Crítica: Más allá de las montañas

Más allá de las montañasJia Zhang Ke continúa con su apuesta por el cine independiente chino y construye la mejor película de su carrera, con sabiduría, técnica y una buena lección de humanidad. El enfrentamiento del tiempo, del amor y la fuerte raíz en una tierra que indudablemente va cambiando a través de los años que, a grandes rasgos y presentando tres variantes y tres fechas, simbolizan simulaciones casi mágicas, en un contexto casi real. Crítica de la película  “Más allá de las montañas”.

Con un comienzo arrollador, directo al tema principal, nos presenta el personaje principal de la historia que es Tao (Zhao Tao), una joven de Fenyang, China. La chica es cortejada por sus dos amigos de toda la vida, Yin Zhag (Zhag Jishng) y Jing Dong Liang (Liang Jang-Juns). Uno de ellos, es propietario de una estación de gasolina, está destinado a un futuro prometedor, mientras que el otro amigo, trabaja en una mina de carbón. Su corazón está dividido entre los dos hombres y debe tomar una decisión que sellará su destino. Quizá su corazón herido y nunca vuelva a ser la chica de antes, o quizá no.

Hay veces en que el director queda indisolublemente ligado a una de sus obras. Poco importa que su carrera comprenda muchos títulos porque el espectador puede hablar solo de uno. Únicamente sus seguidores y los expertos pueden tener conocimiento de su obra completa. Jia Zhang Ke es el ejemplo para la confirmación de esta regla. Su fama es grande pero en muchos casos la difusión de sus películas es limitada. Se desconocen, de esta forma, películas entre las que se encuentran títulos tan logrados como “El mundo”, de 2004; “Naturaleza muerta”, de 2006; “Ciudadano 24”, realizada en 2008; “Historias de Shangai”, de 2010 y “Un ataque de violencia”, filmada en 2013. Todas de obligado visionado pues son una antología del cine de este gran director chino.

Imagen de Más allá de las montañas“Más allá de las montañas” es una obra de amores, arraigos y desarraigos. Con una fina ironía, delicadeza y cinismo, Jia Zhang Ke encara el urbano drama desde una óptica diferente, lo que le permite de forma sutil, no tanto hablar del problema como tal, sino mostrar los entresijos de una maquinaria poderosa a la que se llama corazón que sabe mover sus resortes para que las cosas nos salgan bien o nos salgan mal. Y a pesar del tono dócil, subyace la crítica en cada época en la que trascurre la historia y, sobre todo, la pérdida de identidad y la venida de un nuevo mundo más o menos deseado. Dilemas pasados y actuales en medio de una sociedad que somete nuestros sentidos y, por ende, nuestros sentimientos.

En conjunto “Más allá de las montañas” es una obra excelente, admirable en su categórica sencillez, donde la belleza de las imágenes resulta encomiable. Todo es bonito y agradable, incluso apabullante por momentos, de la mano del director de fotografía Yu Lik-wai. Los pasajes sabiamente perfeccionados desde el punto de vista emocional, la música de Yoshihiro Hanno lo hace todo suyo, y el reparto; Tao Zhao, Zhang Yi, Liang Jingdong, Dong Zijian y Sylvia Chang excelentes.

Impactante la escena final, un punto de reflexión.

Una buena película.

Un prodigio muy recomendable.

Crítica: Julieta

JulietaPedro Almodóvar en la adaptación de tres relatos cortos de la escritora Alice Munro proyecta una vez más una historia de mujeres. Otra película siguiendo la tendencia realista que el director manchego imprime a sus trabajos. Diálogos, configuraciones y significados hacen que esta obra marque sin duda un lugar destacado en la filmografía del cineasta. Critica de la película “Julieta”.

Cuando Julieta está a punto de abandonar Madrid para irse a vivir a Portugal, se encuentra por casualidad con Bea, una antigua amiga de su hija Antía, de la que no sabe nada desde hace años. Bea le cuenta que vio a Antía en el lago Como, en Italia, y que tiene 3 hijos. Aturdida por la noticia, Julieta cancela su viaje a Portugal, y decide escribir sobre su hija, desde el día en que conoció a su padre durante un viaje en tren.

No le hubiera podido echar mayor rigor Pedro Almodóvar a la elaboración pausada y delicada de la imagen y ese puntillismo casi enfermizo en la autenticidad de la narración. La sensible belleza de los escenarios. La frialdad a veces. “Julieta”: dolor, culpa y pérdida.

“Julieta” es la historia de vidas atravesadas de sufrimiento por las circunstancias, pero acaso lo más interesante de la trama, si la miramos con austeridad, sea el retrato en profundidad de los sentimientos, es decir, plasmar sin ningún tipo de choque manifiesto, como desde el interior del personaje, el recorrido de una mujer que no hace otra cosa que vivir donde sus sentimientos la llevan, ya sea para ser feliz o para morir de dolor. Él lo hace. Almodóvar repasa todo el panorama de los personajes imponiéndoles su estilo levemente, con un excelente sentido de las elipsis y sobrada capacidad para capturar los detalles, explorando el mundo femenino sin ambigüedades ni proclamas. Un cine también de raíz literaria profusa e inteligente. Delicado con el universo interior, modesto y funcional, encadenando todas sus figuras hacia una resolución con capacidad de latir en el recuerdo.

Imagen de JulietaLas pinceladas de color y la fotografía de Jean-Claude Larrieu tienden a sugerir lo interminable, esto deriva del énfasis que Almodovár y su director de fotografía ponen en conjuntos fortuitos, que representan fragmentos más que totalidades, creo que recordaré siempre el corte de pelo rubio claro de Julieta joven y el jersey azul eléctrico, recordaré la imagen sondeando los estados de ánimo, recordaré el contexto que proporciona en esta película la fotografía dándonos maestría sin definirla, una fuerza indeterminada arropada en un conjunto por naturaleza genial y oportuno.

Buen reparto también, para ello, el director se basa nuevamente en unos buenos profesionales tanto para protagonistas como para papeles secundarios: Emma Suárez (Julieta mayor), Adriana Ugarte (Julieta joven), Daniel Grao, Inma Cuesta, Darío Grandinetti, Rossy de Palma, Michelle Jenner, Pilar Castro, Susi Sánchez, Joaquín Notario, Nathalie Poza, Mariam Bachir, Blanca Parés, Priscilla Delgado, Sara Jiménez, Tomás del Estal, Agustín Almodóvar y Bimba Bosé. Todos llegan donde el personaje exige con acierto y éxito.

En la música Alberto Iglesias se funde con sus acordes en cada movimiento, como urgido por un deseo de adornar las imágenes empleando todo tipo de destrezas. Sus composiciones llaman la atención del espectador por ser bellas en sí mismas.

Con todo, pondría a “Julieta” entre las mejores películas de Pedro Almodóvar. Un merecido primer puesto.

Crítica: Altamira

AltamiraDespués de 16 años de ausencia, el director de cine Hugh Hudson llega a nuestras pantallas con un trabajo en el que echa mano de un drama histórico con tintes cálidos. Saltando los géneros acostumbrados o tal vez bordeando alguna de sus grafías, se sumerge en los políticos laberintos que toda nueva introspección de arte genera en su momento, sea la época que sea. Crítica de la película “Altamira”.

La acción está basada libremente en un punto de la vida del arqueólogo Marcelino Sanz de Sautuola (Antonio Banderas), de su esposa, Conchita (Golshifteth Farahani) y de su hija de 8 años, María. Gracias al pequeño perro del jardinero, allá por el año 1879 descubrieron en Cantabria las pinturas de Altamira. Lejos de proporcionarle honor y gloria, su deslumbrante contribución a la historia le enfrentó sin embargo con la Iglesia católica, y también con la indiferencia y el escarnio de la comunidad científica de la época.

El descubrimiento de las Cuevas de Altamira, esta exquisita plataforma cultural, hace acto de presencia en esta película. La persistente vigencia de un fenómeno, tratando de dejar constancia del discutido momento en que el moderno mundo puso el pie en ellas.

Aunque la estupenda fotografía de José Luis Alcaine, con los preciosos paisajes cántabros, verdes y mansos evoque un cuadro que emparente la película con el género romántico, lo cierto es que ni su estilo ni su temática permiten adscribirla a ese género determinado. En realidad creo que el gran error de esta película es hacernos creer en la relación amorosa entre el pintor Paul (Pierre Niney) y Conchita (Golshifteth Farahani), es obvio que tal idea no solo en cuanto a su filosofía y propuesta, sino como lógica, es contraria a la idiosincrasia del personaje de la esposa, de la que el guion insiste en varias líneas sobre la persistente fascinación que tiene por su marido, aunque realmente el núcleo de la película lo constituye la relación de Marcelino con su hija. Imagen de Altamira“Altamira” es una película sencilla y poco innovadora que evidencia el universo y el retrato vivo de un hombre al que después de muchos años se le pretenden conceder agradecimientos. Un cultivado testimonio histórico-sociologico concebido como un amplio fresco que indica la noble inteligencia del arqueólogo y la tragedia que sufrió por ser ésa su condición.

Con todo lo dicho no puedo decir que la película me sedujera en exceso pero sí debo reconocer, porque es cierto, que entretiene y, en mi opinión, permite conservar la fe en gentes que trabajan calladamente y se concentran en mantener la integridad artística para continuar proyectando el arte, sus intereses y sus ideas…

El guión es de Olivia Hetreed y José Luis López-Linares; la música de Mark Knopfler y Evelyn Glennie; y en el reparto destacan Antonio Banderas, Rupert Everett, Golshifteh Farahani, Pierre Niney, Nicholas Farrell, Henry Goodman, Irene Escolar, Clément Sibony y Tristán Ulloa.

Crítica: La modista

La modistaDe la directora australiana Jocelyn Moorhouse, nos encontramos con este trabajo basado en un libro de éxito, la primera novela de su paisana Rosalie Ham. Crítica de la película “La modista”.

Con guion de la propia directora Jocelyn Moorhouse, la película nos transporta

al pasado, concretamente a los años cincuenta, y cuenta que, tras pasar parte de su vida como modista de alta costura en Europa, Tilly (Kate Winslet) regresa a Dungatar, la pequeña localidad australiana donde pasó su infancia. Llega convertida en una hermosa y glamurosa muchacha que contrasta con la existencia gris de los vecinos del pueblo. Tilly ha vuelto para cuidar de su madre, Molly (Judy Davis), con la intención de volverse a marchar cuanto antes, pero su regreso despierta cierto alboroto entre los habitantes del lugar. La gente murmura a su alrededor, recordando un hecho trágico ligado a su infancia. La muchacha no claudica: con la ayuda de su máquina de coser y mucha imaginación conseguirá que el pueblo entero respire un aire nuevo y por las calles desfilen vestidos nunca vistos. Tilly se enamora de un guapo amigo de la niñez Teddy (Liam Hemsworth). Tilly entrelazará muy malos sentimientos…

Estilísticamente “La modista” es una obra sobria y a la vez llamativa. Una cinta confusa de principio a fin. Una trama narrada con mucho galimatías tanto en la forma como en los diálogos y la resolución, el espectador no acierta a descifrar si está viendo un drama, una comedia negra, un western o una mezcla de géneros que al religar se vuelven disparatados. Películas como “La modista” en su raíz, son necesarias para que el espectador sienta en carne viva el problema desgarrador que su protagonista sufre, símbolo de otras tantas mujeres que vivieron en aquellos tiempos solapadas en el mismo problema, alguien que constantemente se siente fuera de su casa aunque esté dentro de ella, siempre alerta, con miedos y pisando el fango que le han ido fabricando sus vecinos. Imagen de La modistaLas intenciones de “La modista” van por ese camino, empezando por un título que le queda perfecto y siguiendo con una estructura en la que todos los personajes están destinados a un juicio más o menos encarnizado. El problema es que esta película es incapaz de mostrarnos la evolución, proporcional de los protagonistas, tanto en los rechazos como en las cercanías. Lo surreal de su exposición la desmerece, convirtiéndola en una película nada atractiva.

Las dificultades en los terrenos que expongo no logran ser salvadas por el reparto de actores, aún estando geniales. En primer lugar Kate Winslet, trabaja su papel apurando al máximo todos los elementos que contiene el gran rompecabezas que es su personaje, “David enfrentado a Goliat” en toda una explosión física interpretativa.  Liam Hemsworth, Judy Davis, Hugo Weaving, Sarah Snook, Sacha Horler, Caroline Goodall, James Mackay, Kerry Fox, Alison Whyte, Barry Otto, Julia Blake, Rebecca Gibney, Shane Jacobson, Genevieve Lemon, Shane Black, Shane Bourne y Hayley Magnus forman un conjunto que consigue absorber la atención del público como si la obra fuese un estudio de personajes. La música es de David Hirschfelder y la fotografía de Donald McAlpine.

Yo que esperaba “La modista” con ganas, me quedé sumida en la locura de su irregularidad.