Crítica: Casa en llamas

La reflexión sobre la narración, sus mecanismos y trampas, y su capacidad liberadora están en el cine de Dani de la Orden, aunque quizá no se haya valorado lo suficiente las magníficas creaciones del joven director. “Casa en llamas” pone sobre la mesa su buen hacer, con el apoyo inestimable de actores y actrices en una puesta en escena que delata los orígenes de este gran cineasta.

En “Casa en llamas”, Emma Vilarasau, que defiende  a un personaje muy bien construido, es Montse, una mujer que ha generado toda una poética de familia, de corazones heridos, una imagen que ha ido repitiéndose poco más o menos por toda la historia del cine. Vilarasau es políticamente eficaz, un irreductible baluarte de cine que no da palos al aire. La película entra a fondo en un tema con amplias y espinosas vertientes, que jamás olvidan su guionista, Eduard Solá, y su director, poniéndose el énfasis en las claras razones de esta gran actriz.

La cinta hace del ardid, el azar y el desencuentro el camino narrativo, todo ello claro está sin olvidar los sentimientos. Una película con casi cien minutos de comedia, cimentada sobre grandes personajes y excelentes interpretaciones.

De entrada, hay en “Casa en llamas”, una idea central. Existe un auténtico concepto vertebrador, algo lo suficientemente poderoso y poco utilizado como para que de verdad se conjugue como una tela de araña dramática alrededor para después plasmarla concienzudamente, en imágenes exactas, milimetradas.

“Casa en llamas” es una película altiva y rigurosa, propia de la brillantez de su director y de todo su equipo técnico. Es una obra densa y casi obsesiva en lo temático que, armada hasta los dientes de argucias argumentales, trasciende su naturaleza para celebrar su sensibilidad algebraica logrando finalmente mantenerte absorta.

Los actores y actrices son: Euric Auquer, Emma Vilarasau, Maria Rodriguez Soto, Alberto San Juan, Clara Segura, José Pérez Ocaña, Macarena García y más. Ellos dan a la película, tras la mirada de la cámara, una idea de reivindicar algo tan importante como la libertad de la mujer y sus derechos.

Gran película, véanla, es el corazón mismo de un relato a partir del cual todo se ha construido. Hay que convenir que se impone el oficio de Dani de la Orden, la elegancia de su puesta en escena y el inspirado guionista Eduard Sola. La música es de María Charia, que aquí se supera con creces, y la foto de Pepe Gay de Liébana, que aquí impone oficio. Comedia elegante, para los amantes del género y un drama furioso que nos introduce en el mismo corazón, apostando por el futuro.

Crítica: 20 000 especies de abejas

Estibaliz Urresola Solaguren, directora de cine español, después de estrenar dos cortos con mucho éxito nos presenta, con su primera película “20 000 especies de abejas”, una historia tierna pero al mismo tiempo reflejo de un duro problema. Un magnífico ejemplo de documento testimonial.

Al protagonista le pusieron por nombre Aitor(Sofía Otero), tiene ocho años y no encaja en las expectativas de su mundo de chicos. Todos a su alrededor insisten en llamarle Aitor pero no se reconoce en ese nombre. Él tiene para sí un nombre de chica: Lucía. Su padre y su madre, Gorka (Martxelo Rubio) y Anne (Patricia López Arnaiz), aprovecharán las vacaciones para viajar con sus tres hijos a la casa de su tía Lourdes (Ane Gabarain) y su abuela Lita (Itziar Lazkano), una casa en la que también vivió el padre de Anne y de la que ella conserva bellos recuerdos. Una casa acogedora y su tía Lourdes, una gran especialista en hierbas, en los campos y en abejas. Eso está muy bien para los pequeños en vacaciones.

Esta película de Estibaliz Urresola Solaguren parece que no es una película sino que son varias, un manifiesto político, un proceso creativo y un canto al poder de lo femenino, y además un retrato de mujer y su historia.

“20 000 especies de abejas” contiene además una lágrima incomprendida que delata la sepultada humanidad de la sociedad, evidenciando a un niño escondido, siempre a la espera tras el absurdo del miedo. Su directora y guionista, tan hábil en hacer guiones sólidamente documentados, crea una escena eficaz y se alza en un baluarte de cine serio en el que nada es casual. El film entra en los temas que quiere con múltiples y espinosas vertientes que Urresola jamás olvida; denunciando a la sociedad, en un drama de nuestros días que todos miramos con complejidad sin omitir sus componentes emotivos.

Me encanta que hablen la lengua de su tierra y me encanta el trabajo bien hecho de todo el elenco Sofía Otero, Patricia López Arnaiz, Ane Gabaraín, Itziar Lazkano, Martxelo Rubio, Sara Cózar, Miguel Garcés, Unax Hayden y Andere Garabieta, imposible destacar a alguien por encima de los demás pero vamos a hacer lo imposible y repararemos en Sofía Otero, toda ella contradicción y fragilidad, cruda y liberal, protagonista de esta joya de película que podría elegirse como símbolo perfecto de este género.

Véanla. Es tierna, es sincera y es muy bonita. Lenguas y visiones del mundo, vigencia en su planteamiento, actualidad en el paisaje. En resumen, un film que te llega con la candencia de lo previsto pero también con la insobornable voluntad de denuncia pero sin hacer de ese problema la fuente misma de un goce. Hay en la película un respeto emocionante por todos los personajes y un delicado equilibrio entre lo que se muestra y la necesidad de crear la reflexión que hace esta película tan necesaria. Véanla, es toda identidad.

Kenneth Branagh

Kenneth Branagh (Kenneth Charles Branagh) nació en BelfastIrlanda del NorteReino Unido, el 10 de diciembre de 1960

Ficha en Imdb: https://www.imdb.com/name/nm0000110/?ref_=nv_sr_srsg_1

Sus películas en Comentamos Cine:

Crítica: Oppenheimer (2023)

Crítica: Belfast (2021)

Crítica: Asesinato en el Orient Express (2017)

Crítica: Dunkerque (2017)

Crítica: Thor (2011)

Crítica: El poder del perro

Con guion y dirección de la directora neozelandesa Jane Campion, basado en la novela El poder del perro del autor estadounidense Thomas Savage, nos llega la película del mismo nombre. Jane Campion, a partir de unas excelentes porciones literarias, establece para el cine un juego de relaciones tan acertadas como curiosas. Un reto a la memoria del cine.

Estamos en Montana, en 1925. Los acaudalados hermanos Phil (Benedict Cumberbatch) y George Burbank (Jesse Plemons) van con su ganado y sus formas de acá para allá, ellos son las dos caras de la misma moneda. Phil es impetuoso y cruel, mientras George es impasible y amable. Juntos son copropietarios de un enorme rancho donde tienen reses. Cuando George se casa con una viuda del pueblo, Rose (Kirsten Dunst), Phil comienza a despreciar a su nueva cuñada, que se instala en el rancho junto a su hijo, el joven Peter (Kodi Smit-McPhee). Su estabilidad, ya de por si mala, se romperá del todo en este desierto de tierra.

Un rancho, mucho ganado, un matrimonio, dos hermanos completamente distintos, un chaval joven e intérpretes con mucho talento, el nuevo largometraje de Jane Campion, imparte lecciones magistrales sobre la vida y sobre la superación, pero contiene metáforas mayores y muy de actualidad. En esta película hay que atender irónicamente a su título para comprender en toda su dimensión la grandeza del film. Vista como si una fábula fuera, la película se toma su tiempo para contar la historia y lo hace de forma fenomenal, dejando ver a las claras sus intenciones, su mirada y su inteligencia.

En “El poder del perro”, de forma preclara surge toda una historia, pero también surge la moral y el enigma. Y golpea como puño en el pecho recordándonos que podemos estar viendo y más, pensando, en la oscuridad, aunque lo concibamos como lección de hondo humanismo. Para mí es uno de las mejores películas de este año, si no la mejor. De una cineasta que cuenta sus títulos como obras casi siempre duraderas. Es una directora repleta de afán y profesión para configurar un perfecto retrato de claroscuros.

La música es del joven compositor inglés Jonny Greenwood y la fotografía la australiana directora de foto Ari Wegner.

El reparto surge como una medida eficaz y entrañable que viaja por cada fotograma con oficio, elegancia y sensibilidad : Benedict Cumberbatch, Jesse Plemons, Kirsten Dunst, Kodi Smit-McPhee, Thomasin McKenzie, Frances Conroy, Keith Carradine, Geneviève Lemon, Peter Carroll, Adam Beach, Karl Willetts, Yvette Parsons, Tatum Warren-Ngata, Maeson Stone Skuggedal, Ramontay McConnell, Daniel Cleary, Ella Hope-Higginson, Ken Radley, Sean Keenan, George Mason, David Dennis, Cohen Holloway, Eddie Campbell, Alice Englert, Bryony Skillington, Jacque Drew, Richard Falkner, Alice May Connolly, Stephen Lovatt, Stephen Bain, Edith Poor, Vadim Ledogorov, Julie Forsyth, Alison Bruce e Ian Harcourt.

Creo que entre las películas que más me gustaron siempre están las de la Jane Campion, se me vienen a la cabeza muchos de buenos trabajos pero recuerdo con mucho cariño, tal vez por cercana “Bright Star”, una película tierna y sentimental del año 2009.