Milla Jovovich (Militza Jovović) nació en Kiev, Ucrania, el 17 de diciembre de 1975. Es una modelo, actriz, cantante y diseñadora de moda ucraniana, de ascendencia serbia.
Animada por el trailer y el reparto he ido a ver “Stone” con ganas, supongo que John Curran ha tratado de infundir garra a la película dándole un hilo argumental, conductor de recorrido y personajes. La mayoría de las películas de intriga carcelaria sólo funcionan a un nivel, o bien el elemento intrigante devora a la otra parte, o por el contrario sirve como excusa para lanzar su mensaje dramático sentimental, en ”Stone” funcionan teóricamente ambos niveles.
“Stone” es un drama de penitenciaría, dirigida por John Curran. Gira en torno a un preso de una cárcel americana, y un asistente penitenciario, del que depende la revisión y la libertad condicional: Jack Mabry (Robert De Niro). Ya está saboreando su jubilación, ya ha llegado a su vida el momento pleno, vive feliz con su esposa, a los dos les gusta asistir a actos religiosos en la iglesia, son muy devotos y fanáticos creyentes convencidos, cuando faltan pocos días para dejar el trabajo, Jack recibe la asignación de un caso que tiene que revisar, el caso de Gerald Creeson (Edward Norton) acusado de complicidad en la muerte de sus abuelos y el posterior incendio de la casa. Creeson pregona su inocencia, cree que puede recibir el indulto, para ello utilizará todos sus recursos, piensa que merece salir a la calle y pone todo su empeño para que esto ocurra, la ayuda de su mujer Lucetta (Milla Jovovich), le dará buenas posibilidades.
En “Stone” la narración se centra sobre todo en la figura de Jack, encajando en el personaje contradicciones, dudas y miedo ante su incuestionable virtud. Una película más de trasfondo correctivo, interpretada por dos magos de la pantalla, Norton es un actor que se ha caracterizado siempre por saber poner a sus personajes ese aire de rebelde oculto y hábil jugador, me encantó su papel en El Velo Pintado, la anterior película de Curran, una magnífica y dramática interpretación en una buenísima película; en El Ilusionista de Neil Burger estuvo genial, sin olvidar American History X, El Escándalo de Larry Flint, Las Dos Caras De la Verdad y cantidad de películas más que vuelven a la memoria. Con De Niro tengo la misma opinión, un actor grande, en Machete de Robert Rodríguez nos dejó helados, pero ante una carrera tan dilatada y exquisita como la suya se le perdona ese tropiezo. En “Stone” es el actor auténtico y memorable al que estamos acostumbrados, el mano a mano en la interpretación de los dos actores conquista, junto a ellos Milla Jovovich y Frances Conroy. Jovovich tiene un papel importante y lo realiza mejor de lo que se espera de ella y Conroy hace un pasable papel de ama de casa religiosa y cómoda, casi mema, esposa a la fuerza de Jack.
John Curran en esta ocasión nos altera con una película con fecha de consumo preferente, víctima de una existencia válida que se agota más tarde o más temprano. En “Stone” son los actores los que salvan a un film que peca de carencias de guión y gancho, una obra, salpicada de pocos toques de imaginación que camina por la cuerda floja entre la presión del reo y la punzante crónica moral.
Como un eslabón más en la cadena de obras del cineasta, Paul W.S Anderson, (ésta es la décima y la cuarta de la saga basada en el videojuego) “Resident Evil Ultratumba” está ubicada en una parte de América donde una infección por virus transforma a sus víctimas en muertos vivientes. Este mal, creado por los científicos de una organización llamada Umbrella, se ha apoderado del lugar, Alice (Milla Jovovich) continúa su viaje en búsqueda de sobrevivientes para conducirlos hacia un lugar seguro. Su cruzada sin fin contra sus rivales de Umbrella alcanza nuevos logros; en esta ocasión, Alice recibe ayuda insospechada de antiguas amistades, una ayuda que llega en el momento necesario y que promete una protección indudable contra los zombies. Juntos, siguen la singladura, protegidos hacia Los Ángeles, pero cuando llegan este sitio está lleno, no se puede pasar, la ciudad entera se halla habitada por bandas de muertos vivientes, y Alice y sus compañeros tendrán que espabilar o los malos les pueden enganchar.
En el reparto, acompañando a Milla Jovovich, Wentworth Miller, Boris Kodjoe, Shawn Roberst, Ali Larter, y el español Sergio Peris-Mencheta en el papel de Ángel, con una pequeña aparición.
Anderson es un director que podríamos decir, divide opiniones entre gran parte de la crítica, en cuanto a la aceptación de sus trabajos. Sus películas se saltan todas las normas y las leyes cinematográficas, no tienen trazado fílmico, no son coherentes en sus contrastes, pero son taquilleras. “Resident Evil Ultratumba” se alza con una taquilla de enormes cifras, esto es un fenómeno que hay que tener en cuenta.
Así las cosas, ya sabemos que Anderson no presenta tampoco en esta ocasión un trabajo transgresor, como tampoco nos da una trama trabada, de esta forma estamos en presencia de un producto de acción con flecos de pánico, que no llega a conseguir la empatía de los espectadores, que no nos sentimos atraídos por nada de su contenido, los diálogos llegan a alturas insospechadas de lo ilógico, hay al principio unos veinte minutos en los que la acción te puede calar, pero a continuación se pierde en una trama absurda y falta de emoción, con variantes poco atadas y demasiados inconvenientes.
“Resident Evil Ultratumba” es bastante inaceptable como producto final. No tenemos nada, ni incluso para los amantes del videojuego, veamos, diré lo que yo he visto, si bien la acción funciona, es convencional y positiva, y los efectos 3d tienen una entretenida efectividad, (formato aquí empleado para llenar las arcas y que el director aprovecha como gancho), lo demás, todo el entramado, guión, personajes, todo es tratado de forma inverosímil, la aventura que nos muestra no tiene magnetismo ninguno, es un cine pirotécnico y ruidoso, justo la configuración de un mundo enloquecido sin sentido ni racionalidad.
Anderson, que también es autor del guión, pierde el pulso de la narración y nos regala una película vacía, insensata y falta de oficio.
En cuanto a mí debo decir que me ha parecido una exageración deslucida este coctel de muerte, sabía que me arriesgaba…
David Twochy, director y guionista estadounidense, tras su trabajo en “Las Cronicas de Riddik”, como guionista, y “Pitch Black” llevando la dirección, entre otras, ya ha dejado claro el tipo de cine que hace, centrado en el espectador, dándole degollina sin descanso y con algunos momentos de acción.
Cliff (Steve Zahn, Sunshine Cleaning) y Cydney (Milla Jovovich) son una joven pareja aventurera que está pasando su luna de miel en una de las más maravillosas y remotas playas de Hawai. Creen haber encontrado el paraíso en esas tierras salvajes y senderos solitarios, hasta que se encuentran con un grupo de excursionistas que hablan sobre el horrible asesinato de unos recién casados en las islas. Entre ellos empiezan los recelos y las dudas, nadie se fía de nadie.
Indecisos sobre qué hacer, Cliff y Cydney se unen a otras dos parejas, Nick y Gina (Timothy Olyphant, The Crazies, y Kiele Sanchez), y Kale y Cleo (Chris Hemsworth y Marley Shelton), y ahí es cuando las cosas comienzan a ir de mal a peor. Lejos de la civilización o de poder ser rescatados, cada uno de ellos empieza a sentirse amenazado y ya no saben en quién confiar. El paraíso se convierte en un infierno.
Sin lugar a dudas, el efecto más espectacular de “Escapada Perfecta” es la fotografía, desde lo visual la película nos satisface gratamente, con unos maravillosos paisajes naturales, parte de ella ha sido rodada en Hawai, Jamaica y Puerto Rico, lugares paradisíacos llenos de encanto.
Si bien en este sentido, admitimos que vale la pena, en lo demás, no encaja en ningún concepto. En principio resaltar que tiene un marcado sello serie B, y partiendo de ahí si hablamos del guión, es totalmente previsible, simple y lineal, incluso los giros si los hubiera. Con unos personajes pobres, diálogos torpes y una acción irregular con una perspectiva infausta. Parece mentira que David Twochy, guionista del “Fugitivo” y “La Teniente O’Neill” haya hecho para sí mismo una historia tan machacada. Se me ha hecho larga aunque para nada se excede en su duración y es que no atrapa su malograda intriga. No hay sobresaltos y el terror no aparece por ningún lado. No obstante, puede haber quien se ponga gafas para ver méritos donde no los hay, yo no lo pongo en duda, puede gustar como cualquier otra película que te pongan por televisión a la hora de la sobremesa, básicamente rezuma aire de telefilme.
En la sala seis de este multicine, estábamos seis personas. En la medida de lo posible evitar que os ocurra lo que me ha pasado a mí.
Cuéntame…