Crítica: El gran Vázquez

CartelÓscar Aibar, con “El gran Vázquez”,  ha querido hacer un homenaje a esta figura, el hombre al que todos los que superen los cincuenta años deben estarle muy agradecidos, pues sus historietas, sus ficciones, fueron para ellos un hilo de iniciación en la lectura, además de  ayudar a llevar con algo más de frescura y manumisión los difíciles años sesenta, eran años en que la chiquillería con el mimo más absoluto guardaba como un tesoro en una cajita de zapatos, sus “tebeos “de historietas surrealistas y divertidas. Ahora al cabo de los años resulta que la persona que los creaba parece un ser salido de una aquellas hojas.

Homenaje,  ésta es  la palabra más repetida en torno a esta obra, se trata de una película de buenas intenciones, película en la que participa Santiago Segura como actor protagonista. “El gran Vázquez” es la recreación de la vida del dibujante de cómics español Manuel Vázquez,  inventor de famosas historietas como “Villa pulgarcito” «Gugú”,  “Las Hermanas Gilda”, “Anacleto”, “La Familia Cebolleta”, “Azufrito”, «Angelito”,  todos ellos concebidos en la editorial Bruguera. Estamos en los años sesenta en Barcelona y los  personajes del atrevido Vázquez arrollan a los niños de la época que devoran ávidamente sus historietas. Mientras, el mejor dibujante de tebeos de España vive la vida como le da la gana, obvia con perspicacia a  todo lo que para él se considere compromiso, se burla, se ríe del mundo y de la forma en que lo viven otros y se casa más de una vez recopilando varias familias. Todo hasta que un compañero, un poco envidioso, decide que debe pararle un poco sus locuras y su anárquica vida. No será tarea fácil, el genial dibujante está muy acostumbrado a que las cosas le salgan en la medida que se le antoja.

Teniendo en cuenta que “El gran Vázquez” está basada en una realidad de sobra conocida, carece de sentido centrar la crítica en la historia, ni poner acento en la incertidumbre de la resolución, Óscar Aibar ha recurrido a conducirla en el referente  de comedia típica española, una vez fijado ese conexo, la película resulta un campechano ejercicio de tibio regocijo humorístico hasta la mitad, y emotiva y cuerda,( yo diría triste), en el resto del metraje, con todas las materias en su sitio, con fermento positivo dentro de lo que pretende resaltar. No tiene grandes trucos técnicos ni retorcidas elaboraciones en el texto, su recorrido son  situaciones cotidianas y algo toscas para acentuar el incisivo y cómico cinismo del personaje.

La parte interpretativa, tiene un claro triángulo a destacar: Santiago Segura, Álex Angulo y Enrique Villen, el resto del reparto cobijan de manera consecuente a un personaje descarado y al actor que lo representa. La recreación de la ciudad de aquel entonces, acertada, y la oficina de la editorial fenomenalmente conseguida.

No esperen giros ni detalles impactantes  “El gran Vázquez” es el relato fiel y concreto de unos años en una vida, la vida de un dibujante que, pasado presente y futuro, será artífice de nuestras risas en las lecturas de comic.

Una película que hace pasar un rato alegre.

Crítica: Vincere

Cartel«Vincere». No son muchas las veces que toca elogiar a un director de cine y a la amplitud de su obra, como en este caso lo haré con el cineasta italiano Marco Bellocchio, hombre de pensamiento y compromiso social y ciudadano inconformista, su vida tiene el aire de sus películas, hay en él una fuerza que golpea imprimiendo su propia experiencia cotidiana en sus creaciones. Ha dirigido más de una treintena de películas, siempre a caballo entre la historia y la política, sus películas son una muestra incomparable de la actualidad de lo atemporal. Entre otras muchas, Bellocchio nos ofreció “La sonrisa de mi madre”; “La Gaviota”, sobre el texto de Chejov; “Enrique IV” y “Buenos días Noche”, en donde muestra el secuestro de Aldo Moro, primer ministro italiano, por militantes de las Brigadas Rojas, película que por su calidad y la polémica que ocasionó, fue muy reconocida y premiada. De la verosimilitud y los procedimientos utilizados depende siempre la eficacia de sus películas, de forma natural, de hecho, casi  sin decir nada, nos sumerge en un minucioso fresco histórico.

La película de la que hablamos, “Vincere”, nos revela una parte escondida de la historia del dictador Benito Mussolini (Filippo Timi) en un retrato inequívoco, muestra a su mujer y a su hijo injustamente repudiados por los intereses del opresor. Ida Dalser (Giovanna Mezzogiono) es su esposa, en los tiempos en que Mussolini es un joven dirigente del partido socialista italiano, él quiere triunfar a costa de lo que sea. Ida, que esta perdidamente enamorada y que espera su primer hijo, lo vende todo, su apartamento, su sastrería, su salón de belleza, las joyas, todo, incluso los muebles, por su marido. Con ese dinero Mussolini funda el periódico “Il Popolo d´Italia”, (publicación que después sería el corazón y la raíz del fascino italiano). Por esas fechas, estalla la primera guerra mundial, él desaparece de la vida de Ida Dalser y cuando logra encontrarle son despreciados ella y su hijo. Ida luchará con todas sus fuerzas por lograr recuperarle y que sea un padre para su hijo pero este hombre ha cambiado, está casado con otra mujer y se mueve en los campos del fascismo.

Apacible, estimulada por excesos de realismo y la estética de Bellocchio y Daniele Cipri, “Vincere” utiliza imágenes oscuras, reales en blanco y negro, algunas tan levemente tratadas que parecen de relleno pero que dan el tono para cubrir un tema amplio de aspectos profundos. Si a ello le sumamos la tensión en el desarrollo, la interpretación de todo el conjunto de actores, continuamente invitando al espectador a la complicidad de su actuación (Michela Cesmon, Frabrizio Costella, Fausto Russo Alesi), además de un gran elenco de secundarios y la música de Carlo Crivelli, con esas  bellas partituras que adornan al compás toda la galería de imágenes de este seudo-documental, conseguiremos una obra completa.

La importancia añadida de “Vincere” está en que realmente tengamos la oportunidad de aprender con cada fotograma lo que la historia nos ha dejado.

Ha sido premiada en Cannes, Telluride, Toronto, Nueva York, en el Festival de Cine de AFI,  en el FIB de Chicago y en los Premios del Cine Europeo. No es una película de gran taquilla, de hecho en Madrid sólo se proyectaba en siete cines.

Es una buena película de autor acostumbrado a seguir las andanzas de las sombras, dándoles una oportunidad para revivir.

La última estación

Pelicula biográfica sobre León TolstoiPelícula histórica y biográfica sobre el legendario escritor ruso León Tolstoi.

Michael Hoffman hace un perfecto análisis del periodo más duro de uno de los más grandes escritores de la literatura mundial, a favor de su corriente anarco-pacifista y la pedagogía libertaria.

“La última estación” nos muestra a la condesa Sofía Behrs (Helen Mirren, Red) esposa del conde León Tolstoi (Christopher Plummer). Sofía descubre que la nueva doctrina libertaria pregonada por su marido  tiene miles de seguidores, esto puede entorpecer la herencia y con ello la cómoda vida de sus trece hijos, lucha por todos los medios contra el secretario del escritor, Valentín Bulgakov (James McAvoy). Ella tiene la certeza de que a su esposo, este hombre le tiene hechizado, el propósito de Bulgakov es que Tolstoi deje los derechos de autor a la Humanidad, pero está por medio la opinión y la obcecación de Sofía. En este momento de su vida, ya la última etapa, el gran novelista ruso renuncia a su título nobiliario, a sus propiedades, a fiestas, a lujos, a todo lo que le proponga una existencia regalada y banal, su filosofía es desarrollar la comuna que ha fundado, el vegetarianismo, la naturaleza y la justicia social

Cine de gran guión es el que nos muestra Hoffman, su argumento es la historia de un gran hombre, una recreación de sucesos de una vida utópica, según la novela del año 1990 del escritor Jay Parini, un examen de moral y de pareja, cuando ambos cónyuges están en el otoño de sus vidas y de su amor, salpicado con algunos toques de tragedia.  No se profundiza en la obra del autor, sólo se realza su figura y su pensamiento cautivadoramente, abarcando todas sus facetas, sobre todo su compromiso con una vida sin materialismos.

La interpretación de Helen Mirren y Christopher Plummer, demuestra un profundo conocimiento de sus personajes, mezcla de algo de ficción  y mucho de documento, el trabajo de los dos actores es un inmejorable valor para que el proyecto alcance su objetivo, pero en esta crítica no puedo menospreciar a los actores de reparto que hacen un papel excelente.

La música de Sergei Yeutushenko enfatiza los momentos más emotivos, enlazando cada imagen con el tono adecuado, en su punto justo y sin destacar demasiado, casi sin percibirla la disfrutas delicadamente.

Elaborada con buenos toques de energía dramática y una fabulosa puesta en escena.

Un trozo de historia.

Flor del desierto

La directora americana Sherry Hormann nos trae una película con la que saca a la pantalla a una mujer digna de admirar.

Es la vida de Waris Dirie, que por culpa de una tradición absurda y retrograda pasa de ser una niña feliz a ser una marioneta de su destino. A los cinco años le practican la ablación y ya para siempre tendrá esa sombra que condiciona su existencia. Como puede sale de aquellas tierras tan queridas y tan mal gobernadas de Somalia, sin tiempo de llantos ni para acordes solemnes, el cielo de allí arriba está demasiado distante y ella necesita guiar sus pasos y sus pensamientos, crear sueños, descubrir las virtudes del ser humano que seguramente existen. A los trece años con una absoluta falta de medios se agarra a la esperanza y mira al mundo con esa mirada suya rebosante e infinita, son muchas trabas las que el futuro le tiene reservadas pero es una superviviente y después de muchas dificultades logra tener una vida de calidad humana. Dirie se convertirá en una gran modelo, escritora, embajadora de la ONU  y en un ejemplo para muchas otras pero la imagen que siempre llevará en su corazón será la de su infancia antes de que “aquello” ocurriera cuando aún era feliz.

La película es de difícil análisis y valoración, por un lado el fuerte contenido de fondo con que nos encontramos: un crudo documento sobre cómo la protagonista es víctima de una tradición injusta y que además las mujeres asumen porque es la garantía de su virginidad y el salvoconducto para que el hombre la respete y la ame; por el otro, la relajación de la directora ante una historia tan relevante  que sería  ideal para sensibilizarnos con una puesta en escena mas impactante. Sólo tiene puntuales destellos de inteligencia cinematográfica para una película que podía haber sido de gran formato. Aunque  los tramos inicial y final tienen diez minutos de meritoria intensidad y algún vestigio de talento, el resto del metraje desfallece sin remedio, pues no tiene más pretensiones que mostrar la realidad para que la analicemos reflexivamente, con lo cual hace perder mucha parte de su credibilidad cinematográfica.

La actuación de Liya Kebede, brillante, dando vida a una mujer dentro de un laberinto en un mundo de tinieblas, que sueña con una realidad preñada de libertad. No se puede decir lo mismo de Sally Hawkins que sobreactúa irritantemente como ya lo hizo en “Happy: un cuento sobre la felicidad”, haciéndose incomoda y desconcertante.

En cualquier caso, lo mejor es el auténtico interés humano y social de la historia, una realidad que debe convivir con todas las personas aunque no seamos conscientes de ello, aquí hay una denuncia expuesta con la que debemos ser solidarios. Un llamamiento a los derechos humanos, desde el discurso de una mujer que gracias a la posición social adquirida tiene su pulpito para la llamada. Gracias a los escritos y discursos de Waris Dirie catorce países africanos prohibieron la ablación en el año 2007, sin embargo otros muchos gobiernos no se hacen solidarios aunque saben las graves consecuencias de esta atrocidad.

Según la ONU todos los días seis mil niñas la sufren.

Waris Dirie ha sido embajadora de la  ONU en África,  siempre  a favor de los derechos de las mujeres y los niños.  Publicó un libro con la historia de su vida del cual Sherry Hormann ha sacado el guión  para este film. Ha  publicado varias novelas sobre la mujer africana. Es ponente en numerosas conferencias y coloquios, siempre defendiendo la libertad y la dignidad de las mujeres en África y en contra de la mutilación genital femenina.

La mujer que hace la ablación en la película es realmente la que durante cuarenta años la practicó a miles de niñas, lleva tres años concienciada y ahora se niega a hacerlo.

Esta película ganó el premio T C M  del público en el pasado Festival de San Sebastian.

De vuelta en Madrid. Cantabria y Asturias perfectas. Lo que no conocía: a la altura de cómo lo había imaginado y más. Nunca anteriormente estuve en Santander. Ahora estoy enamorada de esa bella ciudad. He conocido lugares divinos. También he convivido con buenas gentes, personas divertidas, abiertas, encantadoras, muy afines a mis costumbres y aficiones.

Desde aquí  esta noche, miro por la ventana y con claridad casi tangible, veo, a mis compañeros de viaje, los sevillanos, con su simpatía sin igual, a los magníficos villarealences enormemente agradables, a las cordobesas, a la parejita de jovencitos, encantadores todos. Unos días que repetiremos.

Y ahora sigamos comentando cine…