Recién graduada

Después de compartir dirección con Andrew Adamso, en “Shrek” y años después con Bibo Bergeron y Rob Letteerman en “El Espantatiburones”, la directora americana Vicky Jenson se atreve con su primera película en solitario, se retira de la animación dirigiendo una crónica cómico-sentimental agridulce.

Está interpretada en el papel protagonista por Alexis Bledel (la guapísima protagonista de  “El bosque magico de Tuck”), que da vida a Ryden Malby, su padre es, Walter (Michael Keaton) y su madre Camella (Jane Lynch), tiene un vecino cercano, (Rodrigo Santoro)  y un amigo de toda la vida (Zach Gilford)

Antes del comienzo de esta historia Ryden era feliz. Ryden ya se ha graduado, ya, sus ilusiones y sus sueños deberían de cumplirse, pero  al salir de nuevo a la gran avenida, después de dos horas esperando que la entreviste la responsable de recursos humanos de una gran empresa literaria, comprende que la búsqueda de un trabajo la está agotando, acaba de visitar la última oficina donde tenía cita laboral. Ella era la chica más ilusionada de su graduación, toda la vida había soñado que cuando terminara los estudios sería una brillante editora, pero llegado el momento el tema laboral es muy complicado. Con la euforia del término escolar se había ido a vivir sola a un apartamento. Ya no tenía para pagarlo, ni para mantener sus gastos. A la niña de ojos azules que había en ella cada día se le hace más grande la lista de errores e infracciones que está cometiendo. Se siente patética y fracasada. Sus padres se muestran benévolos, le aconsejan que deje el apartamento y vuelva a casa. Y vuelve. Pero la casa de sus padres la supera, no puede vivir en esa casa de locos. Ella más que nunca se  siente un desecho posgrado, no se da cuenta que su felicidad no está en esa casa ni con su familia, ni siquiera en esa ciudad. Más adelante lo descubrirá cuando el amor llame a su puerta.

A esta nueva entrega de comedia hollywoodiense, la vamos a tratar con un poco de fe y  benevolencia,  no sólo porque sea la opera prima de una mujer dedicada enteramente al mundo del cine con innumerables aciertos en muchos de sus campos, sino que además la problemática y la temática que desarrolla, está absolutamente relacionada con lo que actualmente ocurre en nuestras sociedades, los chicos estudiando toda su vida y cuando les llega la hora de ser ellos mismos en lo que se han estado formando, resulta que hay cuatro mil personas para un puesto de trabajo que se oferta.

Es un tema interesante, donde Jenson hubiera podido lucirse, pero la directora lo narra muy levemente, y así, las alternativas no conmueven en sus planteamientos. Me hubiera gustado más fuerza, más denuncia, ironía, etc. Creo que una historia nace de la forma de hacerla, y aquí la historia se ha desarrollado escasamente, para que me entendáis; para plasmar un hecho en la pantalla de gran importancia social, un director tiene que utilizar sabiamente sus posibilidades, y desde su alta posición mandarle al espectador  una denuncia que remonte con grandeza a la pantalla, y esto repercuta a favor de todos los temas y asuntos empleados. También puede ser, que lo que se nos da, es lo que pretendía, hilvanar una comedia, con un tema actual, con dos guapos actores, una actriz preciosa y alguna vieja gloria de Hollywood, pues bueno,  lo aceptamos. Pero es que la gran bajada de la comedia americana ya es preocupante, vamos a tener que tirar de video para disfrutar del buen cine de humor de los directores americanos.

Se la puede ver con una sonrisa, pues es innegable que no desagrada, para mí, es pasable, no daña, pero tampoco va a ser recordada por algo que no sea haber pasado un rato tranquilo de una tarde de primavera en una sala cualquiera de un cine de cualquier sitio.

Exposados

Una mezcla anómala entre comedia y thriller, todo desplegado con una importancia mínima en el desarrollo, nos presentan la historia de Milo Boyd (Gerard Butler) un ex policía  cuya profesión actual es la de cazarecompensas, un tipo duro y valentón y  Nicole Hurley (Jennifer Aniston) una periodista algo confundida, han sido pareja, ahora, no. Ella tenía que haber asistido a un juicio, pero por culpa del trabajo no se pudo presentar y ahora está en busca y captura, su ex la sigue para cobrar la recompensa. El relato sigue con policías corruptos, coches que arden de forma rarísima y algún pretendiente incoherente, que persigue a Nicole sin descanso.

De esta forma surge una película que no aborda nada en concreto, no tiene nada que la distinga, ni esencia, ni aderezo alguno desde el humor. Es un producto desaborido, una oferta que sólo pretende hacer pasar el rato al espectador poco exigente, no contiene nada nuevo, ni ingenioso ni ocurrente.

Como comedia flaquea solemnemente, en pocas ocasiones se hace efectiva para sacar una sonrisa. Eso, sí, el desparpajo de los actores y la jovialidad que ponen en la representación, es digno de valoración.  Obvio que el director, Andy Tennant, busca revalorizar su producto poniendo al frente a dos actores de primera, Butler, con su tono burlón y su excelente presencia da mucho carisma al personaje. Aniston, en su clásico registro de mujer treinteañera , guapa, perfecta, y feliz con su vida, aunque la vida no sea perfecta con ella, justo a lo que nos tiene acostumbrados esta buena actriz.

Desde la estructura narrativa esta película no tiene solidez alguna, como ya he dicho, es más valida por los actores, pues el guión esta obviamente sujeto a las limitaciones del director,  que parece que tiene un periodo de crisis creativa, es increíble que el responsable de esta cinta sea el mismo que dirigió  “Ana y el Rey” y “Por Siempre Jamás”.

No obstante, en general, puede que a alguien le resulte un discreto pasatiempo; espectadores que vayan a verla y no les desagrade, pero no tiene fuerza suficiente para recordarla después de un día tras haberla visto.

Película inconcebible, falla desde el romance y no digamos desde la acción, una  producción que traiciona sobre todo a los actores. Bien por ellos.

Todo incluido

¿Habéis visto esta película?  Yo la vi ayer.  Aquí os dejo mi opinión.

Cuatro parejas de amigos  realizan el sueño de su vida yéndose a pasar unos días a una isla paradisíaca: Dave y Jason, Joey y Shane, Lucy y Ronnie y Cynthia, Trudy. Una de las parejas tiene problemas en el matrimonio y han pensado coger una oferta de un hotel que se dedica  a arreglar matrimonios en crisis. Resulta que la oferta exige como condición que tienen que ser cuatro las parejas que hagan el viaje. El matrimonio en crisis para acogerse a la terapia, y los otros tres más para completar lo ofertado. La intención de los otros es divertirse con las motos de agua, relajarse con los maravillosos masajes y pasarlo bien bañándose, bailando, comiendo y bebiendo en su todo incluido. Pero no tardan en descubrir que la participación en la terapia de pareja que ofrece el hotel no es opcional. La oferta es de todo el grupo, todas las parejas deben participar en la extraña terapia del famoso gurú del Resort; Monsieur Marcel. Todos o ninguno. O eso o se van de vuelta a casa. Todos  empiezan a ponerse nerviosos…. y bueno no salen las cosas como se planearon.

Lo que más me llama la atención son los primeros diez minutos de la película. Uno de los matrimonios protagonistas tienen  dos hijos pequeños que son  dos joyas de niños, graciosos y preciosos, lo mejor de la cinta, sólo salen al principio y al final pero es una auténtica gozada verlos, una monería.

En cuanto a mi opinión: se trata de un film de resumidas dimensiones, una comedia floja, y en este aspecto cabe advertir que durante el recorrido hay momentos divertidos y otros que apenas tenemos un atisbo de estar viendo una comedia, recurre a todos los tópicos del género, la chispa creativa se quedó en el boceto pues lo que más se echa en falta es la aparición de algo original. Es bastante complejo catalogarla.  Lo que estoy completamente segura es que no es para todos los paladares.

La historia tiene situaciones donde sólo se puede esperar lo que ofrece una comedia típica con una línea ya trillada.

En   general me gustan las comedias pero las que no vienen fáciles, disfruto de las que ofrecen la elaboración de un guión más o menos decente que me agarren un poco a lo que se cuenta. Pero en este caso, la simpleza más absoluta se apodera de las circunstancias.

Los actores sacan adelante los personajes dentro del espacio que les deja la pobreza de argumento.

El director Peter Billingsley, nos agrada más en su faceta de actor…..tal vez la próxima

En fin, otra comedia tonta pero de todas formas se pasa un ratito agradable…

Casi se me olvida, está rodada en unas playas que te mueres de bonitas.

Up in the air

Del director Jason Reitman y con guión del propio Reitman y Sheldon Turner, “Up in the air”, está basada en una novela de Walter Kirn que  reflexiona sobre la sociedad moderna presentándonos a un consumado experto en recortes de empleo, Ryan Bingham (George Clooney), especializado en amputar gente de plantilla y realizar despidos de trabajadores, comportándose como un miserable, con su buena presencia y su maravillosa sonrisa, sin alma, sin piedad, sin la más mínima sombra de culpa sobre su conciencia, cual verdugo del sistema.  Este peón del capitalismo más fiero entra en la vida de cada persona para romper su supervivencia, para  robarle el futuro, quitándole lo que únicamente no se le debe arrebatar a un obrero, el trabajo.  Este perro fiel de la súperestructura no se da cuenta que su trabajo le impide tener una vida asentada, ya que pasa la mayor parte del tiempo sobrevolando el cielo de los Estados Unidos, durmiendo en hoteles y conduciendo coches de alquiler, sin familia, sin amigos, sólo trabajo, mucho, y sucio. Su realidad cambia cuando entra a trabajar de compañera, una agresiva mujer joven, Anna Kendrich(Natalie Keener).

Esta película tiene el Globo de Oro al mejor guión, otorgado en la última edición de los Globos de Oro hace pocos días.

Apenas aprecio o distingo en esta película lo que no sea su mensaje base, nada más empezar me daña, me hiere. Pocas veces he visionado una película tan realista como ésta, que mostrando una imagen refleje tanto su intención, una cinta que nos hace reflexionar. En ella se desarrollan situaciones tristes e indignantes tales como el cercenamiento del hombre,  la discriminación, los prejuicios y la falsificación, todo ello narrado de forma inteligente.  Desde el discurso, el director apuesta por desestabilizar la sensibilidad del espectador con una historia, inquietante y personal, sobre la manipulación de sentimientos. Un filme interesante sobre la  rendición del hombre para el que ya no hay apoyos ni sociales ni sindicales. Aquí se nos dice, y es verdad, que somos para el sistema, un número y se nos aconseja  visitar al psicólogo. Nos mandan al paro, y nos recomiendan un psicólogo, ¡Serán  hipócritas!

A mí me  ha gustado, es un filme interesante, me cae bien porque en su propósito y  en  su   manifestación, logra lo que busca. Los actores todos fenomenales, sobre todo Clooney, no lo puede hacer mejor.

Al director ya le cogimos cariño en “Gracias por fumar” y “Juno”, este fresco cineasta  viene pegando fuerte. Ya me comentareis si os ha interesado.