¿Qué fue de los Morgan?

Esta comedia sigue la vida de una pareja de gran éxito de Manhattan, ella agente inmobiliario, él abogado, Meryl y Paul Morgan (Sarah Jessica Parker y Hugh Grant). Sus vidas son casi perfectas, tienen sólo un gran defecto, su matrimonio está a punto de derrumbarse. Pero la confusión romántica en la que están sumidos no es nada comparado con lo que están a punto de vivir: acaban de ser testigos de un asesinato y se convierten en objetivo de un asesino a sueldo. El programa de protección de testigos de los federales los saca de Nueva York y los traslada a un pequeño y tranquilo pueblo de Wyoming. Allí su vida  cambia en gran medida, enseguida se aclimatan al entorno,  la relaciones costumbristas del lugar les afectan y hacen que, a veces, la relación  ya esté a punto de romperse y otras la cosa esta prácticamente en vías de arreglo, entre unas y otras, no sé qué pasó con los Morgan, ¿qué fue de ellos?

Otra comedia Made in Hollywood, pero esta vez, es una logrado trabajo acto para entretener, una comedia distraída que no ofende la inteligencia del espectador.

El director plantea su película como una sátira del divorcio y para representarlo elige a su actor preferido y fiel Hugh Grant, que con sus acostumbrados titubeos y tartamudez continua, realiza un personaje en la medida que Marc Lawrence se lo exige. Sarah Jessica Parker, aunque la vemos un poco sobreactuada se lo perdonamos, pues nos gusta mucho.

Digamos que esta película, en tiempo de comedia amena, hace un canto al matrimonio, no vamos a descifrar si tiene más calidad o menos, si el guión está mejor o peor elaborado. No me parece la mejor comedia del mundo pero el mensaje sí que me gusta, me gusta el matrimonio, vivir en él, y echo en falta películas como ésta que de una forma sutil que casi no dicen nada y a modo de humor, nos recuerdan nítidamente que el valor de la familia es un referente para nuestra salud mental.

Love Happens

Debut en la dirección de Brando Camp, joven y emprendedor, nacido en 1971. Ya anteriormente trabajó en el guión de “La sombra de la Libélula” y en la serie de televisión «John Doe»  como director. (Esta serie gustó mucho pero sólo vimos la primera temporada, esperemos que la vuelvan a poner de nuevo, a mí me gustó.)

En su estreno como director, lo más meritorio  es atreverse con un melodrama, creo que ha sido un principio arriesgado, aunque la venden como comedia. Es una pena que la sagacidad que este joven director ha mostrado en otros trabajos, aquí esté ausente.

En un principio la historia se centra en el escritor Burke Ryan (Aaron Eckhart, Invasión a la Tierra), en su pasado y la imposibilidad de pasar página. Escribe libros de autoayuda que ofrecen  consejos para superar ante la pérdida de un ser querido. Burke perdió a su esposa en un accidente de tráfico y no se da cuenta de que él que tanto colabora con los demás, tiene su infierno particular sin superar. Luego entra en escena la florista interpretada por Jennifer Aniston, Eloise, una mujer joven, muy atractiva, con éxito en los negocios, liberada económicamente, y gracias al poder y a la magia de las flores las cosas pueden cambiar…Amistad o Amor.

Entras al cine con ilusión.  Pero  se diluye rápidamente cuando descubres que estás ante una más de tantas con el mismo comienzo y desarrollo.  La historia es sencilla. Para nada comedia, es un flojo relato que no logra ninguna comicidad, es tan mema que no te atrapa ni un momento. Es una película humana en sus variantes pero se queda en una floja propuesta que no pasa las barreras de la lógica y lastra sus ocasionales aciertos con el peso de lo malogrado.

Desde  el principio se percibe que no tiene aspiraciones de  ser una película ni siquiera decente, me parece demasiado ramplona. Una lástima, pero fracasa estrepitosamente como comedia.

Aaron Eckhart y Jennifer Aniston, actores con gran carisma, funcionan, con independencia de que el guión no acabe de cuajar.

Si tienes paciencia para aguantar esta forma de hacer cine  pásate por las salas pero yo no te la recomiendo.

No es tan fácil

La guionista y realizadora Nancy Meyers (“¿En qué piensan las mujeres?”,  “Cuando menos te lo esperas”) dirige a Meryl Streep, esta gran señora de la escena, actriz como la copa de un pino, que nos muestra a sus sesenta años, (llevados con elegancia, orgullo y vistosidad),  un papel que a muchas colegas suyas les hubiera gustado interpretar.

Jane (Meryl Streep) madre de tres hijos mayores, tiene un negocio propio muy solvente que funciona muy bien en Santa Bárbara. Lleva diez años divorciada y tiene una relación amigable con su ex-marido, el abogado Jake (Alec Baldwin). Pero todo se complica cuando Jane y Jake se desplazan fuera de la ciudad para asistir a la ceremonia de graduación universitaria de su hijo. Una cena inocente, con un buen vino, acaba de un modo inimaginable, en una aventura amorosa pues ocurre lo que se supone que no debiera ocurrir entre una pareja de divorciados. Y mucho menos cuando  Jake se ha vuelto a casar con Agness (Lake Bell), una mujer mucho más joven que él. Jake quiere salir de este atolladero lo antes posible, ya que  además Jane es ahora la pareja de  Adam (Steve Martin), el arquitecto al que ha contratado para remodelar su cocina.

Estamos ante una divertida cinta que aborda en todo momento la temática que expone la crisis de los 50- 60, en definitiva, saca a relucir un tema intocable y casi tabú. Es una historia que no nos convierte en sujetos pensantes, sólo nos hace reír, pues para nada es un tema polémico, los tópicos analizados son de corte subjetivo, a veces, más o menos agudos. Con un enredo no demasiado complejo, gestionando los recursos como Nancy Meyers nos tiene acostumbrados.  Todo ello, honrado por  este trío de actores tan bien elegido, que te hacen disfrutar de esta sorprendente gozada

Por otro lado tenemos un guión bien elaborado, creativo y original  Con diálogos que mantienen la atención del espectador en todo momento, sin lugar a dudas que este aspecto es digno de elogio y aporta en gran medida la dosis necesaria para que este filme sea tan divertido como en su momento lo fueron los títulos anteriores de esta directora. Si bien la trama está muy fusionada con temas de la pareja y está empapada de elementos que mucho tienen que ver con las relaciones hombre-mujer, tiene la suficiente autonomía para que el desarrollo de interrelaciones entre los personajes esté bien logrado.

El filme se disfruta si eres capaz de no mirar muy exhaustivamente el argumento desde la lógica, ya que el fin aleccionador que persigue, justifica en cierta manera las licencias narrativas de  la trama, puestas para acentuar el aspecto crítico que se quiere exponer.
En fin, distraída propuesta que se mueve dentro del plano del enredo y la alteración de las formas convencionales, un producto que vale la pena ver  pues es un gratificante entretenimiento que nos hace pensar sobre conceptos profundos que nos llegan en la vida.

“No es tan fácil” ha sido nominada a tres Globos de Oro como mejor película cómica, mejor actriz para Meryl Steep y mejor guión.

Os la recomiendo, hora y media de sonrisa dibujada. Se disfruta.

La primera noche de mi vida

Hoy ultimo día del año 2009,  quiero recordar una película española, yo la vi varias veces, la primera vez en el cine, pero las siguientes siempre con amigos y amigas, tomando algo en casa y pasando un buen rato de risa. “La primera noche de mi vida” está dirigida por Miguel Albadalejo, el guión es de él mismo y Elvira Lindo. La música del excelente Lucio Godoy.

Manuel y Paloma son una pareja de recién casados que esperan su primer hijo. Han quedado para ir a cenar a casa de los padres de ella, y Manuel, que no tiene coche, ha pedido prestada una camioneta. Sin embargo, el padre de Paloma, que siempre protesta porque su yerno, no es lo resuelto que a él le gustaría se empeña en ir a recogerlos trastocando así los planes que todos han concebido para este festejo. Ahí comienza el enredo  de esta divertida comedia que se desarrolla en las últimas cinco horas de la  nochevieja de 1999.

Sin lugar a dudas, ésta es una producción cuya disposición, inventiva y absurdo, ya hace valer la pena verla.Los enredos se acoplan con los aspectos de la celebración, cuyo resultado es una comedia rebosante de gracia; es divertida, dinámica y sarcástica,  y  es de esas películas  que les coges cariño o las aborreces, con su humor de carcajada.

Te sientes feliz ante el embrollo que las vicisitudes argumentales irradian. Un elemento muy positivo es el elenco, un saludable despliegue de actores españoles.

Cerramos este comentario, el último de este año, deseando que pasemos muy felices del 2009 al 2010.

 Que las doce uvas sean la luminiscencia de los doce meses venideros y que después de las campanadas abracemos a nuestros seres queridos para que  todos juntos sintamos el  latir de un solo corazón.

El año que viene estaré aquí. Hasta entonces, queridos cinéfilos.