Crítica: Margin call

CartelSe piensa, con mucha razón, que el dinero es el sostén mágico de la vida y lo que gobierna nuestra sociedad: Crítica de la película “Margin Call”.

El debutante director de cine americano J.C. Chandor, dueño también del manuscrito del guion que da cuerpo a esta historia, nos acerca a la caída financiera del año 2008. Este film nos introduce en las profundidades de la invisible ambición como elemento esencial. La banca, juego de mercado de valores, juego neurótico donde siempre hay que ganar…

 J.C. Chandor muestra las oscuras armas con las que los de arriba, luchan para mantener su estatus, enfermando sus principios éticos y los sentimientos de las gentes que se mueven con ellos en el mundo de los negocios de acciones. El desconocido mundo bursátil con su insaciable e impúdica forma de vivir, con sus entresijos y encrucijadas, es el diario en la vida de ocho ejecutivos: San Rogers (Kevin Spacey), Will Emerson (Paul Bettany), Jhon Tuid (Jeremy Irons), Peter Sullivan (Zachary Quinto) Seth Bregman (Pen Badgley), Jared Cohen (Simon Baker), Sarah Robertson (Demi Moore) y Eric Dale (Stanley Tucci) trabajan en un poderoso banco de inversión. La clave del guion les sitúa las 36 horas anteriores al inicio del conflicto financiero: cuando Peter Sullivan, el programador con menos experiencia, revela información que prueba la irremediable desaparición de la empresa. Con ello se despliega un torrente de decisiones tanto morales como financieras que producen una conmoción en las vidas de los implicados en el inminente desastre.

J. C. Chandor en “Margin Call” lo traduce de manera perfecta. Ya sabemos que es una historia retrospectiva pero actual en su totalidad, en su planteamiento. Despidos, desprecio al trabajador medio, además de otras formas de marginación a tantísimos seres de nuestro maltratado planeta.

“Margin Call” contiene un signo fenomenal y profundo que aborda a sus personajes con hondura. Realismo patente acompañado por diálogos en esencia sensatos, los actores dotan de vida a esos personajes de dudosa moralidad y decencia de manera extraordinaria, transmitiéndonos toda su complejidad, a la vez que nos invita a juzgar sus sentimientos. Viendo “Margin Call” vives el cine pero de distinta forma porque sabes que estás viviendo dentro de la propia realidad que te daña. Coexiste una puesta en escena perfecta, colosal si la cámara se mueve y si se queda quieta, fantástico. Pero todas las acciones parecen invisibles al ojo del espectador. Todo está narrado con claridad y se mueve con rigor. El espectador deduce detalles escondidos basados en un ingenio presente en las interpretaciones y en la organización escénica, en las prudencias o en las señales. Un reparto de lujo para una película que lo merece.

Un film escalofriante sobre seres humanos depredadores, reyes de la codicia y el artificio de la sociedad moderna.

Legion

He aquí un claro ejemplo de  cómo no se debe hacer una película: «Legión». Scott Stewart, en su primer film, nos enseña la cantidad de limitaciones que presenta en esta propuesta.

Stewart ha creído que sería decente sacar a la luz este film que empieza con la imagen de un precioso atardecer y una voz de mujer que cuenta, recordando su niñez, la forma en que su madre al arroparla le decía proféticamente, que un día la oscuridad lo envolverá todo. En la  escena siguiente, un hombre que vuela y que se ha arrancado las alas, se está curando las heridas, a continuación,  otro mata a un perro, y el siguiente personaje, sale de un supermercado (con dos bolsas enormes en las manos) por un agujero que  tiene figura de cruz ardiendo: dos policías que pasan cerca quieren detenerlo, a un policía lo agarra y al otro con la mirada le hace que asesine al compañero y él se trasforme en una especie de zombi bajo en calcio y que durante esta trasformación baile sin parar una especie de claqué de escuela desconocida.  La sinopsis de la película es que Dios ha perdido su fe en el ser humano y manda una legión de Ángeles a la tierra para exterminar a la raza humana, pero el arcángel Miguel hará lo que pueda para contradecir a su jefe.

A estas  alturas no es que yo pretenda que el nivel del cine de terror y ciencia ficción en la pantalla esté en los altares de la  sutilidad o el ingenio. Pero no estaría mal, que si tienen la cara de calificar una película como de terror, sea, digamos ¿de miedo?

Lo más decepcionante es que esta película está muy publicitada, pero en la realidad le falta un gramo de inteligencia cinematográfica, avanza en su narración a paso de elefante a través de un mar de tópicos sangrientos que nos quieren vender como si fuera un hallazgo, el director no sabe encontrar la llave para equilibrar el terror, la religión, la acción, la aventura, la fantasía y se pierde en la nada. Exasperante a veces (como no puede ser menos con una historia tan peculiar).

Para mí se echa en falta una mayor indagación de autocrítica que sea capaz de parar la decisión de estrenar cosa semejante, es una cinta estúpida con conductas y circunstancias equívocas que dejan la triste sensación de “pero  qué me estás contando”, sinceramente me ha parecido una falta de respeto a la inteligencia, a la lógica y a la gente que le gusta el cine,  que es su profesión, que  son emprendedores, pero que no tienen presupuesto para realizar sus proyectos, en cambio otros, como en este caso, derrochan un presupuesto millonario a favor de llevarnos al cine por medio de la engañosa publicidad, esta película fracasa desde el momento que se escribió el guión. No sorprende en ningún sentido positivo, no tiene el más mínimo atractivo, no aporta nada nuevo y tiene un corte fragoso cual telefilm que resta toda la confianza que en tus perspectivas le hayas puesto. Se hace larga e insufrible. La última media hora te la pasas añorando “La Cosa”, “Los Chicos del Maiz”, “La semilla del Diablo” “ Misery” y “ Carrie” .

Las actuaciones mantienen siempre el rumbo, dentro de este disparate, lástima, cuando los actores hayan visto el resultado final. Paul Bettany, Dennis Quaid (G.I.Joe), Tyrese Gibson, Jon Tenney, Charles S. Dutton, Lucas Black, Kate Walsh, Doug Jones, Adrianne Palicki, Kevin Durand, Willa Holland.

No tengo más que añadir sobre esta película que no da miedo, ni risa. No profundiza en ninguno de los temas que apunta y que me ha hecho perder sobre todo, mí tiempo. Entiendo que pueda gustar pero a mí me araña el alma de tal modo que termina costándome días sacármela de la cabeza.