Crítica: La vida privada de Pippa Lee

Cartel“La vida privada de Pippa Lee” es un melodrama basado en la novela de Rebeca Miller, autora del guión y directora de la película. El argumento de esta película entra en las vicisitudes de Pippa Lee una guapa mujer de cincuenta años que arrastra con bastante desgana un matrimonio desigual, su marido treinta años mayor que ella, un poderoso editor que ejerce sobre ella una labor protectora y heroica. Pippa ha vivido siempre a su resguardo, ahora los hijos han crecido y las paredes de su vida están resquebrajadas, su pasado no la deja en paz, los recuerdos vivos de una madre indeseable se repiten quitándole el aliento del presente, que tampoco es para tirar cohetes. Pero pronto se verá en un lugar que muchas veces imaginó y que nunca creyó pudiera alcanzar.

La aureola de directora moderna capaz de renovar y dignificar el cine, e introducirse en un futuro ambicioso, nos hacen prever la forma que tendrá de abordar el tema Rebeca Miller. Esta directora se ha atrevido a adaptar su novela, de crisis de matrimonio, alcoholismo, e inconformidades, dándole un aire comedido, mostrando todo lo grave como si no ocurriera nada,  parte de un sentimiento claustrofóbico, que recrea y adorna hasta lo innecesario.

“La vida privada de Pippa Lee” retrata sentimientos que se esconden y se reprimen, en un matrimonio con una enorme diferencia de edad, ella ejerce de enfermera, de cuidadora de un hombre que a pesar de todo la engaña, en la mayoría de estos casos, no  existe el amor, sólo la posibilidad, posibilidad que encierra a la mujer en la más insegura de las celdas.

Puede que sea más profunda que lo que a priori aparenta y debiera demostrar, sueños y deseos que el personaje no tiene la libertad de sacar, o quizás es que, a mí, me ha pasado lo peor que puede pasar cuando sales de ver una película: “la reinvención”, crear mentalmente tú el guión mientras bajas las escaleras, entre butacas. Sí, creo que a esta historia se le podía haber sacado más, quizás para decir todo lo que pienso tendría que desvelar  parte de la trama, y eso no es correcto.

En fin, que en esta su cuarta película yo, esperaba más de esta polifacética directora pero le faltan méritos para valorarla positivamente, sin duda la intensidad del film hubiera sido otra, si el trato no hubiese sido tan benévolo.

De muy diferente signo, resulta la cosa, si hablaos de los actores, en el reparto, Robin Wright, Alan Arkin, Keanu Reeves, Julianne Moore, Winona Ryder (Cisne negro) , Mónica Bellucci y algunos más. Este campo es el único que sobresale, si su interpretación no pasa a la historia, ellos no son responsables, pues funcionan perfectamente en todo el recorrido de film, lástima. Deja la amarga sensación de que le falta más desarrollo en el centro del conflicto.

Obviarla, decididamente.

Crítica: Un regalo para ella

Cartel“Un regalo para ella” es una obra póstuma del director de “Germinal”, “Uranus”, “El manantial de las colinas” y un sinfín de películas mas, Claude Berri. Francois Dupeyron (“Qué es la vida”, “Clandestino”, “La machine”) retoma el trabajo tristemente abandonado por su antecesor. Con la cabeza y las manos actuando solas y los pies en los pedales de la bicicleta.

Así empieza esta película en cuyo argumento se encierra la vida de una pareja que celebra su aniversario, el quinto. Ella Nathalie (Mathilde Seigner), él, Jean- Pierre (Alain Chabat).  Nathalie ya tiene su regalo, una pluma, pero Jean-Pierre no sabe, no encuentra el regalo adecuado, de repente se le ocurre la maravillosa idea de comprarle a su chica una mascota y nada más atractivo en estos casos que un perrito, un bulldog. La sorpresa es increíble, no podía haber  tenido mejor acierto, le ponen de nombre Trésor, Nathalie no cabe en sí de alegría, mima al  perro, lo acuesta en el dormitorio, en fin, que, lleva los esmeros perrunos, al máximo y, claro, esto a Jean-Pierre le mosquea un poquito, y es que además el can ronca, aquí empiezan los problemas de esta fenomenal pareja.

“Un regalo para ella” es una comedia costumbrista, que parece banal, pero analizando el desarrollo de la narración, no es para nada simple, nos muestra un trío amoroso, el perrito, es el catalizador, que hace que fluyan las frustraciones de los personajes y salga a la luz el desgaste de la pareja, la relación de ellos se había convertido por consenso tácito en una coexistencia tolerada, antes del aniversario, ya carcomida, y el animalito es el detonante que la hace saltar por los aires.

Esta narración de tono muy francés, me ha hecho pasar una hora y media extraordinaria, es una película muy agradable, no tiene pretensiones rompedoras. No es la película que esperábamos viniendo de donde viene ni innova de forma alguna el mundo del cine, en eso creo que estaremos de acuerdo, pero también valoraremos, su peso como entretenimiento, hace años la película “Beethoven” llegué a verla varias veces, pues “Un regalo para ella” es semejante, una historia que empieza bien, se complica, para después volver a componerse bellamente tierna.

No sería justo olvidar algunos detalles curiosos, como la forma de llegar a la comicidad por medio de los encantadores chuchos, hay varias escenas donde los gestos y los detalles son buenísimos y contribuyen al resultado, decisivamente.

El elenco interpretativo está encabezado por Alain Chabat, actor frances de renombre internacional, además de haber hecho pinitos en la dirección con “Asterix y Obelix: Mision Cleopatra”, película que produjo Claude Berri; junto a él, Nathalie Seigner, compone un personaje encantador. El resto del reparto funciona adecuadamente en esta comedia, que mirándola bien, es más seria de lo que parece.

Con todo lo dicho, me atrevo a recomendarla, es entretenida y no ofende  la inteligencia de los espectadores, no tiene mucho para destacar pero tampoco para criticar, queda una aceptable película que irradia simpatía y nos sumerge en el eje de una revuelta sentimental.

Crítica: La boda de mi familia

Cartel8 de julio, el día empieza brumoso, el calor, ya temprano, despertó bastante fuerte, dijeron los informativos que en Andalucía se alcanzarían cuarenta y cuatro grados a la sombra, aquí en Madrid algo menos, lo ideal para una tarde así, una fresquita sala de cine. La película elegida “La Boda de mi Familia”, de Rick Famuyiwa, en cuyo análisis no me voy a extender demasiado.

El argumento nos lleva a la vida de unos enamorados que hasta ahora se amaron en secreto, su amor les hace pensar en casarse y aquí es donde empieza la película y la complicación de los personajes. Lucia, la novia (America Ferrera), Marcus, el novio (Lance Cross). Las familias de estos chicos están enfrentadas por diferentes causas que ocurrieron hace tiempo, a lo que se suma que pertenecen a razas diferentes y que los padres de ambos son bastante testarudos; en fin, que pasarán por peripecias divertidas para nosotros pero muy problemáticas para ellos. A pesar de ello, siempre por encima de todo está el amor y esta parejita se ama profundamente.

Como ya he dicho esta comedia no se presta demasiado a un análisis, sí voy a comentar, el guión, el desarrollo y su efectividad.

Lo cierto es que el guión no es el pilar para alcanzar un gran éxito comercial, me parece una imitación de los éxitos (no diré títulos) que tanto hemos visto en la comedia romántica americana, el guionista no modela, no esculpe su trabajo, no se adentra en las atentas percepciones de un publico ávido a disfrutar de las dotes artísticas de un buen escritor de comedias; aún así, la oferta de romanticismo y diversión hace que nos olvidemos un  poco de la clonación que estamos viendo.

“La boda de mi familia” se desarrolla, con las obvias características y exposición de personajes que la comedia americana acostumbra, en este caso el enfrentamiento de las familias podría haberse llevado hacia un toque de comedia negra que la hubiera hecho más atrayente y gratificante, más original.

Si nos acercamos a “La boda de mi familia”, desde su efectividad, no puedo negar que a mí me ha hecho reír, consigue así lo que pretende, nos hace pasar el rato, nos hace sonreír, pero está claro que es sólo un producto comercial sin más.

Lo peor, como decía, la ausencia de situaciones que hagan que la recordemos por algo que nunca antes habíamos visto.

Como positivo, el grupo de actores, además de los protagonistas, Forrest Whitaker, Carlos Mencia, Regina King y Taye Diggs que ponen gracia e ingenio suficiente para contagiar una buena onda y constituir un punto a favor de esta película.

En definitiva, un film gastado, para pasar el rato, como la mayoría de las comedias que vemos últimamente, lo puedo recomendar a quien quiera emplear una tarde viendo un manojo de tópicos y situaciones habituales, y esbozando unas buenas y necesarias risas.

Crítica: En pata de guerra

Cartel de la película de Roger Kumble“En Pata de Guerra” es otra comedia americana sacada del saco, en este caso mete la pata (hablamos de patas) el director americano Roger Kumble, que desde “Crueles Intenciones” no ha vuelto a tener un serio acierto a la hora de mostrar su cine. Con esta “divertida” película una vez más da ánimo al público para recomendarle que se aplique en la profesión e imagine, cree, fabrique cine, que tenemos ganas de aplaudirle.
Chicago es su ciudad pero su nuevo trabajo está en Oregón, en la construcción de una nueva urbanización que según los acuerdos respeta el medio ambiente, su misión, supervisar las obras. A Dan Sanders (Brendan Fraser), su mujer Tammy (Brooke Shields) y su hijo adolescente Tyler (Matt Prokop), acostumbrados a vivir en la ciudad, esta vida de naturaleza les resulta asfixiante, además está su rígido jefe Neall (Ken Jeong) que les presiona para que su “mina de oro”, que es este proyecto, se realice según lo previsto. Los problemas de Dan y de su familia no han hecho más que empezar, pues los animales del bosque conocen su gran parte de culpa en la invasión de su entorno natural y la destrucción de su ecosistema.
Examinar el argumento y hacer un análisis no tiene sentido, “En Pata de Guerra” es tan simple y tan insustancial, que mi ánimo a comentarla es nulo, es una comedia americana de consumo, construida con tópicos y chistes trilladísimos, con una retahíla de sucesiones absurdas de baja calidad y de nula composición ética. Lo que se narra no tiene el más mínimo asidero, circunstancias llenas de ligerezas que pasan de lo que pretende a un rechazo natural por parte del espectador al que humilla al tratar como a un idiota, En definitiva, una comedia malograda, que no saca a relucir conceptos nuevos sino que sólo muestra los clichés más utilizados en el género. A pesar de ser una redundante y gastada alternativa, la propuesta es inconsistente y deja ver muchas flaquezas de un guión inefectivo que no entusiasma en ningún momento.
Tiene un mal desarrollo de personajes, histriónicos y fuera de lo que es una seria figura de entretenimiento, en cuanto al reparto, es inconcebible cómo no puede haber ni uno sólo que haga un papel, al menos, decente. Bredan Fraser está rematadamente mal, no espero un papel fantástico de este actor pero en la película anterior “Medidas Extraordinarias” hace una interpretación aceptable, aquí en “En Pata de Guerra”, -vaya con el titulito-, Fraser se pierde en la mediocridad de la imbecilidad. De los demás intérpretes no voy a opinar por separado. Como he dicho, está todo maravillosamente escogido: guión, reparto, dirección de actores, efectos especiales, sonido, para que de este conjunto salga esta majadería.
Si pensáis en una película innovadora que de su visionado salga algo positivo, prescindir de ver esta película sería muy acertado.