Crítica: Lope

CartelEntre poesía transcurre este andamiaje dramático, “Lope”, una obra del director brasileño Andrucha Waddington, mezcla de biografía e imaginación, protagonizada por Alberto Ammann.

La historia comienza con un joven que vuelve de la guerra, justo antes de morir su madre. Por aquel entonces, (hablamos del siglo XVI) este muchacho volcaba sus ansias en la literatura, habitaba en un Madrid, apenas comenzado a construirse, las representaciones teatrales se hacían en corralas habilitadas para tal evento. El chaval es, Lope de Vega (Alberto Ammann, Celda 211), que desde pequeño cultiva el amor a la poesía, es su pasión, como devoción tiene por el teatro. Quiere que sus comedias sean conocidas por el público, para ello un día visita la casa de jerónimo de Velázquez (Juan Diego), autor de comedia barroca y empresario teatral, allí Lope queda contratado. Ese mismo día conoce a la hija de este poderoso hombre, Elena Osorio (Pilar López de Ayala) y el encuentro es fulminante, apenas se miran nace entre ellos una atracción que no pueden controlar. Así pasa el tiempo, pero la vida de Félix Lope de Vega y Carpio, se verá muy alterada, por entregar su corazón y su amor a otra mujer, Isabel de Urbina (Leonor Watling) y debido a ello, la venganza de Velázquez y Perrenoz Granvela, (Miguel Ángel Muñoz) cambiarán su vida. Entre el amor y la pasión, envuelto en mil problemas, va pasando este relato dramático y de aventuras, que constituye sólo una pequeña muestra de la vida “en los comienzos”, de uno de los poetas y dramaturgos más fecundos de la literatura del Siglo de Oro.

“Lope” es una película con poco énfasis en cuanto a la exposición de la obra del escritor, está mucho más centrada en sus osadas conquistas, seducción, erotismo, venganzas, eso es lo que se muestra, aunque claro está, esto también constituye una parte de la vida de un hombre que amaba a las mujeres, casi tanto como a la poesía.

Waddington deja el final de la película justo donde Lope de Vega empieza a desarrollar todo su potencial literario. Toda la época posterior a los hechos relatados por la película, la inspiración será su compañera más cercana, junto con la pena impuesta. Su proyecto de renovación del teatro, lo maduró en sus estancias en distintas ciudades españolas, sobre todo en Alba de Tormes, donde tuvo una vida tranquila, sosegada y pudo participar de lleno en sus trabajos de comedia evolutiva, o nueva.

Lope resulta un personaje fascinante y capaz para soportar el peso de la película, la constelación de estrellas españolas que encabezan el reparto, magníficos Amman y Juan Diego, brillan con luz propia; especial mención para Luis Tosar, y en segundo plano el resto, cuyas representaciones ricas en credibilidad, le confieren a la película  un tono incuestionablemente auténtico.

La decoración es un elemento a destacar, la configuración del Madrid antiguo, la ambientación de personajes, el vestuario, la dirección de artistas, la fotografía, la música, dan sobrada muestra del esmero y la alianza con la que se ha retratado al hombre que revolucionó el teatro español.

Waddington reescribe poemas olvidados y hechos supuestamente vividos, no es una película para niños pero recomiendo que la vean.

Lourdes tenía once años cuando en un programa de televisión española que se llamaba “El carro de la farsa” interpretó “La dama boba” de Lope de Vega, junto a un compañero de la Escuela de Arte Dramático, los dirigía el profesor Carlos Marco. Es bonito que los niños se acerquen a los clásicos.

El Príncipe de Persia. Las arenas del tiempo

No es habitual que mi comentario dé comienzo hablando de la banda sonora, en este caso lo hago porque quiero resaltar este aspecto de la película. El director musical de “El Príncipe de Persia.Las arenas del tiempo”es Harry Gregson-Williams. Hablar de este compositor supone un ejercicio agradabilísimo, pues estamos ante uno de los músicos de cine, series y videojuegos más codiciados en Hollywood en los últimos años, su estilo se deja identificar en cada una de sus obras. Cada trabajo que realiza es una confirmación de su maestría. En esta película la premura de las notas del músico hacen que el espectador sienta con mas énfasis lo que el director quiere transmitir. Adentrándonos en el análisis musical de esta película debo decir que destaca la potencia de la música con cierto aire oriental y legendario, atento en todo momento a puntuar las situaciones más importantes de la historia. Con unas entrañables notas que acompañan al héroe en cada instante de esta aventura fantástica. La música envuelve maravillosamente todo el espacio.

La película está dirigida por Nike Newell, cineasta inglés de carrera muy reconocida y que hace películas totalmente dispares, su ópera prima fue en el año 1977 “La Máscara de Hierro”, después vinieron muchas más “Donnie Brasco”, “Cuatro Bodas y un Funeral”, “Harry Potter y el Cáliz de Fuego”, “Un Abril Encantado”, “Fuera de Control”, “El Amor en los Tiempos del Cólera” y más títulos que le han hecho brillar en el celuloide. En esta ocasión recrea para el cine la adaptación de una saga de videojuegos de Jordan Mechner, con los  que creo que muchos hemos jugado en mayor o menor medida.

En el film, la historia que se desarrolla en el siglo VI en Persia, se nos presenta así: Dastan (Jake Gyllenhaal) apenas tiene diez años cuando es recogido de la calle por el rey Sharaman. Pasa el tiempo y ya es un hijo más para el monarca, está integrado con sus hermanos como miembro familiar de sangre, participando en invasiones, guerras y ataques a ciudades por conquistar. Un día, dirigiéndose hacia Azad, los tres hijos del rey, derrotan al poderoso Maharajá de la india, en la ciudad de Almut, pues se decía, se rumoreaba, que tenía armas de destrucción prohibidas. Este lugar está defendido por las tropas de la princesa Tamina (Gemma Arterson) una misteriosa y bella mujer. El destino hace que los invasores se apoderen de una daga mágica, dicho instrumento tiene el poder de controlar el tiempo y una leyenda que dice que es regalo de los dioses.

Al margen de la aportación artística, el príncipe de Persia engrandece más si cabe la figura de Newell , por un motivo, aun tratándose de una complicada adaptación que la hace menor a sus cotas cinematográficas (algunas arriba señaladas) en las dos horas de duración tiene motivos para hacer sentir mal a mucho de lo que en este momento tenemos en cartelera, incluso tiene todo lo necesario para que arrase en taquilla.  Es una película dispersa, ambiciosa, en ningún caso tan redonda y excelente como lo anterior pero, incluso teniendo en cuenta sus fallos, que los tiene, el balance global es que como divertimento apunta alto. Contiene detalles y una recreación  buenísimos, efectos especiales fieles a la idea original, los paisajes del desierto, la imagen del fabuloso palacio, las panorámicas de la ciudad, todo está cuidado para un resultado impecable.

Otro punto alto es la actuación de Jake Gyllenhaal, un actor que a mi juicio siempre cumple de forma idónea los papeles que le he visto desempeñar; Ben Kingsley  logra un papel mediano, este actor (que me encanta) creo que podía haber dado un poco mas de entrega en su interpretación, a Gemma Artenton no se la puede valorar muy positivamente, me parece que su actuación es demasiado fría. Pero en conjunto todos sacan el producto mágicamente, Walt Disney y Jerry Bruckheimer saben bien lo que producen, ya vienen de lejos, aquí han apostado fuerte por una historia sobre el poder del tiempo y las traiciones dentro de una leyenda extraordinaria.

En resumidas cuentas una película que posiblemente no llevaré para siempre en mi memoria pero que en el momento de verla he sentido que ha merecido la pena acomodarme en la fila doce, sala dos, de los cines donde habitualmente se alimenta mi avidez cinéfila.

Yo la recomiendo para todas las edades. Entretenimiento cautivador.

Robin Hood

Cuando paso al cine a ver una película de Ridley Scott nunca sé si será mejor o peor de lo que mis expectativas me han marcado. Tiene títulos que me gustaron mucho ( Thelma y Louise, Blak Rain, Blade Runner, Gladiator ) y otros que me resultan irritantes ( La Teniente O’neill,  La Sombra del Testigo).  Robin Hood no pertenece  ni a uno ni a otro. Hay cosas en este film que me gustan pero tiene otras que no me convencen. Me gusta la traslación que ha conformado del clásico,  pero no me gusta la prioridad que le da al momento histórico dejando en segundo plano las hazañas propias de este héroe. El valiente Robin Hood, en este caso, es Russell Crowe que aborda su tercera película con Scott.

La trama se desarrolla primero en Francia,  el rey Ricardo Corazón de León regresa de las cruzadas y a su paso por este país saquea todo lo que está a su alcance, son cientos de hombres los que le acompañan, entre ellos Robin Hood, un valiente arquero. Luchan contra las tropas francesas por defender a su rey pero en una cruenta batalla al asalto de un castillo, el rey Ricardo muere. Robin se traslada a Nottingham, en Inglaterra, para entregar la corona del rey a la reina madre. Esta ciudad esta totalmente tomada por el primer ministro de la corona y sus más cercanos colaboradores. Robin también tiene la misión de entregar una espada al padre de un guerrero muerto en la batalla, cuando Robin conoce a la esposa del fallecido, Lady Marion (Cate Blanchett) se queda prendado de ella. Lo que Robin presencia en este lugar no lo puede permitir; rápidamente reúne a un grupo de jóvenes decididos y entregados, e inicia una rebelión contra la corona que ya ha pasado a poder de Juan, el hermano despiadado y cruel de Ricardo Corazón de León. Él  y sus seguidores empiezan a perseguir a los representantes de la casa real para corregir las injusticias y la corrupción cometidas bajo el mando del nuevo monarca.

A la luz de su trayectoria profesional, Scott asume la responsabilidad de esta producción, incurriendo en el cine de aventuras, con historia y personajes que suscitan el interés de los espectadores y que anteriormente han sido puestos a prueba en otras producciones. Lo que es incuestionable es que es un rotundo juego de entretenimiento, audaz en su técnica. Contiene un claro punto de compromiso social, tiene un seudomensaje de fraternidad, escenarios naturales, buena fotografía, música excelente y una estrecha relación que Scott crea entre realidad y leyenda, sin golpes de excesiva dramatización, ni situaciones complejas de gestionar, dándole al espectador, el poder de percibir y comprender las circunstancias fundamentales que dan sentido a la narración.

Los actores se  esfuerzan por mantener la ilusión de una fábula de cuento aportando una loable calidad al film.

Este Robin Hoob  es (como ya dijo Scott) una historia no contada.

A resultas de todo esto, mi opinión: esta película está entretenida.Un seis con siete de diez.

Avatar

De nuevo en casa, después de cinco días de fiesta, han sido perfectos. Ahora echaré de menos ese lugar y esas personas. Os quiero a los cinco…

Ahora vamos con «Avatar», una de las mejores películas que he visto recientemente. Desde el comienzo “Avatar”, se plantea como un ejercicio cinematográfico donde queda abolido cualquier tipo de seguridad por parte de espectador. Tras unos minutos de reajuste mental, te adentras en una orgía de pura fantasía.

Se trata de una película que catapulta el género de la ciencia ficción donde nunca antes había llegado. James Cameron, abre una nueva puerta desplegando un potente imaginario visual.

La historia se desarrolla en el año 2154 y comienza, poniendo a la cabeza a un litigante héroe, que es seleccionado para una arriesgada misión. Nuestro héroe, Jake  Sully (Sam Worthington), un exmarine  en silla de ruedas, todavía se siente soldado, aunque su cuerpo no le responda. Siempre fue un guerrero con principios, pero ahora su hermano ha muerto y tiene que ocupar su lugar para viajar a un sitio que ni soñando habría imaginado, la Luna Pandora, un lugar donde las plantas y los animales viven en perfecta armonía y conexión. Allí habitan,  una raza de seres humanoides, Navis, unas criaturas azuladas de casi tres metros de altura. Los Navis conviven con todo su entorno ecológicamente fusionados, pero en su suelo hay un mineral que los humanos quieren explotar y comercializar, y para lograrlo, utilizan “Avatares” de humanos, su misión será, infiltrarse entre la civilización Navi y sacar toda la información para los invasores.

En esta película, Cameron plasma un planeta desconocido y nos mete dentro, extrae nuestra mente de nuestros cuerpos, y nos posa en un bello mundo.

Resulta interesante ver como ahora las propuestas digitales son cada vez más dinámicas y basadas en el 3D, y así asistimos a la democratización del procedimiento. Está todo tan cultivado y posee tal entramado de todo tipo de efectos, que resulta difícil desglosarlos, todo combinado como si fuese una sola secuencia y planificado al milímetro, todo envuelto en una gama de tonalidades, que engrandecen el producto, no sólo a partir de la fase narrativa, sino también y especialmente, desde la parte fotográfica.

Desde el punto de vista de la acción, el espectáculo sostenido no desfallece en ningún momento y continúa siendo ejemplo de precisión fílmica.

James Cameron nos abre una Pandora absolutamente asombrosa, criaturas originales, ecologismo, antimilitarismo, amor; es el mejor director para poner en relieve esta explosión de formas y colores, su diseño se supone totalmente anárquico por medio de tanta diversidad pero Cameron sabe cuando condensar y cuando expandir los materiales que va presentando en la historia. A veces, perturba tanta espectacularidad, demuestra perfectamente cómo se utiliza este sistema 3D, cada escena es un derroche de arte, puedo atreverme a decir que ha cambiado drásticamente, el curso del cine de este genero.

La banda sonora también es un punto fuerte del film, una partitura enfática, en la misma línea de la narración, que sirve de ambiente y da un tono grandioso al clima de cada situación, sin fisuras y acorde con cada momento y localización especifica.

Las interpretaciones son convincentes, con un grado de realismo en cada interpretación, cumpliendo los requerimientos de una cinta de estas magnitudes.

Cerramos este comentario, diciendo que en cuanto al mensaje, esta película nos apercibe de que en todas partes hay que luchar contra el mismo enemigo, y en todos sitios es necesario utilizar los mismos medios para librarse de él. Contiene todo un cúmulo de lecturas políticas, relacionadas con la solidaridad, dando aviso sobre los errores de nuestras sociedades; es portentosa desde cualquier perspectiva, podría decirse que está muy por encima de las mejores de 2009  y los reconocimientos y las cifras de taquilla lo respaldan. Su poder de fascinación es tan amplio que admite lecturas totalmente opuestas, como siempre pasa en las grandes obras.

“Avatar” es un bello canto, a la libertad y la independencia de los pueblos.