Crítica: El médico alemán – Wakolda

Cartel de El médico alemán - WakoldaLucía Puenzo nació en Buenos Aires, en el año 1976, es escritora y directora de cine. Con su primera película, “XXY”, ganó el Gran Premio de la Crítica en Cannes 2007, el Goya a la Mejor Película Extranjera y ser elegida para formar parte de la programación del ciclo New Directors New Films del MoMA de Nueva York. Su segunda película, “El niño pez”, abrió la sección Panorama del Festival de Berlín en el año 2009. Su tercera película, que ahora comentamos, ha sido parte de la Selección Oficial del Festival de Cannes y del Festival de San Sebastián 2013. Crítica de la película “El médico alemán- Wakolda”.

Basada en su propia novela Wakolda, Lucía Puenzo construye un guion de ficción basado en lo que la historia real nos ofrece. Habla de Josef Mengele, oficial y médico en Auschwitz . Inicialmente se hizo famoso por ser uno de los médicos de las SS que supervisó la selección de prisioneros al llegar a los campos de exterminio, por tener la determinación de quién iba a ser asesinado, pero es mucho más conocido por realizar experimentos con estos prisioneros, seres humanos entre los que se incluían niños. Mengele fue llamado el «Ángel de la Muerte» y terminada la guerra vivió escondido en Alemania para más tarde huir a Argentina. En América del Sur escapó a la captura durante toda su vida.

La sinopsis que nos ofrecen es ésta: En el verano de 1959, un médico alemán (Alex Brendemühl) conoce a una familia argentina en la Patagonia, y se suma a ellos, en caravana, por la ruta del desierto. El viajero no es otro que Josef Mengele, uno de los criminales más grandes de la historia. Esta familia revive en él todas las obsesiones relacionadas con la pureza y la perfección. En especial Lilith (Florencia Bado), una adolescente con un cuerpo demasiado pequeño para su edad. La fascinación es mutua: en pleno despertar sexual, Lilith siente una inquietante atracción por ese forastero. Desconociendo la verdadera identidad del alemán, al llegar a Bariloche, Enzo (Diego Peretti) y Eva (Natalia Oreiro) lo aceptan como primer huésped de la hostería que poseen, a orillas del lago Nahuel Huapi. Aunque el extraño personaje les genera a los anfitriones cierto recelo, progresivamente se verán seducidos por sus modos, su distinción, su saber científico y sus ofertas de dinero.

imagen de El medico aleman“El médico alemán- Wakolda” es una película de poca acción y buenos toques de drama, mantiene atento al espectador desde el primer minuto por intensidad y buena dirección. La trama plantea desde el inicio elementos de thriller poniendo cuidado máximo en los detalles argumentales. Con una calidad visual digna de ser resaltada, la historia evoluciona bastante sin giros ni sorpresas, con solidez. En general, convenientemente explotados los elementos dramáticos, dando buena simetría a lo que Puenzo quiere contar, se disfruta a pesar de no describir con el realismo por el que otros exponentes del género ya se distinguieron. Inteligente profundización en los recónditos espacios de una personalidad perturbada hasta límites insospechados de la maldad.

El reparto: Àlex Brendemühl, Natalia Oreiro, Diego Peretti, Elena Roger, Guillermo Pfening,Ana Pauls, Florencia Bado, Alan Daicz, Abril Braunstein, Juani Martínez. Geniales. En la música Andrés Goldstein, Daniel Tarrab. La fotografía corre a cargo de Nicolás Puenzo.

Una ojeada a esta propuesta basta para contextualizar la carrera de Lucía Puenzo y apreciar toda una creación de trabajos significativos. Acertó la joven escritora, acertó la cineasta.

Mi admiración para la familia Puenzo. Suerte en los Oscar para los que ha sido propuesta por la Academia de Cine argentina.

Crítica: El último Elvis

Cartel de El último Elvis“El ultimo Elvis”, película de nacionalidad argentina, escrita y dirigida por Armando Bo, se adentra en los sentimientos. Una película en la que veremos hasta dónde sería capaz de llegar un hombre para salvar sobre lo que se cimenta su vida: sus ideales, sus sueños.
Nicolás Giacobone es Carlos Gutiérrez, «Elvis», un cantante separado que vive en un olvidado barrio de Buenos Aires y que tiene una pequeña hija llamada Lisa Marie (Margarita López), con la que se encuentra en pocas ocasiones. Siempre vivió a su aire como si fuese la reencarnación de Elvis Presley, negándose a aceptar su realidad. Pero está a punto de alcanzar la edad que su ídolo tenía al morir y su futuro se muestra vacío. Una situación inesperada lo obliga a hacerse cargo de su hija. En esos días, Carlos logra conocerse como padre y Lisa Marie aprende a aceptarlo tal cual es. A partir de ahí, Carlos se encontrará frente a una encrucijada.

El cine de autor, “cine humilde”, últimamente me está deparando incontables alegrías. Esa pureza, ese lenguaje visual tan extremo, tan desnudo, ese filo punzante que tiene, es para mí algo adictivo y valioso. En esta ocasión le ha tocado a Armando Bo, el escritor del guion de la película “Biutiful”, de Alejandro González Iñárritu que protagonizó nuestro querido actor Javier Bardem en 2010. El joven director de cine se estrena en la dirección con 34 años y acabará de encontrar su sitio a tenor de lo visto en esta obra. Él continuará facturando cine pero este inicio siempre lo recordaremos. Nicolás Giacobone, su actor principal, también hace su primera incursión en la gran pantalla protagonizando este film sobre imitadores, música y traumas, con un carisma entrañable e ingenuo dando vida a miedos, temor, sufrimiento, remordimientos, valentía, tristeza, impotencia y alegría. El debutante actor se mete en la piel de Elvis como metido está en la piel de Carlos el arquitecto que imita al cantante, sin duda inmejorable su desarrollo del personaje complejo, ese hombre robusto y poco agraciado. Un buen inicio para su carrera.
“El último Elvis” es la historia de una vida, como tantas, menos llena de aciertos que de equivocaciones, más escasa en júbilos que en tristezas, pero sin demasiadas espinas que hagan provocar el llanto.

Con un estilo visual y musical más que armonioso, Armando Bo firma esta película que a duras penas sorprende pero que no decepciona en absoluto. Puede que la historia ya nos la sepamos de memoria, que nos resulte familiar, pero hay en ella un subrayado de sutil emotividad, un tono dramático e intenso. Al director se le percibe siempre manejándose en una postura sobria Imagen de El último Elvisy contenida para intentar abordar cada escena de la forma más honesta, en cada minuto la intriga que se mueve sobre una vida desordenada es mayor gracias a la magistral mezcla de sentimientos que fluyen y ahí radica la fuerza de este film, su argumento generoso y lo que este provoca. La banda sonora de Sebastián Escofet cuenta, con suave cadencia, una historia soledades que puede ser reconstruida en nuestra imaginación a partir de las mínimas piezas del puzzle que el director nos entrega.

Palabras del director en una reciente entrevista: “Imbuido de cine desde pequeño, siempre pensaba en qué tema escogería para mi primera película. La temática sobre la falta de personalidad, la negación, el querer ser otro siempre me atrapó. También el tema de la fama: cómo la gente endiosa a otros. Mi familia era relativamente famosa, no grandes estrellas pero uno ve cómo se acerca la gente en la calle y eso siempre me sorprendió. Todos estos temas los puse en la película.”

Crítica: 7 cajas

7 cajasLo que encierra esta película son vidas reales movidas en una atmosfera ominosa que aproxima el relato al universo de lo irracional. Critica de la película “7 Cajas”.

Víctor (Celso Franco) es un carretillero de 17 años que trabaja en el mercado 4 de Asunción, un mundo hostil y muy competitivo. Necesita conseguir dinero y en ese momento tan oportuno recibe una propuesta bastante insólita: transportar siete cajas cuyo contenido desconoce a cambio de 100 dólares. Con un teléfono móvil prestado Víctor emprende el viaje. Debe cruzar tan solo ocho manzanas, pero las cosas se le van complicando durante el trayecto. Cuando se hace de noche, Víctor se da cuenta de que se ha involucrado en un asunto demasiado peligroso.
Tras una larga y luminosa carrera, -su primer corto lo realizó con 11 años-, Juan Carlos Maneglia se lanza a la dirección, además de encargarse del guión y la producción de esta película junto con Tana Schémborí. Una película que se ganó al público desde el momento de su estreno. Con “7 cajas”, sus realizadores han destilado una densa mixtura de fortaleza desesperada, negocios de doble filo y angustias amarradas a morideros de ilusiones.

Hay algo inevitablemente atractivo en la película “7 Cajas”. No por tratarse de una pequeña producción sin gran despliegue de estrellas ni efectos especiales, sino precisamente porque siendo humilde su producción sube alto como la espuma. Fue nominada a mejor película hispanoamericana en los últimos premios Goya, Premio de la Juventud en el Festival de San Sebastián, y alguno más que no enumero, pero debieron ser más, porque se mueve en la pulcritud y la veracidad. Es una película seria desde el comienzo al final. A la escritura del guión de Juan Carlos Maneglia, que teje una historia excelente y a la autoconsciente importancia de desarrollarlo, se le añade una severidad en el tono y el timbre narrativo que pone un buen signo intrigante; una intriga que de repente mortifica gratamente, convirtiendo lo que pudo ser un trabajo sencillo en un infierno de persecuciones y víctimas.
7 cajas imagenLa música de Fran Villalba pone un tono sentimental y delicado. La fotografía de Richard Careaga recrea los barrios pobres con hermosa y fiel luminosidad y pasando al reparto, me parece acertadísimo, no se me ocurren actores mejores para cada personaje, magníficas interpretaciones. Celso Franco, Lali Gonzalez, Nico Garcia, Paletita, Manu Portillo, Nelly Davalo, Mario Toñanez, Roberto Cardoso y Jin Hyuk Johnnykin son algunos de los intérpretes.
Siempre o casi siempre buscamos en el cine el matiz espectacular y atractivo de la historia, pero también es difícil sustraerse al hechizo de creer que estamos contemplando la auténtica realidad aunque la historia forme parte de la ficción. Nos reconforta ver que alguien con pocos medios da un definitivo corte de mangas al apoltronamiento mental de muchos cineastas poderosos.
Juan Carlos Maneglia nos pone el estómago del revés y nos abre los ojos a realidades que ignorábamos. ”7 Cajas” es una película sobre la impotencia de la miseria y la pobreza, y sobre la capacidad del miedo y la ambición, que puede hacer cualquier cosa para extraer lo peor de cada cual.

Crítica: La cara oculta

CartelCrítica de la película “La cara oculta”. Andrés Baiz, nacido en Cali,  Colombia, en  1975, es director de cine y guionista. Su primer largo, en el año 2007, “Satanás” le hizo ganar el premio a mejor película y mejor actor en el Festival de Cine de Montecarlo. Ha trabajado desde muy joven dirigiendo cortos, vídeos musicales y algún documental; en 2010 realizó “La cara oculta”, una claustrofóbica película, que hoy recobro, rodada entre Barcelona y Bogotá.

Esto es lo que nos contaba la productora sobre la película: Adrián,(Quim Gutiérrez)  un músico de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, y su novia Belén, (Clara Lago) parecen estar muy enamorados. Pero cuando Belén empieza a dudar de su fidelidad, desaparece sin dejar rastro. Afligido, Adrián encuentra consuelo tanto en la música como en los brazos de Fabiana, (Martina García) una joven camarera. A medida que crece la pasión entre ellos, empiezan a hacerse preguntas sobre la misteriosa desaparición de Belén.

Realizar una sinopsis de esta película sin acabar con el interés por su intriga, es harto difícil. Así que lo dejaremos aquí, con la esperanza de que el espectador se mantenga en ascuas hasta el final. Los propios productores han caído en un grave error al realizar un tráiler que destripa por completo el suspense. No lo vean, por favor.

“La cara oculta”  nos adentra en un aceptable relato de intriga fresco y vistoso.

Buena película para visionar si acabamos de sufrir un desengaño amoroso, nos servirá a modo  de premio para dejarnos de boberías,  superar el momento lúgubre  y sentir la vida como un abrazo. “La cara oculta” nos coloca ante los ojos una verdad: no podemos controlar casi nada, nos empeñamos en organizarnos, en planificar lo que queremos, en fabricar nuestro mundo personal y  pensamos, creemos,  que ejercemos el control de todas directrices sin querer percatarnos de que el azar juega en todo un papel muy importante, un error en una decisión rápida e infantil, hará las veces de espejo donde morbosamente se reflejará todo nuestro arrepentimiento.

En esta película Baiz utiliza magníficamente la ausencia de sobresaltos  visuales creando la inquietud desde la naturalidad, sin ficción ni efectos especiales,  la sucesión en la historia es espléndida, jugadas muy sagaces para conservar siempre el interés,  expresiones concisas y simplificadas, formas contenidas, equilibradas y sobrias,  y  unos personajes que ahondan en lo que el tema merece.

Puedo pronosticar que en su próxima película tendrá muchos espectadores esperando, solo queda desearle suerte.