Dos canguros muy maduros

Desde América nos llega este film, conducido por Walt Becker, un director que al escuchar su nombre nos ponemos sobre aviso pues su anterior película “Cerdos Salvajes”, ya nos dejó un mal sabor de boca. Aún así, le damos otra oportunidad, pasando a ver “Dos Canguros muy Maduros” y ésta es la historia…

Un divorciado con muy mala suerte en el amor y un soltero divertido son amigos y están a punto de hacer el negocio de sus vidas, pues la empresa donde trabajan va a firmar un contrato millonario con otra firma japonesa importantísima. Sin embargo, todo se paraliza cuando tienen que hacerse cargo de dos chicos mellizos, niño y niña, una labor para la que no están preparados. Por ese motivo van del caos a la ruina. Pasan mil peripecias desastrosas, y también descubrirán, cosas positivas que hasta ahora no habían vivido.

La trama es totalmente sorprendente, pero no en el sentido bueno de la  palabra, porque si  John Travolta (Desde París con amor) y Robin Williams son dos actores mayores y se les da un guión coherente, no hacen el ridículo tan bochornoso que aquí vemos. Pero si trabajan en el guión del que estamos hablando, entonces no los salva nadie de caer en la estupidez más brillante. ¿Por qué dos actores de esta talla se agarran a un trabajo así? Todavía a Travolta lo podemos justificar porque ha metido en la película a su esposa y a su hija, pero… y Williams, en qué piensa. Con la buena imagen que tenemos de él a través de tantos personajes entrañables que ha representado. La película es pasmosamente tonta, parece que lo que en realidad pretende es dejar una mala imagen de estos dos buenos actores, es una imbécil y mezquina farsa, una patochada, que duele por la vergüenza ajena que produce.

Lástima, pero estamos en fiestas navideñas, días en los que se visitan las salas del cine con más asiduidad. Esto es una comedia y no debo dejar una crítica tan fulminante, pues lo mismo alguien puede decir que le ha gustado, que se ha reído mucho, que paso un rato fenomenal viéndola,… pues todos mis respetos, además así ya justifica el precio de la entrada, pero a mí sólo me ha servido para borrar de mi mente durante una hora y pico todo el encanto de estos dos brillantes actores Hollywoodienses.

Una cinta de malogrado guión, que no logra enganchar con su insípido y apagado trazado.

Calificación un tres de diez.

Spanish movie

No sé vosotros, estimados cinéfilos, pero yo tengo que decir que la película, me ha hecho reír, a pesar de que no puedo dejar de admitir que es una tontería. Lo que sí es una reflexión que dormita en mí desde hace tiempo y que hoy os la comento aquí, es… ¿cómo se proyecta la idea de hacer una película así? Se  reúnen unos amigos un sábado alrededor de unas cervezas y en plan “vamos a pasarlo bien”, hacen su guión poco trabajado, ponen un dinerillo a escote, y ala, la película al cine, no sé, pero creo que la cosa debe de ir por ahí, o casi. La verdad es que entrando en tema de calidad cinematográfica, pues qué os diría yo, no tiene ningún tipo de grandes pretensiones, aborda de forma chispeante los entresijos de varias películas, parodiando a unas con menos gusto que a otras, eso sí, no copia para nada las hechas por los americanos. Tiene  sello made in spain.

Nos deja visionar una pegatina de tópicos, de bajo resultado, con situaciones, desbarradas y peripatéticas, que derivan en un caos burlón, con un enorme grado de  surrealismo de tal manera que el disparate y el delirio se hacen dueños de la pantalla.

No contiene ninguna  elaboración.

Si bien, no será una obra que pase a formar parte de los anales de la historia del cine español,  hay que reconocer que es una propuesta que te arranca la carcajada.

El elenco de actores es adecuado para esta representación.

Si eres amante de los buenos guiones, de las puestas en escena sólidas, de los diálogos fluidos e inteligentes pero lo que quieres hoy es pasar un rato de risa sin tener que molestar a tu cerebro, “Spanish Movie” es tu película.

Seguro que te agrada ver a Buenafuente y a Berto pitufeando, a los chicos de “La hora chanante” y “Muchachada Nui”, destacando a Joaquín Reyes, un fauno que te desternillas, la guapísima Alexandra Jiménez, emulando a Penélope Cruz como Ramira en volver, la experta en parodias Silvia Abril buenísima, y el polifacético Carlos Areces, en el papel más polémico de la película. Todos bajo la batuta de Javier Ruiz Caldera.

La risa relaja tensiones, practiquémosla.

Cuando menos te lo esperas

La semana pasada, de viaje a Galicia, en el autobús, para amenizar el recorrido, nos pusieron la película “Cuando menos te lo esperas”, una cinta del año 2003 que yo visioné en su momento y que entonces me resultó estupenda. Ahora, al verla en la pantallita del vehículo, ha pasado a formar parte de mi animada vivencia, de nuevo Diane Keaton con su elegancia y personalidad, mostrando la madurez femenina y Jack  Nicholson trasmitiendo esa química tan personal y tan efectiva.

Otra vez volví a disfrutar de la risa incontrolable que esta película produce.

La historia es sutil a la vez que mordaz, totalmente creíble y encantadora.

Nicholson es un hombre mayor que no cree en la pareja y Keaton una mujer de la misma edad, que ha renunciado a encontrar un nuevo amor.

Este largo fue ganador de un Globo de Oro a la mejor comedia y la Keaton fue nominada al Oscar a la mejor actriz.

Fue premiada por el público con gran éxito de taquilla.

“Cuando menos te los esperas” no es una comedia más, también sirve como punto para la reflexión sobre aspectos profundos de la vida, nos muestra de manera  sensible y cómica cómo vamos mutando al llegar a “una edad”, y  cómo sobrevivimos de acuerdo a las viles reglas que el juego de la vida nos impone.

Si tenéis ganas de pasar un buen rato, tirar de videoteca y divertíos.

Julie & Julia

Historia real de Julie Powell (Amy Adams), una mujer que sintiendo que está desaprovechando su vida decide tomarse un año digamos “libre” y se dedica a hacer recetas de cocina, tomando el libro que escribió Julia Chil (Meryl Streep, No es tan fácil) como ejemplo. Chil es la cocinera que cambió el modo de alimentarse de los americanos, un libro sobre cocina francesa que Julie va plasmando receta tras receta en un blog al que increíblemente se enganchan montones de seguidores del arte culinario.

Nora Ephron nos cuenta la historia de esta escritora sacando el guión de su propio  libro. Es una producción muy arriesgada pues el carácter de este testimonio no ofrece mucho interés. Yo soy un poco fastidiosa a la hora de comentar  las comedias y con esta quiero ser benevolente por tratarse de un tema que resalta un poco el mundo de un tipo de mujeres…, pero es que la directora arriesga tan poco que a medida que discurre la cinta hacia la resolución final pierde la compostura y se hace larga y tediosa, tiene pocos toques de humor y pocos románticos. No ha sabido plasmar en la pantalla lo que realmente se puede transmitir del relato, la historia de dos mujeres que buscan el camino de la felicidad cada una a su manera.

Una cinta tolerable, no una gran película, apenas alcanza su propósito.

Lo mejor Meryl  Streep dando vida a esa cocinera locuaz y excéntrica.

El papel de los actores masculinos apenas visible.

Película demasiado larga, muy femenina, con una disparidad amplia, que se hace dulce como pastel pero resbala como la mantequilla.