Nominaciones de la XXV edición de los Premios Goya

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Película

Balada triste de trompeta, Álex de la Iglesia

Buried, Rodrigo Cortés

Pa Negre, Agustí Villaronga

También la lluvia, Icíar Bollaín

 

Director

Rodrigo Cortés, Buried

Agustí Villaronga, Pa Negre

Icíar Bollaín, También la lluvia

Álex de la Iglesia, Balada triste de trompeta

 

Actor protagonista

Antonio de la Torre, Balada triste de trompeta

Javier Bardem, Biutiful

Ryan Reynolds, Buried

Luis Tosar, También la lluvia

 

Actriz protagonista

Elena Anaya, Habitación en Roma

Emma Suárez, La mosquitera

Belén Rueda, Los ojos de Julia

Nora Navas, Pa Negre

 

Actor de reparto

Eduard Fernández, Biutiful

Álex Angulo, El Gran Vázquez

Sergi López, Pa Negre

Karra Elejalde, También la lluvia

 

Actriz de reparto

Terele Pávez, Balada triste de trompeta

Ana Wagner, Biutiful

Pilar López de Ayala, Lope

Laia Marull, Pa Negre

 

Actor revelación

Juan Carlos Aduviri, También la lluvia

Francesc Colomer, Pa Negre

Manuel Camacho, Entrelobos

Oriol Vila, Todas las canciones hablan de mí

 

Actriz revelación

Aura Garrido, Planes para mañana

Carolina Bang, Balada triste de trompeta

Marina Comas, Pa Negre

Natasha Yarovenko, Habitación en Roma

Dirección novel

David Pinillos, Bon Apetit

Emilio Aragón, Pájaros de papel

Juana Macías, Planes para mañana

Jonás Trueba, Todas las canciones hablan de mí

 

Dirección de Producción

Pa Negre, Aleix Castellón

También la lluvia, Cristina Zumárraga

Lope, Edmon Roch Colom y Toni Novella

Balada triste de trompeta, Yousaf Bokhari

 

Fotografía

Pa Negre, Antonio Riestra

Buried, Eduard Grau

Balada triste de trompeta, Kiko de la Rica

Biutiful, Rodrigo Prieto

 

Guión Original

Álex de la Iglesia, Balada triste de trompeta

Alejandro G. Iñarritu, A. Bó, N. Giacobone, Biutiful

Paul Laverty, También la lluvia

Chris Sparling, Buried

 

Guión Adaptado

Jordi Cadena, Elisa K

Agustí Villaronga, Pa Negre

Ramón Salazar, Tres metros sobre el cielo

Julio Medem, Habitación en Roma

 

Dirección Artística

Pa Negre, Ana Alvargonzález

Biutiful, Brigitte Broch

Lope, César Macarrón

Balada triste de trompeta, Edou Hydallgo

 

Montaje

Balada triste de trompeta, Alejandro Lázaro

También la lluvia, Ángel Hernández Zoido

Buried, Rodrigo Cortés

Biutiful, Stephen Mirrione

 

Música Original

Balada triste de trompeta, Roque Baños

Biutiful, Gustavo Santaolalla

Buried, Víctor Reyes

También la lluvia, Alberto Iglesias

Fuente: El País

Crítica: Los próximos tres días

CartelThrillers sentimentales hemos visto muchos, algunos excepcionales, pero atinados no demasiados. Desde la experiencia apaciguada de quien está próximo a cumplir 58 años, con 35 de carrera cinematográfica, Paul Haggis, en “Los próximos tres días”, captura el  lazo familiar de sus personajes, desencajando el néctar de sus vidas para nuestro deleite.

El argumento de “Los próximos tres días” muestra una trama que se desarrolla bajo el guion de Danny Elfman. La película empieza así: Sentados en la mesa de un restaurante están, John Brennan (Russell Crowe),  su mujer Lara (Elizabeth Banks) su hermano Mick (Michael Buie) y la esposa de éste Nicole (Olivia Wilde). Ella y Lara cenan y discuten de sus cosas, sobre todo de los problemas en  el trabajo. Nicole es una guapa y coqueta mujer  morena a la que su escotado vestido rojo resalta una belleza deliciosamente salvaje, por el contrario Lara es la imagen pura de la tierna mujer rubia en la que no destaca nada principalmente pero toda ella es femineidad y elegancia, una belleza clásica. John y Lara, pronto llegan a su casa donde tienen toda la noche para declararse lo mucho que se aman. A la mañana siguiente, alegres y felices con su hijo Luke (Ty Simpkins), de tres años, se disponen a desayunar, sin embargo en ese momento, Lara se acuerda de que en el abrigo tiene una mancha roja que no sabe cómo le cayó la noche anterior, justo cuando se dispone a lavarla entra a saco la policía en el salón de su casa leyéndole a voces un auto de procesamiento. Precisamente ese abrigo con la mancha será un cargo más para apoyar la acusación de  asesinato contra ella, Lara Brennan por la muerte de una persona.  Toda su  vida feliz junto a su mujer y su hijo pasa por los ojos de John en un segundo, angustiado desesperado e impotente jura que su mujer es inocente, a la vez que ve como el mundo se desmorona a sus pies. Con el pasar del tiempo conocerá a Damon Penninton (Liam Neeson), que le dará nociones para salir victorioso de esta maraña.

La crítica de “Los próximos tres días” nos sitúa ante una película atrapante hasta  el final, profundamente agridulce, cerrada, más aún, apretujada dentro del drama. En mi opinión, sigue la cinta de Fred Cavayé, “Cruzando el límite”, película francesa que protagonizaron Vicent Lindón y Diane Kruger; con semejantes predecesores, Haggis busca su visión particular y original de la gestación del relato, busca la subyugación y la emoción reivindicando su propiedad en la historia que presenta con un crescendo apasionante.

El director de “Crash(Colision)”, “El valle de Elah” y de famosos y exitosos guiones como “Million Dollar Baby” y “Banderas de nuestros padres”, con la estructura de su nueva película, no destaca de las anteriores, no es la más impactante, pero bordea su calidad. “Los próximos tres días” es una película con un magnífico perfil, drama tensionado, convencional pero interesante.

Russell Crowe, John, entregado profesor de inglés de la universidad, donde con sus alumnos está haciendo un análisis de “El  Quijote” y entre imágenes de ida y vuelta nos muestra algún pensamiento filosófico ejemplar, a la vez que sufre y trabaja su plan, sacrificio que le aguarda y al que se entrega inalterable con la tenaz tozudez y fuerza de un hombre que ama por encima de todo, una interpretación magnifica. Elizabeth Banks, como Lara,  es una actriz de la que no esperábamos que diera esa notable exégesis de su personaje. El resto del reparto desarrolla unas sólidas interpretaciones, con aplomo y solvencia consolidando un producto repleto de intriga.

En resumen, salvando detalles pequeños que no inciden en la perspectiva, es evidente que “Los próximos tres días” es una película que puede dejar huella, recomendable para quien le guste la intriga pero además sienta que el amor es una fuerza que mueve montañas.

Crítica: The Tourist

CartelAntes de abordar la crítica de “The Tourist”, hay que saber algo más de su director. Florian Henckel von Donnersmarck, director de cine y guionista alemán, en el año 2006 nos sorprendió con su opera prima, “La Vida de los Otros”, obra que está en el pódium de las películas con calidad; con ella, consiguió en 2007 más de cincuenta premios internacionales, entre otros, el Óscar a la mejor película de habla no inglesa y el Cesar a la mejor película extranjera y al mejor actor. Este director nacido en Colonia, Alemania, en esta segunda apuesta nos envuelve en cine americano, con el más puro talante comercial.

Intentemos explicar con pocos detalles la sinopsis de la película, que es remake de “Anthony Zimmer” del francés Jérome Salle, dirigida en 2005. Frank (Johnny Depp) es un visitante americano que se traslada a Italia para tratar de recuperarse de la reciente muerte de su esposa, frente al asiento del tren donde viaja, acaba de sentarse una explosiva mujer. A Frank le da la impresión de que ha sido elegido por ella entre muchos. La espectacular fémina se llama Elise (Angelina Jolie), tras un primer momento de incomodidad, intercambio de miradas y preguntas no hechas, se establece una complicidad secreta entre los dos, el destino de ambos es Venecia la ciudad de los amantes y con este formidable marco de telón de fondo, llega la fascinación, la incitación y el enamoramiento, además de la acción.

Con el análisis de hoy no trato de posicionarme en contra de este director al que admiro de años, ni mucho menos de la idea, pero reflexionando sobre lo visto, puedo sacudir la opinión, es decir, necesito plantear una cuestión formal, consecuente, de esas que cándidamente se invisten como “análisis crítico”.

Sin duda en “The Tourist” lo que se nos muestra es el estallido de una manifestación de errores consecutivos.

Henckel von Donnersmack presenta una película donde muestra claramente su debilidad allí donde quiere articularse como narración, construida en función del único personaje destacado, el interpretado por Angelina Jolie. Incluso la composición del conjunto es deficitaria, por ejemplo, el palacete del Hotel Danielli donde se hospedan los personajes, no está situado realmente donde lo vemos, ni el Puente de Rialto está cerca como nos hacen ver, el puente más cercano a ese fabuloso hotel es el de los Suspiros que sale aquí como si fuera de otra parte de la ciudad. Y los canales, es una pena que sólo se vea el barco donde ellos se trasladan en el gran canal solitario, sería más verosímil, más real, con todos los barcos y las góndolas tal y como en realidad es Venecia, toda llena de belleza natural y particular. Podrían haber sacado un magnífico partido al encanto de la ciudad. Si tenemos en cuenta que esto es sólo desde lo visual, hay tanto que reparar….

De hecho, tras lo ya comentado, en “The Tourist” existen muchos fallos en escenas continuas, resulta sorprendente constatar que una película cueste tanto dinero y sea tan limitada, el director se pierde focalizando como elemento vertebrador el lucimiento de la actriz principal (no de la interpretación), con trajes totalmente fuera de lugar y dándole una engreimiento al rostro que la hace antipática y altanera. Ciertamente escoger un personaje focal impone limitaciones y aquí se abusa de ello. Encontrándonos en este punto y a poco que entendamos de cine, no me excedo si insisto en el aspecto deficitario, y no puedo menos que lamentar de quien desaprovecha a dos actores de carisma que podían haber tenido en esta película un espacio para expresar su arte.

Una manera de tratar con justicia la película es no recomendarla para que nadie se sienta defraudado, aunque puede que haya espectadores a los que les parezca entretenida, la frontera entre ambos casos es difícil de establecer. Para mí claramente un gatazo en todo rigor.

Crítica: Biutiful

CartelBiutiful es la historia de Uxbal. Padre devoto. Amante atormentado. Hijo ofuscado. Hombre de negocios en el subterfugio. Amigo de los necesitados. Cazador de fantasmas. Sensible y espiritual. Un superviviente en los márgenes invisibles de la Barcelona de hoy. Uxbal, sintiendo el peligro de la muerte, intenta reconciliarse con su amor y salvar a sus hijos. La historia de Uxbal es simple: sólo es una de las complejas realidades en las que todos vivimos la vida. Esto es lo que nos traslada la sinopsis oficial de la película, en mi opinión, además contiene un discurso deliberadamente renegado sobre vidas añadidas que desconocemos pero que están ahí, en medio de un submundo de corrupción y miseria.

Apoyada por una dictatorial dirección de actores, hasta el mismo Bardem se pone firme delante de la cámara de Alejandro González Iñarritu y su montaje fragmentado, Biutiful es un ejemplo de cómo componer tensión oculta dentro del mundo de un personaje y dar testimonio de una realidad difícil de reproducir. Diluido entre las luces y las sombras de una gran ciudad como Barcelona, Uxbal  (Javier Bardem), es un ser sensible y de corazón tierno, que debido a una serie de situaciones deberá enfrentarse  a antiguos fantasmas que le persiguen, Uxbal tendrá que coger las amarras que le tienen sujeto al pasado y  borrar cualquier huella que le desnude, que le desarme frente a la vida.

En Biutiful vemos cómo en la pantalla han quedado esbozadas algunas de las constantes que ya conocíamos de Alejandro González Iñarritu, aunque detrás del guion no está su guionista de cabecera Guillermo Arriaga Jordán,  ausencia que aporta a la película una óptica desemejante. Pero este director conoce bien su oficio y dispone de recursos suficientes, todo gravita sobre sus hombros. Con ésta, son cuatro las obras de Alejandro González Iñarritu, que hace tiempo pasó a ser objeto de veneración con “Amores perros” y,  con “21 Gramos” y “Babel” más tarde. Prácticamente toda su carrera es un pulso del director por los temas sociales que tienen una presencia notable en la autoría de su obra.

Posiblemente estamos ante el personaje más arriesgado en la carrera de Javier Bardem. En Biutiful consigue un hierático registro aportando un plus de abatimiento y lobreguez, dejando que en las imágenes  aparezcan los imprescindibles claroscuros de ese hombre, por el que obtuvo el premio ex aequo al Mejor Actor en Cannes 2010. La química entre los demás actores combina con la dirección y añaden matices equilibrados.

Dramatización que ciñe un nudo tramposo y lo cuenta  fríamente. El universo de la historia que representa, llega; el  mensaje de soledad, llega; la exposición de los espacios fríos, su lentitud, su raíz, la subtrama, repito, simple pero contundente con buen lenguaje cinematográfico cargado de sentimiento, también. Biutiful es una película recomendable, por su realismo social es un fruto amargo que jamás dejará de estar rico para consumir.