Precious

Del director: Lee Daniels, basada en la novela de Push Sapphire, “Push”, nos llega este drama desgarrador, esta adaptación para el cine sólo cambia el nombre pero el contenido de la historia sigue siendo el mismo. Daniels, importante cineasta del cine independiente americano, que desarrolla a veces su faceta de actor, otras la de guionista y otras la de productor. En el apartado de dirección aborda su tercer trabajo, los anteriores: “Mosters Ball” y “Shadowdoxer”, la última de estreno sólo en DVD.

Cómo explicar tanta desgracia en unos renglones, una historia demoledora. Precious es una chica de dieciséis años con una obesidad que la limita en algunos aspectos y que además sufre en su triste vida todas las desgracias que podamos imaginar; maltrato físico y psicológico, marginación social, madre a los doce años de una niña con síndrome de Down, rechazo de sus iguales, violaciones repetidas por parte de su padre y de su madre, y un sinfín de altercados más. Creo que la novela representa la vida de Push Sapphire (su autora), sea como sea, es denigrante que existan situaciones así.

Lee Daniels nos mete de lleno en una letanía de horror.  El drama de una familia desvertebrada sobresalta con la dureza de los hechos de forma indescriptible. Incluso el vocabulario, vertido de forma provocadora y fría, te pone la piel de gallina. Te exacerba como pocas y, con una tensión insoportable, te deja sin reparación pues es tan amargo todo lo que ves, que es duro llegar al final sin levantarte de la butaca.

La película se desarrolla en Harlem, años 80, y Daniels consigue una buenísima ambientación, creando un clima de marginación apropiado. En este sitio, casos así son más numerosos de lo podemos creer. América es como una tarta y Harlem es una porción sin nata ni chocolate

Las actuaciones son estupendas. Buen principio para estas dos actrices principiantes que ponen cuerpo al personaje de la madre y la hija, hacen que la historia sea totalmente creíble. Las dos están nominadas para los premios Oscar. Gabourey Sibide como Precious y Mo´nique como su madre. Además, la película cuenta con Paula Patton (Profesora), Mariah Carey (Asistente social) y Lenny Kravitz (Enfermero)

No creo que sea una obra maestra como dicen, pero sí una buena muestra de cine de autor y denuncia social. Para mí, demasiado fuerte.

Abstenerse los que queráis pasar un rato de diversión, la película te crea la responsabilidad de pensar.

La carretera (The road)

Tenía mucha incertidumbre ante el estreno de “La carretera”. Fuimos  a la sesión de las siete cincuenta y cinco, era el día del estreno y la sala estaba casi completa. Mi temor a  que me defraudara sólo duró cinco minutos. Leí el libro de Cormac Mccarthy hace dos años. Me lo regalaron. Después de leerlo fue mi libro favorito a regalar ese año. Me gustó mucho, aún costándome leerlo por la dureza de su contenido. Tuve que leerlo poco a poco para digerirlo y no salir herida. Después, al cabo del tiempo no confiaba que  se pudiera plasmar en el cine la angustia y la desesperación que flotan en el contexto de la obra literaria.

En la película también sufrimos con los personajes, padre e hijo, avanzando por un camino sin retorno, un camino largo y sin fin, amenazados por tantos peligros, fuego, terremotos y las cenizas que agobian el ambiente.

Es obvio que los efectos visuales y la fotografía tienen la mayor parte de la responsabilidad  de que la historia sea creíble y consigue su objetivo pues los fenómenos naturales que ocurren en el metraje parecen auténticamente reales. Muchos y notables son los logros de la ambientación, creando una atmósfera devastada,  tan árida, tan triste, tan apagada, tan…. muerta. El acertado tono color sepia apagado logra hábilmente su  intención: mostrar un panorama desolador.

John Hillcoat dirige la segunda película de su carrera y con resultados rotundos y fehacientes. Consigue una cinta templada y congruente donde la emotividad y el desasosiego, nos acapara la atención en todo su recorrido. Demuestra que no hace falta experiencia desde la dirección para lograr que una película llegue con fuerza al espectador

Javier Aguirresarobe  es  el compositor de música que más películas realiza. Su talento musical está indiscutiblemente por encima de los mejores que ponen música a las películas. Ha sido once veces nominado a los Goya y de ésas, seis veces se llevó la estatuilla (como cercana recordamos la banda sonora de “Luna nueva” pero podríamos citar muchísimas más).  Este hombre de nacionalidad española nacido en Eibar (Guipuzcoa) pone la música en “La carretera” y es el complemento ideal para el largo peregrinar  que se va desarrollando.

Viggo Mortensen es el sufrido padre, la madre es Charlize Theron y  Kodi Smit-Mcphee (Déjame entrar) es el hijo de ambos; Robert Duvall es un hombre de los pocos que se encuentran en su vía crucis. Todos están increíbles en sus papeles correspondientes, pero quiero destacar a Viggo Mortensen es el auténtico padre de esta inventiva.

En la medida de lo posible recomiendo leer el libro pero este blog es de cine entonces lo que debo decir es que veáis la película, los apartados principales del libro se tocan en la película, es menos asfixiante y agobiante pero enormemente fiel.

No es película para evadirse, su visionado  exige tu implicación.

Una historia de amor entre un padre y un hijo.

Chéri

“Chéri”, relato de la escritora francesa  Sidonie-Gabrielle Colette , autora de novelas tan singulares como “El trigo verde” y “Lo puro y lo impuro”, ha sido llevado a la gran pantalla con guión adaptado por Christopher Hampton y dirigido por Stephen Frears. Como protagonistas aparecen Michelle Pfeiffer, Rupert Friend y Kathy Bates.

Stephen Frears, de nuevo nos regala una película de la aristocracia de los tiempos pasados. Tenemos buen recuerdo de “The Queen” y “Amistades peligrosas”, precisamente y a titulo anecdótico deciros que se vuelve a repetir en este film el trío de “Amistades peligrosas”: director, actriz principal y guionista.

Hechas las presentaciones entramos en la materia. La historia se inspira en el Paris de principios de siglo y se centra en Léa de Lonval, una cortesana bellísima y entrada en los cuarenta años, en esa época París es el centro del mundo en el que viven las cortesanas, esas mujeres tan experimentadas, que llegan a ser mantenidas por los hombres poderosos aún después de retiradas. Léa de Lonval (Michelle Pfeiffer) es una cortesana que ha conseguido llevar una vida agradable y ya no ejerce como tal. Una mañana va a desayunar con su antigua compañera y rival Madame Peloux (Kathy Bates), al palacio de variedades. En este agradable desayuno, también esta Chéri (Rupert Friend), hijo de Madame Peloux, para Léa una especie de ahijado, la  llama cariñosamente Nunún. El chico tiene diecinueve años pero ya está de vuelta en muchos aspectos en lo que se refiere al amor, su madre tiene grandes esperanzas puestas en él, pero Chéri debe convertirse primero en un hombre en todos los sentidos. Peloux le pide a Léa que le enseñe, ella acepta y lo que comienza siendo una aparente tontería se convierte en un apasionado amor. La madre, Madame Peloux, planifica en secreto el matrimonio por sus intereses de Chéri con Edmée (Felicity Jones), la hija de otra cortesana, Marie-Laure (Iben Hjejle).

El director nos recrea hábilmente el cuartel general de la Belle Epoque y su estilo de vida lujoso, descarado y pomposo, a la vez que nos muestra su ya acrecentada decadencia, con personajes superficiales y vacuos.

Las actuaciones son correctas, convincentes, donde se destaca Michele Pfeiffer con una interpretación contundente. La sensualidad y la elegancia de una actriz madura que siempre nos deleita con su máximo exponente al interpretar. Un dominio de escena magistral.

La música nos envuelve en maravillosos pasajes líricos.

Se trata de una extraordinaria historia de amor, distinta, de un amor imposible y desacertado, es una bella historia.

No ha sido una película explosiva pero de todas formas engancha al espectador desde su contenido y ejecución.

Lo que me lleva a recomendarla, es un drama muy bonito.

Love Happens

Debut en la dirección de Brando Camp, joven y emprendedor, nacido en 1971. Ya anteriormente trabajó en el guión de “La sombra de la Libélula” y en la serie de televisión «John Doe»  como director. (Esta serie gustó mucho pero sólo vimos la primera temporada, esperemos que la vuelvan a poner de nuevo, a mí me gustó.)

En su estreno como director, lo más meritorio  es atreverse con un melodrama, creo que ha sido un principio arriesgado, aunque la venden como comedia. Es una pena que la sagacidad que este joven director ha mostrado en otros trabajos, aquí esté ausente.

En un principio la historia se centra en el escritor Burke Ryan (Aaron Eckhart, Invasión a la Tierra), en su pasado y la imposibilidad de pasar página. Escribe libros de autoayuda que ofrecen  consejos para superar ante la pérdida de un ser querido. Burke perdió a su esposa en un accidente de tráfico y no se da cuenta de que él que tanto colabora con los demás, tiene su infierno particular sin superar. Luego entra en escena la florista interpretada por Jennifer Aniston, Eloise, una mujer joven, muy atractiva, con éxito en los negocios, liberada económicamente, y gracias al poder y a la magia de las flores las cosas pueden cambiar…Amistad o Amor.

Entras al cine con ilusión.  Pero  se diluye rápidamente cuando descubres que estás ante una más de tantas con el mismo comienzo y desarrollo.  La historia es sencilla. Para nada comedia, es un flojo relato que no logra ninguna comicidad, es tan mema que no te atrapa ni un momento. Es una película humana en sus variantes pero se queda en una floja propuesta que no pasa las barreras de la lógica y lastra sus ocasionales aciertos con el peso de lo malogrado.

Desde  el principio se percibe que no tiene aspiraciones de  ser una película ni siquiera decente, me parece demasiado ramplona. Una lástima, pero fracasa estrepitosamente como comedia.

Aaron Eckhart y Jennifer Aniston, actores con gran carisma, funcionan, con independencia de que el guión no acabe de cuajar.

Si tienes paciencia para aguantar esta forma de hacer cine  pásate por las salas pero yo no te la recomiendo.