Green Zone. Distrito Protegido

Rajiu  Chaudrasekaran, es un periodista y antiguo corresponsal, de renombre internacional, de nacionalidad india y afincado en Estados Unidos. En el año 2006 escribió su segundo libro “Imperial life in the city: inside irg´s green zone”,  con este libro recogió numerosos premios de literatura, fue número uno en ventas en numerosos países, y ahora Brian Helgeland se basa en esta historia para hacer el guión de esta película que está dirigida por Paul Greengrass.

Habrá quien afirme que esta película es la mejor que se ha hecho sobre la guerra de Irak, yo voy a comenzar este comentario diciendo: que descubrí a Paul Greengrass, en el año 2000 con su película “Extraña petición”, después llegó “Domingo Sangriento”, -estos dos filmes de producción inglesa-, después con producción americana “El mito Bourne”, “United 93” (por la que fue nominado a los Oscar), “Ultimatun Bourrne”  y por fin “Green Zone Distrito Protegido” que es su nueva película, en la que repite con el actor Matt Damon, de sobra han demostrado el buen duplo que componen.

En esta historia Matt Damon es un alférez del ejército americano asignado a la búsqueda de  armas de destrucción masiva. Pero a medida que trascurre la narración este soldado va descubriendo que todo lo que se suponía no concuerda con lo que allí ocurre, poco a poco se introduce en una espiral de sospechas, hasta llegar a la conclusión de que esa guerra no se fraguó porque el régimen de Saddam Husein tuviera armas de destrucción masiva, sino que fue claramente por los intereses petrolíferos y políticos de los americanos en Irak. El alférez Roy Miller tiene claro que las armas de destrucción masiva son sólo una excusa para derrocar a Hussein. Descubrir esta farsa le va a ser complicado.

Esta película no sólo no oculta, sino que se hace alarde de su carácter discursivo, viéndola no hemos podido dejar de compararla con la reciente “En tierra hostil”, -nada que ver-, aquí es otra la guerra, es una propuesta que logra llamar la atención,  porque el soporte introspectivo provoca la disposición de suponer del espectador, quien al igual que el personaje principal, irá de la ceca a la meca, para lograr descifrar este jeroglífico que oculta una verdad tan importante

Todos los escenarios exteriores están recreados desde la fidelidad estética, han sido rodados en España, Marruecos y Gran bretaña,  pero lo que vemos es realmente el Bagdad del año 2003, autenticidad cinematográfica y realista en los emplazamientos rodados cámara en hombro, hecho con una puntual e inflexible meticulosidad.

Los actores perfectos. Sólo hablaré de Matt Damon, se dice que ese papel estaba hecho para él, yo digo que otro actor no hubiera hecho tan auténtico y concreto a este personaje que revuelve y denuncia la invasión ilegal de Irak.

Bueno, resumiendo, la película como acusación está impecable, es una buena idea que un hecho que estaba en la mente de todos salga a la luz y mucho más considerable si la delación llega de manos de una película USA.

A este director ya se le nota la firma.

Para mí esta reivindicación llega tarde y además deja atrás ribetes de mucha importancia y profundidad.

En tierra hostil

Realidad y crudeza extrema, con este telón de fondo, asistimos a esta película sobre la guerra de Irak  contada por Kathryn Bygelow, – “El Peso del Agua”, “Días Extraños”, “K 19”. Con la cámara al hombro, «En tierra hostil» se nos asemeja a un documental de una manera poco usual en el cine bélico.

Un escuadrón  especial de soldados americanos con cuarenta días de reemplazo  se encarga de desactivar bombas. Los días van discurriendo, contando marcha atrás, narrando día a día toda la crueldad de una guerra en donde el sargento  Tompson  muere en una tremenda explosión y para cubrir su puesto llega a la brigada un nuevo sargento,  James (Jeremy Renner),  un tipo descerebrado con un aire chulesco, que parece mirar el peligro con ojos desafiantes.

La película transmite  opresión y  tensión mientras recrea  la labor  de los grupos especiales de desactivación de explosivos.

En principio, la impresión que saco de esta película es que está logradísima y no de guión,  sí, la fotografía, la dirección de actores, los  giros de cámaras, los efectos visuales… también impresiona al espectador con los generosos planos medios y las más que notables situaciones fílmicas que a lo largo de la narración se disfrutan.

Pero volvamos a la historia narrada, tiene un extraño modo de hacer que los americanos se sigan mirando el ombligo, pues nos ponen a los héroes made in U.S.A., como las victimas de una guerra que ellos mismos crearon y que siguen manteniendo, el genocidio de la guerra de Irak, esa guerra infame que tanto vemos en los informativos y esta película nos recrea. No me gusta el cine bélico y mucho menos si los malos y los buenos están siempre  catalogados del mismo modo, tengo la seguridad de que este film tiene muchos seguidores, la verdad es que si está nominada nueve veces a los Oscar, es por algo, pero no veo justo que tenga las mismas nominaciones que “Avatar”. Mi criterio se basa simplemente en la diferencia entre una película que pueden ver todos los públicos con un tema para todos aceptable, que además es un festival de colorido y vistosidad;  y otra que retrata lo que todos los públicos rechazamos «la guerra», y para nada es semejante a «Salvar  al soldado Ryan».

En mi opinión, el punto más flaco de la cinta es la debilidad del guión. Para destacar tenemos en cuenta los aspectos técnicos y la brillante ambientación.

Esta película logra una gran implicación emocional, puede que sea un buen producto para los incondicionales del género.

Katyn

katynEl brillante y reputado director de cine, Andrzej Wajda, principal exponente del cine polaco, nos muestra un film que para muchos puede ser político pero para él, que vivió esta historia directamente, supone un lamento, un duelo.  Su padre, oficial de caballería del ejercito polaco, estuvo entre aquellos oficiales asesinados…

La  historia se desarrolla al comienzo de la segunda Guerra Mundial, en  Polonia, después de la invasión  nazi;  las tropas de Stalin entran ilícitamente en suelo polaco y a lo largo de un tiempo comenten mas de 20000 asesinatos, entre oficiales del ejército y gente preparada políticamente, atrocidades de las que durante años se culpó a la Alemania nazi, sólo han  tenido que pasar 50 años para saber la verdad.

Wajda, otra vez más, nos da una lección magistral del manejo del relato, nos hace conocer la verdad pero no como entretenimiento, sino como reflexión en su máximo exponente. Rinde tributo a la historia y condena a los verdugos, con  este llanto por los muertos que nos produce un inusitado escalofrío.

Le apoyan  convincentemente, imágenes reales  grabadas por los noticieros alemanes de la época en un ambiente denso de gran altura.

Película de alto nivel. El discurso del director desde lo histórico demuestra su implicación, la convicción de las situaciones a retratar.

La película representa una verdadera lección de  lo que significa hacer cine comprometido.

Las interpretaciones  correctas, sin destacar a nadie, todos tienen recursos dentro de lo que propone el guión.

Pasará mucho tiempo para que de nuevo se lleve al cine  un documento como éste, por eso cuando algo así aparece en cartelera, hay que ir a verlo para poder valorar.

Ojala películas como esta sigan abriendo los angostos caminos de la memoria histórica.