¿Qué fue de los Morgan?

Esta comedia sigue la vida de una pareja de gran éxito de Manhattan, ella agente inmobiliario, él abogado, Meryl y Paul Morgan (Sarah Jessica Parker y Hugh Grant). Sus vidas son casi perfectas, tienen sólo un gran defecto, su matrimonio está a punto de derrumbarse. Pero la confusión romántica en la que están sumidos no es nada comparado con lo que están a punto de vivir: acaban de ser testigos de un asesinato y se convierten en objetivo de un asesino a sueldo. El programa de protección de testigos de los federales los saca de Nueva York y los traslada a un pequeño y tranquilo pueblo de Wyoming. Allí su vida  cambia en gran medida, enseguida se aclimatan al entorno,  la relaciones costumbristas del lugar les afectan y hacen que, a veces, la relación  ya esté a punto de romperse y otras la cosa esta prácticamente en vías de arreglo, entre unas y otras, no sé qué pasó con los Morgan, ¿qué fue de ellos?

Otra comedia Made in Hollywood, pero esta vez, es una logrado trabajo acto para entretener, una comedia distraída que no ofende la inteligencia del espectador.

El director plantea su película como una sátira del divorcio y para representarlo elige a su actor preferido y fiel Hugh Grant, que con sus acostumbrados titubeos y tartamudez continua, realiza un personaje en la medida que Marc Lawrence se lo exige. Sarah Jessica Parker, aunque la vemos un poco sobreactuada se lo perdonamos, pues nos gusta mucho.

Digamos que esta película, en tiempo de comedia amena, hace un canto al matrimonio, no vamos a descifrar si tiene más calidad o menos, si el guión está mejor o peor elaborado. No me parece la mejor comedia del mundo pero el mensaje sí que me gusta, me gusta el matrimonio, vivir en él, y echo en falta películas como ésta que de una forma sutil que casi no dicen nada y a modo de humor, nos recuerdan nítidamente que el valor de la familia es un referente para nuestra salud mental.

La herencia Valdemar

No tenía claro qué ver. Este fin de semana se han estrenado una buena cantidad de películas que me seducen, así que anduve mirando en la cartelera algo que se distinguiera entre todo para captar mi atención. “La herencia Valdemar”, tiene un póster  llamativo. Pasamos a verla.

Con su ópera prima como director, estrenada el pasado viernes, José Luis Alemán ha querido hacer una película distinta a lo que ahora se hace en el cine español. Basada en un relato de terror de H.P. Lovecraft, con guión realizado por el propio Alemán y toda ella producida con capital privado, (dicen que ha costado catorce millones de euros), parece ser que no ha habido subvenciones para esta cinta.

«La herencia Valdemar» es la historia de una heredad misteriosa y legendaria llamada Valdemar. Un tasador llamado Orquicia desaparece sin dejar rastro, lo mismo que le ocurrirá a su compañera Luisa Llorente (Silvia Abascal), una reconocida experta en la valoración y restauración de propiedades antiguas que también estuvo en Valdemar, enviada por su jefe (Rodolfo Sancho) en secreto y bajo presión. El presidente de la empresa para la que trabajan ambos tasadores, Maximilian (Eusebio Poncela), contrata los servicios del detective Nicolás Tramel (Óscar Jaenada) quien, con la ayuda de la doctora Cerviá (Ana Risueña), emprende un viaje al pasado, por medio de un libro que esta mujer le enseña, en el que se narra la leyenda de una tragedia protagonizada por Lázaro (Danielle Liotti) y Leonor Valdemar (Laia Marull, Pan negro), en su misteriosa casa de campo, una mansión inhóspita y apartada, que el matrimonio habitaba hacia el año 1880.

Los intérpretes que ponen rostro a los personajes son un gran elenco de actores, sin  destacar a ninguno, sólo decir que forman un bloque sólido e indiscutible.

Hay que reconocer que la cinta tiene algunos momentos logrados. Pero aún así, también posee algunos otros de sopor total, en determinadas ocasiones te desconcierta, donde la historia surrealista oscila casi tanto como para derrumbarse; otras muchas, te preguntas qué es esto, que mezcla extraña de distintas manifestaciones me da esta película, con momentos muertos donde aparecen demoras en la sucesión de diálogos. En fin, que me ha decepcionado bastante, durante todo su recorrido tienes la certeza de que el film no va hacia ningún lado, dándole algunos puntos involuntarios de humor negro que dan más risa que miedo. Y para rematar, la resolución final.

La fotografía y el diseño de producción muy correctos, el vestuario de la historia antigua, logrado, como veis no todo es malo.

Una película, sobre la que dudo mucho; sencillamente, no comprendo.

Estáis a tiempo de salvaros.

Love Happens

Debut en la dirección de Brando Camp, joven y emprendedor, nacido en 1971. Ya anteriormente trabajó en el guión de “La sombra de la Libélula” y en la serie de televisión «John Doe»  como director. (Esta serie gustó mucho pero sólo vimos la primera temporada, esperemos que la vuelvan a poner de nuevo, a mí me gustó.)

En su estreno como director, lo más meritorio  es atreverse con un melodrama, creo que ha sido un principio arriesgado, aunque la venden como comedia. Es una pena que la sagacidad que este joven director ha mostrado en otros trabajos, aquí esté ausente.

En un principio la historia se centra en el escritor Burke Ryan (Aaron Eckhart, Invasión a la Tierra), en su pasado y la imposibilidad de pasar página. Escribe libros de autoayuda que ofrecen  consejos para superar ante la pérdida de un ser querido. Burke perdió a su esposa en un accidente de tráfico y no se da cuenta de que él que tanto colabora con los demás, tiene su infierno particular sin superar. Luego entra en escena la florista interpretada por Jennifer Aniston, Eloise, una mujer joven, muy atractiva, con éxito en los negocios, liberada económicamente, y gracias al poder y a la magia de las flores las cosas pueden cambiar…Amistad o Amor.

Entras al cine con ilusión.  Pero  se diluye rápidamente cuando descubres que estás ante una más de tantas con el mismo comienzo y desarrollo.  La historia es sencilla. Para nada comedia, es un flojo relato que no logra ninguna comicidad, es tan mema que no te atrapa ni un momento. Es una película humana en sus variantes pero se queda en una floja propuesta que no pasa las barreras de la lógica y lastra sus ocasionales aciertos con el peso de lo malogrado.

Desde  el principio se percibe que no tiene aspiraciones de  ser una película ni siquiera decente, me parece demasiado ramplona. Una lástima, pero fracasa estrepitosamente como comedia.

Aaron Eckhart y Jennifer Aniston, actores con gran carisma, funcionan, con independencia de que el guión no acabe de cuajar.

Si tienes paciencia para aguantar esta forma de hacer cine  pásate por las salas pero yo no te la recomiendo.

Escapada Perfecta

David Twochy, director y guionista estadounidense, tras su trabajo en “Las Cronicas de Riddik”, como guionista, y “Pitch Black” llevando la dirección, entre otras, ya ha dejado claro el tipo de cine que hace, centrado en el espectador, dándole degollina sin descanso y con algunos momentos de acción.

Cliff (Steve Zahn, Sunshine Cleaning) y Cydney (Milla Jovovich) son una joven pareja aventurera que está pasando su luna de miel en una de las más maravillosas y remotas playas de Hawai. Creen haber encontrado el paraíso en esas tierras salvajes y senderos solitarios, hasta que se encuentran con  un  grupo de excursionistas que hablan sobre el horrible asesinato de unos recién casados en las islas. Entre ellos empiezan los recelos y las dudas, nadie se fía de nadie.

Indecisos sobre qué hacer, Cliff y Cydney se unen a otras dos parejas, Nick y Gina (Timothy Olyphant, The Crazies, y Kiele Sanchez), y Kale y Cleo (Chris Hemsworth y Marley Shelton), y ahí es cuando las cosas comienzan a ir de mal a peor. Lejos de la civilización o de poder ser rescatados, cada uno de ellos empieza a sentirse amenazado y ya no saben en quién confiar. El paraíso se convierte en un infierno.

Sin lugar a dudas, el efecto más espectacular de “Escapada Perfecta” es la fotografía, desde lo visual la película nos satisface gratamente, con unos maravillosos paisajes naturales, parte de ella ha sido rodada en Hawai, Jamaica y Puerto Rico, lugares paradisíacos llenos de encanto.

Si bien en este sentido, admitimos que vale la pena, en lo demás, no encaja en ningún concepto. En principio resaltar que tiene un marcado sello serie B,  y partiendo de ahí si hablamos del guión, es totalmente previsible, simple y lineal, incluso los giros si los hubiera. Con unos personajes pobres, diálogos torpes y una acción irregular con una perspectiva infausta. Parece mentira que David Twochy, guionista del “Fugitivo” y “La Teniente O’Neill” haya hecho para sí mismo una historia tan machacada. Se me ha hecho larga aunque para nada se excede en su duración y es que no atrapa su malograda intriga. No hay sobresaltos y el terror no aparece por ningún lado. No obstante, puede haber quien se ponga gafas para ver méritos donde no los hay, yo no lo pongo en duda, puede gustar como cualquier otra película que te pongan por televisión a la hora de la sobremesa, básicamente rezuma aire de  telefilme.

En la sala seis de este multicine, estábamos seis personas. En la medida de lo posible evitar que os ocurra lo que me ha pasado a mí.