Mario Casas
27 junio 2014 Deja un comentario
Mario Casas Sierra nació en La Coruña, España, el 12 de junio de 1986.
Ficha en Imdb: http://www.imdb.com/name/nm1832584/
Twitter: @mario_casas_
Un blog dedicado al cine y a su crítica y análisis
27 junio 2014 Deja un comentario
Mario Casas Sierra nació en La Coruña, España, el 12 de junio de 1986.
Ficha en Imdb: http://www.imdb.com/name/nm1832584/
Twitter: @mario_casas_
23 junio 2014 1 comentario
Anthony Minghella con “El talento de Mr. Ripley”, René Clément con “A pleno sol” o Alfred Hitchcock con “Extraños en un tren”, la escritora Patricia Highsmith ha sido elegida por diversos directores de cine y teatro para crear historias basadas en sus novelas. En esta ocasión el guionista iraní afincado en Inglaterra, Hossein Amini es el que a la vez que hace su primera incursión como director de cine homenajea a la escritora basando su guión en uno de sus títulos. Crítica de la película “Las dos caras de enero”.
La película transcurre a comienzos de la década de los sesenta, en Atenas, Creta y Estambul pero es a Atenas donde llegan desde América Chester MacFarland (Viggo Mortensen) y Colette MacFarland (Kirsten Dunst) a pasar unas vacaciones. En una visita a la Acrópolis conocen a Rydal (Oscar Isaac), un joven estadounidense que se gana la vida trabajando como guía turístico. Rydal fascinado por Colette y deslumbrado por el dinero que parece tener la pareja acepta encantado una invitación. Lo siguiente, un cuadrilátero de intriga.
“Las dos caras de enero” es un retrato dinámico, bien edificado, cuidado y abonado fiel a la novela en la que se basa el guion de Hossein Amini. El rodaje ha requerido un trabajo de representación, composición y un alto grado de dramatización. Amini coge las identidades inventadas y hace que los personajes no se limiten a estar, a posar durante un tiempo. Podemos decir que el estilo de Hossein Amini dirigiendo es de la vieja escuela, es singularmente poco llamativo, y además, o por lo menos a simple vista, nada fácil de distinguir su diferencia con otros directores antiguos. Creo evidente y fuera de toda duda que Amini es autor de cine.
Si ya tiene un estilo propio a la hora de escribir un guion, igualmente como director trabaja un peculiar estilo, tanto en el empleo del espacio y el tiempo como en las pinceladas estéticas, siempre agasajando el cine de otros tiempos. Por eso en muchas ocasiones durante el visionado rememoraremos otros títulos del cine de intriga: lentas películas, inquietantes en ritmo, narración y música. Aunque tiene mucho prestigio como guionista y ha ganado muchos premios por su labor, me atrevo a decir que este guión es uno de los más sutiles que ha realizado, aquí juega con varios factores sin ninguna amenaza de desequilibrarse. La elipsis, la reincidencia, los diálogos, la cumbre, la curva descendente y la resolución. Todo un conjunto perfecto.
Viggo Mortensen nos ofrece una de las mejores interpretaciones de su ya larga y excelente carrera, se alza como la estrella indiscutible de la cinta y logra embutirse en la piel de un hombre sumergido en una espiral de problemas. Un hombre de formas absolutamente negativas pero atractivo al espectador, Hossein Amini lo forma para que no resulte antipático, no quiere un personaje perverso, lo crea por definición atrayente y algo simpático, y lo hace fenomenal. Kirsten Dunst a la que recordamos por “Melancolia” de Lars Von Trier, da lo más amplio de su registro y lo más rico de sus matices tanto físicos como verbales. Con el guatemalteco Oscar Isaac al que también recordamos por su papel en la película “Guerrilla”, la segunda parte de “Che Guevara” y en “A propósito de Llewyn Davis” de Joel Coen y Ethan Coen, donde dio sobradas muestras de buen intérprete, aquí no sorprende, sobresale. Un buen chico americano, un poquitín pillo, presa de las malas influencias, que pasea su papel de víctima magistralmente.
Lo cierto es que no es una obra maestra pero nos hará disfrutar del momento.
17 junio 2014 1 comentario
Martin Provost de nuevo con otra entrega excelente del ciclo que ya comenzara en 2008 con “Séraphine” dedicado a escritoras y pintoras francesas. Un drama biográfico. Crítica de la película “Violette”.
La película comienza en un amanecer del año 1942, con un maravilloso paisaje y Violette Leduc (Emmanuelle Devos). Violette es la hija bastarda de un noble y de una mujer que no ejerce con ella como madre cariñosa; a raíz de esta contradicción Violette será una mujer dominada por la inseguridad. Su vida se debatirá entre negaciones profundas y viendo su educación truncada por la primera guerra mundial, un nuevo revés en su camino. Extremadamente perdida por los excesos e insolvencia de su comportamiento conoce a Simone de Beauvoir (Sandrine Kiberlain) en la posguerra, en Saint Germain des Prés, comenzando así una relación complicada e intensa que va a durar toda sus vidas, relación basada en la búsqueda de libertad de Violette y la convicción de Simone de tener entre manos el destino de una escritora fuera de lo común. “La Bastarda” es la obra sublime de Violette Leduc, historia autobiográfica, violenta, gloriosa y hermosa, con la que se dio a conocer y con la que salió de la pobreza. El prólogo fue escrito por Simone de Beauvoir y comienza con una carta que Violette le envió donde decía: “Soy un desierto que monologa”. Dicha novela contra todo pronóstico y censuras estuvo a punto de conseguir el Premio Goncourt, en el año 1965, un escándalo para toda Europa y un éxito en la senda de la mujer.
Acostumbrados como estamos en verano a un cine puramente comercial, francamente contraproducente, el hecho de que Provost se adentre en este proceloso drama e incluso se recree en él contribuye a labrar una esperanza y una decisión de asistir al buen cine este mes de junio.
Martin Provost, con guion de René de Ceccatty, Marc Abdelnour y de su propia mano, saca a la pantalla la historia de una mujer fuerte y valiente “Violette”, que hablaba de sexualidad, del placer y el no placer, de la libertad de hacer sexo cuando apetezca, de sentir sencillamente el cuerpo como mujer. Hablaba del respeto a todas las creencias. De luchar contra los prejuicios, los tabúes y las normas. Violette Leduc fue de las pocas mujeres que en aquel tiempo se hallaban en proceso activo de emancipación luchando por compartir con los hombres el plano de la igualdad considerando que únicamente las mujeres que consiguen la emancipación son auténticamente libres. Esa pasión alimentó sus libros.
En la película se disfrutan sus palabras y se siente su sufrimiento pues entre una bonita música de Hugues Tabar-Nouval sus versos adornan cada fotograma triste o desesperado, a la vez que la fotografía de Yves Cape hace de la imagen un regalo para los sentidos. La mayoría de las escenas de todos los actos de esta película son estupendas como podría serlo una buena pieza de teatro, una lógica culminación para dos mujeres grandes. En el reparto solo puedo decir: acertadísimo, no puede ser más creíble la historia. Solo queda aplaudir a Emmanuelle Devos, Sandrine Kiberlain, Catherine Hiegel, Olivier Gourmet, Olivier Py, Jacques Bonaffe, Nathalie Richard, Stanley Weber, Fabrizio Rongione, a su director Martin Provost y a todos los que pusieron su granito de arena para que fuese un perfecto trabajo.
“Tengo miedo a morir y estoy desconsolada por haber nacido. Me iré igual que como llegué, incauta, plagada de los defectos que me han torturado”. Violette Leduc.
“Coja su pluma. Sus gritos, sus lágrimas, no la ayudarán, la escritura sí”. Simone de Beauvoir
En esta película se recoge una idea, unos principios, un ansia de independencia y felicidad.
Si pueden, véanla.
16 junio 2014 1 comentario
Michael Fassbender nació en Heidelberg, Alemania, el 2 de abril de 1977 y creció en Irlanda.
Ficha en Imdb: http://www.imdb.com/name/nm1055413/
Cuéntame…