Crítica: Grand Piano

Grand Piano - cartelEl nuevo trabajo de Eugenio Mira. Crítica de la película “Grand Piano”.

Pese a que han pasado cinco años desde su último concierto Ton Selznick (Elijah Wood ) vuelve al teatro con un público expectante por su regreso. Tiene miedo a no quedar bien, de no estar a la altura de lo que su estatus le exige. Alentado por su esposa (Kerry Bishé), de la que está muy enamorado, entra en el recinto, recupera fuerzas y se sienta al piano, al abrir la partitura se tropieza con una nota amenazadora, en la que se le conmina a ejecutar el mejor concierto de su vida si quiere salvar su vida y la de su esposa.

“Grand Piano” comienza con una trama para nada previsible por lo que nos sentimos bien esperando disfrutar de ella, expectantes caminamos entre fotogramas adentrándonos poco a poco en esquemas más usuales del cine. Las fortalezas de la película se van convirtiendo en insuficientes para deslumbrarnos, aunque como se parte de la base de un sólido e interesante guion de Damien Chazelle, el director juega con esos mimbres, los de saber qué pasa cuándo nos enfrentamos a un problema de considerables dimensiones: como son que un asesino ponga en jaque al principal músico del concierto y, de paso, cree la inestabilidad entre el público.

Imagen de Grand Piano

Al principio esto se mantiene, junto con una coherencia de argumento, todo durante unos estupendos primeros veinte minutos, luego viene la debacle de la historia y por tanto la debilidad del entramado: la intriga se cae y las escenas brillan por su falta de coherencia total, volviéndonos la mirada  hacia los tópicos y los patrones más recurrentes del cine, entrando desgraciadamente en un callejón sin salida donde no acabas de tener nada claro. Al final la historia se torna difusa, el mensaje queda escondido y la ficción no tiene el pulso de un thriller inquietante.

Queda decir que es muy interesante la idea y tiene buena ambientación, como siempre ocurre en las películas de Eugenio Mira, pero no sé hasta cuándo las rarezas cinematográficas de este director nos llegarán a enganchar. Me pasó con “Agnosia”,  justo cuando estás en lo mejor de la historia, te despiertas de forma violenta. El equipo que rodea “Grand Piano” había despertado mis expectativas sobre esta película…

La música de Víctor Reyes y la fotografía de Unax Mendía destacan. Y en el apartado interpretativo tenemos a  Elijah Wood como perdido en el personaje, John Cusack aparece unos minutos y para nada es lo que esperábamos y a la única que puedo valorar en positivo es a Kerry Bishé, y tampoco es que brille demasiado pero destaca sobre el resto. Los demás, aceptables simplemente. En resumen “Grand piano” para mí es una película endeble.

¿La recomendaría? La verdad es que no. Si la ven, opinen.

 

Crítica: Las brujas de Zugarramurdi

Las_brujas_de_Zugarramurdi

Anunciada y esperada. Con un reparto levemente reconocible tras las sesiones de caracterización necesaria, Álex de la Iglesia estrena su nueva película, conformando una especie de retablo donde la risa y la paranoia crean un efecto más que recomendable. Crítica de la película “Las brujas de Zugarramurdi”.

Con guión Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechevarría, la cinta nos narra la historia de dos parados españoles (Mario Casas y Hugo Silva) que cometen un atraco en plena Puerta del Sol de Madrid y huyen con una bolsa llena de anillos de boda. Inmediatamente son perseguidos por la policía (Pepón Nieto y Secun de la Rosa) y por la ex mujer de uno de ellos (Macarena Gómez). Se adentran en los bosques impenetrables de la Navarra profunda cayendo en las garras de una horda de mujeres enloquecidas que se alimentan de carne humana: las brujas de Zugarramurdi. Las brujas se comportan como brujas y se trasforman en una pesadilla para los pobres e inocentes hombres que resultan víctimas de sus habilidades. Ellas son como niñas grandes, manejadas por dos potentes brujas de estirpe (Terele Pávez y Carmen Maura). La eficacia irrefrenable de ellas frente a la simplicidad colosal de ellos les lleva a consumar múltiples brujerías, entablándose una disputa trepidante.

Álex de la Iglesia, el director español de inolvidables películas como “El día de la bestia” o “Balada triste de trompeta”, el maestro del encuadre cinematográfico más excéntrico de España, da muestras de hallarse en plena forma, como queda patente en esta nueva película.

Imagen de Las brujas de Zugarramurdi

La genial utilización de los puntos de humor casados en diálogos más que vigentes y usuales, bañan con su cuño personal una película no menos notoria. Álex de la Iglesia consigue un núcleo narrativo satisfactorio, con un fuerte talante cómico y de terror, en un itinerario cimbreante y ágil. “Las brujas de Zugarramurdi” es espléndida en su perspectiva actual y toda una demostración de cómo adaptar el gusto y la vitalidad comercial de un film. Plagada de alusiones a la relación de las mujeres, los hombres y la sociedad en que nos movemos, consigue que la clasificación de los tipos humanos a los que representan los personajes resulte totalmente natural en pantalla. “Las brujas de Zugarramurdi” disfruta de una fantástica fotografía de Kiko de la Rica y una música acertadísima de Joan Valent.

Muchos de los actores brillan a lo largo de la historia, destacando la sencillez de una destacada interpretación de Terele Pávez y Carmen Maura, sin olvidar tres de los primeros papeles que bordan igualmente Mario Casas, Hugo Silva y Jaime Ordoñez, no escatimando ni profesionalidad ni entrega a las escenas del principio y del interior del taxi, unas escenas en las que realmente consiguen conquistar al espectador. Igualmente, Pepón Nieto, Secun de la Rosa, Macarena Gómez, Santiago Segura, Carlos Areces, Gabriel Delgado, María Barranco, Javier Botet y Manuel Tallafé, secundarios que hacen una armoniosa y divertida interpretación. La necesariamente sobreactuada Carolina Bang se embute en la piel de la bruja más joven y una cuadrilla de más de cien mujeres extra transforman a conciencia los espléndidos escenarios de Zugarramurdi en un lugar fehaciente de brebajes y maleficios.

De la Iglesia delimita con mágica precisión los muchos hitos de una película imprescindible para amantes de la comedia negra. Una buena oferta de risas, creo que es la película más divertida del director vasco. Podría ser su mejor película si no fuera por un giro sorprendente, para mi innecesario que le resta equilibrio.

“El mensaje es sin duda rebeldía, porque hay cosas que uno no debe aguantar por mantener la mínima humanidad”: Álex de la Iglesia en una reciente entrevista.

Crítica: 15 años y un día

CArtel de 15 años y un díaCariño, ternura, generosidad,  belleza interior. Igualmente;  egoísmo, desamor, miedo. Dirección: Gracia Querejeta, con guión de la propia Querejeta y Santos Mercero. Crítica de la película “15 años y un día”.
El drama gira en torno a Jon (Arón Piper), un quinceañero conflictivo y desobediente que empieza a frecuentar con malas compañías. Para remediar esta complicada situación, y a raíz de una expulsión en el colegio, Margo, su madre (Maribel Verdú), decide enviarlo a un pequeño pueblo ribereño con su abuelo Max (Tito Valverde), un militar ya retirado. El estricto anciano intentará encauzar al chico a través de distintos aprendizajes de educación y disciplina, su madre piensa que quizá Max pueda enderezarlo. Pero a Jon le gusta vivir peligrosamente y su abuelo se ha convertido en un hombre de costumbres tranquilas. Los dos tendrán que enfrentarse a sus limitaciones y a sus miedos.

Trabada de forma que se entrevén las ausencias presentes en el cine de esta directora.
Una historia que si bien puede parecer sencilla, está llena de matices. Uno de los aspectos más acertados es la forma en la que se transmiten los sentimientos de los personajes, con una mera expresión fisonómica o un gesto explícito son capaces de decir más que la palabra. Incluso los lienzos visuales que delinea la directora parecen decirnos lo que la historia transmite en cada momento; con recursos profundamente emotivos desde la narración,  y valores generosos y sencillos, Querejeta no muestra a los personajes en términos de buenos o malos, culpables o inocentes, muestra personas que se equivocan, que enfrentan momentos malos y que viven situaciones cotidianas, siempre acentuadas por el sello inconfundible de la directora. Hablamos de una película en la que se respiran huellas de abnegación, un trabajo que se define en sí mismo.

Imagen de 15-anos-y-un-diaInteresante que una película refleje algo tan sencillo, que los sentimientos afloren y que lo hagan de forma tan discreta, sabiamente.

A pesar de la irresistible calidez del enfoque que adopta la directora y la evidente destreza de que hace gala Maribel Verdú y el entrañable Tito Valverde descubriendo a unos inmensos personajes; a pesar de la lograda recreación, el vestuario, los conseguidos interiores, la fotografía de Juan Carlos Gómez que logra una imagen perfecta  y la música de Pablo Salinas, acertadísima; a pesar de todo ello, “15 años y un día” puede resultar una película más de adolescentes rebeldes. Para mí no lo es.
“15 años y un día” disfrutó de gran éxito en el Festival de Cine de Málaga y ofreció a su directora visitar con laurel algunos festivales más. Está preseleccionada para representar a España en los próximos premios Oscar.

Crítica: Alacrán enamorado

alacrán-enamoradoEl hilo motor de la historia nos lleva a ver la forma de vida de varios individuos envueltos en acciones incomprensibles, muy repulsivas. Son jóvenes que siguen a un líder. Jóvenes violentos. Santiago A. Zannou nos presenta su nuevo trabajo. Critica de la película “Alacrán enamorado”.

Guión de Santiago A. Zannou y Carlos Bardem basado en la novela homónima de Carlos Bardem, la música de Wolfrank Zannou y la fotografía de Juan Miguel Azpiroz.
En “Alacrán enamorado”, Santiago A. Zannou hace con la literatura de Carlos Bardem un cuajado film social con fondo real y melodrama intimista. Julián (Álex González) y su amigo Luis (Miguel Ángel Silvestre) son dos chicos de barrio que forman parte de una banda de violentos neonazis liderada por Solís (Javier Bardem). Julián frecuenta un gimnasio, donde, gracias a la disciplina del boxeo, a la nobleza de su entrenador (Carlos Bardem) y al amor de una joven mulata (Judith Diakhate), irá cambiando poco a poco de mentalidad. Entonces empieza a alejarse del grupo, pero Luis no está dispuesto a consentirlo empleando todas las artes de su maldad. Julián no tendrá forma de evitarle.

Una enfoque sobre una pequeña parte de la juventud mostrada en escenarios muy creíbles, un espejo de la colectividad, una película sin disimulos, estimulante y a la vez deprimente, en un cine sencillo, de personajes y de rostros, un cine que atrae a la reflexión y que muestra el mundo desde una perspectiva diferente y algo desconocida, pero que existe, que está ahí. La película funciona con precisión, sin giros que nos sorprendan, con admirable pasaje expresivo y suficientes elementos de acción. La parte más negativa es en cuanto a la historia en sí misma, no se eleva por encima de otras obras semejantes que hemos visto con anterioridad. Es inevitable hacer comparaciones con “Million Dollar Baby” de Clint Eastwood y con “American History X” de Tony Kaye, por tanto puede parecer tan previsible como tópica, una caracterización de personajes básica y algunas convenciones narrativas que al final te pueden dejar la impresión de estar asistiendo a un espectáculo repetido.

Imagen de Alacrán EnamoradoPor otra parte, creo que Santiago A. Zannou tiene entre sus virtudes y atractivos cinematográficos la originalidad, el punto de partida, los objetivos, y en esta película indudablemente, además, cuenta con la ayuda añadida del inmenso Álex González a quien le entrega la espalda adusta, sudorosa, valiente y humana de Julián. El actor se reivindica con una interpretación magnífica, encarnando a un chico malo que encuentra su salvación descubriendo el amor. El otro gran triunfador de la película es Javier Bardem, su personaje, arquetipo perfecto de un cabecilla de extrema derecha. Carlos Bardem no se puede quedar atrás con un muy buen trabajo.

Ésta es una película para todos aquellos que creen que las ideas y los sentimientos existen a prueba de violencia y desprecio.

“Alacrán enamorado” está preseleccionada para los premios Oscar 2013