Crítica: El renacido

El renacidoExiste una gran diferencia entre sus más destacadas obras: “21 gramos”, “Amores perros” “BiutifulyBirdman y el nuevo trabajo que nos presenta el director de cine Alejandro González Iñárritu,  con guión de Mark L. Smith y él mismo inspirándose en la novela “The Revenant: A Novel de la venganza”, de Michael Punke. Crítica de la película “El renacido”.

Corre el año 1823. En las profundidades de la América salvaje, el explorador Hugh Glass (Leonardo DiCaprio) participa junto a su hijo mestizo Hawk en una expedición de tramperos que recolecta pieles. Glass resulta gravemente herido por el ataque de un oso y es abandonado a su suerte por un traicionero miembro de su equipo, John Fitzgerald (Tom Hardy). Con la fuerza de voluntad como su única arma, Glass deberá enfrentarse a un territorio hostil, a un invierno brutal y a la guerra constante entre las tribus de nativos americanos, en una búsqueda implacable para conseguir vengarse.

Alejandro González Iñárritu siempre ha puesto mucho de sí mismo en sus películas, su héroe aquí es un hombre enamorado de la belleza natural y del amor de su familia pero no puede ser feliz con ellos y vive ese periplo errante en el que el espectador participante. González Iñárritu se muestra tan optimista, tan lleno de confianza en el personaje cuya fortaleza va sobreviviendo a todos los peligros que, para él, ha diseñado una naturaleza crudamente bella que además, a veces, precisa y amplifica. El personaje del alma, el fin, el logro, las metáforas, los mensajes entre líneas, la vida e incluso el éxito del “El renacido” es Leonardo DiCaprio, fundido a plomo en la piel de Hugh Glass. Un personaje muy elaborado por el actor, sin un buen guion fuerte que lo ampare, y junto a Alejandro González Iñárritu con su prodigiosa cámara, hacen grande una historia que permanecerá en la mirada y en la supervivencia del recuerdo por esta película.

Imagen de El renacidoLa música de Carsten Nicolai y Ryûichi Sakamoto aporta pasajes que subrayan la acción, interposiciones sentimentales y secuencias épicas y solemnes. La fotografía de Emmanuel Lubezki desarrolla un relato visual vibrante, con escenas de palpitante belleza combinadas con imágenes casi documentalistas. En el reparto como ya he dicho, una grandiosa interpretación de Leonardo DiCaprio sin olvidar uno de los primeros papeles que borda igualmente Tom Hardy. Los actores secundarios hacen una armoniosa y dramática interpretación en la historia destacando a Domhnall Gleeson, Will Poulter, Forrest Goodluck, Paul Anderson, Kristoffer Joner, Joshua Burge, Duane Howard, Melaw Nakehk’o,Fabrice Adde, Arthur RedCloud, Christopher Rosamond, Robert Moloney, Lukas Haas, Brendan Fletcher, Tyson Wood y McCaleb Burnett.

Por lo que respecta al conjunto de la obra, a mí me parece que es un trabajo serio. “El renacido” no es solo una historia, es un espectáculo visual, llevando al espectador a la antigüedad lo conduce al interior de un mundo hermosísimo y plácido incrustándole en una intriga de supervivencia que se ameniza por el sonido maravilloso de los ambientes originarios y, como ya he dicho, por la música insuperable.

Creo que es una película que hay que ver. Película de un personaje, un personaje preeminente. Bravo por DiCaprio.

 

Crítica: Una aventura extraordinaria

CartelPelícula familiar, emocionante y tierna que no cumple con las expectativas. Crítica de la película “Una aventura extraordinaria”.

La sinopsis de la productora dice: basada en hechos reales, la película ”Una aventura extraordinaria” cuenta la historia de un periodista (John Krasinski) afincado en una ciudad pequeña, y de una voluntaria de Greenpeace (Drew Barrymore), a los que se unen naciones rivales para salvar a una familia de majestuosas ballenas grises atrapadas en el hielo del Círculo Polar Ártico. El reportero local Adam Carlson está decidido a irse de Alaska en busca de horizontes más prometedores. En el momento en que tiene la primicia de su vida, el mundo entero llega corriendo. Se encuentra con que un magnate del petróleo, varios jefes de Estado y un puñado de periodistas hambrientos de noticias aparecen en el helado lugar. Pero la única que preocupa a Adam es Rachel Kramer. No sólo es una acérrima defensora del medioambiente, también es su ex novia. Rachel y Adam deben convencer a una extraña coalición formada por miembros de la comunidad inuit, empresas petroleras y el ejército estadounidense para que olviden sus diferencias y liberen a las ballenas. Mientras el mundo entero está pendiente de lo que ocurre en la helada punta del globo, salvar a estos animales en peligro se convierte en una causa común para naciones enfrentadas, hasta el punto de conseguir un deshielo momentáneo de la Guerra Fría.

Es evidente que esta película juega un papel de cine ecológico, un cine de buenas intenciones, con un fondo de reproducción de unos hechos reales. Esto ocurrió en  el círculo polar ártico, en  el año 1988 cuando unas ballenas quedaron atrapadas bajo el hielo a unos kilómetros del mar, en todo ese suelo helado, sólo había una abertura por donde los animales podían respirar, hueco que poco a poco se cerraba a medida que se congelaba el agua. Esto dio lugar al pánico de algunos habitantes del lugar y a la siguiente movilización por el miedo a la muerte de los animales. Thomas Rose escribió el libro titulado “El milagro” con esta bonita historia y Ken Kwapis va mas allá de los límites del relato literario, ahondando aún más en los pasajes dramáticos y románticos, decisión que creo desafortunada pues la historia real sin adornos ya tenía el encanto justo y maravilloso, el forzar situaciones y momentos clave tiene un declive demasiado empalagoso, ingenuos esquemas para nada favorables.

“Una aventura extraordinaria” tiene en general algunas partes más logradas que otras, no obstante esa presunción de debilidad cinematográfica puede estar compensada por el carácter de solidaridad que subyace a la capa visual del film, el amor, la amistad, el compañerismo, en fin, un desfile de gentilezas, sin duda verdaderas, que hacen que la película distraiga. Como es natural, toda obra es en gran medida fruto de un determinado momento, en “Una aventura extraordinaria”, el estado anímico del mensaje me parece en exceso coloreado de rosa, dado que la verdadera fuerza de la película reside,-como he señalado antes-, en la veracidad de los hechos y en los postulados y circunstancias fidedignas tan específicas en las que se fundamenta.

“Una aventura extraordinaria” podía haber sido extraordinaria…

Crítica: La invención de Hugo

CartelEl cineasta Martin Scorsese, en el corazón de todos los amantes del cine por sus joyas cinematográficas, en esta ocasión nos deleita con una película para todas las edades; en una turbadora atmósfera parisina envuelve una encomienda de amor al cine y al espectador. Pura magia que invita a soñar. Crítica de la película “La invención de Hugo”.

A sus doce años, Hugo (Asa Butterfield) está bajo la custodia de su tío, encargado del mantenimiento del reloj de la estación de París Montparnasse. Al ver que su tío ha desaparecido, el chaval aprovecha la oportunidad para quedarse dentro del mecanismo del reloj, ocupándose de darle cuerda para que funcione correctamente y no se advierta la ausencia del verdadero responsable. En una ciudad como París, tan maravillosa, cuya nieve perpetua ve brillar los ojos del huérfano y en un sitio tan limitado como es el reloj por dentro, se ocultará Hugo del inspector de la estación (Sacha Baron Cohen) que está empeñado en hacerle al muchacho la vida imposible. Entre viajeros, trenes y los vecinos de las tiendas circundantes, Georges Méliè (Ben Kingsley), Madame Emili (Francés de la Tour), Jeanne (Helen McCrory) Lisette (Emily Mortimer), y sólo en su pequeño escondite, intentará franquear las barreras de la soledad, sintiéndose envuelto en una profunda aventura en la que estará respaldado por la bonita Isabelle (Chloë Moretz)

Una de las indiscutibles películas del año. Parte del guion de John Logan, ha sido extraído del libro “La invención de Hugo Cabret”, del escritor Brian Setznick. “La invención de Hugo” incluye una colosal banda sonora, enormemente pegadiza, que es base intencionada en el recorrido de la película y el resultado de este acierto es una tonalidad armónica, rutilante y resplandeciente que combina a la perfección con la ambientación, pactando con ésta, en su generoso manejo del color y la estilización de los decorados.

“La invención de Hugo” nos traslada a un mundo simulado, lleno de imágenes, lugares y sueños fascinantes y sencillos, con unos entrañables personajes y una gran tendencia de su director a recrearse en los primeros planos y en la perfecta utilización del 3D, suponiendo esto una revalorización del vocabulario fílmico de Martin Scorsese. Desde el punto de vista visual, la película no admite comparación alguna, no obstante su capacidad perturbadora no depende exclusivamente de lo expuesto hasta ahora. “La invención de Hugo” además es una rúbrica muy difícil de olvidar, una marca que quedará grabada y que puede ser considerada como la mejor película del año, es una proeza que empapa al espectador dentro de su historia, contagiando y combinando muchos sentimientos como son el amor, la bondad y la ternura, una atrapante aventura que agarra desde los sentidos.

Hay en ella períodos de reflexión, para inmediatamente después seguir disfrutando de su recompensa dulce. Y es que es prácticamente imposible no aceptar la delicia de ver esta película que nos apartará del ambiente cotidiano y nos empapará de situaciones llenas de inocencia e innovación. La clave de la lectura que “La invención de Hugo” nos remite es un despertar a la gloria del séptimo arte.

Crítica: Piratas del Caribe 4

Piratas del CaribeEl nuevo encuentro corsario. Amigos lectores de esta crítica de “Piratas del Caribe 4”, casi no tiene sentido hablar del argumento pues sobradamente sabemos de su entramado. Rob Marshall despliega una  parte de su mística en esta cuarta entrega con este bonito nombre: “Mareas misteriosas”

La historia empieza en Cádiz donde Jack Sparrow (Johnny Depp) está prisionero, Jack se valdrá de todas sus mañas para escapar de esta penitenciaria. Después de pasar por distintos altercados se encuentra con Angélica (Penélope Cruz), una mujer a la que había conocido tiempo atrás. Ella sí que era mujer para un pirata. Guapa, fuerte y valiente,  sin sutilezas ni complejidades, sin el impedimento de las buenas maneras ni del miedo a navegar, y sin la delicada preocupación de lo que está bien o está mal. Angélica residía de novicia  en un convento y estaba casi a punto de coger los hábitos cuando conoció a Jack,  tuvieron  un inocente romance… ahora Jack descubre que ella, es una estafadora sin escrúpulos que junto con su padre Barbanegra (Ian McShane, Expediente 39),  ha urdido un plan  para encontrar la proverbial Fuente de la Juventud. Jack es apresado en el Reina Ana, barco que ellos lideran y  se ve obligado a unirse a su tripulación. Por esos mares se encontraran con Barbossa (Geoffrey Rush) y con alguna sirena ilusoria, Seriena (Astrid Berger-Frisbey,Bruch El desafío) y vivirán aventuras fantásticas de temeridades y osadías.

“Piratas del Caribe 4” es una buena producción y un intento digno y conseguido de seguir fieles a la hazaña de aventuras.

Marshall urbaniza fábulas encontradas mediante roles que tienen en común ofrecer lo que desea el gran público seguidor de la saga. Entre los distintos tipos de reglas de “Piratas del Caribe 4”, distinguimos la impuesta por Rob Marshall, que navega a través de situaciones complicadas por distintos ambientes, sin escudriñar en los tópicos ya consabidos. “Piratas del Caribe 4” es un desafío, un reto con el que el director se enfrenta y sistematiza su procedimiento, logra el privilegio de dar cinematográficamente hablando, una mirada experimental meritoria  y un tono visual extraordinario.

En el espíritu de “Piratas del Caribe 4”, cabriolas, saltos, sentido de la acción y del humor, el anhelo de desquite y lealtad como motor de su explicación, los duelos de barco y espada, y una historia de amor de devoción imaginaria. En cuanto al proceso de la película, es sólido, con un entramado espectáculo que no abruma ni abusa de los medios técnicos usuales. En la estética del film destaca la fotografía muy contrastada, la profundidad de campo en algunos momentos, los movimientos de cámara que resaltan el despliegue ampuloso de la acción y destaco los diálogos precisos, acertados y llenos de humor. Te quedas contrariada por la ausencia de Orlando Bloom y Keira Knightley, pero existe en “Piratas de Caribe 4”  otro ensueño amoroso muy lindo.

Me ha gustado como todas. Lo primero, Depp dando vida a ese trepidante, maravilloso y entrañable pirata; me gusta Penélope, sugestiva y atinada; muy interesante también la interpretación de Ian McShane como el maléfico Barbanegra; y cómo no, Geoffrey  Rush que se mete en el personaje de Barbossa, y la música, ti ti tiririiii tirii tiririi tiririi.