Premios Goya 2024

Los Premios Goya 2024 coronaron a `La sociedad de la nieve´, de José Antonio Bayona, como la gran vencedora de una noche conducida por Ana Belén y Los Javis. Fueron doce, los Goya obtenidos por el largometraje de Bayona, convirtiéndose en la tercera película más premiada, por detrás de `Mar Adentro´ (14) y `Ay, Carmela´ (13). Tras ella, `20 000 especies de abejas´ logró tres de los quince galardones a los que optaba, en una gala en la que el Goya de Honor fue a parar al director de fotografía, restaurador e investigador Juan Mariné y el Goya Internacional a Sigourney Weaver .

  • Mejor película: `La sociedad de la nieve´.
  • Mejor dirección: J.A. Bayona, por ‘La sociedad de la nieve’.
  • Mejor actor protagonista: David Verdaguer, por ‘Saben aquell’.
  • Mejor actriz protagonista: Malena Alterio, por ‘Que nadie duerma’.
  • Mejor actriz de reparto: Ane Gabarain, por20 000 especies de abejas‘.
  • Mejor actor de reparto: José Coronado, por ‘Cerrar los ojos’.
  • Mejor actor revelación: Matías Recalt, por ‘La sociedad de la nieve’.
  • Mejor actriz de revelación: Janet Novás, por ‘O corno’.
  • Mejor dirección novel: Estibaliz Urresola Solaguren, por20 000 especies de abejas‘.
  • Mejor guion original: Estibaliz Urresola, por20 000 especies de abejas‘.
  • Mejor guion adaptado: Pablo Berger, por ‘Robot Dreams’.
  • Mejor película documental: ‘Mientras seas tú, el aquí y ahora de Carme Elias’.
  • Mejor película de animación: ‘Robot Dreams’.
  • Mejor película iberoamericana: ‘La memoria infinita’ (Chile).
  • Mejor película europea: ‘Anatomía de una caída’ (Francia).
  • Mejor dirección de fotografía: `La sociedad de la nieve´.
  • Mejor sonido: ‘La sociedad de la nieve’.
  • Mejor montaje: ‘La sociedad de la nieve’.
  • Mejores efectos especiales: ‘La sociedad de la nieve’.
  • Mejor dirección de arte: ‘La sociedad de la nieve’.
  • Mejor canción original: ‘Yo solo quiero amor’, de Rigoberta Bandini  en ‘Te estoy amando locamente’.
  • Mejor diseño de vestuario: Luis Suárez, por `La sociedad de la nieve´.
  • Mejor maquillaje y peluquería: ‘La sociedad de la nieve’.
  • Mejor dirección de producción: ‘La sociedad de la nieve’.
  • Mejor música original: Michael Giacchino por ‘La sociedad de la nieve’.
  • Mejor cortometraje de ficción: ‘Aunque es de noche’.
  • Mejor cortometraje documental: ‘Ava’.
  • Mejor cortometraje de animación: ‘To bird or not to bird’.
  • Goya de Honor: Juan Mariné.
  • Goya Internacional: Sigourney Weaver.

Crítica: 20 000 especies de abejas

Estibaliz Urresola Solaguren, directora de cine español, después de estrenar dos cortos con mucho éxito nos presenta, con su primera película “20 000 especies de abejas”, una historia tierna pero al mismo tiempo reflejo de un duro problema. Un magnífico ejemplo de documento testimonial.

Al protagonista le pusieron por nombre Aitor(Sofía Otero), tiene ocho años y no encaja en las expectativas de su mundo de chicos. Todos a su alrededor insisten en llamarle Aitor pero no se reconoce en ese nombre. Él tiene para sí un nombre de chica: Lucía. Su padre y su madre, Gorka (Martxelo Rubio) y Anne (Patricia López Arnaiz), aprovecharán las vacaciones para viajar con sus tres hijos a la casa de su tía Lourdes (Ane Gabarain) y su abuela Lita (Itziar Lazkano), una casa en la que también vivió el padre de Anne y de la que ella conserva bellos recuerdos. Una casa acogedora y su tía Lourdes, una gran especialista en hierbas, en los campos y en abejas. Eso está muy bien para los pequeños en vacaciones.

Esta película de Estibaliz Urresola Solaguren parece que no es una película sino que son varias, un manifiesto político, un proceso creativo y un canto al poder de lo femenino, y además un retrato de mujer y su historia.

“20 000 especies de abejas” contiene además una lágrima incomprendida que delata la sepultada humanidad de la sociedad, evidenciando a un niño escondido, siempre a la espera tras el absurdo del miedo. Su directora y guionista, tan hábil en hacer guiones sólidamente documentados, crea una escena eficaz y se alza en un baluarte de cine serio en el que nada es casual. El film entra en los temas que quiere con múltiples y espinosas vertientes que Urresola jamás olvida; denunciando a la sociedad, en un drama de nuestros días que todos miramos con complejidad sin omitir sus componentes emotivos.

Me encanta que hablen la lengua de su tierra y me encanta el trabajo bien hecho de todo el elenco Sofía Otero, Patricia López Arnaiz, Ane Gabaraín, Itziar Lazkano, Martxelo Rubio, Sara Cózar, Miguel Garcés, Unax Hayden y Andere Garabieta, imposible destacar a alguien por encima de los demás pero vamos a hacer lo imposible y repararemos en Sofía Otero, toda ella contradicción y fragilidad, cruda y liberal, protagonista de esta joya de película que podría elegirse como símbolo perfecto de este género.

Véanla. Es tierna, es sincera y es muy bonita. Lenguas y visiones del mundo, vigencia en su planteamiento, actualidad en el paisaje. En resumen, un film que te llega con la candencia de lo previsto pero también con la insobornable voluntad de denuncia pero sin hacer de ese problema la fuente misma de un goce. Hay en la película un respeto emocionante por todos los personajes y un delicado equilibrio entre lo que se muestra y la necesidad de crear la reflexión que hace esta película tan necesaria. Véanla, es toda identidad.

Crítica: Oppenheimer

“Oppenheimer”, del director de cine Christopher Nolan, en uno de sus mejores trabajos, es una nota al pie de un libro de historia, con guion del propio Nolan, tomando como base el libro de Kai Bird y Martin J. Sherwin, sobre la biografía de J. Robert Oppenheimer. Desde la primera mirada, una percibe que esta historia va a acompañarte durante mucho tiempo, que este es un trabajo emocionante, una obra maestra de Christopher Nolan.

 En tiempos de guerra, el brillante físico estadounidense Julius Robert Oppenheimer (Cillian Murphy) lidera los ensayos nucleares para construir la bomba atómica para su país. Impactado por su poder destructivo, Oppenheimer se cuestiona las consecuencias morales de su creación. Desde entonces y el resto de su vida, se opondrá firmemente al uso de armas nucleares.

 “Oppenheimer” ha llegado a las pantallas para el éxito con un gran tema que asoló el siglo, surgen recuerdos sobre el tema, la sensación desconcertante de lo vivido, todo se escapa entre los dedos. En esta película, encontramos un mosaico de retratos humanos unidos por el azar y reales como la vida misma, configurando un paisaje de figuras en el que no resulta difícil establecer complicaciones derivadas de un punto de vista.

 En “Oppenheimer”, su director sabe cómo habla y de qué, ademas de tratarlos a todos con una dosificada mezcla de cariño. Todo resulta creíble. Es cierto.

 No cabe sino pasmarse ante la escalofriante actualidad que arroja en todas sus turbadoras escenas esta película, no importa que las pautas de la historia sean o no una obviedad, que en el fondo determinados momentos denoten una tendencia parecida al impacto. Todo pertenece al análisis posterior.

Una vez inmersos en su atmósfera densísima de deglución fría, los mejores y más perturbadores momentos e imágenes de “Oppenheimer” permanecen cerca de ti cuando han pasado varios días de su visionado.

Tiene el film de Nolan, además de brillantes momentos, algo que trasciende: su capacidad para partir de una historia real que puede ser sobrecogedora y crear personajes, con mano segura, encarnados en actores superlativos, todos esplendidos: Cillian Murphy como Oppenheim Emily Blunt como su esposa ,Matt Damon como el general Leslie Groves, y Robert Downey Jr. como Lewis Strauss. Junto a ellos, Kenneth Branagh, Rami Maleky, Florence Pugh y muchos buenísimos intérpretes más. En la música, Ludwig Göransso, arreglista musical y compositor sueco: el hermoso formulismo de su banda sonora buscando la belleza y los momentos que reinventan vida, magnífica. En la foto, el maestro de la fotografía Hoyte van Hoytema, apuesta en esta película por la imagen puramente cinematográfica más explosiva y dinámica que nunca, dejando huella como elegancia e insobornable denuncia.

Es una película memorable, véanla.

Crítica: Cyrano

“Cyrano”, del director de cine británico Joe Wright, cuenta con el guion de Erica Schmidt, basado en la obra de teatro que escribiera Edmond Rostand, en 1897. Curiosamente, Erica Schmidt es la esposa del principal actor de la película, el estadounidense Peter Dinklage. La conocida historia gira en torno a la figura de Cyrano de Bergerac, novelista y dramaturgo francés del siglo XVII.

Joe Wright ha hecho de la literatura una bella aventura. Cyrano es, sobre todo, un lujo de entretenimiento. Toda la obra de Wright es en el fondo de una nitidez aplastante. Su transgresión de géneros puede llegar a veces a confundir pero desde una forma abierta, relajada y fuera de clichés, que convierten y etiquetan con el viejo concepto de vanguardia todo lo que no entendemos desde un punto de vista de añejo naturalismo.

En “Cyrano”, me encantan las canciones, los silencios, los diálogos, las lecturas de cartas… Me encanta esta película.

Roxane (Haley Bennett ) y Cyrano (Peter Dinklage ) y su poco tiempo juntos, anhelan en el amor, mantenerlo pero su tiempo juntos se acaba, cada segundo es una carga de tensión. Ahora y para siempre, Roxane y Cyrano crean algo mucho más fuerte a partir del amor: más intenso, más gratificante; aunque las relaciones románticas no sean autosuficientes, sean imposibles. El paso de las heridas mal disimuladas, los fracasos y las confusiones es fuente del arte.

Joe Wright, en “Cyrano”, nos da un discurso en el que reivindica la primacía de la inteligencia sobre el oscurantismo, la libertad sobre la esclavitud y el amor sobre la ambición. Todas las frases de este personaje y sus amables misivas sedujeron a Roxxane y aunque sea una historia ya conocida no deja de seducir también al espectador.

El director de este film también contempla en su película las relaciones con los libros y el teatro, la narración o, en definitiva, la palabra y la imagen, confrontando sus ideas ante un público no siempre receptivo. El protagonista de la peli y el cineasta son personajes parecidos; predicadores de una determinada verdad que se trasmite en estado puro. Por encima de los hechos, sobrevuela la fascinación del director por el escritor francés.

La intensa expectación creada a lo largo del relato, el enrarecido clima de secretos y confesiones, trasmite la vieja historia de que el desenlace final será arrebatador. Todo ello bañado por composiciones que se quedan resonando en nuestra mente una vez salimos de la sala de cine.

Peter Dinklage retrata con admirable sencillez la riqueza visual y humana de su personaje y logra contagiar una hipnótica felicidad, una dulce tristeza, como ninguna película o muy pocas de los últimos tiempos. Haley Bennett es una gran artista cargada de verdad, confeccionada a partir de una portentosa capacidad de observación: cómplice, testimonial, conmovedora y acunada en los detalles.  Kelvin Harrison Jr., Ben Mendelsohn, Bashir Salahuddin, Scott Folan, Monica Dolan, Joshua James, Anjana Vasan, y Ruth Sheen, todo el reparto funciona desde una asociación indeleble de buenas interpretaciones, estupendo.

Los gemelos americanos Aaron y Bryce Dessner, productores y compositores, llenan la pantalla de una música natural e inolvidable.

La fotografía es de Seamus McGarvey, director de fotografía nacido en Irlanda del Norte, que reside en Italia. Este buen director de fotografía nos regala una imagen precisa, puntillista y natural fluyendo al son de todos los participantes.

Véanla, es una película musical preciosa.