Crítica: Indomable

CartelHay películas que parecen responder antes a los designios de la cartelera que a la legítima ley de contar bien una historia. Crítica de la película “Indomable (Haywire)”

Mallory Kane (Gina Carano), una joven agente secreta, es contratada por numerosos gobiernos para llevar a cabo peligrosas misiones de las que ellos no podrían encargarse. Se le adjudica un trabajo en Dublín pero la chica fracasa por ser denunciada; tendrá entonces que servirse de todas sus experiencias para esquivar un acoso mundial. Cuando llega a Estados Unidos, además de proteger a su familia, se prepara para vengarse de los que la han delatado.

Para dar forma a mi comentario voy a dividir mi opinión en partes; en primer lugar, destaco que es un film poblado de estrellas, Gina Caramo, Channing Tatum, Ewan McGregor, Michael Douglas, Michael Fassbender, Antonio Banderas, Bill Paxton y Michael Angarano; en segundo lugar, recordar que esta película está dirigida por Steven Soderbergh del que recuerdo “Sexo, mentiras y cintas de video”, “Un romance muy peligroso” “El rey de la colina”,… y acercándonos más a la actualidad: “Traffic”, “Ocean´s eleven”, “El buen alemán” y “Che el argentino”; y, tercero: el guionista es Len Dobbs quien también construyó el libreto de dos anteriores películas de Soderbergh, “Kafka” y “El halcón ingles”. Concluyendo, es nada menos que imposible que la película pueda ir mal, pero sí señores la película patina, y patina donde hubiera sido fácil corregir los errores. En “Indomable (Haywire)”, Soderbergh utiliza los medios con poca desenvoltura y excesiva irreflexión, juega demasiado con el tiempo empleando excesivos clichés, y de forma colosal nos regala danzas visuales de peleas; una confusa selección de golpes exagerados que cobra vida desde la primera escena. Hay, como no, alguna secuencia impecable digna de ser resaltada y una solemne fotografía a cargo también del propio director, pero en definitiva los detalles principales están presentados con tanta ligereza que hace que la aceptación general de la película sea poderosamente confusa.

Lo mejor de “Indomable (Haywire)”, el casting del reparto, en eso ha hecho diana.

Tengo amigos que la vieron y dicen que… bueno, no está mal…

Allá cada cual, yo no la recomiendo.

Crítica: Wall Street: el dinero nunca duerme

Cartel“ Wall Street: el dinero nunca duerme”, a simple vista podía parecer  la versión más fiel de cómo se maneja el dinero de la economía mundial, su argumento, centrado en el guión de Stephen Schiff y Allan Loeb, se basa en un mundo inmerso en la crisis financiera y Oliver Stone nos lo explica, así: Jake Moore (Shia Labeouf) es un agente consejero y asesor de una empresa de las finanzas, tiene una vida acomodada y una forma de vivir a base de mucho dinero. Las personas para las que trabaja son despiadados acaudalados corporativos que se traicionan y destruyen unos a otros sin piedad, Jake está en medio de todo el tumulto de la burbuja financiera, es tocado y casi hundido. Cuando toda la economía cae, el gobierno niega un plan de rescate económico, la cosa está complicada para el mundo del dinero. Un día, Jake acude a la presentación de un libro del feroz ex financiero Gordon Gekko (Michael Douglas). Gekko salió hace un tiempo de prisión, tiene una hija Winnie (Carey Mulligan) lleva tiempo sin relacionarse con ella, y desea recupérarla, resulta que Winnie es novia de Jake. El joven entabla amistad  con  Gekko y le promete que propiciará un encuentro con su hija,  a cambio Gekko también le proporcionara algún privilegio, y Jake sin darse cuenta se está metiendo en una zona de arenas movedizas.

Oliver Stone, en “Wall street: el dinero nunca duerme”, su nueva película, pretende (más allá de su aportación de una nueva obra para el mundo del cine) recuperar un personaje y resucitar el tema del mundo de las finanzas. Le confiere un trazo más dilatado y ligero que en su antecesora, crecidamente abstracta y  menos osada, centrándose en la caída del símbolo del capitalismo salvaje pero dándole un toque sentimental que envuelve todo el metraje.

Stone nos presenta de nuevo el  tema de la burbuja financiera,  secuela, creo que algo tardía de la ya famosa Wall Street, que hiciera con gran acierto en el año 1987, la factura técnica y estética es meritoria y desde la efectividad podríamos decir que puede ser interesante, pero aun así y siguiendo exclusivamente de mi gusto personal, me resulta simplista y no sé si mas oportunista que oportuna. Su antecesora poseía un ritmo delirante de tensión continua que en ésta está ausente, la energía de los personajes antiguos aquí no aparece, la fascinante maldad que brotaba en el ambiente de aquélla no mana en ninguno de sus puntos más altos. Oliver Stone es maestro contando la historia y la cuenta fenomenal, pero de un modo  inofensivo, inocuo, sin poner magnetismo en sus variantes, a pesar de su diversidad temática no te engancha con su encantamiento, además se echa mucho de menos al Stone crítico  del sistema  político de los Estados Unidos, queda totalmente ausente ese toque característico de mordacidad soslayada a la que nos tiene acostumbrados.

Si hablamos de actores en este aspecto es justo destacar a Josh Brolin que enfatiza su trabajo en su personaje, creando en él la sensación de normalidad bajo la cual se oculta la turbulencia de un hombre sumamente ambicioso; Shia Labeouf desarrolla un papel protagonista siguiendo los parámetros marcados pero sin relieve en su representación; Michael Douglas exhibe una interpretación un poco estática aunque siempre sus ojos muestran magistralmente lo que el personaje necesita trasmitir; Susan Sarandon aparece muy poco y, bueno su personaje es necesario pero transparente absolutamente; en cuanto a Carey Mulligan, una actriz por la que siento predilección, hace un papel visible desde el principio sin cambiar su registro  habitual.