Crítica: Her

HerSpike Jonze ha transitado su versátil carrera bajo una amalgama de equivalencia temática. Extraño y a su vez entrañable, resulta que este su nuevo trabajo que él mismo escribe. Narración social presentada en formato de comedia agridulce, contraponiendo naturalezas muy diferentes. Crítica de la película “Her”.

¿Cómo filmar el cariño? Observándolo de cerca, admirándolo en gestos y despreciando aquello que no sea armonía y compenetración. Logrando que el espectador comprenda la diferencia entre la simpleza y lo que ve, porque Theodore Twombly (Joaquin Phoenix), hombre joven que vive escribiendo para los demás y con el corazón roto después terminar una larga relación, no nos muestra lo que es por simpleza. Porque Spike Jonze se encarga que cada uno de sus actos, por muy repetitivos y triviales que parezcan, estén impregnados de una honestidad y una dignidad a prueba de juicios. El cariño, el amor de Theodore también es su mejor cárcel, no en vano todo lo que hace y dice está encerrado en escenas de cuadros entrañables que nos derivan al interior del personaje.

Ambientada en Los Ángeles, en el futuro, Jonze muestra a Theodore intrigado por un nuevo y avanzado sistema operativo, basado en el modelo de inteligencia artificial y diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario. Después de inicializarlo, Theodore queda encantado de conocer a Samantha (Scarlett Johansson), una bonita voz femenina que es graciosa, sensible y cariñosa. Mientras los deseos y las necesidades de ambos crecen, su amistad se transforma en algo más que puede llamarse “amor”.
Qué es realidad y qué ficción en “Her” es nuestro quehacer como espectadores.

Imagen de HerEsta película es reveladora de un relato que en todo momento parece estar en equilibrado. La naturalidad se refleja de modo explícito evidenciando un predominio fiel y espiritual con lo que se quiere trasmitir. Esta conjunción, cómica y seria, presagia un ejercicio en el que la sensibilidad y la soledad se revelan como los motores primordiales. Esto, que bien podría ser una lacra en términos generales, parece suponer el deleite y la suficiencia en esta historia, pues su carácter de bienintencionada fábula reduce todo lo que pudiera ser negativo.
“Her”, un espejo de las frustraciones que pueden involucrar y acercarse a las metas y sueños que todos nos planteamos para hacer nuestra existencia algo más soportable, supone todo un fresco de la situación de soledad y demuestra con claridad el tremendo paso atrás que va dando la sociedad en muchos aspectos. El acento sobre las características del personaje de Joaquin Phoenix y sus rarezas obvias, dan altas dosis de acidez y de preguntas sin respuesta; el dibujo ambiental y la tranquilidad existencial que trasmite en casi la totalidad el metraje, muestra el conflicto interno de valores existenciales debido al choque de actitudes, significando con su final el valor de la prudencia.

Joaquin Phoenix tiene el don de la ternura en este nuevo trabajo, extraordinaria actuación. De Scarlett Johansson no tengo opinión pues si digo lo que pienso podría caer en espoliers. Amy Adams, distinta a su último papel e igualmente encantadora, Rooney Mara, Olivia Wilde, Chris Pratt, Sam Jaeger, Portia Doubleday, Katherine Boecher, Alia Janine, Matt Letscher. Todos muy acertados. Excelente la música de Arcade Fire, Owen Pallett y perfecta la fotografía de Hoyte Van Hoytema.

Una historia rica en matices, en diálogos y en encanto. Una comedia romántica que cala hondo, inquietando muchísimo pues la realidad está ya muy cerca de esta ficción.

Crítica: La gran estafa americana

la gran estafa americanaDavid O. Russell, como la plana mayor del cine americano en los últimos tiempos, parece que quiere quemar toda su pólvora creativa. Tiene la calidad cinematográfica y la lucidez arraigada con tal firmeza que es capaz de esquivar todas las contradicciones y problemas que ha arrastrado a lo largo del rodaje. Crítica de la película “La gran estafa americana”.

La historia está trazada por un espléndido guión de Eric Singer y David O. Russell que nos acerca a los años 70, mostrando primero a un estafador profesional, Irving Rosenfeld (Christian Bale), después a una astuta y seductora mujer, Sydney Prosser (Amy Adams), y a ambos trabajando junto a un agente del FBI, Richie DiMaso (Bradley Cooper). DiMaso los arrastra al mundo de la política y la mafia de Nueva Jersey, él es tan peligroso como atractivo, tan loco como incauto. Hay dilemas en todos los personajes por diferentes motivos, todos tienen sus complicaciones y conflictos, con lo que se ven en situaciones difíciles en las que deben actuar, en la mayoría de las ocasiones, de forma no políticamente correcta.

“La gran estafa americana” es una comedia negra- drama-crimen, con integradas pinceladas de recuerdos de películas de gánster, de esos que jamás se desvanecen por mucho tiempo que pase. Como punto de partida para la aproximación al corazón de “La gran estafa americana” nos posicionamos en el tapete sobre el que se juega esta partida de ajedrez que enfrenta a todos contra todos. David O. Russell lo hace con una ejemplar sencillez.

imagen de la gran estafa americana

Desde que comienza hasta que termina nos hallamos ante una película redonda, con una eficaz puesta en escena, una equilibrada combinación entre amor y codicia, y un buen manojo de engaños y estratagemas. Sus dos horas de duración se sostienen en base a puro talento, que apela a la regla que se caracteriza por la reiteración en cada recomienzo para refrescar la memoria del espectador. Poco a poco va ganando en sugerencia una historia extrema, pero al mismo tiempo cercana y posible, a la que hay que leer también en su plano simbólico, fíjense en el pelo de algunos personajes muy importante para dar lecturas ocultas, en esto la narración es escueta, todo se va materializando en un tiempo que termina por olvidarse.

Una buena ambientación, un vestuario y maquillaje perfecto, un buen elenco de actores tan importantes como la voz en off y las imágenes, que igual que la historia fluyen con una fotografía estupenda de Linus Sandgren y adornadas por la banda sonora de Danny Elfman. Una técnica fílmica cuidada e innovadora y unas excelentes interpretaciones de Jeremy Renner, Louis C.K., Michael Peña, Jack Huston, Alessandro Nivola, Shea Whigham, Paul Herman, Elisabeth Röhm, Saïd Taghmaoui, Adrián Martínez y Robert De Niro;
con mención especial para Christian Bale, Amy Adams, Bradley Cooper y Jennifer Lawrence.

A pesar de dejar dividida a crítica y público, para mí “La gran estafa americana” es sin duda una de las grandes favoritas del 2014.

Crítica: Sunshine Cleaning

CartelMegan Holley, guionista de “Sunshine Cleaning”, la tercera película que dirige Christine Jeffs, es una mujer con criterio cinematográfico que escribiendo impulsa el cine de autor de mujeres que ya se vislumbra fuerte. La historia que nos proyectan, fluctúa en un mundo de fragmentación, inconexo y lleno de ambivalencia moral.

Lo primero que vemos en “Sunshine Cleaning”, es un supermercado en el que hay varios clientes; llega un tipo, compra una escopeta de calibre 20, saca a continuación, (y sin que nadie se percate) un cartucho del bolsillo y se estampa un tiro en la cabeza. Un policía bien parecido, acude a la escena del suicidio, este policía es Mac (Steve  Zahn, Escapada perfecta), el  amante de una de las dos protagonistas de la historia; ella se llama Rose Lorkowski (Amy Adams). Rose vive con su padre y su hijo, un niño que ha criado ella sola pues el padre, se marcho y no volvió. También tiene una hermana, Norah (Emily Blunt) que arrastra grandes problemas desde la infancia, por culpa de la prematura y trágica muerte de su madre. Rose y Norah tienen distintas personalidades pero están unidas en lo esencial. Rose es una mujer luchadora, que ha sido educada a golpe de desencanto, para trabajar sin protestar, con un gran sentido de la responsabilidad familiar, quisiera ser agente inmobliario, pero su camino de obstáculos le impide ser algo más que una simple limpiadora de escenas de crimen, ayudada por su hermana. Gracias a este macabro trabajo, puede traer parte del dinero necesario en casa.

Ligera, crucial, encantadora por momentos, en la que dominan, elementos de comedia, incluso cuando el fondo es francamente dramático, en “Sunshine Cleaning” hay que resaltar, el ritmo itinerante de la película, con ciclópeas divisiones de matices; los episodios, peripecias y vicisitudes que viven, son a menudo o sucesivamente, en cuestión de segundos, algo divertido pero, al mismo tiempo, espeluznante.

Hay pudor y respeto a los personajes en esta película de singular perfección, hay que destacar, su simplicidad y trasparencia, si analizamos el esquema del melodrama, vemos como Christine Jeffs evita el peligro de acercarse al tópico y termina por inclinarse hacia una obra muy positiva, llena de detalles de fondo femenino, que hace de ella una muestra de un complejo mundo, difícil y falto de la libertad para vivir con dignidad. El personaje principal, Rose, refleja la sensibilidad, la ternura y la resignación que la naturaleza te da cuando ya has agotado todos tus recursos y te acomodas en lo que tienes, aferrándote a ello como si de un tesoro se tratase.

La presentación audiovisual del film no eclipsa, sin embargo lo que parece la prioridad clara de este drama o comedia negra es, lograr unos buenos cuadros de Amy  Adams y Emily Blunt, sobresalientes ambas, plausibles y empáticas. Junto a estas dos mujeres tan apartadas de la suerte, las acompañan en el reparto, Amy Redford, Mariana Palka, Alan Arkin (La vida privada de Pippa Lee), Clifton Collins y el niño Jason Spevack.

Una película de autor, dentro del cine americano, hábil y segura, al mismo tiempo enfrentamiento social y gélida denuncia política, hecha con vocación y corrección.

Dos años esperándola, terminas de verla y tienes la sensación de haber aprovechado el tiempo en el que trascurre.

Interesante.

Julie & Julia

Historia real de Julie Powell (Amy Adams), una mujer que sintiendo que está desaprovechando su vida decide tomarse un año digamos “libre” y se dedica a hacer recetas de cocina, tomando el libro que escribió Julia Chil (Meryl Streep, No es tan fácil) como ejemplo. Chil es la cocinera que cambió el modo de alimentarse de los americanos, un libro sobre cocina francesa que Julie va plasmando receta tras receta en un blog al que increíblemente se enganchan montones de seguidores del arte culinario.

Nora Ephron nos cuenta la historia de esta escritora sacando el guión de su propio  libro. Es una producción muy arriesgada pues el carácter de este testimonio no ofrece mucho interés. Yo soy un poco fastidiosa a la hora de comentar  las comedias y con esta quiero ser benevolente por tratarse de un tema que resalta un poco el mundo de un tipo de mujeres…, pero es que la directora arriesga tan poco que a medida que discurre la cinta hacia la resolución final pierde la compostura y se hace larga y tediosa, tiene pocos toques de humor y pocos románticos. No ha sabido plasmar en la pantalla lo que realmente se puede transmitir del relato, la historia de dos mujeres que buscan el camino de la felicidad cada una a su manera.

Una cinta tolerable, no una gran película, apenas alcanza su propósito.

Lo mejor Meryl  Streep dando vida a esa cocinera locuaz y excéntrica.

El papel de los actores masculinos apenas visible.

Película demasiado larga, muy femenina, con una disparidad amplia, que se hace dulce como pastel pero resbala como la mantequilla.