FUERZA-G. Licencia para espiar

gforcecineEl productor Jerry Brukhe, experto en cine de acción, nos trae desde América su primera película, también ópera prima para su director Hoyt Yeatman, maestro en efectos visuales y ganador por este motivo de un Óscar por “The abyss”, en el año 1989.

La película nos cuenta las aventuras de unos cobayas, equipados con la última tecnología, que ayudan al FBI a salvar el mundo, al más puro estilo 007.

Los personajes del equipo salvador son: Darwin (voz Constantino Romero), este personaje es un tipo muy ambicioso; Blaster (voz Ramón Langa), un experto en armas, pelín chulo; Juárez (voz Mónica Cruz), una sexy cobaya hembra que es técnico en artes marciales; Mooch, preparado para misiones de reconocimiento; y Sspeckles, un topo con un olfato muy agudizado. En el grupo también va una mosca llamativa que ayuda mucho en misión tan peligrosa.

Como todos los grandes héroes, en estas circunstancias, padecen muchas dificultades para lograr su objetivo.

Disney nos crea esta mezcla de acción real y efectos CGI (por ordenador), con una gran labor de oscilaciones y expresiones logradísimas. Escenas rodadas con gran agilidad y con dinámicos movimientos de cámara; y, personajes joviales, ocurrentes y divertidos que dan, al metraje, ritmo de montaña rusa.

“Fuerza-G.Licencia para espiar”, está llevada bien dentro de sus parámetros. Se ve menguado el elenco de actores humanos y, así, Zach Galijianakis-ak y Bill Nighy hacen un papel responsable y correcto.

Nos hallamos ante un aceptable entretenimiento, dirigido a los más pequeños, que gusta y entretiene también a los mayores.

Fin de semana, niños, papás, palomitas y cine: “qué divertido”.

Katyn

katynEl brillante y reputado director de cine, Andrzej Wajda, principal exponente del cine polaco, nos muestra un film que para muchos puede ser político pero para él, que vivió esta historia directamente, supone un lamento, un duelo.  Su padre, oficial de caballería del ejercito polaco, estuvo entre aquellos oficiales asesinados…

La  historia se desarrolla al comienzo de la segunda Guerra Mundial, en  Polonia, después de la invasión  nazi;  las tropas de Stalin entran ilícitamente en suelo polaco y a lo largo de un tiempo comenten mas de 20000 asesinatos, entre oficiales del ejército y gente preparada políticamente, atrocidades de las que durante años se culpó a la Alemania nazi, sólo han  tenido que pasar 50 años para saber la verdad.

Wajda, otra vez más, nos da una lección magistral del manejo del relato, nos hace conocer la verdad pero no como entretenimiento, sino como reflexión en su máximo exponente. Rinde tributo a la historia y condena a los verdugos, con  este llanto por los muertos que nos produce un inusitado escalofrío.

Le apoyan  convincentemente, imágenes reales  grabadas por los noticieros alemanes de la época en un ambiente denso de gran altura.

Película de alto nivel. El discurso del director desde lo histórico demuestra su implicación, la convicción de las situaciones a retratar.

La película representa una verdadera lección de  lo que significa hacer cine comprometido.

Las interpretaciones  correctas, sin destacar a nadie, todos tienen recursos dentro de lo que propone el guión.

Pasará mucho tiempo para que de nuevo se lleve al cine  un documento como éste, por eso cuando algo así aparece en cartelera, hay que ir a verlo para poder valorar.

Ojala películas como esta sigan abriendo los angostos caminos de la memoria histórica.

Paris

ParisCon el marco incomparable de Paris nos llega este sencillo y nada sorpresivo film, drama comedia, que nos recuerda a otras muchas películas francesas.

El hilo conductor de esta película es la propia ciudad, sus calles, sus panorámicas vistas   desde una terraza, sus mercados, sus tiendas pequeñas y algunos lugares emblemáticos.

Esta cinta, dirigida por Cédric Klapisch, desarrolla varias vidas de diversa procedencia, que coinciden en distintos sitios aunque sea poco tiempo. Vidas  cruzadas.

Pierre (Romain Duris) está esperando un trasplante y su hermana (Juliette Binoche) pone todo de su parte para que la situación le sea mucho más leve.

El desarrollo de la temática está muy edulcorado, no creo que  la  recordemos mucho tiempo, pues no llega a emocionar pese a la carga de drama que sopesa. No trasmite nada en absoluto.

El único factor positivo son los escenarios abiertos, la atmósfera y la agilidad con que este director nos lleva de una historia a otra. Por lo demás, es una historia fría, sin movimiento, lineal en su contexto y apática en su discurrir. Hasta los actores contagiados de tanto muermo no dan aquello a lo que nos tienen acostumbrados. Juliette Binoche destaca algo, pero no te engancha.

Mucho Paris en tono de tarjeta postal con un guión  pobrísimo.  Ni los paisajes ni los actores salvan a este producto aburrido que no tiene identidad, hecho con dos brochazos y que pasa al apartado de “por qué fui a verla al cine”.

Un pequeño descanso…

MONTORO

Os dejo por unos días, voy a disfrutar de la feria en el pueblo más bonito de España. Tendremos que esperar para seguir comentando cine juntos pero pronto volveré.

Sed felices.