Crítica: El diario de Carlota

Cartel“El diario de Carlota”, comedia juvenil, según la novela de Gemma Lenas, «El diario rojo de Carlota”, dirigida por José Manuel Carrasco se nos presenta como auténtica película cómica española llena de jóvenes actores de la cantera nacional. Lo que le ocurre a la protagonista de esta obra y a las decenas de personajes que transitan por ella, es lo que a muchos nos ha ocurrido cuando fuimos adolescentes; sus vidas, en los aledaños de un inicio, sentimental, intelectual, sexual, por muchas generaciones que pasen, la historia siempre se repetirá salvando las distancias de época y tiempo.

Carlota (Andrea Ros, “El internado”, “Rec2”, “Salvador”)tiene dieciséis años, está muy enamorada de Oriol (Marcel Borras) pero no tienen tiempo de amarse a solas, él está siempre concentrado para las competiciones de natación, la chica está hecha un lío y tiene poca paciencia, con lo cual se enrolla con Sergio (David Castillo, “Aída”), un chico que conoce en un aseo cuando ambos estaban de fiesta; Sergio, ya no tiene novia, le acaba de dejar plantado, con lo cual Carlota tiene vía libre para experimentar y escribir en un diario que le sirve de apoyo en sus momentos bajos. Carlota no está segura de nada de lo que hace, y a pesar de las experiencias que vive, nunca pierde la ocasión de saber de Oriol, pero la traición y las malas artes de la gente que la rodea la van a poner a prueba, ¡pobre Carlota!

Puede que a algunos les resulte un tanto repetitiva, y carente de emoción, pero también muchos reconocerán que esta historia, en la novela, funciona perfectamente, de hecho todas las de la saga, son muy leídas, sobre todo por los jóvenes. Donde podemos poner trabas es en la adaptación al cine, los ingredientes son óptimos pero al sacarlos a la pantalla demuestra una carencia de consistencia narrativa, no impacta desde la propuesta, pero sí cumple su cometido desde el entretenimiento, está planteada con una enorme cantidad de estereotipos y clichés ya usados dentro del cine que muestra el mundo adolescente.

Si alguien espera un argumento pensado, elaborado y bien orquestado, «El diario de Carlota» no le satisfará, aquí lo que se despliega es la aventura de una chica adolescente, que lucha por conocer ,experimentar, descubrir, todo el entorno de la sexualidad, y así mostrarnos sus equivocaciones , sus aciertos y cómo todo el mundo que se le viene encima. Resumiendo, película típicamente divertida, hecha y dirigida a los jóvenes, bueno… creo que a ellos es a quien se destina, si no tengo razón, entonces, sí que la cosa va mal.

En las actuaciones, hay que destacar a muchos que cumplen con las condiciones necesarias para sacar adelante un guión digamos frívolo, los padres de Carlota sí, tienen una buena dosis de verosimilitud, con momentos ideales, Luis Callejo y Ana Rayo, metidos en la piel de unos personajes, dentro de un matrimonio, que uno de los dos no soporta más, dan una brillantez creíble a su actuación, aquí os dejo parte del reparto: Elisa, (Lydia Fiaren, Dieciocho), Mireia (Lorena Mateo, Cuestión de Sexo), Lucas (Maxi Iglesias, Física o Química, Mentiras y Gordas) y una larga lista de intérpretes.

No creo que «El diario de Carlota» sea lo mejor de las pantallas de este verano, esperamos la próxima de este joven director.

Que se mueran los feos

Cartel de la película Javier Cámara es un actor de comedía española que durante muchos años nos ha deleitado con sus interpretaciones, desde la madurez de su veteranía  se resiste a perder la oportunidad de obsequiarnos con una proeza interpretativa como la que hace en “Que se Mueran los Feos”. Da vida a Eliseo un chico de pueblo que ama la música, su ilusión es ingresar como alumno en el conservatorio, pero la familia tiene una granja y un despacho de carne; además debe atender a su madre, Milagros (Petra Martínez) que es viuda y a su tío, Auxilio (Juan Diego) bastante mayor. Eliseo tiene que llevar el peso del negocio y el pobre además… es feo,  los amigos (que no son tan guapos) se ríen de él y lo ridiculizan a la menor ocasión, pero el verdadero problema es que en el pueblo los horizontes de encontrar una chica están muy limitados. Cuando consigue una relación por Internet la muchacha al verle sale corriendo. Él se siente aún más feo. Carmen Machi es Nati la cuñada de Eliseo, llega al pueblo de rebote de otros sitios que no la quisieron cobijar, al principio la convivencia resulta un poco complicada, y poco a poco las cosas se suavizan. También se siente fea.

En el reparto, Hugo Silva, María Pujalde, Tristán Ulloa, Ingrid Rubio, Luis Villanueva y Kira Miró, son los amigos de Eliseo. Juan López (Muchachada Nui) es un empleado y casi miembro de la familia

Con esta comedia seudo-amarga, Nacho García Velilla nos sienta en la butaca durante un ratito, nos introduce en una película donde lo habitual se apodera del relato, con situaciones simples de vida cotidiana, trasmitiendo las distintas relaciones que conviven en el argumento, ni que decir tiene que hay momentos en la película que provocan la carcajada, este hombre es maestro en eso (Médico de Familia, Siete Vidas, Aida, Gominolas). Sus series de televisión se caracterizan por su alto contenido humorístico. En la gran pantalla se estrenó con Fuera de Carta, una película divertidísima,  para mí una de las mejores comedias del cine español en mucho tiempo, con “Que se Mueran los Feos”, García Velilla nos quiere dar más de lo mismo pero no consigue alcanzar el punto de humor de la apuesta anterior, pues los personajes principales, son tan entrañables y tan desgraciados que producen sentimiento de pena en el espectador y lo que hace que la propuesta se convierta en agridulce; la ironía dramática en el desarrollo de la historia lastra en parte la entrega a reír que sientes cuando pasas a verla, aún así mi análisis es positivo, me parece una historia lúcida, una cinta cómica de tono español de toda la vida. El ritmo no decae en ningún momento. A destacar el manejo de animales (vacas) que sirven de atractivo rural y sustentan el recorrido fílmico, y el entorno, ese  pueblo inexistente, tan agreste y pastoril, localizaciones logradas en la provincia de Huesca, y que conforman un entorno apropiado para esta oferta rústica.

La fotografía corre a cargo de David Omedes. La música la pone Juanjo  Javierre, sirviendo a tiempo canciones de Juan Carlos Calderón .

Los actores todos aceptables, en un nivel alto Javier Cámara y Carmen Machi dando vida a estos seres acomplejados psicológicos que creen que no encuentran un amor por culpa de su apariencia física, de Juan Diego sólo decir que cada papel que hace parece que está hecho para él, perfecto.

No es una película plenamente lograda pero logra lo que pretende. Transita por caminos, cuando muchos quisieran que circule por autopista.

En fin, una opción para pasar el rato y dar gracia a una tarde de cine, hace reír y no hace pensar,  eso, a veces es necesario.

Pájaros de papel

Ayer tarde en la sala del cine habría unas cien personas, nosotros, cuatro, íbamos dispuestos a disfrutar de cine español y así fue como todos juntos compartimos pájaros ficticios para volar al fondo de los recuerdos de nuestras anteriores generaciones.

Son años muy malos, malísimos, la guerra civil acaba de terminar y todo es confusión y sospecha. Hay, miseria, hambre persecución, duelo, a cada familia le falta alguien en su hogar que murió por culpa de la guerra: en el frente, de hambre o después desaparecido. Pero la vida sigue para este grupo de artistas  de revista  de variedades que trata de salir adelante, entre ellos se encuentran el músico Jorge del Pino (Imanol Arias), el ventrílocuo Enrique Corgo (Lluís Homar), la cupletista Rocío Moliner (Carmen Machi) y el niño Miguel (Roger Príncep). El régimen no se fía de la gente de la cultura,  sospecha de todos aquellos que actúan sobre un escenario, o se mueven en niveles de pensamiento filosófico.

De fondo tenemos una historia emotiva sobre como el trauma y el miedo se apodera de la situación, las primeras imágenes que vemos son el final de una guerra, a continuación, la consecuencia.

Emilio Aragón, toca este tema y establece su propia jurisprudencia, aquí parece que al guionista Fernando Castets le haya importado mucho que la fuerza de la película estribe en hacernos llorar, pues narrado hechos que hemos oído a nuestros abuelos y a nuestros padres, no tenemos por menos que sensibilizarnos.

La película posee una gran capacidad discursiva. Muy cuidada en sus tecnicismos. La factura visual, a veces sombría, otras , la luz ilumina el entorno a favor siempre de la intensidad emotiva del relato, con una fotografía y una estética que nos sumerge en escenarios destruidos por los bombardeos de una guerra civil que nunca debió de haberse producido, la ambientación perfecta  y los exteriores rodados en Madrid, Chinchon, Colmenar de oreja, Almagro y Tembleque, dan un aire sugestivo, principal, y auténtico de donde la historia se centra. Vestuario y maquillaje son factores que decoran y realzan la historia que como ya he dicho llega al espectador. La música es parte  activa del film, con una partitura preciosa compuesta por el propio director, que con sus acordes envuelve magníficamente y da belleza física a este trabajo, y una forma de reivindicación de una cultura de raíces dentro de la historia que presenta.

En lo referente al grupo actoral, Imanol Arias correcto en su papel de sufridor principal de las atrocidades de la situación, Lluis Homar destaca con un papel duro en el dolor,  lleno de emotividad y ternura, Carmen Machi con su personaje da un aire fresco a la historia y pone un toque de humor relajante del ánimo, y el inmejorable niño Roger Príncep que vive este papel como si de su propia vida se tratara, una selección perfecta del primero al último.

Esta película desarrolla  rigor  sobre una evidencia que por real aterroriza, la guerra deja marcas, rencores y, en determinadas ocasiones, hace que el dolor antiguo se convierta en una paz y un sustrato para seguir adelante con el vuelo de unas alas que de nuevo crecieron, deseamos y esperamos que nunca más se vuelvan a cortar.

Señor Aragón, con la primera a dado en el clavo, enhorabuena, ya he hecho hueco en mi videoteca particular para que su película ocupe un lugar de honor.

Y ahora… vacaciones de Semana santa. Me marcho diez días, como es mi costumbre. Me voy  a mi pueblo  a disfrutar de las ceremonias propias de las fechas, los desfiles procesionales y la famosa madrugá de nuestro Padre Jesús Nazareno de  Montoro.

El martes doce de abril estoy aquí de nuevo. Un saludo y mucha alegría.

La herencia Valdemar

No tenía claro qué ver. Este fin de semana se han estrenado una buena cantidad de películas que me seducen, así que anduve mirando en la cartelera algo que se distinguiera entre todo para captar mi atención. “La herencia Valdemar”, tiene un póster  llamativo. Pasamos a verla.

Con su ópera prima como director, estrenada el pasado viernes, José Luis Alemán ha querido hacer una película distinta a lo que ahora se hace en el cine español. Basada en un relato de terror de H.P. Lovecraft, con guión realizado por el propio Alemán y toda ella producida con capital privado, (dicen que ha costado catorce millones de euros), parece ser que no ha habido subvenciones para esta cinta.

«La herencia Valdemar» es la historia de una heredad misteriosa y legendaria llamada Valdemar. Un tasador llamado Orquicia desaparece sin dejar rastro, lo mismo que le ocurrirá a su compañera Luisa Llorente (Silvia Abascal), una reconocida experta en la valoración y restauración de propiedades antiguas que también estuvo en Valdemar, enviada por su jefe (Rodolfo Sancho) en secreto y bajo presión. El presidente de la empresa para la que trabajan ambos tasadores, Maximilian (Eusebio Poncela), contrata los servicios del detective Nicolás Tramel (Óscar Jaenada) quien, con la ayuda de la doctora Cerviá (Ana Risueña), emprende un viaje al pasado, por medio de un libro que esta mujer le enseña, en el que se narra la leyenda de una tragedia protagonizada por Lázaro (Danielle Liotti) y Leonor Valdemar (Laia Marull, Pan negro), en su misteriosa casa de campo, una mansión inhóspita y apartada, que el matrimonio habitaba hacia el año 1880.

Los intérpretes que ponen rostro a los personajes son un gran elenco de actores, sin  destacar a ninguno, sólo decir que forman un bloque sólido e indiscutible.

Hay que reconocer que la cinta tiene algunos momentos logrados. Pero aún así, también posee algunos otros de sopor total, en determinadas ocasiones te desconcierta, donde la historia surrealista oscila casi tanto como para derrumbarse; otras muchas, te preguntas qué es esto, que mezcla extraña de distintas manifestaciones me da esta película, con momentos muertos donde aparecen demoras en la sucesión de diálogos. En fin, que me ha decepcionado bastante, durante todo su recorrido tienes la certeza de que el film no va hacia ningún lado, dándole algunos puntos involuntarios de humor negro que dan más risa que miedo. Y para rematar, la resolución final.

La fotografía y el diseño de producción muy correctos, el vestuario de la historia antigua, logrado, como veis no todo es malo.

Una película, sobre la que dudo mucho; sencillamente, no comprendo.

Estáis a tiempo de salvaros.