Sólo ellos

Del autor de “Shine” y “Mientras nieva sobre los cerdos”, Scott Hicks , recibimos una película cuyo guión se ha basado en la novela de Simon Carr, con banda sonora de Hal Lindes. La dirección de fotografía pertenece a Greig Fraser y el principal protagonista es Clive Owen.

Está sentado en los peldaños de su casa con las manos en la cara, Joe War (Cliven Owen) ha perdido gran parte del gusto por la vida. Es duro sobrevivir a la persona amada. El capeador del dolor, tiene que ir a delante por otros. Para él una responsabilidad y un esfuerzo, no puede seguir, aparte de un gran vacío en el corazón que ya se notaba maltratado y roto. Joe tiene una nube negra delante de los ojos que le impide mirar su horizonte. Pero detrás esa nube que le ciega, está el paisaje amplio de la playa, el air, y el sol que tanto calienta en esta época del año. Y ante todo, sentado a sus pies está Artie (Nicholas Mcanulty), su hijo pequeño, que tal como él, se ha quedado solo y tampoco se resigna a haber perdido a su mamá. Pronto tendrán una visita inesperada y por suerte para los tres reavivará mucho su cotidianidad y abrirá puertas a la esperanza, la fuerza de la juventud y el amor de un padre hacia sus hijos serán los motores para retomar el viaje a la felicidad.

Con un buen actor y un sencillo guión que, no obstante, encierra cierta sabiduría sobre el tema a tratar, Scott Hicks construye  pacientemente un drama que consigue que hasta el espectador menos sensible se vuelva tierno. En cuanto al total del metraje, es razonable. Esta película, nos da la dureza de la muerte, nos retrata los hilos del dolor, pero nos obsequia con una forma honesta de contarlo, tan liviana, tan solapada, que aun dentro del drama nuestra capacidad de emoción es, no mínima, es distinta, tu implicación psicológica no practica el lagrimeo, al contrario, te adueñas de tus fuerzas para trasmitírselas a los personajes, desde el principio y a lo largo del recorrido te sientes implicado en sus adversidades.

En este sentido,”Sólo ellos” es un film, sobre la soledad, el divorcio, la necesidad que un niño tiene de tener padre y madre y todo lo que rodea este fenómeno en el sentido más amplio de la palabra; por otra parte Clive Owen, tiene la oportunidad de interpretar a ese hombre, (al principio) cobarde al coger la riendas de su familia, pero valiente al no dudarlo y transformarse en un padre coraje, y en la parte más cercana tenemos a un gran plantel de secundarios, tanto George Mackay en el papel de hijo adolescente, como Nicholas Mcanulty representando al hijo de cinco años están magníficos.

Incluso el final, que por supuesto no voy a decir, nos deja abiertos al debate de la sociedad actual, el director se empeña en sacar mucho partido de una historia de contemporaneidad

¿Toques de categoría B? Quizás…. Ya me comentareis.

Recuérdame

Allen  Coulter es el director de esta película. Famoso por la calidad de las series que ha dirigido para la televisión, recordamos “Roma”, “Sexo en Nueva York”, “Los Soprano” y alguna más, para el cine, este 2010, nos cuenta un drama que yo he visto como os cuento…

Él es un chico de ojos grandes y mirada tranquila. Un joven ajado y sobrepasado por el sufrimiento, su hermano mayor ha muerto, se ha suicidado, sus padres como consecuencia se han separado y su hermana pequeña tiene problemas en el colegio, antes Tyler Hawkins (Robert Pattinson) no era violento, los acontecimientos desgraciados acaecidos en su casa le han hecho huraño, arisco e insociable, mostrando esa violencia desconocida. Su padre, (Pierce  Brosnan)   un poderoso hombre de negocios, no está a su lado, sólo aparece cuando lo tiene que sacar de algún apuro. Tyler está sumergido en una vida monótona, ni sus amigos ni la universidad le sacan de su destierro, sólo en la biblioteca rodeado de libros se encuentra bien.

Ella es una guapa chica, Diane (Emilie de Ravin). También sabe del dolor, su familia también sufre una trastocada existencia. A su madre la mataron siendo ella muy pequeña, murió indignamente en una estación de metro de Brooklyn de un tiro en la cabeza. Toda la vida ha vivido sola con su padre, un policía atormentado por los recuerdos y que la ha cuidado como a su único tesoro.

Un día Tyler y Diane se conocen, y unos minutos después ya estaban enamorados.

Una película que nos hace considerar lo afortunados que somos teniendo esta fabulosa familia, y nos limita los campos de la queja que siempre egoístamente salen a la luz, siempre aspirando a cosas que nos son ajenas y que para nada son necesarias. En esta historia vemos cuánto les cuesta vivir una vida normal  a ciertas personas. Nos enseña que nuestro tiempo tenemos que gozarlo plenamente, aún cuando las situaciones sean desfavorables, ya que si bien a veces pareciera que todo el conglomerado de problemas nos supera, puede que más adelante la desgracia se cebe más aún con nosotros y  siempre debe de haber un apartado en nosotros que diga: tú puedes, sigue, y éste, darnos las fuerzas anímicas suficientes como para seguir luchando.

Este filme posee un drama insondable en su contenido, en todos los aspectos, la tristeza empapa toda la narración, hasta que en el momento resolutivo la tristeza acaba con la exposición. Es evidente que el director nos quiere sacudir, no teniendo bastante con todo el drama inicial de la vida de los personajes nos regala un final de ríos de llanto… Con otro final, y aunque le faltan algunos picos de intensidad, por su carácter humano y sensible, la película hubiera tenido un aprobado.

Hay que elogiar el trabajo de Robert Pattison que demuestra distintos registros de lo que nos tenía acostumbrados en su papel de joven vampiro, logra dar credibilidad a su personaje. Esperamos mucho de este prometedor actor. En este año tiene pendientes de estreno cuatro películas más, Emilie de Ravin logra una aceptable representación dando lo que se espera de ella.

Me parece un atraco emocional esta resolución tan recurrente. Ahora depende de vosotros si sentís que habéis visto un buen producto o si salís del cine íntegramente defraudados.

Brothers – Hermanos

Cuando hablamos del irlandés Jin  Sheridan estamos hablando de una fuente inagotable de inteligencia cinematográfica, su trayectoria ya nos lo dice, dirigiendo, produciendo, escribiendo guiones  y como actor, posee una carrera perfecta y envidiable; de jovencito empezó con el teatro y siguió con este arte durante años, en 1989,estrena su primera película con un éxito descomunal todos nos acordamos de la entrañable “Mi pie izquierdo”, después vinieron títulos como “El prado” y “En el nombre del padre”, esta última para mí y mi entorno una de las historias del cine con mayor gancho dramático, aunque toda su obra estriba en lo mismo, plasmar en su cine, la vida común,  la más sensiblemente cercana.

En «Brothers», el esquema argumental de  la historia nos lleva a la vida de dos hermanos, el capitán Sam Cahill (Tobey Maguire), y su hermano menor Tommy Cahill (Jake Gyllenhaal).  Sam se casó con su bonita novia, la chica que más le gustaba del instituto y  siendo aún un chaval, la conquistó sin mucho esfuerzo pues ella también estaba perdidamente enamorada de él, ella es Grace (Natalie Portman).  Sam y Grace, tuvieron dos niñas, dos preciosidades  pequeñas (Bailee Madison, Taylor Geare). Pero ahora que a Sam, que está en la guerra de Afganistán, lo dan por desaparecido y días después lo declaran fallecido, su  hermano Tommy se encarga de cuidar a Grace y a las niñas. Pasa el tiempo y ya son un bloque familiar contundente, siempre recordando a Sam con toda la tristeza y la añoranza que les crea su recuerdo. Un día el timbre del teléfono rompe  con la ya recobrada tranquilidad, reciben la noticia de que Sam no estaba muerto, ocurrió que en una incursión salvaje fue capturado por los talibanes, vuelve a casa, pero lo que Sam encuentra en su hogar no se acomoda a su nueva manera de pensar.

Este remake  realiza una descripción  de la historia, que casi nada cambia de la original, la película danesa estrenada en 2004, con el mismo título «Brothers». A mí me plantea una contradicción, por una parte, me gusta, y del otro lado tengo que decir que habiéndola dirigido  Sheridan me parece una propuesta demasiado floja, quizás yo sea muy exigente y la idea de que la película carece de brillantez sea cosa mía, pero he notado lejana la hábil planificación de la intervenciones de los personajes, su frugalidad y flexibilidad ante las situaciones a resolver, en resumen,  la buena dirección de este admirado director. Hay cantidad de detalles que le son propios y que no se aprecian por lado alguno. En lo que sí gana es en la intensidad de los personajes, los tres actores sacan perfectamente el personaje asignado. No cabe duda de que no nos encontramos ante una gran película, pero sí que se trata de esas películas pequeñas que hacen que el cine tenga más atractivo.

Plantea correctamente  varios temas a tener en cuenta, primero las graves secuelas que deja la guerra; segundo, cómo con el tiempo se  curan las heridas  abiertas, con  el dulce bálsamo del amor de los seres queridos; y tercero, dentro de ese amor de la familia lo grande que es el de un hermano, este ultimo hace honor al título de la película

Se trata de una pequeña obra que no debe olvidarse. Dicho sea de paso, la más  limitada de este consagrado director.

La teta asustada

Película de nacionalidad peruana, con producción española, dirigida por Claudia Llosa. Esta directora, limeña de nacimiento, reside en Barcelona y nos brinda su segunda película con el mismo tino que la primera. Cine inteligente, el de esta cineasta.

“La teta asustada” es poseedora de un Oso de Oro, que recibió en el pasado Festival de Berlín y ha llegado a los Oscar nominada a la mejor película de habla no inglesa.

El personaje principal de la historia es Fausta (Magaly Solier, Amador, la misma actriz que trabajó con Claudia  Llosa en  su primera película “Madeinusa”, con la que Llosa recibió más de una veintena de premios en distintos festivales de todo el  mundo).  Fausta vive obsesionada por la experiencia que vivió su madre; el acoso sexual, las vejaciones y  la violación, por parte de soldados y guerrilleros en Perú durante la violencia y los enfrentamientos entre el ejército y la guerrilla de Sendero Luminoso, de los años 80 al 92. Cuenta la leyenda que las mujeres embarazadas transmitían a sus hijas, a través de la leche materna, la enfermedad  conocida como “la teta asustada”. Las niñas que habían nacido durante los años de la violencia armada,  nacían sin alma y para toda su eternidad albergaban ese mal,  debían vivir  así toda su existencia evitando el roce con los varones, cargando a cuestas el miedo heredado, sumidas en un mutismo del que sólo podía liberarlas por momentos una plegaria ancestral.

Viendo esta película, sin poderlo remediar se me vienen a la cabeza mis queridos escritores Jorge Luis Borges, Laura Esquivel, Juan Rufo, García Márquez  y muchos más, todos los que he leído relacionados de una manera u otra con el realismo mágico. Este relato es la metáfora perfecta que representando situaciones cotidianas simbólicamente extrañas te lleva al fondo de una cultura, una forma de vivir y de pensar que incluso para los que allí residen en estos tiempos les resulta por lo menos lejano, esta película concentra un poco de realismo mágico algo de realismo épico y mucho de surrealismo. A pesar de tener un neto corte pesimista de fondo, muestra atisbos de esperanza, pero inferiores al miedo, el temor y el abandono. La directora nos narra  genialmente esta historia mostrando sin gran ampulosidad lo que arrastra y desarrolla  las consecuencias del miedo.
Los fuertes juicios de fondo, la directora los explica con un ritmo indolente y utilizando la homogeneidad como lenguaje, donde las imágenes son las que transmiten los  irrespirables estados de ánimo, y de forma lírica, los inmensos llanos del arenal, y esa playa esperanzadora: la reina  de la metáfora. Superior manejo del realismo narrativo, gracias al uso fascinante  de cámaras y ángulos de rodaje.

Convincentes actuaciones las de todo el elenco actoral dando a los personajes una naturalidad extraordinaria, sobre todos ellos, Magaly Solier que con su actuación enamora al espectador

Tiene una curiosidad este largo, y es que en lugar de sacar el guión de un libro han sacado el libro de este guión. El libro contiene toda la historia aquí plasmada además de fotografías de los momentos más destacados  y las  críticas de los más famosos intelectuales de Perú.
Una cinta para el espectador que exige más dentro de la historia en una película.