Crítica: Skyline

CartelLos hermanos Colin y Greg Strause llegan de nuevo a la dirección más por eventualidad que por convicción, dentro de un esquema muy específico confieren un despliegue de cine atractivamente visual. Al abordar la crítica de “Skyline”, nos hallamos ante una película de reducido presupuesto, con altas dosis de inmodesta ficción. Ya en 2007, los Strause nos concedieron con “Alíen vs. Predator Réquiem” una indigesta y perjudicial película; después de tres años, aquí los tenemos con “Skyline”, su nuevo trabajo, cine de extraterrestres, una vez más ni grande ni genuino.

Los Strause proyectan y trabajan un argumento describiendo la historia escrita por Joshua Cordes y Liam O´Donnell. El argumento de “Skyline” comienza en una noche de cumpleaños, una pandilla de amigos, Elaine (Scottie Thompson) y Jarrod (Eric Balfour), entre otros, han trasnochado; ya casi amaneciendo, se despiertan pues una luz profunda que entra por la ventana los deslumbra. La luz esboza sutilmente el perfil aparente de personas que luego se evaporan, poco a poco descubrirán que una influencia de otra creación está absorbiendo a toda la población de la tierra, ya quedan pocos seres humanos. Estos amigos sobrevivientes, se comprometerán a batallar por salvar su vida cueste lo que cueste.

Es evidente que a estas alturas cuesta sorprender al espectador con cada nueva muestra de cine de ciencia ficción, es un género demasiado comprometido. “Skyline” posee un guión frío y imaginable, con exceso de diálogos simples, personajes que rezuman experiencias ya vistas, su supuesta originalidad es una trama que no puede dar nada novedoso, curiosamente el argumento y el escenario de este film recuerdan a Mike Vogel y Jessica Lucas, cuando en 2008 dieron vida en “Monstruoso”, de Matt Reeves, a idénticos personajes y parecida historia. Podríamos decir que “Skyline” es una mezcla de ésta, “Independent day”, de Roland Emmerich, y “Fuerza vital” de Tobe Hooper. El recorrido de esta película está dentro de la misma línea temática, con ambientes semejantes pero mucho más rutinarios, sus giros son demasiado previsibles, con un alud de situaciones que son familiares, arruinándose en casi todos sus frentes, no hay un propósito que la dispense sujeción.

Hay que reconocerle el gran valor que tiene en cuanto a efectos especiales y visuales, de eso los Strause son maestros, ya los recordamos poniendo su trabajo en muchas famosas películas. “Avatar” de Cameron es lo último con lo que pudimos apreciar su magia, pero sólo de efectos especiales no se mantiene hora y media de película. En “Skyline” se hace difícil encontrar los límites de lo absurdo y, así, a la cámara acude un sucedáneo de historia, que se convierte en un laberinto luchando por atrapar un guión inasequible, y sufriendo las consecuencias un casting joven y entregado que no logra sacar adelante a un producto tan limitado.

De las diversas sugerencias y sensaciones que despierta “Skyline”, hay dos que dominan el ánimo del espectador, el desencanto y el aburrimiento o mejor dicho el aburrimiento teñido de desencanto.

Crítica: Origen (Inception)

CartelLos años trascurridos desde la última vez que fui con mi hermano al cine han sido bastantes, la otra tarde repetimos la antigua experiencia, esta vez no me llevó  de la mano, como entonces, cuando yo era pequeña y me llevaba a todos sitios como si fuera parte de él… fue una bonita tarde. El 6 de agosto se estrenó “Origen” (Inception), la última película de Christopher Nolan (Memento, El Truco Final), un regalo para el análisis. Este magnífico director, marcado por una equilibrada obra fílmica, inventor de un lenguaje propio y poseedor de una categoría bestial, nos presenta en esta ocasión un ejercicio trepidante de acción, una historia sin tregua, un relato hipnótico, narrado con buen pulso y bien hilado.

Nolan invita al espectador a sentarse y disfrutar de la enrevesada borrachera de ciencia ficción que su historia desarrolla.

Dom Cobb (Leonardo DiCaprio) es un hombre que tiene la especialidad de apropiarse de los secretos del subconsciente e inducirle a lo que se le antoje en el tiempo que una persona esté dormida. Esta extraña habilidad le ha convertido en un hombre muy famoso en el mundo de la investigación, pero también le ha condenado a ser un fugitivo internacional. Ahora tiene la oportunidad de volver a tener una vida normal, regresar  con sus padres y disfrutar de sus hijos; Cobb es capaz de crear reglas, de hermanar sueños, de concretar una idea en una mente ajena pero ahora deberá de hacer cambios en el planteamiento para conseguirlo, él lo tiene claro, pero todo se complica cuando espías enemigos le obstaculizan los planes concebidos.

Origen (Inception) es una gran propuesta que merece el calificativo de muy interesante, cautiva desde la acción y sorprende desde la historia, con pretensiones que se cumplen con consistencia, con un ritmo narrativo veloz y fiero, que no deja tiempo al espectador para reacción alguna que no sea la de disfrutar de lo que ves y ser partícipe del entramado espectáculo.

Es una película más extensa de lo esperado pero con un resultado perfecto, resuelta con la solvencia de quien sabe lo que quiere decir, espléndida, con una gran exhibición de fluidos y alucinantes efectos especiales.

Origen (Inception) es el suspense, pero lo interno, lo intrínseco, es el desafío que Nolan hace a las reglas de la lógica, deshaciendo, al tiempo que construyendo, un mundo desconocido, lleno de innovación, inventiva e ingenio con una teoría claramente expuesta que queda fielmente sustentada.

Di Caprio, si hablamos de trabajos bien hechos, destaca por encima del resto; comprometido con un personaje complicado, fascinado y alucinado; personaje, que se despoja de su cuerpo para apilarse en la nada de los diferentes escenarios. El resto del reparto, Marion Cotillard, Cillian Murphy, Elen Page, Joseph Gordon, Michael Caine, Tom Hardy,Gordon Levitt, forman un ejército de peones ayudando a Cobb a sacar su cruzada adelante, magnificas actuaciones.

Para todos los que queréis encontrar más explicaciones sobre el final, -y ya que no me gusta desvelar los finales-, he encontrado un artículo que da algunas de las claves que aclararían las dudas: significado del final de Origen. (Os recomiendo que sólo entréis en el enlace si habéis visto la película. Una cosa más, está en inglés.)

No hay dudas, es una película que te atrapa, quizás después de acabar, muchos quedareis con ganas de más, a mí me ha pasado.

Mi calificación para este insólito retrato fílmico: un diez.

Crítica: Las vidas posibles de Mr. Nobody

CartelPor las arterias del cine francés estamos viendo que circula sangre cinematográfica de calidad. “Las vidas posibles de Mr. Nobody”, la película que hoy analizamos, entra dentro de la catalogación de cine fantástico,  precisamente en el Festival de cine fantástico de Sitges, fue premiada, y  su valor ha sido reconocido en los festivales de Estocolmo y Venecia. Su director Jaco Van Dormael se ha recreado en hacerla durante varios años, con localizaciones de Bélgica, Canadá y Alemania, nos abre el telón de su ficción con una paloma y una hoja seca que vuela, como una metáfora existencial.

Inmovilizado al principio ante un hecho tan insólito, Nemo empezó a pasear en torno a sus padres , como por azar, impulsado por una fuerza de mera sorpresa buscando con ojos inquietos, intentado saber lo que pasaba. Los padres de Nemo se han separado, su madre se va de casa, en un momento, en cuestión de segundos, el crío debe decidirse: o se marcha con su madre o permanece al lado de su padre, el tren se aproxima… Ya ha llegado, su madre sube, su padre abajo detrás de Nemo llora, se irá, se quedará, un dilema con el que este niño de nueve años se tiene que enfrentar.

De aquí parte esta filosófica película, mostrándonos la vida como un cuaderno en blanco que hay que ir escribiendo, y en su desarrollo un puzzle que debemos construir. Jaco Van Dormael nos enseña el auténtico significado de lo atemporal y lo temporal, y a la vez exige un reto nada fácil para el espectador, que recibe la propuesta con confusión y sorpresa. Los continuos giros inesperados, los constantes saltos en el tiempo y la sub-realidad de muchas imágenes, hace que permanezcamos enganchados casi sin respirar, a su enorme tela de araña, una historia en la que se nos muestra de forma intercalada lo que significan en la vida los caprichos del azar.

“Las vidas posibles de Mr. Nobody“ es un tremendo planteamiento de diferentes juicios, una crónica de ejercicio, aplicada a los principios de una norma; en una obra cuyo principal fin es demostrar que todo sucede porque tiene que suceder y porque no somos nuestros dueños.

Su enfoque de debilidad del hombre como individuo, la forma de presentar el romance, la comunicación del mensaje, la música apropiada aunque ya escuchada, pero igualmente deliciosa, la fragilidad del personaje principal, la fotografía, los efectos visuales, el reparto: Jared Leto, Sarah Polley, Diane Kruger, Linh Dan Pham, Rhys Ifans, Natasha Little, Toby Regbo, Juno Temple, Clare Stone, Thomas Byrne, y algunos más, hacen de esta película una propuesta sumamente interesante y da muestra de la capacidad de su director y guionista Jaco Van Dormael. Al que acompañan en el trabajo audiovisual, Christopher Beaucarme, en la fotografía, y  Pierre Van Dormael, en la música.

Puede gustar, o no, pero es imprescindible verla.

Avatar

De nuevo en casa, después de cinco días de fiesta, han sido perfectos. Ahora echaré de menos ese lugar y esas personas. Os quiero a los cinco…

Ahora vamos con «Avatar», una de las mejores películas que he visto recientemente. Desde el comienzo “Avatar”, se plantea como un ejercicio cinematográfico donde queda abolido cualquier tipo de seguridad por parte de espectador. Tras unos minutos de reajuste mental, te adentras en una orgía de pura fantasía.

Se trata de una película que catapulta el género de la ciencia ficción donde nunca antes había llegado. James Cameron, abre una nueva puerta desplegando un potente imaginario visual.

La historia se desarrolla en el año 2154 y comienza, poniendo a la cabeza a un litigante héroe, que es seleccionado para una arriesgada misión. Nuestro héroe, Jake  Sully (Sam Worthington), un exmarine  en silla de ruedas, todavía se siente soldado, aunque su cuerpo no le responda. Siempre fue un guerrero con principios, pero ahora su hermano ha muerto y tiene que ocupar su lugar para viajar a un sitio que ni soñando habría imaginado, la Luna Pandora, un lugar donde las plantas y los animales viven en perfecta armonía y conexión. Allí habitan,  una raza de seres humanoides, Navis, unas criaturas azuladas de casi tres metros de altura. Los Navis conviven con todo su entorno ecológicamente fusionados, pero en su suelo hay un mineral que los humanos quieren explotar y comercializar, y para lograrlo, utilizan “Avatares” de humanos, su misión será, infiltrarse entre la civilización Navi y sacar toda la información para los invasores.

En esta película, Cameron plasma un planeta desconocido y nos mete dentro, extrae nuestra mente de nuestros cuerpos, y nos posa en un bello mundo.

Resulta interesante ver como ahora las propuestas digitales son cada vez más dinámicas y basadas en el 3D, y así asistimos a la democratización del procedimiento. Está todo tan cultivado y posee tal entramado de todo tipo de efectos, que resulta difícil desglosarlos, todo combinado como si fuese una sola secuencia y planificado al milímetro, todo envuelto en una gama de tonalidades, que engrandecen el producto, no sólo a partir de la fase narrativa, sino también y especialmente, desde la parte fotográfica.

Desde el punto de vista de la acción, el espectáculo sostenido no desfallece en ningún momento y continúa siendo ejemplo de precisión fílmica.

James Cameron nos abre una Pandora absolutamente asombrosa, criaturas originales, ecologismo, antimilitarismo, amor; es el mejor director para poner en relieve esta explosión de formas y colores, su diseño se supone totalmente anárquico por medio de tanta diversidad pero Cameron sabe cuando condensar y cuando expandir los materiales que va presentando en la historia. A veces, perturba tanta espectacularidad, demuestra perfectamente cómo se utiliza este sistema 3D, cada escena es un derroche de arte, puedo atreverme a decir que ha cambiado drásticamente, el curso del cine de este genero.

La banda sonora también es un punto fuerte del film, una partitura enfática, en la misma línea de la narración, que sirve de ambiente y da un tono grandioso al clima de cada situación, sin fisuras y acorde con cada momento y localización especifica.

Las interpretaciones son convincentes, con un grado de realismo en cada interpretación, cumpliendo los requerimientos de una cinta de estas magnitudes.

Cerramos este comentario, diciendo que en cuanto al mensaje, esta película nos apercibe de que en todas partes hay que luchar contra el mismo enemigo, y en todos sitios es necesario utilizar los mismos medios para librarse de él. Contiene todo un cúmulo de lecturas políticas, relacionadas con la solidaridad, dando aviso sobre los errores de nuestras sociedades; es portentosa desde cualquier perspectiva, podría decirse que está muy por encima de las mejores de 2009  y los reconocimientos y las cifras de taquilla lo respaldan. Su poder de fascinación es tan amplio que admite lecturas totalmente opuestas, como siempre pasa en las grandes obras.

“Avatar” es un bello canto, a la libertad y la independencia de los pueblos.