Julie & Julia

Historia real de Julie Powell (Amy Adams), una mujer que sintiendo que está desaprovechando su vida decide tomarse un año digamos “libre” y se dedica a hacer recetas de cocina, tomando el libro que escribió Julia Chil (Meryl Streep, No es tan fácil) como ejemplo. Chil es la cocinera que cambió el modo de alimentarse de los americanos, un libro sobre cocina francesa que Julie va plasmando receta tras receta en un blog al que increíblemente se enganchan montones de seguidores del arte culinario.

Nora Ephron nos cuenta la historia de esta escritora sacando el guión de su propio  libro. Es una producción muy arriesgada pues el carácter de este testimonio no ofrece mucho interés. Yo soy un poco fastidiosa a la hora de comentar  las comedias y con esta quiero ser benevolente por tratarse de un tema que resalta un poco el mundo de un tipo de mujeres…, pero es que la directora arriesga tan poco que a medida que discurre la cinta hacia la resolución final pierde la compostura y se hace larga y tediosa, tiene pocos toques de humor y pocos románticos. No ha sabido plasmar en la pantalla lo que realmente se puede transmitir del relato, la historia de dos mujeres que buscan el camino de la felicidad cada una a su manera.

Una cinta tolerable, no una gran película, apenas alcanza su propósito.

Lo mejor Meryl  Streep dando vida a esa cocinera locuaz y excéntrica.

El papel de los actores masculinos apenas visible.

Película demasiado larga, muy femenina, con una disparidad amplia, que se hace dulce como pastel pero resbala como la mantequilla.

Distrito 9

 

 

Tras pasar algunos años trabajando los efectos especiales, Neill Blomkamp celebra su debut como director, producido y guiado por Peter Jackson. Este joven de 29 años nos gana con su ópera prima contándonos una historia de ciencia-ficción cargada de realidad.

El largo arranca en Sudáfrica, en la ciudad de Johannesburgo, donde aterriza por error una nave alienígena. Las autoridades confinan a estos visitantes a vivir provisionalmente en una parte de la ciudad, una especie de campo de concentración o barrio chabolista… Pero allí acaban pasando veinte años y ahora son “molestos”, la solución es desalojarlos y llevarlos a las afueras de la ciudad. Aquí es donde da comienzo la película.

La acción se desarrolla como en un documental pero a medida que avanza va cambiando a la configuración narrativa convencional, mientras el espectador no es capaz de apreciar cómo pasa de un fino sentido del humor al crudo drama de manera magistral.

No podemos dejar de admitir que constituye una gran sorpresa dentro del género, película de ciencia ficción, de trama muy aguda y verosímil, con  muchas escenas que te atrapan desde lo estético y donde los efectos especiales tienen muchas alternativas llamativas y nada habituales.

La fotografía es buena, así como la presentación óptica del ambiente fotográfico. La banda sonora utiliza tonalidades de matices emocionales en las escenas duras y consigue estremecerte en la butaca.

Con todo, “Distrito 9”, es una película explosiva y altamente sobrecogedora e impactante. Una historia humana, en la que cada individuo, cada espectador, tiene en su mente el apartheid, la discriminación como forma de violencia pasiva.

Este interesante relato cinematográfico nos muestra a través de una crítica mordaz lo que envuelve el abuso de poder, la marginación, el racismo, la corrupción, el choque de culturas, la inmigración en masa y los guetos. Nos sumerge en las funestas consecuencias del rencor y de las decisiones  que el ser humano debe tomar en situaciones extremas.

“Distrito 9” es una película grande, con un protagonista que aunque desconocido se hace grande, con un gran director, apoyado por un gran productor, que nos muestran una gran denuncia social.

Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia.

La huérfana

Jaume Collet Serra, joven director mallorquín con residencia en Hollywood, puede estar satisfecho de este producto, que no dudo en alabar, el guión es de Robin Christian.

Después de ver la calidad de las películas que se estrenan dentro del género de terror, como es de imaginar,  empecé a ver «La Huérfana» con reservas, pero pasados tres fotogramas, me relajé y empecé a disfrutarla.

Es la historia de un matrimonio que teniendo ya dos hijos, por motivos sentimentales, quieren adoptar un tercero, en este caso una niña, una chica de nueve años.  Los padres adoptivos, con una lacra de recuerdos en su mente, quieren empezar junto a esta nueva hija, una nueva etapa que haga sus vidas más felices.

El  proceso narrativo es elocuente y consigue tu implicación total, tiene todos los elementos para superar la difícil prueba, que es hacer una película de miedo con niños, con varios frentes abiertos dentro del terror psicológico. No es por lo tanto, una película ante la que puedas quedar indiferente, todo el recorrido está hecho, con una preocupada calidad y un ajuste exacto.

Tiene  dentro del género, un espíritu  realmente cinematográfico,  los colores, el sonido, la luz, todo es muy innovador.

En fin, un trabajo fantástico.

Los actores realizan unas interpretaciones que se deben destacar hasta el más pequeño gesto tiene buen resultado y resalto de forma positiva, en especial, la interpretación de Isabelle  Fuhrman. Entre ellos, también Peter Sarsgaard.

Os dejo el trailer:

2012 – Roland Emerich

El viernes pasado fui al cine, tenía muchas expectativas  sobre esta película, aunque tratándose de este director, Roland Emerich, y lo que ha hecho en sus anteriores trabajos, no debería de haber sido tan optimista. Así que  empieza la película y casi me desmayo: pero si este hombre se está plagiando a sí mismo… Otra película sin guión, a veces pareces estar contemplando “Independence Day”, en  ocasiones estás ante “10000  AC”,  algunas  otras te muestran “El día después de mañana”. Utiliza a modo lo ya utilizado, dando vuelta al calcetín y con escasísima garra de guión. Se echa en falta un poco de talento para encauzar un guión coherente. Emerich, al igual que en películas anteriores, nos da muestras de su poca capacidad narrativa, de acuerdo que es una película de ciencia ficción pero la historia de los personajes tiene que ser un poco creíble.

No  creáis  que esta dura crítica es consecuencia de mi exigencia cinematográfica, no, es que es lamentable que a una película con tantos recursos se le haya sacado tan poco, sólo ves como se destruye el planeta, nada más.

Estando así  las cosas, ya te olvidas del guión y asumes que estás ante un festival pirotécnico, ves como caen las maquetas y se desarrolla este gran espectáculo de efectos especiales increíblemente conseguido desde lo visual.

La música solo acompaña, podría haber valido para cualquier otra película.

Los actores pasables representando este despropósito.

En  fin, el metraje es más malo que bueno, lo salva del fracaso la gran factura de efectos especiales y la gran cosecha de marketing, que ha hecho que todos estemos como locos por verla.

Estas producciones supermillonarias, a veces nos dejan con una sensación de saciedad, pues esperábamos una historia más congruente.

Si queréis saborear lo que son efectos especiales a lo grande, ésta es la vuestra.