La cruda realidad

La cruda realidadDel director Robert Luketic, «La cruda realidad» cuenta en papel principal con Gerard Butler,  actor de teatro y cinematográfico, de nacionalidad escocesa que  destacó en 2001 en la película “Drácula”, también buen papel  en 2007, en “300″. En 2009 lo hemos visto en “Gamer”, su peor papel debido a lo pésima que es la película. La protagonista femenina es Katherine Heigl (Como la vida misma), actriz de ancestros irlandeses y alemanes, con una buena trayectoria a sus espaldas, películas, series y algunos premios de reconocimiento a su trabajo la acreditan; aquí gustó mucho en “Anatomía de Grey”. Junto a ellos, Cheryl Hines, Bonnie Somerville y Bree Turner.

Heigl, es una chica treintañera con dificultades para relacionarse en el tema del amor. La chica es monísima  pero algo maniática de la organización, cuando va a las citas incluso lleva una lista de temas para hablar con el tipo que ha quedado. Ella trabaja como productora en televisión y allí entra a trabajar un rudo, basto y machista presentador. No se sabe por qué , ella se deja aconsejar por este personaje en temas de sexo y amor y, bueno, digamos que aquí empieza la trama. Una trama que no tiene la mas mínima profundidad, incluso nos regala cantidad de tópicos, una  escena al principio totalmente  socorrida y otra en un ascensor súpertrillada, y  muchas palabras mal sonantes… pero que queréis que os diga, yo lo he pasado fenomenal viéndola.

Posee  una cuota de humor,  que  te hace olvidar la debilidad de la historia, con situaciones nada románticas, dentro de lo que se define como relación hombre-mujer.

Hasta la resolución final, es extravagante y divertida.

Da gusto pasar este rato con tu pareja o con amigos, en el cine con todos los espectadores riendo al unísono.

Los dos actores principales, colosal.

No he dicho que la película sea  «buena”,  sólo que me he reído mucho, pero aún cuando reírse es muy bueno, los guionistas y directores de cine deberían de utilizar este medio que tanta difusión tiene para que a los espectadores se nos despierten un  poquito las neuronas  que tengamos en reposo.

Un toque de canela

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«Un toque de canela» nos cuenta la vida de un niño, “Fanis”, criado en Estambul pero de procedencia griega. Vive con sus padres y su abuelo “Vassilis”, que tiene una tienda de especias, en un zoco de Estambul. El abuelo es un virtuoso culinario que le inculca al crío que, tanto en la comida como en la vida, hay que poner un poquito de sal y canela para darle su justo toque de sabor. Cuando el niño cumple siete años los extraditan a Grecia separándolo de su abuelo y de esa maravillosa ciudad.

A partir de aquí, algo más que sangre bombeara su corazón, mantiene en sus recuerdos una sintonía estrecha con los aromas, los sonidos y los colores. Él, fiel a su mentor, elabora los platos más exquisitos, con su punto de aroma, pero no se da cuenta que a su vida no le ha puesto los condimentos. Junto a sus padres sufre en gran medida el desarraigo del inmigrante… y pasan los años.

Tassos Boulmetis es director y guionista de esta película, -se dice que es autobiografica-. Boulmetis hace una historia con total maestría, mostrándonos a la vez la tensión Greco-Turca con carácter sociohistórico, y de otra parte su particular filosofía de vida y el deleite de los sentidos. Narración comedia dramática con un adecuado prisma humanista y un canto al buen gusto. No tengo que convencer de mi particular visión de esta bellísima historia. La música aún me suena en los oídos, melodías turcas y griegas con Estambul de fondo. Ciento veinte minutos bien aprovechados. Os recomiendo que la veáis y seguro que a continuación pondréis más canela a la vida.

Qué les pasa a los hombres

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Estimulante comedia, dirigida por Ken Kwapis, con el aval de un gran elenco de actores que desempeñan  su papel de forma hilarante.

La historia se  desarrolla en Baltimore y trata  la vida amorosa y las relaciones de varios treintañeros. Existencias cruzadas buscando, unos, situaciones en la vida que, para otros,  son totalmente prescindibles. Los encuentros y desencuentros amorosos  transitan por distintos caminos y aparece una fijación sobre el  matrimonio, aunque con frecuencia el matrimonio sea algo pasajero o directamente un espejismo.

Disposiciones cómicas y, algunas veces, en parte dramáticas pero  en su conjunto nos hallamos ante una comedia, -y muy divertida-. Hay en ella cosas con las que sentirte identificado y es gratificante el rato tan bueno que te hace pasar. Imposible no disfrutar viéndola. “Qué les pasa a los hombres” es un film sin grandes pretensiones que se limita a hacernos pasar el rato con la sonrisa puesta.

Tampoco me quedan dudas de que es, entretenida en su ritmo narrativo.

Resumiendo, os recomiendo esta película a todos, a los que os guste este genero  y a los demás, también.

Después de verla, si no tengo razón sólo tenéis que decírmelo.

El mundo de los perdidos, una bazofia

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«El mundo de los perdidos» es la última película que he visto, aclaro que antes de entrar ya me temía este latrocinio.

La historia es impresentable y torpe en su confección narrativa. Nos cuenta la aventura de un científico un poco pirado que, por medio de un amplificador de Tachiones, quiere  demostrar al mundo que puede viajar en diferentes dimensiones.

Will Ferrer es ese chiflado, el doctor Rick Marchall y le acompañan en el reparto, Anna Friel y Danny R. Mebride.

La película combina  convencionales  alternativas de ciencia ficción con toques cómicos y una amalgama de situaciones absurdas , que la convierten en un producto aburrido y sin gracia. La  diversidad y la gestación de las situaciones que dan vida al guión tienen demasiados baches descabellados. Es  una continua descomposición rítmica, la tontería y la torpeza dominan el carácter de la cinta.

¿Dónde se quiere llegar con esta producción? Te seduce como comedia, pero te desilusiona en su fundamentación, reduciéndose a una torpe función.

Me quedo con algunos animales creados digitalmente, con un paisaje de dunas maravilloso y algún panorama más que me alegra la vista y me hace  dejar a un lado tanta futilidad.

Si os sobra hora y media de vuestro tiempo emplearla en otra cosa. Cualquier alternativa os será más positiva.