Crítica: In time

Cartel“In time”, crítica de hoy miércoles. “Gattaca” (1997), la primera película dirigida por Andrew Niccol, fue un buenísimo trabajo de combinados niveles de lectura, fabricada a partir del más básico de los elementos de ciencia ficción, sin duda resultó ser la entrada triunfal de este director a la pantalla grande, -para muchos en los que me incluyo ciencia ficción de cátedra-; más tarde, en 2001, “Simone”, una obra que encontramos derrochada en su oportuna dificultad; en el año 2005 vino “El señor de la guerra”, con una de las mejores secuencias iniciales que nunca habíamos visto, y ahora, en 2011, su cuarto trabajo “In time”: una positiva y simbólica denuncia del poder capitalista.

“In time” está ambientada en una sociedad futura e imaginaria, que explota un sistema político contra la superpoblación: La transformación del tiempo. El tiempo es moneda de cambio, que permite contribuir tanto a que los ricos lo sean más, como a que a los pobres no les ayude a cubrir sus necesidades. Esto hace de los habitantes un divertido juguete en manos de especuladores y millonarios, ellos, los ricos, pueden vivir para siempre, pues dependiendo del tiempo, su futuro y el de sus familias se encargan de tenerlo bien seguro. Pero el obrero, ese pobre que todos los días coge el autobús para ir a la fábrica y todo lo paga con su tiempo sin ningún tipo de recursos propios, no tiene otro final que morir con 25 años, con suerte consigue su año de prórroga… y a luchar para seguir adelante.

Muchas expectativas había levantado “In time” y en efecto parte de una premisa realmente deseable y entretenida, que cumple, bridándonos un entretenimiento de intrigas y acción. “In time” sale de un argumento especial y bien elaborado que nos transporta deliberadamente sobre acontecimientos muy escabrosos y nos pone a la expectativa y en extrema suspicacia sobre la fantasía que vemos, que pisando con los pies en el suelo, puede ser tan real como la vida misma.

“In time” profundiza en la parte menos humana del ser humano: el poder contra todos.

Imagen de la películaDe manera clara esta película de la más pura ciencia ficción la podemos asimilar como relato social en su mensaje, pues muestra  errores que se comenten continuamente en la sociedad que habitamos. Es interesante, no creo que pueda ponerle ninguna tacha, los actores están bien y sus personajes los desarrollan con acierto. Destacando Amanda Seyfried, Cillian Murphy y Justin Timberlake.

La recomiendo.

Crítica: Primer

CartelNo siempre es fácil explicar cuáles son las condiciones habituales que establecen que una película tenga un lugar especial en la historia del cine, entre las pertenecientes a este honor está “Primer”, para muchos la mejor película surgida del más puro cine independiente que combinó la ciencia ficción, en reinvención del espacio tiempo, con el drama impúdicamente humano. “Primer” dominó la cinematografía del género y en el año 2004 recogió el galardón al mejor drama en el “Film Festival de Sundance”. ”Primer”, película de Shane Carruth que, cargado de buenas intenciones y dispuesto a controlar todo lo que se le pone delante, crea su guion, la produce, se atreve a dirigirla, la protagoniza, hace los trabajos de fotografía y se maneja resuelto con la banda sonora. Merece la pena decir que el presupuesto del que disponía Carruth para ésta su opera prima era verdaderamente escaso.

Este novel autodidacta nos entrega casi una adivinanza con su fraccionado guion.

El joven cineasta con un estilo claramente minimalista narra la experiencia de unos chicos ingenieros que, además de su trabajo a tiempo completo, se reúnen en el garaje de uno de ellos para trabajos extras, Aaron (Shane Carruth), que así se llama el dueño de la cochera, junto con su amigo Abe (David Sullivan) y, en secreto, crean un invento que en poco tiempo sobrepasa en mucho las expectativas que se habían planteado, después de asegurarse del escalofriante resultado de su empeño, a escondidas y durante las horas acordadas empiezan a hacer experimentos, todo parece funcionar a la perfección pero no siempre la perfección es lo que se necesita.

La condición básica de “Primer” al principio, parece que fuera dejarte lejos de su examen, te adentras en ella y no comprendes, pero poco a poco sube tu indagación aferrada a una intriga que bien trenzada atrae de forma alucinante.

Creo que habrá espectadores a los que “Primer” les resultará enmarañada y difícil de entender, y verdaderamente tienen razón, no es fácil asumir tantas cifras matemáticas en los diálogos y a la vez estar pendiente del desarrollo de la trama, pero “Primer” no es una película desconcertante, muy al contrario, por su sugestivo esqueleto lleno de expectación y su construcción argumental, se percibe y atrapa la intención.

Imagen de la películaCon un montaje sencillo, sin inclinaciones dramáticas, con diálogos superpuestos, sin actuaciones que se puedan destacar, con todo lo escaso de los medios utilizados, y a pesar de eso, “Primer” posee una fuerza arrebatadora fuera de lo compresible.

Imaginativa y sólidamente construida. Difícil sustraerse de su centro.

Se dice que Shane Carruth tiene nuevo proyecto, que si todo sale como se espera conocerá las pantallas a principios del 2013, bajo el título “A Topiary” seguro que su estilo vuelve a deslumbrar.

Abrimos debate, amigos, y un aviso a los que no la hayan visto: se aceptan spoilers en los comentarios.

Crítica: Melancolía

CartelEn cualquiera de las obras de Lars Von Trier parece que hayan aparecido las hadas para inspirarle. De nuevo la visión incomparable y personalísima del director danés alumbra con luz propia, en esta ocasión nos arrastra a una meditación filosófica, un conmovedor y violento drama de sentimientos. Crítica de la película “Melancolía”.

Es evidente que “Melancolía” nos da muestra del profundo trabajo de Von Trier para entretejer varios temas dentro de un contexto, argumentos que van apareciendo después de diez minutos de imágenes documentales, esto es más o menos la sinopsis: Justine (Kirsten Dunst) y Michael (Alexander Skarsgard) se han casado y la celebración de su boda la hacen con toda su familia y amigos, con una lujosa fiesta en casa de su hermana Clarie (Charlotte Gainsbourg) y su cuñado Juan (Kiefer Sutherland). El festejo es un accidentado pasaje de incidentes. Mientras, el planeta Melancolía parece que se dirige hacia la tierra, realidad que pasa inadvertida para todos los invitados. Sólo algunos miembros de la familia están al tanto, preocupados por el fenómeno.

Reconocida ya en diferentes festivales y favorita para los premios del cine europeo 2011 con ocho nominaciones, “Melancolía” brinda un estudio de personajes que emociona, reprimiendo todo tipo de felicidad. Te seduce el carácter melodramático de su trama, el empleo manipulador de la música, el atractivo acabado visual y la relación sentimental de las dos hermanas protagonistas, que representan Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg, que es espléndida dentro del núcleo de la historia, dos signos que encarnan la inseguridad y el sentimiento de “Melancolia”, además de los muy atractivos personajes secundarios que transitan alrededor, exponiendo el vínculo que les disgrega.

En “Melancolía” planea algo que va contra lo estable para situarnos en el lado negativo de lo humano, pero a la vez seImagen de la película percibe una búsqueda: la necesidad de un asidero donde aferrarse cuando todo está perdido. Entre imágenes que no dan lugar a esperanza Lars Von Trier construye una alegoría, una sima de conciencia, unión y amor, enterrando a un tiempo dudas y pensamientos equívocos.

Cuando el tiempo ha pasado, el espacio está cercado en música y al espectador le queda poco para abandonar la sala, justo ahí, se disfruta una forma limpia de estímulo de un final perfecto.

Crítica: Eva


CartelKike Maillo
, con su primer largo, “EVA” nos sirve una realidad precursora para hablar de utopías, su paseo por la identificación de lo irreal de la ciencia ficción nos aproxima a un cine en proceso. Crítica de “EVA”, idea de brotes verdes concebida entre paisajes idílicos.

Hasta diez años más tarde de su partida no ha comparecido Alex Garel (Daniel Brühl), un reputado ingeniero cibernético en Santa Irene, un bonito pueblo  de algún lugar del planeta. Estamos por el año 2041.En ese sitio los robots y las personas se relacionan de forma natural. Alex vuelve para realizar un encargo de la Facultad de Robótica: la creación de un niño robot. Le recibe con mucha alegría su hermano David (Alberto Ammann) y Lana (Marta Etura), su pareja, que viven en medio de la inmensidad de aquellos bosques y nieves junto a su hija Eva (Claudia Vega). Esta preciosa muchachita es avispada y sorprendente. Alex y Eva desde el momento que se tropiezan por primera vez encuentran en su relación un punto de complicidad, así sucede, que sin darse cuenta los dos tienen el ánimo de sacar un buen proyecto adelante, pero las cosas no siempre salen como deseamos y aquí para la niña y el ingeniero las cosas se pueden complicar, más de lo esperado.

De la trama no voy a explicar nada más de lo dicho, excepto señalar que merece la pena considerar su sentido de lo imprevisto, su misterio, su acción y su lado sensible. Las muchas virtudes de “EVA” no han de buscarse tan sólo en la destreza de su director, en la tranquilidad de interpretación de Daniel Brühl, Marta Etura, Alberto Amman, Anne Canovas , Lluis Homar o la niña protagonista interpretada de forma fascinante por Claudia Vega, sino también en la vehemente banda sonora de Sacha y Eugueni Galperine, en la suntuosidad de fotografía (exteriores rodados en Barcelona, Suiza y el Pirineo Aragonés) de Arman Valls Colomer y en los colosales efectos visuales -que son una fuerte partida- realizados por Lluis Castells y Javier García, ambos se recrean luciendo su destreza, todo ello apoyado en el guion compartido por Sergi Belbel, Cristina Clemente, Martí Roca y Aintza Serra. Por todo esto y más, es una película que además de gustar a los amantes del cine de ciencia ficción gustará a todos por su relato sentimental, por lo que lo envuelve y por los conceptos reflexivos que proyecta con motivo de la humanización de las máquinas.

Kike Maillo empieza bien su carrera en la gran pantalla.

¿Qué ves cuando cierras los ojos?

Sin sobrevalorarla, tengo que decir que “EVA” es un buen entretenimiento para pasar una tarde otoñal, de cine…