Amelia

Basada en la vida de la aviadora Amelia Earhart (Hilary Swank), singular piloto y un  símbolo del espíritu libre americano, cuya vida se rigió por una profunda curiosidad por todo lo que ésta le podía ofrecer. Fue la primera mujer que cruzó el Atlántico en solitario, y fue el primer piloto en atravesar el Pacífico, también en solitario. Su aptitud ante lo que el mundo le ofrecía, la llevó a lo máximo y también le dio algún zarpazo dramático.

En el reparto, junto a Hilary Swank, tenemos a Richard Gere, Ewan Mcgregor,    MarinaStone  y  Christopher Eccleston.

Dirigida por Mira Nair, cineasta india nacida en el año 1957, que tiene en sus méritos haber ganado varios premios con algunas de sus películas, el público del Festival de Cannes la premió por “Salaam Bombay”, en la Mostra de Venecia, por “La Boda del Monzon” recibió  el León de Oro, y algunos más que no enumero. Tiene hecha una buena carrera cinematográfica, yo recuerdo como película fabulosa “El Gran Hombre”, de la que hablaremos algún día. Hoy  nos vamos a centrar en “Amelia”.

Es un relato biográfico, sobrio y maduro. La trama  de la película es, sin lugar a dudas, conocida por la mayoría, no obstante  la narración, toma alternativas interesantes centradas en la vida de la señora Earhat pero adornadas con algún matiz de invención.

Consigue lo que pretende, revalorizar la fuerza de una fémina, cuya actitud ante la vida la hizo libre, en todas las acepciones que esta palabra conlleva.

Si  hablamos de efectos visuales, destaco, los momentos de vuelos muy estéticos y pulidos.

Película bien cerrada, ambientación adecuada, así como el vestuario. El manejo de la escena me sorprende gratamente con un desarrollo relajado totalmente visible. La banda sonora acompaña positivamente al relato adaptándose a las situaciones que el guión requiere. Decente actuación de los dos primeros actores Swank y Gere, también menciono, un escalón mas abajo a Ewan McGregor .

No sólo me ha me ha gustado la historia y la presentación sino la propia exposición de contexto.

Resalto la dirección del casting, pues el parecido de la actriz con Amelia Earhart es impresionante.

Interesante, se disfruta.

Buscando a Eric

Ambientada en Manchester en la actualidad, Eric Bishop (Esteve Evets), es un cartero, al que le apasiona el fútbol. Ahora está pasando por una mala racha, su mujer le ha abandonado, dejándole con los tres hijos de ella y que él reconoció como suyos. Los chavales son conflictivos y viven a su aire, sin ocuparse para nada de su padre. La película empieza en el momento en el que Eric conduce en dirección contraria, para suicidarse, y tiene un accidente. Lo que él no sabe es que le espera una sorpresa, pronto va a conocer a su ídolo Eric Cantona… y hasta aquí puedo contar.

El director Ken Loach, de la mano de su inseparable guionista Paul Liverty, en perfecta comunión, nos  presentan una película, que no dejará a nadie indiferente, contada con la amenidad de la mejor narrativa, sencilla  y compleja a un tiempo, con la que ganaron el Premio del Jurado ecuménico en el último Festival de Cannes.

Loach es un mago del realismo social y obrero, y nos desgrana un personaje buscando su dignidad, resaltando un claro mensaje de valor, a esta película le noto un estilo más desinhibido que a otras, pero es en definitiva, la misma lección de conciencia social. Vemos, dolidos, la necesidad que tienen las personas de sentirse queridos, de familia, amigos y compañeros, ante un mundo que está dispuesto a engullirnos.

Vida dura donde las haya, es el concepto en el cual se basa esta película.

“¿Cuándo fue la última vez que fuiste feliz?”, le pregunta su  psiquiatra a Eric y él piensa en un famoso gol, que su ídolo marcó hace tiempo… Esta  escena te llega  a lo más profundo. Te sientes dentro de la piel del protagonista. Resulta lacerante tal cantidad de infortunios en un solo personaje.

Si un hombre destaca en el cine europeo, éste es Ken Loach, sus numerosos trabajos lo corroboran, lleva años siendo único, toda  su obra se nutre de sus propios recursos, sin adscribirse a ningún modo de innovación fílmica, creciendo gracias a destellos de audacia que extrae directamente de su talento natural.

En este largometraje nos enseña una escenografía, basada más en el reflejo atmosférico de los acontecimientos, que en efectos visuales convencionales, pues su atención está encaminada a lograr la filmación del interior del personaje, y no el mundo circundante.

La  cinta la coproducen varios países europeos.

La obra de Loach está acompañada de un grupo de actores trabajando con extrema lucidez y naturalidad la escena, de la forma que sólo este director consigue plenamente. Menciono especialmente a Eric Cantona, ex jugador de fútbol del Manchester United.

Una historia contundente, magnética, con una perfecta complementariedad apostando por el ser humano. Este cercano director de cine, realiza el ejercicio de su profesión ayudando al prójimo.

Os la recomiendo.

Triage

Del director bosnio Danis Tanovic (ganador de un Oscar a la mejor película de habla no inglesa por “En tierra de nadie”) nos llega otra película antibélica, sacada de la novela de Scott Ardenson, antiguo corresponsal de guerra, el guión lo ha adaptado el mismo periodista.

Mark (Colin Farrell) y David (Jamie Sives) son dos amigos, experimentados fotógrafos de guerra que deciden ir al Kurdistán  a tomar fotos de la contienda que allí se está desarrollando. Pasan unos días horribles y Mark no quiere retirarse del campo de batalla sin haber sacado la foto de su vida, pero David está cansado de esta situación desgarradora y se vuelve  a Dublín para estar con su esposa y ver nacer a su hijo.

Muchos coincidirán conmigo, que el recuerdo que dejó “En Tierra de Nadie”, su primera película, hace que esperemos mucho de este director, y más aún siendo del mismo género. A estas alturas y con esta temática, como es natural, nos habría atrapado, pero no ha sido así; no obstante, la forma del film posee una  regular combinación.

Deteniéndonos en las actuaciones  sólo puedo valorar como aceptable la de Colin Farrell, a  Paz Vega no hay que valorarla tanto, he visto mejores actuaciones suyas.

La película impacta desde lo visual, con imágenes agresivas, que muestran como a duras penas, en una guerra, se puede distinguir entre un hombre o un animal rabioso, de ahí las secuelas que padecen los que las sobreviven.

Insisto en que, teniendo en cuenta la verosimilitud del argumento, este  largo no llega a tocar el nervio emotivo del espectador, se queda a medias, si bien es pasable en su representación general, se palpa que ha sido desperdiciado su potencial.

Resumiendo, película con pocas situaciones estimulantes, como para una historia que debieras estar siempre sobresaltado.

Lo mejor el mensaje y la música de Lucio Godoy.

Luna nueva

“Luna nueva”, basada en el segundo libro de las cuatro novelas escritas por Stephenie Meyer, ha relegado a un segundo lugar a las películas más taquilleras, y hasta ahora ha duplicado  a  “Crepúsculo”, la anterior película de la serie, superando así todas las expectativas.

Hay algo muy claro en mi forma de entender este fenómeno “Luna Nueva”, estoy de acuerdo con muchos críticos, es una película para adolescentes, un largo que está hecho para segregar hormonas. Muy bien hasta ahí, pero no lo digamos como si los adolescentes fueran personas inferiores, tan sólo por no haber cumplido dieciocho años; esta saga ha  hecho que se vendan más de diez millones de libros, esto solo ya hace que merezca todos mis respetos y después tenemos el tema cinematográfico, en la primera entrega, sólo en América, “Crepúsculo” recaudó más de 80 millones de dólares; esta  segunda entrega ya lleva  una recaudación de 179 millones. Las salas están a tope de jóvenes ilusionados, esperando ver a sus ídolos y deseando que los efebos protagonistas muestren su torso desnudo para gritar sin vergüenza y sin ningún tipo de pudor, esto es nuestra gente del futuro y películas como ésta, no le aportan nada innovador pero tampoco nada reprochable.

“Luna nueva” comienza, con Bella (Kristen Stewart), sola; su amado Edward (Robert Pattinson)la ha abandonado, se marchó de Forks para ir a ciudad que ella desconoce. Bella está sumida en una profunda tristeza, sólo superada gracias a su amigo Jacob (Taylor Lautner)… pero este chico está loco por ella, esto hace que las cosas se compliquen y los dos juntos vivan aventuras arriesgadas.

La  historia es como la primera, con un aplomado ritmo narrativo, maniqueísta y simple, pero la  fuerza que los actores le dan a los personajes es correcta.

La puesta en escena es aceptable, con localizaciones naturales, húmedas, entornos boscosos que dan una buena calidad cinematográfica.

La música, la destaco positivamente, envuelve  cada escena, cada instante, dándole un halo de romanticismo absoluto.

En resumidas cuentas, “Luna nueva” no es para tirar cohetes pero posee elementos positivos.

Claro que, después de este análisis, lanzo una pregunta a quien corresponda, ¿por qué no se ríen estos chicos? ¿En la próxima… quizás?