La primera noche de mi vida

Hoy ultimo día del año 2009,  quiero recordar una película española, yo la vi varias veces, la primera vez en el cine, pero las siguientes siempre con amigos y amigas, tomando algo en casa y pasando un buen rato de risa. “La primera noche de mi vida” está dirigida por Miguel Albadalejo, el guión es de él mismo y Elvira Lindo. La música del excelente Lucio Godoy.

Manuel y Paloma son una pareja de recién casados que esperan su primer hijo. Han quedado para ir a cenar a casa de los padres de ella, y Manuel, que no tiene coche, ha pedido prestada una camioneta. Sin embargo, el padre de Paloma, que siempre protesta porque su yerno, no es lo resuelto que a él le gustaría se empeña en ir a recogerlos trastocando así los planes que todos han concebido para este festejo. Ahí comienza el enredo  de esta divertida comedia que se desarrolla en las últimas cinco horas de la  nochevieja de 1999.

Sin lugar a dudas, ésta es una producción cuya disposición, inventiva y absurdo, ya hace valer la pena verla.Los enredos se acoplan con los aspectos de la celebración, cuyo resultado es una comedia rebosante de gracia; es divertida, dinámica y sarcástica,  y  es de esas películas  que les coges cariño o las aborreces, con su humor de carcajada.

Te sientes feliz ante el embrollo que las vicisitudes argumentales irradian. Un elemento muy positivo es el elenco, un saludable despliegue de actores españoles.

Cerramos este comentario, el último de este año, deseando que pasemos muy felices del 2009 al 2010.

 Que las doce uvas sean la luminiscencia de los doce meses venideros y que después de las campanadas abracemos a nuestros seres queridos para que  todos juntos sintamos el  latir de un solo corazón.

El año que viene estaré aquí. Hasta entonces, queridos cinéfilos.

Toda la culpa es de mi madre

Después de mi  feliz estancia de Nochebuena y Navidad en Valladolid, volvemos a los comentarios (antes, mi reconocimiento a mis anfitriones, Soraya, Antonio y Lara). La película de hoy es francesa, de Cecile Telermam, que dirige su segundo largo y como en el primero,  “Por qué las mujeres siempre queremos más”, las féminas tienen un papel primordial. Esta directora tiene poca trayectoria cinematográfica, siempre ha ejercido su carrera de abogada, hasta el año 2004 que incurrió en el mundo del celuloide, y según mi criterio muy acertadamente.

“Toda la culpa es de mi madre”, es la historia de Mady Celliers (Charlotte Rampling, Nunca me abandones), que, a sus 60 años, es la matriarca de una familia llena de problemas  mentiras y secretos. Su marido exdirector general de su propia empresa, ha cambiado radicalmente desde su jubilación hacia una regresión que Mady no comprende, y su hijo mayor es un empresario con mala suerte en los  negocios. La situación de esta  mujer se completa con sus dos hijas, a las que critica continuamente: Alice, una pintora de «madonnas» tristes y Annabelle, una enfermera que lee el futuro con mucho acierto. Cuando Alice debido a un problema, es detenida, conoce, a Jacques, un policía, casado pero no felizmente, entre ellos surge “algo,”…. y a partir de ahí el engranaje familiar cambiará para siempre.

La directora disecciona las relaciones entre padres e hijos y el peso de los secretos familiares. Esta historia ha sido escrita entre la propia directora y su colaborador, Jerome Soubeyrand, como una historia melodramática en torno a varias personas que sufren por no ser como realmente desean ser. Cada uno de los miembros de la familia Celliers tiene una psicología totalmente distinta, indefinida o contradictoria, pero sirve como engranaje de un mecanismo que salta en pedazos con la incursión de una nueva e inesperada incorporación,  Jacques.

En el elenco, bastante serio, encontramos a actores de gran talla, dando vida a personajes muy creíbles, dentro de este film enfocado hábilmente para resaltar la maternidad, que es el concepto en el cual está basada la película (que no la familia).

La película, ya de entrada, empieza con el Ave María de Schubert., y su recorrido está lleno de verosimilitud en la narrativa. El guión es algo previsible, pero siempre creíble, (agarrándonos a las casualidades extremas  que muchas veces se dan) con alternativas que importan dentro de su grado de autenticidad.

La música muy  delicada, custodia a las imágenes, con sonoridades gratificantes, en un bonito arreglo musical, que da savia a la exposición, y aviva más  su carga de realismo. Muy atrayente aunque no pretende nada más que ser un pasatiempo, y además es fiel a la cotidianidad de la vida.

Muy adecuada para una tarde de cine, en un día lluvioso de finales de mes y de año

Navidad…

Después de esta pequeña trayectoria cinéfila, (bueno no tan pequeña, ya son cinco meses) he de deciros que este tiempo ha trascurrido dichosamente. Mi dedicación, me ha aportado mucha satisfacción, pues he adquirido nuevos amigos que comparten una afición cultural común.

Cada día crecemos más y espero que esto suponga abrir el abanico a nuevos contenidos sobre cine.

Estoy feliz porque sé que estáis ahí y hoy os quiero felicitar por las fiestas de Navidad, que tanto amor desprenden. Me dirijo a todos los lugares desde donde se puede leer mi humilde blog. Deseo lo mejor para todos, un año 2010, solidario y con gran riqueza de amor y amistad.

Os dejo soñando con unas blancas navidades…

Cuento de Navidad

Nadie nunca podrá igualar al escribir una historia que plasme la dulzura de la Navidad a Charles Dickens, su “Cuento de Navidad” ha sido muchas veces llevado al cine, con imágenes reales o animación. Antes de despedir 2009, comentamos la estrenada por Robert Zemeckis en el mes de noviembre.

Es un fiel retrato cinematográfico del cuento, Ebenezer Scrooge es un viejo, rico y avaro, de la Inglaterra victoriana, que odia la Navidad hasta tal grado que obliga a su empleado, Bob Crachit, a trabajar hasta altas horas en la noche previa. En la víspera de Navidad es visitado por el espíritu de su antiguo socio, Jacob Marley, quien le anuncia la visita de tres fantasmas. Estos espíritus son los que van a mostrarle sus Navidades pasadas (donde disfrutaba de la fiesta en su juventud y la cual recordaba con gusto), la presente (donde ve como todos sus conocidos la disfrutan aun en sus carencias y donde descubre que, a pesar de su carácter, es apreciado) y las futuras (que serán para él muy tristes, sin saber si lo que ve es lo que va a pasar o lo que podría suceder). El protagonista principal es Jim Carrey que se mete en la piel de múltiples personajes, incluyendo el personaje de Ebenezer Scrooge, tanto en su juventud como en su edad adulta y en la vejez, así como los tres fantasmas que le atormentan.

A este director lo descubrí en el año 1985 con su película “Tras el corazón verde”, recuerdo que la vimos en casa, en cinta de vídeo, toda la familia, y como siempre, cuando compartimos las vivencias, se quedan ahí aparcadas en un lugar del corazón, particularmente a mi madre le gusto muchísimo, no sé si es por eso, que este director está dentro de mis preferidos. Después llegó “Regreso al Futuro” y la cumbre la alcanzó con “Forrest Gump”, con la que ganó Oscars y Globo de oro.

En “Cuento de Navidad” se engrandece si cabe su hábil destreza al hacer cine, demuestra  la experiencia que tiene con el stop motion. Plasma perfectamente todo el sentimiento de la novela y nosotros recogemos el mensaje, en estos días… “que los más desfavorecidos tengan un techo y un trozo de pan”.