The Crazies – 2010

Se apagan las luces y suena el tema de la productora, yo, sentada, patéticamente agarrada al asiento, atónita, incapaz de hablar ni de moverme, hemos decidido pasar a ver una película de miedo “The Crazies” y no soy amiga de este género, pero la mayoría lo eligió así,  y, bueno, no ha sido tan mala la experiencia.

«The Crazies»,  de Breck Eismer, es un remake de otra película que ya se hizo en el año 1973, el guión lo ha adaptado Scott Kosar y Ray Wright, y la música es de Mark Ishan.

La película con una luz espléndida, empieza mostrando las casas de toda una calle comidas por las llamas, a la vez, una voz en off nos avisa  de lo que ocurrió dos días antes. Es el primer día de primavera, Ogden Marsh es un pueblo de Texas con una cantidad de 160,000 habitantes, en estas fechas se disputa una ya famosa competición deportiva, asisten a ello numerosos vecinos y el Sheriff Dutton, que animadamente habla con todos y cada uno de sus paisanos. De repente el partido de baseball se queda parado pues a salido al campo un espontáneo, es Rory todos le conocen y le quieren, pero lleva una escopeta en la mano, el Sheriff trata de disuadirlo invitándole a que entregue el arma, pero Rory no razona, al final  tiene que matarlo en defensa propia. Todo empieza a tornarse sospechoso, las gentes parecen distraídas, con la mirada en el infinito y sin reaccionar a ningún estimulo, otro vecino: Nell, encierra a su esposa y a su hijo en su casa y le pega fuego. En fin, una serie de sucesos que harán temblar el  tranquilo lugar.

Breck Eismer le ha sabido imprimir energía a este film, aunque lo mejor son los primeros cuarenta y cinco minutos, no llega a aburrir en ningún momento, la trama nos mantiene atentos al relato ya que hay en ella una inquietante intriga de fondo donde todo baila con una gran tensión de amenaza constante, tremendo dilema el de esta historia, o acaban con tu vida o tu matas sin pensarlo a diestro y siniestro a todo el que se le pongan los ojos en blanco o le salgan granos en la cara. Yo, salí del cine viendo zombis por todos lados.

No es una gran película del género de zombis, pero tanto su magnetismo  como su solidez la hacen llevadera.

La fotografía de Máxime Alexandre llena de luminosidad todo el recorrido de esta propuesta de terror, lo resalto muy particularmente pues es el apoyo más grande que tiene esta cinta.

En cuanto a la idea moderna de hacer remakes de casi todas las películas que hace años tuvieron éxito, me parece una falta enorme de creatividad y una fea forma de sacar dinero fácil y rápidamente, aunque en honor a la verdad debo decir que hay momentos en esta nueva película que superan  a la original.

Lo que destaca: el actor Timothy Olyphant (Escapada Perfecta) que con su interpretación logra sumergir al espectador en el caos de ficción que propone. Junto a él, como su esposa Radha Mitchell (Los sustitutos).

Señores del cine, innoven, creen, fundamentalmente cine, este magnífico fenómeno comunicativo y satisfagan nuestro deseo de disfrutar de él…

Ahí está el trailer.

Los sustitutos

los_sustitutosJonathan Mostow, vuelve a los cines con “Los  sustitutos”, película de ciencia ficción, basada en la novela cómic de Robert Vendetti y Brutt Wendele .

Fundamentada en un futuro lejano, donde los seres humanos, actuarán  a partir de replicas individuales y mejoradas de sí mismos llamadas sustitutos. Así, los humanos permanecen en sus casas tranquilitos y el sustituto va haciendo todo… pero las cosas se complican con una serie de crímenes, momento en el que entra nuestro héroe, el agente Greer (Bruce Willis, Red) que tendrá  que salir a la calle, solo, sin sustituto, y arreglar este problema.

No esperéis al héroe incombustible al que Willis nos tiene acostumbrados, aquí, es un policía sombrío atrapado en una vida insustancial, donde nadie es lo que parece, no nos regala sus famosas frases de machito chulín, eso sí, en esta deformación de la realidad, sigue salvando vidas en masa. (Aunque creo que se han pasado, 1000 millones son muchas vidas).

Willis como humano y como sustituto lo hace muy bien,  sigue  siendo uno de los grandes del cine americano. A él se une Radha Mitchell (The Crazies).

En esta película futurista, creo que el director no ha sabido plasmar la idea en la pantalla; pienso que le ha faltado imaginación, la imagen es demasiado sintética, toda la trama demasiado previsible, con gran cantidad de agujeros de lógica. Me resultó a ratos, aburrida, pues las alternativas que me muestra no son suficientes para su visionado. No aporta nada de creatividad, ni tiene elementos nuevos, ante una temática como es el mundo de los robots y su poder sobre la Humanidad. Luego, está la moralina que le pone a la vida del personaje principal. Me  parece que no encaja este manido  lagrimeo.

Son muchas cosas las que no tienen coherencia dentro de este film. Como entretenimiento puede funcionar, pero nada más.

Apenas tolerable, aprobada escasamente.