunión de ejecutivos de distintos estamentos y funciones, que han hecho llamar a un escritor, interpretado por Ewan McGregor para convencerle de participe en un proyecto  que le resultará sustancioso en cuanto a ganancias. El negocio no es otro que escribir las memorias del primer ministro británico Adán Lang (Pierce Brosman). El escritor, a duras penas acepta… ya convencido, rápidamente se  traslada a una isla de Estados Unidos donde reside el político inglés. Nada más llegar todo le resulta extraño y gélido, enseguida se pondrá manos a la obra trascribiendo el manuscrito que Alan Lang ha ido escribiendo durante mucho tiempo y del que quiere que este escritor saque una imagen suya perfecta y limpia, pero la intranquilidad y la sospecha van a ser sus asiduas compañeras durante toda su estancia en ese lugar.

Aunque la trama se desarrolla en suelo americano, ha sido rodada en Alemania debido a los problemas ya sabidos de Polansky con la justicia norteamericana, -no puede entrar en aquel país, ni en ningún otro que tenga acuerdos en este aspecto con su gobierno. Aún no estaba acabado el rodaje cuando le detuvieron en Alemania. En el mes de febrero, el Festival de Cine de Berlín le premió con el Oso de Oro al mejor director, premio que no pudo recoger por estar detenido. Este genial director  que comenzó como actor y al que la vida ha golpeado muy duramente, no tiene miedo, a sus 76 años, el objetivo básico de sus películas sigue siendo ajustar cuentas con sus denuncias nada superficiales y muy necesarias.

Yo admiro e idolatro a este director, es un verdadero creador de arte. Con esta película me ha vuelto a sorprender, no voy a decir que es una obra maestra, está lejos de esa calificación, sobre todo el guión adolece de algunos pequeños baches, pero sí me sorprende dentro de la oferta cinematográfica que consumimos habitualmente, tampoco quiero dar la impresión de que mi buena calificación sea por este motivo, no, lo cierto es que esto que hoy os comento es cine trabajado, elaborado, concebido, “El escritor” es una sugerente y opresiva oferta, con una atmósfera que genera intriga, que despierta curiosidad.

Así son los escenarios  de este director, agobiantes sitios cerrados donde se respira un aire malsano y retorcido, para los exteriores también tiene su firma, lugares sobrios, fríos, distantes, donde para nada lo que sobresalga sea el paisaje, sino el momento en que nos sitúa la narración.

Esto es Polansky. Bueno contando historias, escenificando, dibujando dobles lecturas, criticando demoledoramente actos que nadie se atreve a dar la cara por ellos, y haciendo que en 2010, en una sala de cine de lo mas sofisticado parezca que estamos viendo una película del más puro cine clásico.

Tanbien los actores resultan brillantes, destacando a Ewan Mcgregor que brinda una actuación muy convincente, dando vida a este escritor sin nombre, “un negro” en el argot literario. Todas las actuaciones me han parecido sólidas, incluso Pierce Brosman que no me gusta mucho, en esta ocasión creo que ha sabido aprovechar este nuevo registro.

Evidentemente el futuro está abierto y de nuevo Román Polansky nos obsequiará con un nuevo trabajo soberbio, es evidente que si no le atan las manos seguirá metiéndonos en mundos de conexiones ocultas, de verdades vacuas y de asuntos de estado de mucha importancia, él se atreve. Roman Polanski: Filmografía esculpida con letras de oro.

Mañana sábado, salgo de viaje para Asturias, a pasar unos días en distintos y maravillosos sitios, estaré seis días por aquellas tierras, empapándome de la historia cultural de los lugares y disfrutaré de mi preferencia: el mar, grande, inmenso, bonito. Creo que el hotel donde me alojo tiene conexión a Internet, si es así, alguna noche asomaré por aquí.

Saludos