Crítica: Una aventura extraordinaria

CartelPelícula familiar, emocionante y tierna que no cumple con las expectativas. Crítica de la película “Una aventura extraordinaria”.

La sinopsis de la productora dice: basada en hechos reales, la película ”Una aventura extraordinaria” cuenta la historia de un periodista (John Krasinski) afincado en una ciudad pequeña, y de una voluntaria de Greenpeace (Drew Barrymore), a los que se unen naciones rivales para salvar a una familia de majestuosas ballenas grises atrapadas en el hielo del Círculo Polar Ártico. El reportero local Adam Carlson está decidido a irse de Alaska en busca de horizontes más prometedores. En el momento en que tiene la primicia de su vida, el mundo entero llega corriendo. Se encuentra con que un magnate del petróleo, varios jefes de Estado y un puñado de periodistas hambrientos de noticias aparecen en el helado lugar. Pero la única que preocupa a Adam es Rachel Kramer. No sólo es una acérrima defensora del medioambiente, también es su ex novia. Rachel y Adam deben convencer a una extraña coalición formada por miembros de la comunidad inuit, empresas petroleras y el ejército estadounidense para que olviden sus diferencias y liberen a las ballenas. Mientras el mundo entero está pendiente de lo que ocurre en la helada punta del globo, salvar a estos animales en peligro se convierte en una causa común para naciones enfrentadas, hasta el punto de conseguir un deshielo momentáneo de la Guerra Fría.

Es evidente que esta película juega un papel de cine ecológico, un cine de buenas intenciones, con un fondo de reproducción de unos hechos reales. Esto ocurrió en  el círculo polar ártico, en  el año 1988 cuando unas ballenas quedaron atrapadas bajo el hielo a unos kilómetros del mar, en todo ese suelo helado, sólo había una abertura por donde los animales podían respirar, hueco que poco a poco se cerraba a medida que se congelaba el agua. Esto dio lugar al pánico de algunos habitantes del lugar y a la siguiente movilización por el miedo a la muerte de los animales. Thomas Rose escribió el libro titulado “El milagro” con esta bonita historia y Ken Kwapis va mas allá de los límites del relato literario, ahondando aún más en los pasajes dramáticos y románticos, decisión que creo desafortunada pues la historia real sin adornos ya tenía el encanto justo y maravilloso, el forzar situaciones y momentos clave tiene un declive demasiado empalagoso, ingenuos esquemas para nada favorables.

“Una aventura extraordinaria” tiene en general algunas partes más logradas que otras, no obstante esa presunción de debilidad cinematográfica puede estar compensada por el carácter de solidaridad que subyace a la capa visual del film, el amor, la amistad, el compañerismo, en fin, un desfile de gentilezas, sin duda verdaderas, que hacen que la película distraiga. Como es natural, toda obra es en gran medida fruto de un determinado momento, en “Una aventura extraordinaria”, el estado anímico del mensaje me parece en exceso coloreado de rosa, dado que la verdadera fuerza de la película reside,-como he señalado antes-, en la veracidad de los hechos y en los postulados y circunstancias fidedignas tan específicas en las que se fundamenta.

“Una aventura extraordinaria” podía haber sido extraordinaria…

Crítica: Indomable

CartelHay películas que parecen responder antes a los designios de la cartelera que a la legítima ley de contar bien una historia. Crítica de la película “Indomable (Haywire)”

Mallory Kane (Gina Carano), una joven agente secreta, es contratada por numerosos gobiernos para llevar a cabo peligrosas misiones de las que ellos no podrían encargarse. Se le adjudica un trabajo en Dublín pero la chica fracasa por ser denunciada; tendrá entonces que servirse de todas sus experiencias para esquivar un acoso mundial. Cuando llega a Estados Unidos, además de proteger a su familia, se prepara para vengarse de los que la han delatado.

Para dar forma a mi comentario voy a dividir mi opinión en partes; en primer lugar, destaco que es un film poblado de estrellas, Gina Caramo, Channing Tatum, Ewan McGregor, Michael Douglas, Michael Fassbender, Antonio Banderas, Bill Paxton y Michael Angarano; en segundo lugar, recordar que esta película está dirigida por Steven Soderbergh del que recuerdo “Sexo, mentiras y cintas de video”, “Un romance muy peligroso” “El rey de la colina”,… y acercándonos más a la actualidad: “Traffic”, “Ocean´s eleven”, “El buen alemán” y “Che el argentino”; y, tercero: el guionista es Len Dobbs quien también construyó el libreto de dos anteriores películas de Soderbergh, “Kafka” y “El halcón ingles”. Concluyendo, es nada menos que imposible que la película pueda ir mal, pero sí señores la película patina, y patina donde hubiera sido fácil corregir los errores. En “Indomable (Haywire)”, Soderbergh utiliza los medios con poca desenvoltura y excesiva irreflexión, juega demasiado con el tiempo empleando excesivos clichés, y de forma colosal nos regala danzas visuales de peleas; una confusa selección de golpes exagerados que cobra vida desde la primera escena. Hay, como no, alguna secuencia impecable digna de ser resaltada y una solemne fotografía a cargo también del propio director, pero en definitiva los detalles principales están presentados con tanta ligereza que hace que la aceptación general de la película sea poderosamente confusa.

Lo mejor de “Indomable (Haywire)”, el casting del reparto, en eso ha hecho diana.

Tengo amigos que la vieron y dicen que… bueno, no está mal…

Allá cada cual, yo no la recomiendo.

Crítica: Luces rojas

CartelTras la satisfacción que supuso “El concursante” (2007) y “Buried” (2010), Rodrigo Cortés, director, guionista y actor de cine, tiene a bien llevar a la pantalla “Luces Rojas”, con guion propio y Sigourney Weaver como principal protagonista.

La trama de “Luces Rojas” se ciñe en torno a una profesora bastante obstinada, Margaret Matheson (Sigourney Weaver), y a un antiguo alumno, Tom Buckey (Cillian Murphy), que la sigue con fe ciega; juntos y de acuerdo, además de apreciados por la dulce Sally Owen (Elizabeth Olsen) se dedican a desenmascarar a falsos ilusionistas de poderes extraordinarios, pero el objetivo de la parapsicóloga y el ayudante es intentar desacreditar a un vidente en concreto que ha recuperado el prestigio después de haber pasado treinta años sumido en el olvido, Simon Silver(Robert De Niro). Silver es un hombre renegado y sin ganas de perder privilegios, que se defenderá del acoso de la detectivesca pareja y hará difícil la relación.

“Luces Rojas” es una película templada, erigida sobre modelos conocidos pero manteniendo el pulso de su realizador. A medida que se va desarrollando se ve claramente la firma del director español y su habilidad para crear tensión. Impecable su factura técnica, perfecto moviendo la cámara, estupenda dirección de actores y como siempre Rodrigo Cortés se arriesga… La película tiene puntos altos y demasiados bajos en los que el espectador vive en cierta suspensión de recelo. Pero realmente cuando más nos sorprende el director gallego es en un inesperado giro de los acontecimientos, basándose en “el dogma” para mantener el curso. A veces es demasiado inoportuno hacer ciertos movimientos de hilo que transforman lo que espera el espectador y le llevan hasta un mal innecesario y peligroso para el buen funcionamiento del film.

Sin embargo, a pesar de sus límites inesperados, -al menos para mí-, “Luces Rojas” tiene un ritmo sorprendente en cuanto al rápido impulso de los acontecimientos y una destacada actuación de Sigourney Weaver, perfecta en su papel, a pesar de la poca fuerza que tiene el personaje. La forma en que trabaja, habla y se mueve no tiene precio. Igual de bueno es Cillian Murphy, con un rendimiento realmente positivo, Robert De Niro sólo tiene un par de escenas, aunque su inclusión en la película es acertadísima, De Niro sigue demostrando que tiene poderío para ser un tipo duro, Elizabeth Olsen está atinada aunque muy lejos de alcanzar al maravilloso elenco de actores que componen el reparto. En la música Victor Reyes y en la fotografía de Xavi Giménez.

En fin, una película que me da tristeza pues esperaba mucho de Rodrigo Cortés. Con “Buried” disfruté de cine intensamente, y esperaba la nueva producción con una seguridad enorme…

La obligación de toda producción cinematográfica es entretener, ojalá y lo consiga.

Crítica: Declaración de guerra

CartelDifícil encontrar en las carteleras españolas en estos días un título que refleje mejor el espíritu del romanticismo y que a la vez trate un tema tan rudo y contundente como en esta película francesa que puede presumir de todo menos de ser pretenciosa e incoherente.

“Declaración de Guerra”, dirigida, escrita, y protagonizada por Valérie Donzelli, es la historia de un chico y una chica; él se llama Romeo Benaïm (Jérémie Elkain) y ella, Juliette (Valérie Donzelli). Se conocen en una fiesta y se enamoran de una forma maravillosa, viven meses sublimes y consecuencia de su amor nace un niño Adán (Cesar Desseix). En su felicidad sospechan que el crío no está bien, lo llevan al hospital y con 18 meses le diagnostican un tumor cerebral. Romeo y Juliette se enteran de lo terrible y despiertan de su cuento de hadas con fuerzas para soportar la guerra que le declara el daño, juntos y preguntándose si podrán sobrevivir sin desesperarse, afrontan una lucha larga contra la enfermedad, siempre con el estímulo de su gran amor que sirve de base para afrontar la “Declaración de Guerra”.

Es esta una película en parte autobiográfica interpretada por sus propios protagonistas en la realidad. Valérie Donzelli, ayudada en el guion por Jérémie Elkain, se replantea de forma magistral la fórmula de su cine y refuerza la inevitable tensión del argumento escorándolo hacia las constantes genéricas del cine comedia.

El resultado, aunque discutible, en su envoltura es fascinante, sin ningún acercamiento lacrimógeno por parte de los realizadores vamos viendo cómo los personajes afrontan esta situación de amenaza inimaginable, a lo largo del tiempo, pasando por alto las debilidades y diseccionando sentimientos negativos.

En “Declaración de Guerra”, el trabajo de Donzelli es encomiable obviando el sufrimiento obligatorio que conlleva y la impotencia escalofriante de su discurrir, – aquí tenemos la fórmula de su clave-, y aunque la película sin duda arrancará alguna lágrima, también te hará reflexionar sobre un tema muchas veces lejano pero temido al fin y al cabo, y te hará coger cariño no sólo al niño, también a los papás, a la música de Pascal Mayer, a la fotografía Sébatien Buchmann, y a todos los personajes que por ella transitan porque cada cual está adornado y recreado para agradarte.

Te sentirás bien dentro del drama, ya que por su forma de mostrarlo casi destaca el amor del dúo por encima de sus tremendos obstáculos, dibujando contraposiciones y usando los sentimientos de doble filo para reflexionar sobre lo imprevisto, la fuerza de la pareja de pie juntos frente al mal, las encrucijadas y la posible duración de un romance excepcional.

Impresionantes la interpretaciones de todo el elenco y, en particular, de Valérie Donzelli y Jérémie Elkain, justos en su pasada realidad. Destaco la banda sonora sencilla pero de enorme acierto, creando esa alegría necesaria y ese apego, propio de lo que se nos quiere contar, muy buena, sin ella no hubiese sido lo mismo.

Valérie Donzelli, felicidades.